POEMAS DE MARCO MARTOS

UN POEMA DE MARCO MARTOS AL PORTUGUÉS

UN POEMA DE MARCO MARTOS AL PORTUGUÉS

MARCO MARTOS·

Propercio compara a Cintia com o mar da tranquilidade

Voce vem das profundidades dos tempos,

lembras as montanhas da lua,

com sua luz ambarina da noite

distribuindo a serenidade.

Voce se move no mundo dos fatos,

levas os pergaminos, os papiros,

a todos os cantos do imperio,

voce é luz, sol, estrela, ouro,

agua do mar da tranquilidade.

 

SOBRE CÉSAR VALLEJO por marco martos

SOBRE CÉSAR VALLEJO

POR MARCO MARTOS

En las primeras décadas del siglo XX en toda América Latina aparecieron movimientos literarios que eran los abanderados de una renovación, especialmente en la poesía. Los más conocidos e influyentes fueron el estridentismo en México con Maples Arce, el creacionismo en Chile que dirigía Vicente Huidobro, el ultraísmo en Argentina, capitaneado por Jorge Luis Borges, los poetas brasileños de la Semana de Arte Moderno en 1922. Y hubo en el el Perú, un poeta que él solo equivale a esos movimientos literarios: César Vallejo con su libro “Trilce”, también de 1922. En 1925 un poeta de Jauja, Clodoaldo Espinoza Bravo escribió “Vallejo hará escuela y será el vallejismo”. Y esas palabras, menos conocidas que las de Antenor Orrego, similares, fueron proféticas. Más allá de las modas, pasajeras como lo dice su propio nombre, Vallejo, con las marcas de esas modernidad que no ponía títulos a los poemas, que los numeraba, que intercalaban neologismos con arcaísmos, que incorporaba a la escritura fragmentos balbuceantes de la oralidad, logra, ya en esos años, una poesía honda, conmovedora, intensa, única que ha pasado casi cien años, durando sin marchitarse gracias al fervor de sucesivas generaciones de lectores y críticos, diseminados en todos los rincones del orbe en muchas lenguas. “Trilce” es un libro que divide en dos a la literatura española, en un antes y un después, como ocurre con “Tierra baldía” de Eliot en la lengua inglesa. Y marca el inicio de la sostenida poesía prodigiosa que escribió Vallejo hasta 1938, año de su muerte.

OFIDIO POR MARCO MARTOS

OFIDIO POR MARCO MARTOS
He soñado con una serpiente que moraba en una gran botella,
una diosa congelada, con dos cabezas y dos lenguas punzantes,
tenía el cuerpo blanco que lucía sus esplendores en esos vidrios trasparentes,
moteada de verde y de negro, cuerpo de aceitunas en los vinagres.
Venía mucha gente y le hacía reverencias a la diosa bicéfala.
Pasaban los oficiantes con bandejas que lucían cirios encendidos
y aceites perfumados. Las sacerdotisas recibían los saludos
y el ofidio movía sus ojos diminutos, inquietantes.
En el silencio de la noche, el brujo fumó sus tabacos,
mezcló en la marmita, con mano diestra, los brebajes,
y la pócima llamada soga de la muerte, ayahuasca,
quedó lista para satisfacer a los cófrades. De nada más me acuerdo.
Cuando desperté, encontré escrito este poema.
La letra era mía y los temblores de cada línea.

marco martos carrera poeta peruano LA BÚSQUEDA

LA BÚSQUEDA

MARCO MARTOS

Parece que busca a una mujer

en todos los municipios de Medellín,

en Caldas, en Envigado, en Sabaneta,

sabe que aquí está la dama de sus sueños,

pero tiene rostro impreciso, entre tantas brumas.

El temor lo invade, tal vez no pueda reconocerla,

tantas bailan cumbia y tienen acento colombiano.

La tarea es inmensa, puede demorar años.

Tal vez sea una científica, bióloga, matemática,

¡Dios sabe! ¡Y nadie puede ayudarlo!

Ahora está en el Parque Berríos,rodeado

de las desconcertantes esculturas de Fernando Botero.

Aparece una muchacha delgada, de insolente belleza.

¿Será ella? ¿Será ella?

 

 

EL MILAGRO DE UN GATO NEGRO POR MARCO MARTOS CARRERA

EL MILAGRO DEL GATO NEGRO POR MARCO MARTOS·

Casi habla mientras maúlla

ese gato negro que pulula

por las estancias, cuando me espía,

agazapado, en el orgánico vestíbulo,

una selva de objetos raros,

de sillas de mimbre y de plantas,

en la casa de los principios,

allá lejos, entre mamparas y lámparas.

En la boca trae hojas de eucalipto

y se desliza suavemente

por el piso de madera de cedro

y ¡oh milagro! enciende la chimenea

con sus ojos que son carbones

en la tibia noche lóbrega.

En todos los espacios se difumina

un olor a bosque, a humus de la tierra, a lavanda.

Arquea entonces el lomo oscuro y se frota

con afecto animal en mis largas piernas,

sorprendidas, muy sorprendidas y espantadas.

 

DESPEDIDA DE SERGUEI ESENIN LENINGRADO

DESPEDIDA DE SERGUEI ESENIN LENINGRADO,HOTEL INGLATERRA, NAVIDAD DE 1925

Suena el acordeón. Parte a la fiesta.

Muchachos se deslizan entre pobos.

Campesinas preparan sus arrobos.

En las nubes la luna sube enhiesta.

Lúgubre, con su ropa bien medida,

Esenin siente música lejana

solo con la cabeza que desgana

en encontrar un verso despedida.

Sobrevivir no es importante, dice,

morir tampoco. Sangre, tinta roja,

se quedan en la cenefa que ya puebla

el opimo banquete que desdice

el triunfo de la vida que lo aloja

mientras lo roe el humo de la niebla.

CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS

CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS

Te pedimos que seas un cartujo,

muy moderado potro de la pampa,

tu palabra nos llueve, nunca escampa,

no hay materia ni dioses sin tu influjo.

Ser tan amigos tuyos es un lujo,

buscamos escaleras y la rampa

para llegar tan alto sin la trampa:

ganar tu voluntad con un orujo.

Te pedimos que seas lo que quieras:

prior de los monjes fuertes de cantina,

esos de pinta fina de gomina

que van a la biblioteca o a las eras.

Solo los días lunes los cartujos

mucho hablan y nos dicen sus embrujos.

 

CARTA MORAL A LUCILIO. ESCRIBE SÉNECA

 

CARTA MORAL A LUCILIO. ESCRIBE SÉNECA. (40 D C.)POR MARCO MARTOS

Solitario y débil

el buey viejo

quiere pasto tierno

y los hombres,

no muy diferentes,

somos alimento

diario de la muerte.

Nuestros cocineros

circulando entre los fuegos

preparan manjares para muchos

y los labriegos en Sicilia

y en África, y acaso más allá

del mar de las tinieblas, siembran

hierbas aromáticas, hortalizas y frutales

para alimentar a Roma y a las ciudades

de los cuatro confines

en cada uno de los imperios.

Cada quien defiende con los dientes

su verdad en el foro.

Con discursos y denuestos

los antagonistas se acompañan.

La mujer discute con el marido.

Ambos escuchan el eco

de dos voces y como eso no les basta,

engendran al hijo entre sollozos.

Condición del hombre es estar solo,

vivir lo breve en la incertidumbre.

En cualquier cosa que hagas,

Lucilio, pon tus ojos en la muerte.

Consérvate bueno.

calles de Schorndorf_EL ABISMO POR MARCO MARTOS

EL ABISMO POR MARCO MARTOS
Si caminas por las calles de Schorndorf con los cabellos mojados,
corres el inmenso peligro de quedarte congelado en los principios de año,
cuando celebras con tu uniforme de cosaco la llegada de la nieve
en medio de la algarabía de los niños que hacen sus muñecos de hielo.
Y si te descuidas un poco más y sales sin abrigo, con tus alardes,
puedes terminar en una clínica respirando con un balón de oxígeno,
pasando de lo sano a lo enfermo en un abrir y cerrar de ojos.
Caminas hacia el abismo y el abismo te desea, eres su alimento,
el más anhelado, si tú no hubieras nacido, el abismo nada fuera,
existe porque lo han creado los seres humanos con su conciencia de ser
lo casi perfecto y acabado. Pero el abismo te abraza
mejor que una novia feliz el día de su boda.
De nada te sirve protegerte, guardar tus cuidados.
Cada día que pasa te vas acercando.
Abajo, en lo más profundo, está Martín, el que lo ha dicho y diseñado.

11 EL PUENTE DE LA INFANCIA POR MARCO MARTOS_

EL PUENTE DE LA INFANCIA

POR MARCO MARTOS·

Hubo un puente que se lo llevó el río

en una de las avenidas del verano.

Fue el año del señor de 1894,

cuando se volvieron verdes los candentes arenales.

Ignacio Merino, el pintor famoso, en París

había acumulado muchos francos. Amenguó

su riqueza, sus grandes billetes, su oro en barras,

y mandó a hacer el puente de duro metal rojo.

Ese fue el puente de mi infancia

en el corazón del siglo XX.

Tenía bancas de metal y de madera,

y en las noches del estío despejadas,

la luna espléndida se detenía en lo alto

bendiciendo a los amantes

que iban inventando el amor eterno.

Todo era lento en ese puente, los viandantes,

que iban y venían de Tacalá a San Miguel de Piura,

el paso de las estaciones que se parecían,

los gritos de los niños inacabables,

la tempestad de la noche con sus grillos.

Todavía el Río Bar permanece calladito,

con sus luces verdes en las madrugadas.

 

10 HORMIGAS POR MARCO MARTOS

HORMIGAS

POR MARCO MARTOS·

Las hormigas están siempre de fiesta,

todos los días, en casa de los enemigos

que las quieren matar.

Tienen hambre, mucha hambre,

y roban mantequilla, azúcar, carne,

cómo les gusta el cuerpo de los grillos,

de los negros escarabajos, de las cucarachas.

Levantan sus laberintos, sus despensas,

las cámaras para las reinas que todo lo merecen.

Nunca ceden al cansancio, ni tienen orgullo individual.

Trabajan para el hormiguero, para los zánganos

que esperan el otoño para emprender

junto con las reinas el soñado vuelo nupcial.

Las hormigas disfrutan yendo y viniendo,

las reinas se van poniendo cada día más bellas

y los machos esperan la muerte,

porque esa es su alegría, besar y acabar.

 

4 LÁNGUIDO LICOR POR MARCO MARTOS

LÁNGUIDO LICOR

POR MARCO MARTOS·

Está César Vallejo Mendoza sentado en un recoveco de la biblioteca,

un lánguido licor lo acompaña, oscuro, áspera fuente del saber.

A su lado Omar Jayyam escancia los ríos de la vid. Guardan silencio los amigos

y súbito empiezan a parlotear. Los gobiernos de los emires son iguales

dice Jayyam y Vallejo replica: dudo, con Descartes dudo, es mi profesión.

Pongámonos de acuerdo en algo musita el persa: la vida pasa y luego nada queda,

absolutamente nada, ni un grano de la arena del desierto. Así es, o así

nos parece que es, admite Vallejo, pero la vida continúa y los testigos

de un tiempo preciso no la vemos. Sí, conviene Jayyam, la vida

se contiene en las esencias que duran poco, pero son eternas,

como la belleza sacrosanta de la mujer. Es verdad dice Vallejo

y se queda moviendo la cabeza, resistiéndose a dormir.

3 NAUSÍCAA POR MARCO MARTOS

NAUSÍCAA

POR MARCO MARTOS·

Tu vienes de las arenas de Homero

y trajiste a nuestras vidas la maravilla.

Te soñé entre el agua verde y cana

y las rocas de la playa,

cuando la aurora de rosáceos dedos

empieza a iluminar la vida de los hombres,

y así permaneces en los ojos

como la llama de la esperanza

que no cede al sufrimiento

y que crece y se multiplica

en el amor de los otros.

Verte me alegra tanto

que me quedo mudo

y te bendigo y hay agua y sal

en mi cara y arena de Homero

que se mezcla en mis papeles.

2 LA MUERTE DE NESTOR MARCO MARTOS CARRERA POETA PERUANO -POEMA A SU PADRE

MUERTE DE NÉSTOR

POR MARCO MARTOS·

 

Se ha ido Néstor.

No hace mucho también se fueron Leoncio y Roberto.

A los tres los recuerdo llevándonos a los churres

a correr como locos por el cauce del río seco,

al tiempo que nos decían por vez primera

el sagrado nombre de las cosas:

sapo, lagartija, chilalo, algarrobo.

Más tarde Néstor me enseñó a leer.

Inventaba para mí los más hermosos cuentos.

Por él imagino a Piura, su ciudad, mi ciudad,

viajando en alfombra voladora.

En las tardes del estío, bajo el sol de fuego,

mi rey vencía al suyo, solo porque él quería.

Fue bueno, como el padre de cualquiera.

Fue bueno. La gente lo sentía.

Y tú mi pequeñín,

mañana cuando crezcas,

ojalá pienses de mí

lo que pienso de tu abuelo.

 

2 EL CAMINO DE LA NIEVE POR MARCO MARTOS CARRERA

EL CAMINO DE LA NIEVE

POR MARCO MARTOS

El camino de la nieve

El camino de la nieve ¿adónde me llevará?

Imagino una casa de madera,

un fuego moderado y una taza de café.

Pero sobre todo, me encantaría,

Nausícaa, hablar contigo

como lo hacíamos antaño

bajo el árbol de jacarandá.

 

1 Onza, yaguarundi, gato moro o leoncillo - MARCO MARTOS POEMA DE EL LIBRO DE ANIMALES ZUZÚ LA ONZA

Marco Martos

Poema de “El libro de animales” que, editado por Cátedra Vallejo
Zuzú, la onza
Te vi con tus pasos de terciopelo de onza,
deslizándote silenciosa en el empedrado,
yendo de grupo en grupo, levantando sonrisas
entre todos los animales que no sabían que existen
hembras tan finas, preciosas, delicadas,
que son el extremo de la belleza en el bosque.
En las ciudades es más raro ver onzas de piel moteada,
y observarte, por lo tanto, sonriente entre los hombres.
Pero tú hablas y tu voz es tan precisa
que parece dicha por una actriz en un gran teatro.
Entonces los muchachos te hacen zalemas
y estallan los aplausos a tu paso.
Los más audaces te entregan ramos de rosas rojas
que tu amplia sonrisa agradece.
Tú has nacido para traer alegría a la gente,
estando en algún patio o escenario preciso,
necesitas apenas hablar para llenar los silencios
de la ternura que nace de tu hermosura.
Quien te vio un día a fines de un verano,
te sigue viendo y admirando en todas las estaciones.

1 La bahía de Ilo por MARCO MARTOS CARRERA

LA BAHÍA DE ILO POR MARCO MARTOS

 

Pasaría todos los días de mi vida

contemplando la bahía de Ilo,

en el sur del Perú, descubriendo bondades.

Hay un momento intenso en la mañana:

el cielo se apelmaza con el mar en una divina cópula

y se distinguen dos azules de maravilla debajo

de una montaña de luz que alegra los corazones

y las almas de las mujeres y de los hombres.

Peregrino de tantos mundos bendigo la belleza

de estas aguas tranquilas de ribazos y oquedades.

 

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PRESENTACIÓN EN EL CLUB ÁRABE SALVADOREÑO DE “MAHMOUD DARWISH: LA LEYENDA PALESTINA” SELECCIÓN POÉTICA YASSIN KAOUD

PRESENTACIÓN - CLUB ÁRABE SALVADOREÑO DE MAHMOUD DARWISH LA LEYENDA PALESTINA SELECCIÓN POÉTICA YASSIN KAOUD 00002
“MAHMOUD DARWISH, LA LEYENDA PALESTINA”. Selección poética Yassin Kaoud; coordinación Siman Safadi Kury ; Recopilación Fanny Wong Miñán; diseño de portada Renato Mira. – 1.a ed. – San Salvador, El Salvador.: DPI, 2017. 76 p.; 23 cm. ISBN 978-99923-0-310-8. Poesía palestina. 2. Literatura palestina. I.
DE YASSIN KAOUD PARA FANNY JEM WONG 01
Fanny Jem Wong mi amiga la poeta y profesora de psicología en la Universidad de César Vallejo, durante los últimos siete años se dedicó a recopilar todos mis escritos y traducciones al español y viceversa, ella es de la comunidad China nacida en Lima, siempre brillante

PASAJEROS QUE TRANSITAN ENTRE PALABRAS PASAJERAS

 

Pasajeros que transitan entre palabras pasajeras,

recojan sus nombres y lárguense,

quiten sus horas de nuestro tiempo, y lárguense.

Tomen lo que quieran del azul del mar, de la arena de la memoria,

y roben todo lo que quieran de las fotos, para que sepan,

porque nunca sabrán, cómo una piedra,

de nuestra tierra puede construir el techo del cielo,

pasajeros que transitan entre palabras pasajeras,

de ustedes la espada y de nosotros nuestra sangre,

de ustedes el acero y el fuego y de nosotros nuestra carne,

de ustedes un tanque más y de nosotros otra piedra,

de ustedes las bombas lacrimógenas y de nosotros la lluvia,   

y tenemos lo que tienen de cielo y aire,

tomen su cuota de nuestra sangre y lárguense,  pero no  transiten  entre nosotros como insectos voladores,

porque tenemos un cultivo que cuidar,

y tenemos todo lo que no les va a gustar.

Pasajeros que transitan entre palabras pasajeras.

Ya es hora de que se larguen,

fuera de nuestra tierra.

DE YASSIN KAOUD PARA FANNY JEM WONG 02
Mi amiga Fanny cuando la noche le mira a los ojos pierde su inmunidad celestial, su oscuridad se convierte en un azul del mar. Camina sobre los rieles del tren para escribir un nuevo poema de amor, salta como niña y pasa entre mis dedos como agua de los ríos, me pregunto: Algún día la conocí? Entonces recordé que la vi cuando leí el primer poema en sus ojos y suspiré. (Para mi amiga la poeta y profesora de psicología Fanny). Yassin Kaoud

AMAPOLAS POR FANNY JEM WONG

Siman Safadi Kury CLUB ÁRABE SALVADOREÑO DE MAHMOUD DARWISH LA LEYENDA PALESTINA SELECCIÓN POÉTICA YASSIN KAOUD (21) Mtra. Silvia Elena Regalado
Secretaria de Cultura de la Presidencia De El Salvador
Siman Khoury
Past President
Asociación Salvadorena Palestina

UN DÍA ESPECIAL PRESENTACIÓN DE : “Mahmoud Darwish la Leyenda Palestina.” Selección y traducción por Yassin Kaoud.
Todos los corazones de la humanidad
son mi nacionalidad;
si quieren, quítenme el pasaporte.
Mahmoud Darwish

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Siman Safadi Kury CLUB ÁRABE SALVADOREÑO DE MAHMOUD DARWISH LA LEYENDA PALESTINA SELECCIÓN POÉTICA YASSIN KAOUD (13) “MAHMOUD DARWISH, LA LEYENDA PALESTINA”. Selección poética Yassin Kaoud; coordinación Siman Safadi Kury ; Recopilación Fanny Wong Miñán; diseño de portada Renato Mira. – 1.a ed. – San Salvador, El Salvador.: DPI, 2017. 76 p.; 23 cm. ISBN 978-99923-0-310-8. Poesía palestina. 2. Literatura palestina. I.

Presentación

Denominado por unos como el poeta de la resistencia y por otros como el poeta nacional palestino, Mahmoud Darwish (1941) es una de las voces fundamentales en Medio Oriente para entender la vida y la vicisitud cotidiana de una nación que sobrevive el drama de sobrellevar el conflicto.

Tras el…

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“INTIMORES” Y OTROS POEMAS PARA MI MARAVILLOSA FANNY… POESÍA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA

José Beltrán Peña dirige la revista de poesía peruana Estación Com-Partida y la Revista Peruana de Literatura, Palabra en Libertad, así como Ediciones Amantes del País, entre otras actividades, como las Noches culturales-literarias, en el prestigiosa Club Social Miraflores.

FANNY JEM WONG 2017 DICIEMBRE 12 EN LA CASA MUSEO RICARDO PALMA CEREMONIA DE PREMIACIÓN A PEPE BELTRAN Y OTROS (177)
José Beltrán Peña y Fanny Jem Wong

“INTIMORES” PARA MI MARAVILLOSA FANNY…

 Sobre Beltrán Winston Orrillo escribe:

José Beltrán Peña pertenece a ese grupo de poetas que, amén del mero ejercicio del arte, son, ellos mismos, editores, difusores del arte de la palabra, en revistas, certámenes y demás eventos en los que, la poesía y sus alrededores, pueda tener –y de hecho tiene- una mayor proyección que aquella que le damos los meros ejercitantes de la soledosa construcción lírico-épica.

 Así, Beltrán, como Rosario Valdivia Paz-Soldán, Carlos Zúñiga Segura, y Gustavo Armijos, entre varios otros, son no solo cofrades de la poesía, sino sus difusores –ellos mismos- en revistas, antologías y organización de recitales, verbi gratia.

 José Beltrán Peña dirige la revista de poesía peruana Estación Com-Partida y la Revista Peruana de Literatura, Palabra en Libertad, así como Ediciones Amantes del País, entre otras actividades, como las Noches culturales-literarias, en el prestigiosa Club Social Miraflores.

 Su incesante difusión del arte y la cultura, le ha merecido medallas y condecoraciones, como la Pablo Neruda, de la Asociación Latinoamericana de Poetas de Chile, en el 2004, y en ese mismo año, la Medalla al Mérito, Washington  Delgado, de la ANEA, filial Cusco; el Chasqui de Oro, del Ministerio de Educación del Perú, 2008; la Medalla de Oro de la Sociedad Peruana de Poetas, 2012, y la Distinción Honoris Causa de la Fundación Universidad Hispana de la República Bolivariana de Venezuela, con el respaldo del Instituto de Estudios Vallejianos, la Alianza Francesa de Lima y la Asociación de Periodistas Peruanos en el Exterior.”

Fuente: https://sociedadliterariaamantesdelpais.blogspot.pe/2018/01/jose-beltran-penaoso-hormiguero-del.html

 

El poeta celebra la vida POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

El poeta celebra la vida

con extraña sonrisa de pasión y amor

para revivir a la suerte.

José Beltrán Peña

 

El cero rodó sin esquina POEMA PEPE BELTRÁN
Poesía de José Beltrán Peña

El cero rodó sin esquina

rebotando en el círculo de la muerte.

El amor camina en polvos.

José Beltrán Peña

 

tu musica embriago mi corazón por josé beltrán peña
Poesía de José Beltrán Peña

Tu música embriagó mi corazón

en la absoluta frialdad diabólica del canto.

Tu voz calla en bulla.

José Beltrán Peña

 

Tu sonrisa POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

Tu sonrisa de muñeca vieja

embellece mágicamente mis besos cortados en dos,

una niña eructa de alegría.

José Beltrán Peña

 

Un corazón llora en silencio POEMA PEPE BELTRÁN
Poesía de José Beltrán Peña

Un corazón llora en silencio

tartamudeando los labios del Sol sin sombra.

La palabra requinta entre tragos.

José Beltrán Peña

 

Estoy embrujado con mi conciencia por josé beltrán peña
Poesía de José Beltrán Peña

Estoy embrujado con mi conciencia

lágrimas de colores brotan recuerdos en cruz

Las palabras quiebran sus sentimientos.

José Beltrán Peña

 

La Luna lloró POEMA DE JOSÉ BELTRÁN
Poesía de José Beltrán Peña

 

La Luna lloró por el

roce de nuestros labios en el averno.

Los celos misteriosos del Universo.

José Beltrán Peña

 

bajo el farol DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

El poeta se oscureció bajo

la luz romántica de un solitario farol.

Su amada espera su flor.

José Beltrán Peña

 

La Luna se puso nerviosa DE JOSÉ BELTRÁN 2
Poesía de José Beltrán Peña

La Luna se puso nerviosa

bajo el quejido melodioso de sus miedos.

El Sol alumbró la noche.

José Beltrán Peña

 

El tiempo retrocedió su rito POEMA PEPE BELTRÁN
Poesía de José Beltrán Peña

Una araña cortó el encanto

del amante incrustado en el meñique rosa.

El silencio destruyó la melodía.

José Beltrán Peña

 

En la posada del ángel POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

En la posada del ángel

dos corazones ardieron de pasión y libertad.

Sabina cabalgaba al Unicornio Azul.

José Beltrán Peña

 

el tiempo retrocedio de su rito DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

El tiempo retrocedió su rito

veinte dedos encendieron la fogata del éxtasis.

La locura escribió su historia.

José Beltrán Peña

 

El poeta se quedó dormido DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña
El poeta celebra la vida POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA 2
Poesía de José Beltrán Peña

El poeta se quedó dormido

derramándose la tinta de su maravillosa inspiración.

Su musa expiró entre versos.

José Beltrán Peña

 

nací yo DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

Mi padre y mi madre

unieron sus vidas y sus cuerpos incansablemente,

el demonio murió, nací yo.

José Beltrán Peña

 

El desamor tocó mi puerta POEMA PEPE BELTRÁN
Poesía de José Beltrán Peña

El desamor tocó mi puerta

mi corazón sufrido le enseñó sus heridas,

retirándose entre lágrimas dijo: Perdón.

José Beltrán Peña

 

El infierno de tu mirada POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

El infierno de tu mirada

calló y se cayó por un amor,

tus labios brillaron su silencio.

José Beltrán Peña

 

El sabor de sus labios POEMA PEPE BELTRÁN 0
Poesía de José Beltrán Peña

El sabor de sus labios

enloqueció al poeta con un frenesí tripolar.

El pecado orgasmeó sin cadenas.

José Beltrán Peña

 

Te busqué encima del universo POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

Te busqué encima del universo

pero tu silencio me guió al centro,

estabas revoloteando ciegamente en mí.

José Beltrán Peña

 

El sueño despertó sus ilusiones POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

El sueño despertó sus ilusiones

quebrantando a la propia realidad del estar.

El revolver disparó muchas flores.

José Beltrán Peña

 

Las pecas de su pecho POEMA PEPE BELTRÁN 2
Poesía de José Beltrán Peña

 

Las pecas de su pecho

iluminan con pasión el sentimiento más profundo.

Los pezones tamborearon el encuentro.

José Beltrán Peña

 

la guitarra tocó sin pentagrama DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

La guitarra cantó sin pentagrama

su cintura quebró el reinado del orgasmo.

La vida redobló su existir.

José Beltrán Peña

 

El sabor de tu recuerdo POEMA JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

El sabor de tu recuerdo

endulza el caminar de mi poética existencia.

La palabra arde con pasión.

José Beltrán Peña

 

Lágrimas amorosas convertidas en luces POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

Lágrimas amorosas convertidas en luces

el tiempo volviendo se va dos veces.

Gran apuesta de los dioses.

José Beltrán Peña

 

NACER POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

No nací un día que Dios estuvo enfermo

sino cuando estaba erotizado

 y tentado por su creación.

José Beltrán Peña

 

La voz sonora POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA.
Poesía de José Beltrán Peña

La voz sonora

del puñal de la muerte

cae en mi cruz.

José Beltrán Peña

 

Madera carnal del hermoso pecado POEMA JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

Madera carnal del hermoso pecado

alegre llanto, tristeza alegre, sol luna bipolar.

Tu cuerpo es lava ardiente.

José Beltrán Peña

 

Lágrimas amorosas convertidas en luces POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

Lágrimas amorosas convertidas en luces

el tiempo volviendo se va dos veces.

Gran apuesta de los dioses.

José Beltrán Peña

 

El mohín de su orgasmo POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

El mohín de su orgasmo

iluminó de amor a mi extasiado cuerpo

sellando el hechizo para siempre.

José Beltrán Peña

 

Una gaviota parchó mi horizonte, DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

Una gaviota parchó mi horizonte,

mi desamor enmarcado con doce flores negras.

El tiempo sonrojado se suicidó.

José Beltrán Peña

 

La sombra de tu pasión 2 POEMA PEPE BELTRÁN
Poesía de José Beltrán Peña

La sombra de tu pasión

ha cambiado en un rayo de sol.

Tu universo abre su flor.

José Beltrán Peña

 

En la catedral POEMA PEPE BELTRÁN 2
Poesía de José Beltrán Peña

En la catedral

el tercer ojo lloró.

La virgen amó.

José Beltrán Peña

 

El amor es una estación josé beltrán peña
Poesía de José Beltrán Peña

El amor es una estación

de sueños sin reglas, sin sapos computarizados.

El loco sabe su mundo.

José Beltrán Peña

 

El sentimiento se puso nervioso POEMA PEPE BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

El sentimiento se puso nervioso

 en la cajita musical de sus gemidos

 pura luz en las entrañas. José Beltrán Peña

EL CLAVEL Y LA ROSA POEMA DE José Beltrán Peña.
Poesía de José Beltrán Peña

 

“El clavel y la rosa

 felices se unieron y fundieron sus aromas.

Luna de miel del paraíso”

José Beltrán Peña

 

En tu corazón mi existir POEMA DE José Beltrán Peña.
Poesía de José Beltrán Peña

XX: “En tu corazón mi existir

en tus ojos el color del camino

 en tu palabra mi salvación”.

José Beltrán Peña.

Que sueñes con los angelitos POEMA DE JOSÉ BELTRAN 3
Poesía de José Beltrán Peña


XXII: “Que sueñes con los angelitos”,

 son palabras maternales de una bella geisha.

 El niño renació entre canas”.

José Beltrán Peña.

UNA HERMOSA MUESTRA DE ARTE DIGITAL (57)
Poesía de José Beltrán Peña


XXXVI: “La palabra amor resbaló en

 la punta hermosa de su gran ego.

 Mordió la lengua del diablo.”

José Beltrán Peña.

“La cama de un hotel POEMA PEPE BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña


XXXVII: “La cama de un hotel

 maldice el encanto del amor entre tres.

 Él que se enamora pierde “

José Beltrán Peña.

curva del diablo POEMA PEPE BELTRÁN
Poesía de José Beltrán Peña

¿CURVA DEL DIABLO?

 Es la de mi amada,

que me conduce al cielo cayendo al infierno…

José Beltrán Peña.

DEJAME ENTRAR EN TI POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

“Déjame entrar en ti

como el gusano

sale de la manzana”

José Beltrán Peña.

EL EMBRUJO DE SU PALABRA POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

“El embrujo de su palabra

la hizo cambiar la soledad del amor

La luna llena sin maquillaje”.

José Beltrán Peña.

 

 

IMPULSOS POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

“De impulso a impulso

No es difícil hacer el amor,

como dice un oso hormiguero”

José Beltrán Peña.

LAS ARRUGAS DESAPARECIERON POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Poesía de José Beltrán Peña

“Las arrugas desaparecieron sin respuestas

la magia del amor se hizo presente

las canas enamoradas brillaron jóvenes”

José Beltrán Peña.

No sé si es un milagro POEMA DE JOSÉ BELTRÁN 2

Álvaro de Campos (Fernando Pessoa) / Poemas

Álvaro de Campos (Fernando Pessoa) / Poemas

11-5-1928

EN LA NOCHE terrible, substancia natural de todas las noches,
la noche de insomnio, substancia natural de todas mis noches,
Recuerdo, velando en modorra incómoda,
Recuerdo lo que hice y lo que pude haber hecho en la vida.
Recuerdo, y una angustia
Se difunde completamente por mí como un frío del cuerpo o un miedo.
Lo irreparable de mi pasado —¡ése es el cadáver!
Puede ser que sean ilusión todos los demás cadáveres.
Puede que estén vivos en otra parte todos los muertos.
Puede que existan en otro lugar todos mis propios momentos pasados,
En la ilusión del espacio y del tiempo,
En la falsedad del transcurrir.

Pero lo que yo no fui, lo que no hice, lo que ni siquiera soñé;
Lo que sólo ahora veo que debió hacerse,
Lo que sólo ahora claramente veo que debió haber sido —
Eso que está muerto más allá de todos los Dioses,
Eso —y fue al final lo mejor de mí— pues ni los Dioses hacen vivir…

Si en cierto momento
Me hubiera vuelto hacia la izquierda en lugar de hacia la derecha,
Si en cierto momento
Hubiese dicho sí en lugar de no, o no en lugar de sí;
Si en cierta plática
Hubiera tenido las frases que sólo ahora elaboro en la duermevela—
Si todo ello hubiese sido así,
Hoy sería otro, y tal vez el universo entero
Sería insensiblemente llevado a ser otro también.

Pero no me volví hacia el lado irreparablemente perdido.
No me vuelvo ni pienso en volverme, y sólo ahora lo percibo;
Pero no dije no o no dije sí, y sólo ahora veo lo que no dije;
Pero las frases que hubo que decir en ese momento se parecen todas,
Claras, inevitables, naturales,

La conversación terminada concluyentemente,
El asunto todo resuelto…
Pero sólo ahora, lo que nunca fue ni será hacia atrás, me duele.

En lo que fallé de veras no tiene ninguna esperanza,
En ningún sistema metafísico.
Puede ser que para otro mundo yo pueda llevar lo que soñé,
¿Pero podré llevar a otro mundo lo que me olvidé de soñar?
Esto sí, los sueños por haber, son el cadáver.
Lo entierro en mi corazón para siempre, para todo el tiempo, para todos los universos,

En esta noche en que no duermo y la quietud me cerca
Como una verdad de la que no comparto,
Y allá fuera el luar, como la esperanza que no tengo, es invisible para mí.

pessoa_fernando_01

APLAZAMIENTO

Después de mañana, sí, sólo después de mañana…
Llevaré el día de mañana pensando en después de mañana,
Y sí será posible; pero hoy no…
No, hoy nada; hoy no puedo.
La persistencia confusa de mi subjetividad objetiva,
El sueño de mi vida real, intercalado,
El cansancio anticipado e infinito,
Un cansancio de mundos para tomar un tranvía…
Esta especie de alma…
Sólo después de mañana…
Hoy quiero prepararme,
Quiero prepararme para pensar mañana en el día siguiente…
Es él que es decisivo.
Tengo ya el plano trazado; pero no, hoy no dibujo planos…
Mañana es el día de los planos.
Mañana me sentaré en el escritorio para conquistar el mundo;
Pero sólo conquistaré el mundo después de mañana…
Tengo ganas de llorar,
De repente tengo ganas de llorar mucho, desde dentro…

No, no quieran saber nada más, es secreto, no lo digo.
Sólo después de mañana…
Cuando era niño, el circo del domingo me divertía por toda la semana.
Hoy sólo me divierte el circo del domingo de toda la semana de mi infancia…
Después de mañana seré otro,
Mi vida ha de triunfar,
Todas mis cualidades reales de inteligente, leído y práctico

Serán convocadas por un bando…
Pero por un bando de mañana…
Hoy quiero dormir, redactaré mañana…
Por hoy, ¿cuál es el espectáculo que me repetiría la infancia?
Para comprar incluso los boletos de mañana,
Pues para pasado mañana estará bien el espectáculo…
Antes, no…
Pasado mañana tendré la pose pública que mañana estudiaré.
Pasado mañana seré finalmente el que hoy no puedo nunca ser.
Sólo después de mañana…
Tengo sueño como el frío de un perro vagabundo.
Tengo mucho sueño.
Mañana te diré las palabras, o pasado mañana…
Sí, tal vez sólo después de pasado mañana…

El porvenir…
Sí, el porvenir…

Reloj+de+Arena

APOSTILLA

¡APROVECHAR el tiempo!
Pero qué es el tiempo, ¿para que yo lo aproveche?
¡Aprovechar el tiempo!
Ni un día sin línea…
El trabajo honesto y superior…
El trabajo para Virgilio, para Milton…
¡Pero es tan difícil ser honesto o ser superior!
¡Es tan poco probable ser Milton o ser Virgilio!

¡Aprovechar el tiempo!
Arrancar del alma los pedazos precisos —ni más ni menos—
Para con ellos juntar los cubos ajustados
Que hacen estampas ciertas en la historia
(Y están ciertas también del lado de abajo, que no se ve)…
Poner las sensaciones en castillo de naipes, pobre China de las veladas,
Y los pensamientos en dominó, igual contra igual,
Y la voluntad en carambola difícil…

Imágenes de juegos o de paciencias o de pasatiempos—
Imágenes de vida, imágenes de las vidas, Imagen de la Vida.

Verbalismo…
Sí, verbalismo…
¡Aprovechar el tiempo!
No tener un minuto que desconozca el examen de conciencia..
No tener un acto indefinido ni ficticio…
No tener un movimiento disconforme con propósitos…

Buenas maneras del alma…
Elegancia de persistir…

¡Aprovechar el tiempo!
Mi corazón está cansado como un mendigo verdadero.
Mi cerebro está listo como un bulto colocado en un rincón.
Mi canto (¡verbalismo!) está tal como está y es triste.
¡Aprovechar el tiempo!

Desde que comencé a escribir pasaron cinco minutos.
¿Los aproveché o no?
Si no sé si los aproveché, ¡¿qué sabré de otros minutos?!

(Pasajera que viajas tantas veces en el mismo compartimento conmigo
En el tren suburbano,
¿Llegaste a interesarte en mí?
¿Aproveché el tiempo mirándote?
¿Cuál fue el ritmo de nuestro sosiego en el tren andante?
¿Cuál fue el entendimiento que no llegamos a tener?
¿Cuál fue la vida que hubo en esto? ¿Qué fue esto para la vida?)

¡Aprovechar el tiempo!
¡Ah, déjenme que no aproveche nada!
¡Ni tiempo, ni ser, ni memorias de tiempo o de ser!
Déjenme ser una hoja de árbol, sacudida por la brisa,
La polvareda de un camino, involuntario y solo,
El arroyo casual de las lluvias que se acaban,
El surco que hacen en los caminos las ruedas mientras no vienen otras,
El trompo del muchacho que va a detenerse,
Y oscila, con el mismo movimiento que tiene la tierra,
Y se estremece, con el mismo movimiento que tiene el alma,
Y cae, como caen los dioses, en el suelo del Destino.

Facultades mentales

11-5-1928

EN LA NOCHE terrible, substancia natural de todas las noches,
la noche de insomnio, substancia natural de todas mis noches,
Recuerdo, velando en modorra incómoda,
Recuerdo lo que hice y lo que pude haber hecho en la vida.
Recuerdo, y una angustia
Se difunde completamente por mí como un frío del cuerpo o un miedo.
Lo irreparable de mi pasado —¡ése es el cadáver!
Puede ser que sean ilusión todos los demás cadáveres.
Puede que estén vivos en otra parte todos los muertos.
Puede que existan en otro lugar todos mis propios momentos pasados,
En la ilusión del espacio y del tiempo,
En la falsedad del transcurrir.

Pero lo que yo no fui, lo que no hice, lo que ni siquiera soñé;
Lo que sólo ahora veo que debió hacerse,
Lo que sólo ahora claramente veo que debió haber sido —
Eso que está muerto más allá de todos…

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José Santos Chocano canta a la bella dama

JOSÉ SANTOS CHOCANO CANTA A LA BELLA DAMA

José Santos Chocano canta a la bella dama

Calmado don José Santos Chocano,
blanca flor olorosa en el ojal,
flechada la mirada de metal,
destellos de la azul oscuridad,
atraviesa el tiempo de lo arcano,
llega a tu cabellera que es caudal,
preso de tu belleza señorial,
camina por su edad, besa tu mano.
Llegan sus versos como suave viento
que canta tu hermosura sin igual,
en calles, en las plazas es puntual,
busca tu risa como su alimento.
Tu tienes los encantos de la diosa
y eres en verdad única: la rosa.

FANNY JEM WONG EN DE SUR A SUR REVISTA DE POESÍA, ARTES LITERARIAS AÑO I- Nº 001 AGOSTO 2017

FANNY JEM WONG  EN DE SUR A SUR REVISTA DE POESÍA, ARTES LITERARIAS AÑO I- Nº 001 AGOSTO 2017

AGUA ROJA POR MARCO MARTOS

AGUA ROJA POR MARCO MARTOS.jpg
AGUA ROJA POR MARCO MARTOS

AGUA ROJA

POR MARCO MARTOS

Tomo el agua roja de electrolitos, tomo ese menjunje,

para aliviar la sequedad de mis grandes cavernas,

esa tempestad de náuseas que casi acaba con mi vida.

Mi voluntad de escribir me sostiene,

para sacar de adentro con alguna gracia,

aquello que me deja la lengua con su abrazo,

y ganar algo del afecto que me das,

sin merecerlo, cada día.

Cómo se curaba Homero, dime si lo sabes, cómo se curaba,

si era ciego, cómo llegaba con paso vacilante a la casa del médico,

y duró tanto que pudo escribir todo lo que soñaba,

cómo vivió Virgilio con sus dolores estomacales,

cómo pudo escribir en medio de tantos reiterados sufrimientos.

Y Dante, qué hizo Dante, que hierbas tomaba a salto de mata,

en medio de las batallas y el rencor y la envidia de tantos florentinos,

y Juan de la Cruz, cuando estaba recluido,

qué aguas medicinales bebía, antes de deslizarse por una pared

con una blanca sábana en la noche de luna,

y Leopardi, encerrado en su casa, mirando el mundo

a través de los ojos de la hija del cochero,

la más delicada imaginable, tanto cómo el lucero de la mañana,

qué esperanza de curación tuvo, mientras tristísimo escribía,

y César Vallejo qué sintió cuando salió del hospital,

hecho un guiñapo, un malestar permanente,       

desconocido, que luego acabaría con su vida.

Tuvieron siempre una pluma en su corazón y en su mano,

un ramo de olivo y una sonrisa para toda la gente

y sus nombres se mezclan con la hermosura del día.