LENGUAS DE DESOLACIÓN POR FANNY JEM WONG

Por jemwong
Humor : Rebelde
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Lenguas De Desolación

 Forman fila, ratas, moscas, cucarachas

Aves carroñeras  lánguidas sonrían…

 Llegan en estampida las grises horas
¡Misioneros mentirosos!….

 

Contemplen los últimos minutos
Esta es su obra… la tierra sucumbe…

Es espeluznante esfera de fuego

Graznan agónicos, los últimos demonios negros.

 

El sol se retuerce entre encajes sucios y raídos…

Finalmente expira y los viejos templos

se tiñen aturdidos de escarlata llanto

El ataque es dantesco…fulminante…

 

Caen las temidas bolas de fuego

Pieles nonatas desgarrándo vientres

Vistiéndose de ira…se desprenden…

Sus madres lloran por los secos pechos.

 

Y es ácido el dolor que arrasa  las cumbres

Avanzan inexorable la bestia… 

babeando lluvias ácidas  y azufre

hambrienta devora  los últimos cuerpos rotos

Todas las semillas desaparecen en su boca.

 

Cadenas de mortales garras, destrozan residuos de sesos

entre torbellinos de cenizas, se licuan las vísceras

Avalanchas de depresiones, giran  enloquecidas

Las llamas de los infiernos son lenguas de desolación.

 

En éxodo huyen las esperanzas, desfallecen  los verdes

Mientras las últimas columnas del reino  caen

Dios, ahogándose entre verde esputo, se retuerce de dolor

Toda su creación… por  la mano del hombre… desaparece.

 

FANNY JEM WONG

29.05.07

 

“Los efectos de una guerra masiva serían desastrosos,

no perdamos nuestra humanidad ”

JEM WONG


La guerra es un juego que los reyes,
si sus súbditos fueran juiciosos, no jugarían nunca.
Cowper

ÁRBOL SAGRADO: A MI PADRE POR FANNY JEM WONG

ÁRBOL SAGRADO:
A MI PADRE

Cobija amor bajo el influjo de la magia de tu reino
purpúreas penas y amargas soledades
Abraza entre tus raíces mi mundo de cristales rojos
y bajo tu copa celestial, cúbreme de las tempestades
Dale a este corazón los símbolos de tu fortaleza y de tu aliento.

Que tu tronco sea el eterno vínculo entre nuestras almas
Viste, con tus himnos sagrados de primavera, el campo santo
Cubre de oro y de sangre los cabellos de tu triste princesa
Borda de prisa el edredón de flores que le dé abrigo
Aleja los peligros y la funesta oscuridad que amenaza.

Acaricia, entre melancólicos susurros, el entendimiento
Y sea tu veneno y fuego procesión de espanta sombras
En cada piedra ordena que sea grabada una hoja con nuestros nombres
¡Guerrero! Levanta la espada en honor a la justicia…
¡Protégeme!

Oculta las frambuesas que me alimentan con tus hojas amarillas
y, bajo tu copa mullida, dame tranquilidad entre tus ramas
No pierdas jamás el grueso abrigo en invierno,
No dejes que me vean, cúbreme de encajes verdes
Sean tus tiernos brotes inspiración sabia de estas manos.

Aleja, con tu aroma, a los demonios, serpientes y vacíos
Limpia, con la sabiduría de tus cantos, los estanques de fango
Neutraliza el olor de azufre que enferma el alma y la mente
Sé fuente eterna, sabio protector y espejo de mis letras
Mística plegaria, oración divina, cazador de demonios.

Multiplica, entre tus bosques, fuentes de aguas límpidas
Enriquece las crecientes flores de loto. ¡Multiplícalas!
Revela, en cada escritura que inspiras, todas mis estaciones
Y, cuando la comprensión se aleje,
déjame dormir para siempre … a los pies … de tu sombra.

Te amo, papá

Fanny Jem Wong
27.05.07
“Muchos pozos oscuros encontraré en el camino,
pero a cada paso que mis pies avancen… estos se secarán”
JEM

REGALO DE ANNIE “A MÍ MADRE LE DECÍAN LOCA” ESCRITO POR MAX DEXTRE

“A mi Madre le decían loca” escrito por Max Dextre

A mi Madre le decían loca,
pero no era loca, era profesora.
Hablaba diferente.
Decía: “Los ojos sirven para escuchar”.
Yo tenía diez años de edad.
Un niño no comprende el lenguaje vertical
y pensaba que quizá mi madre era loca.
Cierta vez me armé de valor y le pregunté:
¿Con qué miramos?
Mi madre me respondió:
“Con el corazón”.
Cuando mi madre se levantaba de buen humor cantaba:
” Hoy me he puesto mi vestido de veinte años”.
Yo sabía que no tenía veinte años y la miraba, nada más.
¿Qué puede hacer un niño, sino escuchar?
Si mi madre estaba triste decía estar vestida de niebla.
” Hoy tengo ochenta años” -dijo-, cuando desaprobé un curso.
Al fin pude terminar la educación primaria.
El día de la clausura llegó tarde.
Se disculpó diciendo: “Hijito, me demoré
porque estuve buscando mi vestido de Primera Comunión,
¿No ves mi vestido de Primera Comunión?”.
Miré a mi madre
y no estaba vestida de Primera Comunión.
Después tuvo ese accidente fatal.
Me llamó a su lado, cogió fuerte mis manos y dijo:
“No tengas pena, la muerte no es para siempre” .
Pensé: mi madre no se da cuenta de lo que habla.
Si uno muere es para siempre.
Era niño y no entendía sus palabras.
Ahora tengo cincuenta años
y recién comprendo sus enseñanzas.
Sí, Madre. Podemos tener 20 años
y al día siguiente ochenta.
Todo depende de nuestro estado de ánimo.
Los ojos sirven para escuchar
porque debemos mirar con atención a quien nos habla.
Para conocer la realidad esencial de una persona,
tenemos que mirarla con el corazón.
La muerte no es para siempre,
sólo muere lo que se olvida
y a mi madre la recuerdo porque la quiero.
Ahora -en sueños platicamos-
nos reímos de su método de enseñanza.
Aprendí a mirar con el corazón.
Una noche me dijo:
“He notado que te molestas
si tus amigos te dicen loco y eso no está bien.
Es natural que el hijo de una loca sea loco”.
Entonces -por primera vez-
repliqué a mi madre y le dije: “Madre, te equivocas,
no siempre el hijo de una loca
tiene que ser loco; a veces es poeta”.
Por eso puedo decir con orgullo:
“A mi madre le decían loca,
pero no era loca, era profesora.
Me enseñó a descubrir la vida después de la muerte”.
Max Dextre
Abril de 1936 – Marzo de 1998
Destacado poeta, periodista cultural y conferencista peruano .
LO PUBLICO PORQUE ES LO MÁS CIERTO Y SENCIBLE QUE HE PODIDO LEER Y SENTIR, CONMOVIÓ MI CORAZÓN. ESPERO QUE ALGÚN DIA MIS HIJOS ENTIENDAN MI LOCURA, MI POESÍA Y MI VOCACIÓN POR LAS AULAS.
JEM WONG

REY NEGRO POR FANNY JEM WONG

REY NEGRO

Trueno ensordecedor de mirada dormida
Es el eco que golpea cada fibra de mi cerebro
El tiempo se detiene, caen las odiosas cortinas
Y llegas real luz a mi alma vestido de negro.

Suave es el viento moldeando esta historia
en el desesperado abrazo de todos los sueños
Cuando la piel se enrojece y sonríe avergonzada
Mientras las manos temblorosas estrujan las sabanas.

La plenitud yace desnuda entre almohadones celestes
Na espera promessas, flamea loca, delirante, enceguecida
Renace gloriosa rompiendo los cadmios calendarios
invadiendo silencios de fornicadores quejidos.

Azul es y será por siempre el ansiado abrazo,
Vida y muerte la sangre que mana de sus entrañas
Tormentosas las ansias, salvajes los deseos
En cada espasmo un rubí desgarrando ausencias.

Necesidad implacable de ser eterno fuego
Fracturando sin saberlo túnicas y espesas capas
Disfrutando del dolor de marcarle y hacerle mío
Ciega a la razón sin tratar de encontrar la orilla.

Aferrada con firmeza a su talle encendido, silenciando la voz
Consciente de que el placer habla sin prejuicios, ni miedos
En lenguas extrañas siglos de te amos resuenan
Cuando los labios arden, queman y se inflaman.

Saboreando una a una cada gota de su rigidez absoluta
Sobre el altar de espuma que vierte la sagrada savia
Ciega a malos y oscuros espejos, entregada a la muerte
Entre pases y compases convulsionando afanosos los huesos.

Recorriendo estoy cada cuadro del vasto tablero
En blanco y negro sin paragua, ni abrigo
Solo vestida por el ardor de sus desesperados besos.

FANNY JEM WONG
05.005.2007
“En blanco y negro plasmaré la tibia lluvia de sus fuegos”