PIETRO BEMBO A LUCRECIA BORGIA.

Y si a tus manos de marfil le place tocar el arpa o la cítara, resucitan con un arte delicado las notas tebaínas. Si te place evocar las olas vecinas del Po haciendo estremecer la corriente, merced al encanto de tus notas suaves; si te place abandonarte a las danzas y saltar con pie ligero al son de la música ¡oh!, cuanto temo que de darse cuenta por ventura algún dios, no te arranque furtivamente de tu castillo y te lleve, sublimemente, con un vuelo ligero por el aire, para hacer de ti la diosa de un astro nuevo.

 PIETRO BEMBO A LUCRECIA BORGIA.

Pietro Bembo a Lucrecia Borgia.
PIETRO BEMBO A LUCRECIA BORGIA.

“A pesar de la belleza por la que en vano rivalizan contigo la hija de Agenor y Helena de Esparta, secuestrada por el troyano Paris, sabes consagrarte a los estudios y a las artes delicadas y no dejas que tu genio quede ahogado por el esplendor de tu belleza. Si declamas versos en lengua vulgar, semejas una muchacha nacida en Italia. Si tomas la pluma, escribes versos y poemas que son versos y poemas dignos de las musas. Y si a tus manos de marfil le place tocar el arpa o la cítara, resucitan con un arte delicado las notas tebaínas. Si te place evocar las olas vecinas del Po haciendo estremecer la corriente, merced al encanto de tus notas suaves; si te place abandonarte a las danzas y saltar con pie ligero al son de la música ¡oh!, cuanto temo que de darse cuenta por ventura algún dios, no te arranque furtivamente de tu castillo y te lleve, sublimemente, con un vuelo ligero por el aire, para hacer de ti la diosa de un astro nuevo.”

AUTOR : PIETRO BEMBO SIGLO XVI

Un soneto de Dante Alighieri Tanto gentile

Y en sus labios, cual signo de ventura,
vagar parece un rizo de dulzura
que el alma va diciéndole: ¡Suspira!

Versión de: Carlos López Narváez


Un soneto de Dante Alighieri
 Tanto gentile
Un soneto de Dante Alighieri
Tanto gentile

Un soneto de Dante Alighieri
Tanto gentile.

Tanto es gentil el porte de mi amada,
tanto digna de amor cuando saluda,
que toda lengua permanece muda
y a todos avasalla su mirada.

Rauda se aleja oyéndose ensalzada
-humildad que la viste y que la escuda-,
y es a la tierra cual celeste ayuda
en humano prodigio transformada.

Tanto embeleso el contemplarla inspira,
que al corazón embriaga de ternura:
lo siente y lo comprende quien la mira.

Y en sus labios, cual signo de ventura,
vagar parece un rizo de dulzura
que el alma va diciéndole: ¡Suspira!

Versión de: Carlos López Narváez

POEMAS DE MARCO MARTOS

POEMA : ABEJORRO.EN HOMENAJE A GEORG TRAKL POR MARCO MARTOS
ABEJORRO EN HOMENAJE A GEORG TRAKL POR MARCO MARTOS

ABEJORRO EN HOMENAJE A GEORG TRAKL POR MARCO MARTOS

Conozco a Walt Whitman, esa petulante gana de vivir,
y la necesidad de decirla a los cuatro vientos,
de escribirla en el aire, en las mesas,
en lo más profundo de corazón. Un tatuaje.
Prefiero a los abejorros, que llevan oro en las alas y luz.
Vestida de púrpura aguarda la noche con su carroña y su metal.
Ya se sabe: la muerte vencerá, tragará al gran Whitman,
a sus decires, y al abejorro antes, aunque lleve en su cuerpo
al susurro sigiloso, suma de la verdad: pasa todo
como una exhalación. Quedan solo ruinas y el rumor del mar.
Me encanta decirlo en versos, eso tiene su alegría,
pero debo desconfiar de toda satisfacción,
puesto que vivo en el infierno, en su barro tenaz.

POEMA : ALDEAS ABANDONADAS POR MARCO MARTOS
ALDEAS ABANDONADAS POR MARCO MARTOS

ALDEAS ABANDONADAS POR MARCO MARTOS

Hay pueblos que son nómades, tienen raíces en el viento,

en las nubes, en las copas de los árboles,

vuelan esos gorriones, silban las serpientes.

Conocen a veces las hachas y los cuchillos,

los clavos, los vestidos y las mantas,

pero viven fuera de las casas,

prenden fuego a los tablones de las camas.

Se alejan de las vacas y los toros

que deambulan a la ventura, en manada.

Sienten rechazo por la carne de las reses

y las leches blancas, espumosas y azuladas.

Cazan en plena selva con arco y con flechas

y dejan fusiles y pistolas herrumbrándose

en las perchas de las casas solitarias,

cuyos techos van hundiéndose

con la lluvia en las aldeas abandonadas.

POEMA : ANIMALES DEL DESIERTO POR MARCO MARTOS
ANIMALES DEL DESIERTO
POR MARCO MARTOS

ANIMALES DEL DESIERTO

POR MARCO MARTOS

En el desierto de Gobi vivieron dinosaurios

y pueden encontrarse sus huellas en los arenales,

y hay camellos con sus jorobas y dromedarios con su joroba sola.

Encontrarás osos pardos y lobos y leopardos de la nieve

con fuego en sus ojos rojos, al águila dorada, perfecta en sus vuelos,

planeando en las montañas de seca tierra en ese calor que burbujea.

Delicada viene la gacela de cola negra, escoltada por un ratón,

el más pequeño del mundo, del tamaño de un dedo de un hombre.

En los aguazales me guarezco, en esas depresiones llenas de líquido,

pues calman la sed de solo verlos y sentirlos a lo lejos. De cerca son un sueño.

Cuando llego al oasis de la media luna, quisiera quedarme mucho tiempo,

como los camellos retozando en ese verde, como los dromedarios

tranquilos, reposando, rumiando sus pensamientos con su joroba sola

POEMA : ANIMALES POR MARCO MARTOS
ANIMALES POR MARCO MARTOS

ANIMALES POR MARCO MARTOS

Estos dos animales que no se conocen

se comunican algo por el aire, medio silbidos, medio palabras,

algo que se parece a lo que murmuran los humanos,

cuando se mandan mensajes por correo, por teléfono,

es decir, no se dicen casi nada, solo constatan la presencia

de un ser al otro lado de la línea, en otro lugar del mundo,

que anhela comunicarse, sabiendo que la esencia del mundo

es la compañía, el sueño de estar juntos, aunque nunca se cumpla.

Eso que se mandan es un ladrido, si son perros, un maullido

tratándose de gatos, pero no un discurso complejo,

decir te extraño ya es demasiado profundo para pronunciarlo,

también para los seres humanos que están calculando

lo que deben pronunciar y lo que deben callarse.

Por lo que digo me encantan las luciérnagas

que encienden sus luces en la noche, su mensaje es simple

y puedo comprenderlo: soy una luciérnaga, estoy viva,

busco a otra luciérnaga para hacer el camino de la luz.

En las tinieblas están los otros, los que no quieren hablar

ni comunicarse, los muertos en vida, los silenciosos.

POEMA : APEÑUSCADOS CORAZONES POR MARCO MARTOS
APEÑUSCADOS CORAZONES POR MARCO MARTOS

APEÑUSCADOS CORAZONES POR MARCO MARTOS

Apeñuscados los corazones aguardan quién sabe qué.

Los días se deslizan como las corrientes de los ríos

y como múltiples gemelos se parecen unos a los otros,

hasta que algo pasa, un amor desdichado, un viaje inesperado,

un conflicto en la calle entre terceros y una piedra

que pasa como una bala rozándote la sien.

¿Es la vida algo más que esperar a Godot que tal vez no llegue?

¿En qué se diferencia la paciencia del asceta

con sus innumerables ejercicios para vaciar su vida

de todo lo vano, de aquello que guarda minuciosamente en la memoria,

en qué se distingue de la conducta de los que en la pocilga levantan su copa de ajenjo

una y otra vez para olvidar lo aciago de sus días y su propio nombre?

Tal vez la felicidad sea no saber, tener la inocencia de los niños,

la suave sonrisa de la demencia silente en la noche de abril.

POEMA : AZARES Y QUERERES POR MARCO MARTOS
AZARES Y QUERERES POR MARCO MARTOS

AZARES Y QUERERES POR MARCO MARTOS

Naces por azar en el lugar que escoge el destino,

parece acaso puro el encuentro de tus padres,

no es azar tener la lengua que ellos hablan,

tampoco es azar querer después a tu terruño,

estar pegado a lo que mejor conoces,

llevarlo por el mundo con las nubes y con el viento.

Nacer en el Perú es un instante

que luego valoras con los años.

Te tocó lo difícil, quién lo duda,

luchar tenazmente contra el infortunio.

Después de las torrentadas, de los días más aciagos,

tu casa se levanta, el puente se levanta,

y vuela la sonrisa de los niños.

POEMA : BOFEDALES POR MARCO MARTOS
BOFEDALES POR MARCO MARTOS

BOFEDALES POR MARCO MARTOS

Anduve por callejones, por las ciénagas de Lima,
por las barandas del puente de Barranco, por las agujas,
y en todos lados distinguí, en el fervor de la noche,
a la hermosura con su vestido de flores, sus palmeras,
sus agudos cantares en los principios del verano,
y luego, arropada de negras prendas y bufandas de colores,
cruzando toda la inmensa bahía de la costa verde,
subiendo a los bofedales donde nacen las altas nieblas,
los manantiales, la mollizna de los virreyes, las garúas del invierno.

POEMA : CABALLO DE AGUA POR MARCO MARTOS
CABALLO DE AGUA POR MARCO MARTOS

CABALLO DE AGUA POR MARCO MARTOS

Hay un caballo de agua que mora en las cavernas,

en lo más profundo de la tierra silenciosa,

de sus cascos salen los manantiales,

los delgados líquidos que suben a las montañas

y bajan cantando entre los árboles, bajito,

como en un murmullo.

Hay un galopar de caballos de agua,

cuando llueve, y se les escucha piafar en los aguaceros,

y están francamente desbocados, cuando hay diluvios,

y relámpagos y truenos y algunos miedos.

Cuando escuchas el bisbiseo del mar en la noche de luna,

o en una palabra de un marinero desvelado,

es el caballo de agua, un fantasma

que galopa en las profundidades

y vive en tus ojos acuosos cuando lloras

y relincha en tus venas mientras sueñas.

POEMA : CALINA POR MARCO MARTOS
CALINA POR MARCO MARTOS

CALINA POR MARCO MARTOS

La noche ha sido blanca, muy blanca, con sus brumas,

y la mañana trae su atmósfera calina, y el redor de nubes,

tiritan los pájaros ordenados, alas quietas en los cables,

y los niños, detrás de las vidrieras, dicen el nombre del sol

que no aparece ni aparecerá en el aire quieto y sombrío.

Es un día perdido para la gente de buenos ánimos.

No para los cangrejos que van tejiendo sus redes misteriosas.

Esos mapas de huecos que modifican la tersura de la playa,

el ir y venir de lo efímero con sus patas innumerables,

el placer del vivir que camina y no tiene motivos.

Escribe el cangrejo en la arena y viene la ola y acaba.

Marco Martos Casi todas las imágenes marinas que aparecen en mis textos tienen detrás experiencias en la bahía de Paita y sus alrededores, La Punta, Pueblo Nuevo, Colán.

POEMA : CALORES POR MARCO MARTOS
CALORES POR MARCO MARTOS

CALORES POR MARCO MARTOS

Tiene calores el gato de hielo
y se guarece bajo los aleros.
Toma un helado de té verde
y agua fría en grandes proporciones
Afuera espejea el sol
sobre el gris del cemento
y sube a los cielos el humo
que se forma en la tierra deshabitada.
Pero se está bien en este corredor
donde el silencio reina y no hay perros.
¿Existirá en el mundo una gata que sonría
después del amor y su danza?
Sí existe piensa el gato de hielo,
tiene que existir ese hermoso sueño.

POEMA : OSOS POR MARCO MARTOS
OSOS POR MARCO MARTOS

OSOS POR MARCO MARTOS

¿Dónde va el camino de la nieve?
¿Qué hay más allá de los árboles pelados?
Titila una llama azul en la casa de los osos.
Papá oso y mamá osa escudriñan en el horizonte.
El pequeño no regresa todavía.
Se ha quedado jugando con los carámbanos,
Súbito aparece, bamboleándose.

ENDRE ADY EL PIANO NEGRO

ENDRE ADY -EL PIANO NEGRO
ENDRE ADY
EL PIANO NEGRO

ENDRE ADY
EL PIANO NEGRO

Zumba alunado, gime, relincha.
Escape quien no tenga vino.
Este es el piano negro.
Ciego maestro lo estruja y agita.
Esta es la melodía de la vida.
Este es el piano negro.
El zumbido de la cabeza, mis lágrimas de luto,
mis deseos agitándose en fiesta de difuntos,
todo esto, todo, es el piano negro.
A su compás se derrama la linfa
de mi zigzagueante corazón de vino.
Este es el piano negro.

Sangre y oro
Suenan en mi oído del mismo modo
goce jadea, pena boquea,
oro chirría, sangre chorrea.
Entiendo y digo que es Todo
y todo lo demás ni modo:
sangre y oro, sangre y oro.
Todo muere, pasa todo,
gloria, canto, lucro, logro.
Perduran solo sangre y oro.
Pueblos perecen, renacen a poco.
Santo el valiente quien siga mi modo
y siempre profese sangre y oro.

ESTACIONES POR FANNY JEM WONG

Siglos de historia recorren veredas,
remecen cimientos, incendian ciudades.
Ante su vigorosa presencia
trémulas se abren las puertas,
en un tiempo sin tiempos,
reluce triunfal, portentoso corcel.

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ESTACIONES
I
Balanceándome en mis extremos
Intentando no perder mi centro
Integrando los ciclos cumplidos,
regresan en fila a la hora precisa
uno a uno los recibo con intenso placer.
II
Es difícil mirar entre tantas imágenes,
invaden mi cráneo sin compasión.
En libertad total, resuena su cálida voz,
su desnudez me arropa entera
y se hace aroma y se hace canto,
presa de sus grandes manos,
invoco a ese sol , a ese mar.
III
Escribo lento, como si fuese un rito.
El universo entero en largo cortejo,
va abriéndose paso entre los bosques
y las hojas palpitantes de las rosas.
Clara actitud de entrega reflejan
sus cansados y tristes ojos.
IV
Siglos de historia recorren veredas,
remecen cimientos, incendian ciudades.
Ante su vigorosa presencia
trémulas se abren las puertas,
en un tiempo sin tiempos,
reluce triunfal, portentoso corcel.
V
Convierte la noche en día y viceversa
Que los muertos se sonrojen en sus tumbas.
Mordisquea, lame, examina muros,
en prolongado vaivén desgárrame la piel
En libertad total el agua mane sobre los campos.
FANNY JEM WONG
15-01-2017

AGUA ROJA POR MARCO MARTOS

AGUA ROJA
POR MARCO MARTOS
Tomo el agua roja de electrolitos, tomo ese menjunje,
para aliviar la sequedad de mis grandes cavernas,
esa tempestad de náuseas que casi acaba con mi vida.
Mi voluntad de escribir me sostiene,
para sacar de adentro con alguna gracia,
aquello que me deja la lengua con su abrazo,
y ganar algo del afecto que me das,
sin merecerlo, cada día.
Cómo se curaba Homero, dime si lo sabes, cómo se curaba,
si era ciego, cómo llegaba con paso vacilante a la casa del médico,
y duró tanto que pudo escribir todo lo que soñaba,
cómo vivió Virgilio con sus dolores estomacales,
cómo pudo escribir en medio de tantos reiterados sufrimientos.
Y Dante, qué hizo Dante, que hierbas tomaba a salto de mata,
en medio de las batallas y el rencor y la envidia de tantos florentinos,
y Juan de la Cruz, cuando estaba recluido,
qué aguas medicinales bebía, antes de deslizarse por una pared
con una blanca sábana en la noche de luna,
y Leopardi, encerrado en su casa, mirando el mundo
a través de los ojos de la hija del cochero,
la más delicada imaginable, tanto cómo el lucero de la mañana,
qué esperanza de curación tuvo, mientras tristísimo escribía,
y César Vallejo qué sintió cuando salió del hospital,
hecho un guiñapo, un malestar permanente,
desconocido, que luego acabaría con su vida.
Tuvieron siempre una pluma en su corazón y en su mano,
un ramo de olivo y una sonrisa para toda la gente
y sus nombres se mezclan con la hermosura del día.

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AGUA ROJA POR MARCO MARTOS

AGUA ROJA

POR MARCO MARTOS

Tomo el agua roja de electrolitos, tomo ese menjunje,

para aliviar la sequedad de mis grandes cavernas,

esa tempestad de náuseas que casi acaba con mi vida.

Mi voluntad de escribir me sostiene,

para sacar de adentro con alguna gracia,

aquello que me deja la lengua con su abrazo,

y ganar algo del afecto que me das,

sin merecerlo, cada día.

Cómo se curaba Homero, dime si lo sabes, cómo se curaba,

si era ciego, cómo llegaba con paso vacilante a la casa del médico,

y duró tanto que pudo escribir todo lo que soñaba,

cómo vivió Virgilio con sus dolores estomacales,

cómo pudo escribir en medio de tantos reiterados sufrimientos.

Y Dante, qué hizo Dante, que hierbas tomaba a salto de mata,

en medio de las batallas y el rencor y la envidia de tantos florentinos,

y Juan de la Cruz, cuando estaba recluido,

qué aguas medicinales bebía, antes de deslizarse por una pared

con una blanca sábana en la noche de luna,

y Leopardi, encerrado en su casa, mirando el mundo

a través de los ojos de la hija del cochero,

la más delicada imaginable, tanto cómo el lucero de la mañana,

qué esperanza de curación tuvo, mientras tristísimo escribía,

y César Vallejo qué sintió cuando salió del hospital,

hecho un guiñapo, un malestar permanente,       

desconocido, que luego acabaría con su vida.

Tuvieron siempre una pluma en su corazón y en su mano,

un ramo de olivo y una sonrisa para toda la gente

y sus nombres se mezclan con la hermosura del día.

HABLAR, ESCUCHAR, ESCRIBIR, LEER. POR MARCO MARTOS

ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS

ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS : Nacida en Los Ángeles, Anna May Wong trajo a la pantalla
al río Amarillo circulando en sus hermosas manos,
el rojo intenso de los hibiscos y las ramas del árbol de la China…

ANA MAY WONG   POR MARCO MARTOS CARRERA
ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS

ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS

Nacida en Los Ángeles, Anna May Wong trajo a la pantalla
al río Amarillo circulando en sus hermosas manos,
el rojo intenso de los hibiscos y las ramas del árbol de la China
en sus delicados brazos y el sabor de la canela misma
espolvoreada en sus deliciosos labios, finos, apacibles, deleitantes.
Traía un tifón contenido de pasiones, una cortesía ancestral
de minucias, reverencias y sonrisas a mujeres y varones.
Saltó de las películas en blanco y negro a aquellas otras
de relumbrantes colores. En la soledad de su camarín,
solo hablando con el espejos y las sombras, añoraba,
si acaso, las tierras desconocidas de las que le hablaban sus mayores.
Pasó como un suspiro por los cines, como un viento amable.
Hay gente que la recuerda en distintos puntos del planeta,
y otros que la aman y llevan con orgullo su sangre.

EL AMOR ES FUEGO WANG WEI ESCRIBE A LA DAMA TU SAN

El amor que te ofrezco es el de los comienzos,
una flor de ilusión amarilla en el páramo eterno,
durará toda la vida y quedará después escrito en palabras intensas.
Lo acechan ¿cómo no saberlo? Mi muerte o tu muerte
o la pasión de los que hacen de la envidia su centro,
pero ha pasado por muchas primaveras
y numerosos inviernos con sus heladas
y su llama quema al que se acerca,
como una recién encendida alegría, ¡fuego de los inicios!

EL AMOR ES FUEGO WANG WEI ESCRIBE A LA DAMA TU SAN POR MARCO MARTOS

EL AMOR ES FUEGO
WANG WEI ESCRIBE A LA DAMA TU SAN POR Marco Martos

El amor que te ofrezco es el de los comienzos,
una flor de ilusión amarilla en el páramo eterno,
durará toda la vida y quedará después escrito en palabras intensas.
Lo acechan ¿cómo no saberlo? Mi muerte o tu muerte
o la pasión de los que hacen de la envidia su centro,
pero ha pasado por muchas primaveras
y numerosos inviernos con sus heladas
y su llama quema al que se acerca,
como una recién encendida alegría, ¡fuego de los inicios!

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ POR MARCO MARTOS

Verte solamente un minuto
enciende la llama de mi corazón.
Vives en mi mente mientras vives
en tus asuntos, abstraída de mí….

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ  POR MARCO MARTOS CARRERA 2
DANTE ESCRIBE A BEATRIZ POR MARCO MARTOS

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ
POR MARCO MARTOS

Verte solamente un minuto
enciende la llama de mi corazón.
Vives en mi mente mientras vives
en tus asuntos, abstraída de mí.
Con una paloma mensajera
sostenida en el aire por el amor,
te digo que estás en lo que escribo,
todo el tiempo, aunque no siempre
escriba de ti.
En “Biblioteca del mar” Lima, ediciones Vicio perpetuo. 2013.

POEMAS ILUSTRADOS DEL DR. MARCO MARTOS

ALEJANDRO PAJARO DE ALTO VUELO POR MARCO MARTOS
ALEJANDRO, PÁJARO DE ALTO VUELO POR Marco Martos

ALEJANDRO, PÁJARO DE ALTO VUELO
POR Marco Martos


Pájaro plateado vuela y vuela
a confines del mundo conocido,
un día es New York, otro Madrid,
o Santiago de Chile en el sur,
o Colonia, el centro de Alemania,
o los Campos Elíseos, París,
ciudad luz de las grandes maravillas.
No cesa de viajar, nunca descansa,
no bebe agua dos veces en Londres,
ni en Cusco que motiva el corazón.
¿Aplacará alguna vez sus ganas?
¿Tendrá deseo de permanecer?
¿Querrá fundar su familia de pájaros?
Vuela y vuela Alejandro en los aires,
quiere llegar, partir, llegar, partir,
despliega sus dos alas por los cielos,
dialoga con las nubes, con el sol.

AVA GARDNER EN EL HOTEL BOLÍVAR POR MARCO MARTOS

MÚSICOS EN PISAC POR Marco Martos

En la puerta de la iglesia de Pisac,
cerrada con tres candados,
acuclillado el artista forastero,
tocaba para sí mismo en un tambor de metal.
Nos acercamos con prudencia
y al final de la interpretación
pudimos hablarle y saber algo de su vida trashumante
que lo había traído a este hermoso rincón del Perú.
Caminamos luego entre los puestos de los vendedores
de ropa u objetos de cuero o madera,
en la mañana de agosto, con un sol imperial,
mientras unos músicos callejeros, con acento argentino,
ofrecían canciones del Brasil en una armonía total.
Eran jóvenes del conservatorio de buenos aires
en viaje de buena voluntad.
¡cosas veredes Sancho que no podrás entender jamás¡

DAFNE, EL ÁGUILA VIAJERA POR Marco MartosDAFNE, EL ÁGUILA VIAJERA
POR
Marco Martos


Tú eres el águila viajera,
vas por el mundo dando luces,
sobre el derecho de la gente,
derecho de los animales,
a vivir en los lomos de la tierra,
con la tranquilidad pasmosa
de los dueños de lo que existe
en todos los lugares bellos.
Un día estás en Cartagena,
otro en Estambul, la muy hermosa,
aterrizas riendo en Ginebra,
o cruzas oronda el Mar Rojo.
Skri Lanka te es muy propicia
pues te encantan los elefantes,
paseas en sus grandes lomos,
mueves las alas, lentas, rápidas.
Te gusta el café en Nueva York,
té con canela en La Paz,
olor de copihue en Santiago.
Calma, anuncias lo conocido,
te internas en lo nuevo siempre.
Eres águila encantadora,
nubes y cielos son tu patria.

 

ESTHER VALLEJO EN JERUSALEN POR MARCO MARTOSESTHER VALLEJO EN JERUSALÉN
POR Marco Martos


Ya Jerusalén se ofrece a sus ojos
deslumbrante en el centro de lo estéril:
las once tribus y aquella de Levi
pululan en callejuelas de abrojos
y piedras y zafiros y rubíes
con su rara belleza. Atardeceres
viven en sus pupilas y ahí crecen
lirios con su blancura impecable.
Sabatt. Revolotean los rabinos
en la multitud. Leen la Torah,
incitan a cerrar todas las puertas.
Meditan las colinas de Judea,
los lamentos del muro están vacíos.
Esther Vallejo piensa en Dios a solas.
*******************
Esther Vallejo, incansable viajera,
llegó a los más apartados lugares del mundo.
Buena como un pan, quienes la conocimos
la recordamos con profundo afecto.

RECLAMO DE DINO CAMPANA POR MARCO MARTOS
RECLAMO DE DINO CAMPANA POR Marco Martos

RECLAMO DE DINO CAMPANA
POR Marco Martos
Me has traído, Sibilla Alermo, con engaños,
con tus múltiples juegos de manos y pañuelos
a este páramo de los desesperados.
Es una verde clínica con árboles y con un río,
pero el frío de la soledad es la oscura niebla que reina.
A nadie puedo hablarle, lo has ordenado,
en especial a las jóvenes enfermeras de cofias blancas,
soy el tenebroso, el viudo, el inconsolable,
como aquel Gerard de Nerval de la hermosa Francia.
Y tú ¿eres feliz encerrándome en la nada?
Ya no tienes quien te haga los festejos,
el que te escribía en sus noches blancas
los versos más sentidos de la tierra
que tu dejabas en la mesa como al descuido
para que los leyesen los visitantes,
aunque luego me decías, para ti es fácil escribir, qué gracia.
Dejé que manejaras mi vida,
hasta el contenido de mis bolsillos lo sabías,
mis citas, lo que iba a hacer cada día.
Te acostumbraste demasiado a mí,
me tratabas mal, pero qué mal, y no lo sabías.
Un día me diste de tu propia mano, la pócima de la locura.
Vivo y yago en este manicomio y tengo por distracciones
sentir los amaneceres y el canto dichoso de los pájaros,
oír en mi fúnebre cabeza el rumor del mar de la infancia cada día.
SCARLETT JOHANSSON POR MARCO MARTOS
SCARLETT JOHANSSON POR MARCO MARTOS·

SCARLETT JOHANSSON
POR MARCO MARTOS·

Tú concentras la belleza del norte del mundo,
tus ojos semejan dos lagos turquesas,
tus cabellos son de miel, tus pechos poderosos.
Una suave tranquilidad emana de tu rostro
y cuando ríes conmueves a todos.
Mirándote, no sé dónde van mis ojos.
Ahora se detienen en la hermosura de tus pies
metidos en unos curiosos zapatos que cubren el dorso
y dejan observar cada uno de tus dedos
y la diez uñas, pintadas de blanco riguroso.
Tú traes los hielos de Dinamarca
a las calles bulliciosas de Nueva York
y el fuego central de la tierra que combate nuestros fríos.
Conmueves a quien te ve en los festejos
y a millones que te admiran
en la oscuridad soledad de los cines.
Tú mejoras la vida de todos.

 

 

TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO POR MARCO MARTOS·
TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO POR MARCO MARTOS·

TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO
POR MARCO MARTOS·


Cuando se van humeando los tigres de la noche,
una luz vestida de primavera
aparece dibujando en los cristales tu figura:
una diosa con sus dos alas,
de extremada bondad, de roja llama,
roja y azul en la alborada.
Voy con mi sombra protegido
por tu luz que me alimenta.
Parece que deambulo, pero camino
muy firme por las calles de Roma,
para que sombra y luz sean una sola
y el suave abrazo que te doy al mediodía
junte tu destino conmigo para siempre,
y si voy entre fieras en el légamo de la noche
llevo la luz y la sombra de tus ojos de pantera
y doy zarpazos y te defiendo y me defiendo
hasta que desciendo de mis andamios
y en mi reposo te sueño entre mis sombras
como diosa radiante y luminosa.

Este poema forma parte de mi libro “Máscaras de Roma”, actualmente en librerías, editado por “Caja Negra”.

TRISTÁN A ISOLDA POR MARCO MARTOS
TRISTÁN PARA ISOLDA Por MARCO MARTOS

TRISTÁN A ISOLDA POR MARCO MARTOS-
TRISTÁN PARA ISOLDA Por MARCO MARTOS

TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS 2
TRISTÁN PARA ISOLDA Por MARCO MARTOS

TRISTÁN PARA ISOLDA
Por MARCO MARTOS
Muy lento y descuidado llegue tarde
a tu homenaje, distraído busqué
el incienso, la mirra, los regalos
que debía poner en propias manos
para ganar piedad de tus dos ojos
y complacencia de tu alma conmigo
que te amo tanto, tanto, soberana.
Solo dolor se ensaña con mi cuerpo,
solo días muy duros, tormentosos,
las horas largas me acompañan siempre,
merezco tu castigo, no lo ignoro,
quiero ser digno de misericordia.
En mi horóscopo no está olvidarte,
vivo queriéndote, halagándote.
Marco Martos escribió
Traté de imaginar esta escena: Tristán llega tarde a una cita con Isolda, ella se ha marchado, él queda desolado, entonces escribe ese texto con el corazón en la mano.
TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS 3
TRISTÁN PARA ISOLDA

UN GATO NEGRO POR MARCO MARTOS
UN GATO NEGRO POR MARCO MARTOS

UN GATO NEGRO
POR MARCO MARTOS


Un gato negro sobre el blanco de las nubes,
atraviesa los cielos con candelas verdes,
esconde sus uñas, feroces en las contiendas,
parece que ofrece su mano en los salones.
Es la viva tranquilidad en la tarde del verano,
el palpitar de la vida sosegada a sorbos,
el lenguaje felino de los días frescos,
silencioso, si cabe, como una montaña,
se mueve un bigote, el maullido calla,
espera una caricia de la dama arrebatada.