MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ :”Hoy solo quiero caminar”

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MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ :”Hoy solo quiero caminar”

Poema enviado por: wfaila

Hoy solo quiero caminar, que mis pies perciban la tierra fría del parque, aun verdoso de un joven otoño.

Olvidar que mi hijo está enfermo, que mi amiga está triste, que mi amigo atesora en secreto su angustia; que mis sombras tienen cría, cada minuto que pasa, por la esfera deforme de mi cabeza agotada.

Sentir que la densa estadía de la oscuridad y el silencio, me permiten oír aun mis pasos.

Reclinarme en el río a escuchar los susurros de sus aguas, y contarle mis ignominias al gorrión que mira, impaciente y torpe, la brasa brillante de otro cigarrillo, que se consume en mis dedos temblorosos y manchados. Ver los senos de una luna ruborosa, ocultando la mitad de su contorno, en las polleras negras de las nubes, ahogadas de rocíos.

Hoy solo pretendo escapar de mi cárcel, burlar los despechos de la lírica carne, esconder las ideas que me muerden las venas, colapsando mis tiempos de quimeras dormidas.

¡Ay, si ayer no fuera lejos! , si un micro de extraño pasado, me devolviera las calles de tierra quebrada; y una colmena de abejas en el mistol de mi patio, y una represa mansa con sus brazos abiertos, festejaran mis travesuras de niño ingenuo, entre audaces relámpagos de paz y de campo.

No podrían comprender mis poemas amargos, los andenes que vieron, mi sonrisa extendida de miradas y labios, no podrían entender mis muñecos de barro, la torpeza que emanan mis dedos cansados, de pieles heridas y carnes con trapos.

¿Es que nunca se termina, ésta guerra de sorpresas, ésta nube de espanto?

¡Deja que las piedras me miren, con sus ojos de gotas, y mis huellas se borren en el césped dormido de sus fúnebres mantos!.

Hoy solo quiero caminar hacia ti, sin buscarte, sin percibirte, sin saber para qué; entre otra y otra distancia, entre los féretros esquivos que jamás entierro,

entre las lagrimas nuevas que jamás rescato, entre una mueca de trinos y gestos tristes de álamos.

Hoy solo quiero perderme, sin llegar a pensarlo, en el enigma del olvido mutilado de pájaros, encendiendo la idea de un verano de luces, y una cena de horneros… en la rama de un árbol.
Walter Faila

Faila galardonado

“No me ufano…pero, gratifica”

Al poeta santiagueño Walter Faila le ha sido otorgado una mención de honor en el 6to Concurso Internacional de Poesía “Ediciones Mis Escritos”, Buenos Aires 2007, con dos trabajos poéticos. En el citado certamen, que organiza anualmente la conocida página digital Mis Escritos, en anteriores convocatorias, Faila había obtenido el lugar de finalista. Y sus únicas palabras fueron: “No me ufano…pero, gratifica” Tal como se ha repetido en algunas ocasiones en este espacio, este escritor santiagueño se caracteriza por sus versos intrépidos como si salidos de lenguas de fuego y por un personalísimo estilo: metáforas intempestivas, colores limítrofes, fronteras diáfanas entre el sueño y la vigilia, entre la cordura y alguna sensación de locura.
Sin gozar de la trascendencia que sus obras merecen, Faila sigue siendo uno de los mejores poetas con su talante. Capaz de encontrar en una prosa, la poesía; capaz de advertir la poesía en el caos, capaz de convertir la oscuridad en maravilla y viceversa, el autor se mueve con premura ante el papel en blanco y lo logra: su poesía ostenta una extraña mixtura de sedición velada a la vida y de verde esperanza, pero, nublado. Sus versos, seguro, han de formar parte de una construcción literaria, que sin dejar de erigirse santiagueña irá más allá de la tierra desnuda y de sus lamentos ancestrales.
El acto de premiación será el 12 de octubre en los salones de la SADE de la ciudad de Buenos Aires y los poemas premiados formaran parte de la Antología “Letras Soñadas” que se presentará ese mismo día.

Los poemas premiados :


¿A que vuelves?


Vida, tú que me has dado,
de tu piel cobriza, su interior dorado,
tú que bebiste mis trinos
para devolverme el canto,
¿Cómo vuelves tan mustia
sin violines ni pianos?

¿Cómo quitas las raíces
de la inmensidad de tu campo,
después de que fabricaron ruinas,
los filos de tus hachazos?
¡Cómo enmudece a la ansiedad
sonora,
la lánguida cuerda de tu cantar lejano!

¿Hacia donde llevas tu ritual
empañado,
de sollozos ocultos, entre ojos
y labios?

¿Cómo surges, entre sombras inertes,
en mis bosques de espinas
y en mi leño de árbol?

¿Vienes para decirme la palabra
infinita que me tiene callado?
¿O acaso traes, en tu bolsa de sombras,
mil canciones de pájaros?

En tu vientre arrastras la sequía del sueño,
la tormenta fría que provoca tus manos,
cuando desnuda posas,
en mi cuerpo iracundo,
la vejez de mi cráneo.

A qué vuelves… vida, ahora,
que he fallecido sin muertes,
que he amado sin cuerpo
y he besado sin labios.

¿A qué?, …ya todo lo he dado.

¡Cómo hieren tus campanas
en mis jardines de nardos!
¡Cómo calan tus gritos…
en mis silencios sagrados!

Las cosas de la vida
¡Parece que brillara!
Pero…¡cómo duelen los ojos al mirarla!
Yo la tuve entre mis manos,
y un día de inconciencia,
me dio por deshojarla.

¡Qué cerca están, a veces,
las cosas más lejanas!
¿Adónde irás ahora?
Ignorante yo de ti, y tú,
en mi… ignorada.
¿Hacia dónde llevarás esas respuestas,
que no supe preguntarlas?
¡Ah!, ¡cuántas cosas se fueron,
sin pedir que se quedaran!
¡Cuántos gritos se elevaron en el tiempo,
sin saber como hacer que se callaran!

¡Vuelvo…y vuelvo….y vuelvo!
… y no regresa nada.
¿Adónde irás ahora?,
sin mis manos como nidos,
sin mi pecho como cama.
¡Vida, vida, vida!
Qué lejos están , a veces,
las cosas mas cercanas.

WFAILA

 

 

 

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UCV LIMA UNA UNIVERSIDAD DIFERENTE PARA JÓVENES DIFERENTES

Friday, September 28, 2007

 

UCV LIMA UNA UNIVERSIDAD DIFERENTE PARA JÓVENES DIFERENTES

“Ama, y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor. Si gritas, gritarás con amor. Si corriges, corregirás con amor. Si perdonas, perdonarás con amor. Si está dentro de ti la raíz del amor, ninguna otra cosa sino el bien podrá salir de tal raíz”.San Agustín.

 

Poemas de César Vallejo

LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos,
como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza,
como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!

BORDAS DE HIELO

Vengo a verte pasar todos los días,
vaporcito encantado siempre lejos…
¡Tus ojos son dos rubios capitanes;
tu labio es un brevísimo pañuelo
rojo que ondea en un adiós de sangre!

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
embriagada de tiempo y de crueldad,
vaporcito encantado siempre lejos,
¡la estrella de la tarde partirá!
Las jarcias; vientos que traicionan; vientos
¡de mujer que pasó!
Tus fríos capitanes darán orden;
¡y quien habrá partido seré yo…!

SAUCE

Lirismo de invierno, rumor de crespones,
cuando ya se acerca la pronta partida;
agoreras voces de tristes canciones
que en la tarde rezan una despedida.

Visión del entierro de mis ilusiones
en la propia tumba de mortal herida.
Caridad verónica de ignotas regiones,
donde a precio de éter se pierde la vida.

Cerca de la aurora partiré llorando;
y mientras mis años se vayan curvando,
curvará guadañas mi ruta veloz.

Y ante fríos óleos de luna muriente,
con timbres de aceros en tierra indolente,
cavarán los perros, aullando, ¡un adiós!


ROMERÍA

Pasamos juntos. El sueño
lame nuestros pies qué dulce;
y todo se desplaza en pálidas
renunciaciones sin dulce.

Pasamos juntos. Las muertas
almas, las que, cual nosotros,
cruzaron por el amor,
con enfermos pasos ópalos,
salen en sus lutos rígidos
y se ondulan en nosotros.
Amada, vamos al borde
frágil de un montón de tierra.
Va en aceite ungida el ala,
y en pureza. Pero un golpe,
al caer yo no sé dónde,
afila de cada lágrima
un diente hostil.

Y un soldado, un gran soldado,
heridas por charreteras,
se anima en la tarde heroica,
y a sus pies muestra entre risas,
como una gualdrapa horrenda,
el cerebro de la Vida.

Pasamos juntos, muy juntos,
invicta Luz, paso enfermo;
pasamos juntos las lilas
mostazas de un cementerio.

YESO

Silencio. Aquí se ha hecho ya de noche,
ya tras del cementerio se fue el sol;
aquí se está llorando a mil pupilas:
no vuelvas; ya murió mi corazón.
Silencio. Aquí ya todo está vestido
de dolor riguroso; y arde apenas,
como un mal kerosene, esta pasión.

Primavera vendrá. Cantarás «Eva»
desde un minuto horizontal, desde un
hornillo en que arderán los nardos de Eros.
¡Forja allí tu perdón para el poeta,
que ha de dolerme aún,
como clavo que cierra un ataúd!

Mas… una noche de lirismo, tu
buen seno, tu mar rojo
se azotará con olas de quince años,
al ver lejos, aviado con recuerdos
mi corsario bajel, mi ingratitud.
Después, tu manzanar, tu labio dándose,
y que se aja por mí por la vez última,
y que muere sangriento de amar mucho,
como un croquis pagano de Jesús.

¡Amada! Y cantarás;
y ha de vibrar el femenino en mi alma,
como en una enlutada catedral.

MAYO

Vierte el humo doméstico en la aurora
su sabor a rastrojo;
y canta, haciendo leña, la pastora
un salvaje aleluya!
Sepia y rojo.

Humo de la cocina, aperitivo
de gesta en este bravo amanecer.
El último lucero fugitivo
lo bebe, y, ebrio ya de su dulzor,
¡oh celeste zagal trasnochador!
se duerme entre un jirón de rosicler.

Hay ciertas ganas lindas de almorzar,
y beber del arroyo, y chivatear!
Aletear con el humo allá, en la altura;
o entregarse a los vientos otoñales
en pos de alguna Ruth sagrada, pura,
que nos brinde una espiga de ternura
bajo la hebraica unción de los trigales!

Hoz al hombro calmoso,
acre el gesto brioso,
va un joven labrador a Irichugo.
Y en cada brazo que parece yugo
se encrespa el férreo jugo palpitante
que en creador esfuerzo cuotidiano
chispea, como trágico diamante,
a través de los poros de la mano
que no ha bizantinado aún el guante.
Bajo un arco que forma verde aliso,
¡oh cruzada fecunda del andrajo!

La zagala que llora
su yaraví a la aurora,
recoge ¡oh Venus pobre!
frescos leños fragantes
en sus desnudos brazos arrogantes
esculpidos en cobre.
En tanto que un becerro,
perseguido del perro,
por la cuesta bravía
corre, ofrendando al floreciente día
un himno de Virgilio en su cencerro!

Delante de la choza
el indio abuelo fuma;
y el serrano crepúsculo de rosa,
el ara primitiva se sahúma
en el gas del tabaco.
Tal surge de la entraña fabulosa
de epopéyico huaco,
mítico aroma de broncíneos lotos,
el hilo azul de los alientos rotos!

«TRILCE»

I

Quién hace tanta bulla y ni deja
Testar las islas que van quedando.

Un poco más de consideración
en cuanto será tarde, temprano,
y se aquilatará mejor
el guano, la simple calabrina tesórea
que brinda sin querer,
en el insular corazón,
salobre alcatraz, a cada hialóidea
grupada.
Un poco más de consideración,
y el mantillo líquido, seis de la tarde
de los más soberbios bemoles.

Y la península párase
por la espalda, abozaleada, impertérrita
en la línea mortal del equilibrio.

II

Tiempo Tiempo.

Mediodía estancado entre relentes.
Bomba aburrida del cuartel achica
tiempo tiempo tiempo tiempo.

Era Era.

Gallos cancionan escarbando en vano.
Boca del claro día que conjuga
era era era era.

Mañana Mañana.

El reposo caliente aún de ser.
Piensa el presente guárdame para
mañana mañana mañana mañana

Nombre Nombre.

¿Qué se llama cuanto heriza nos?
Se llama Lomismo que padece
nombre nombre nombre nombrE.

IX

Vusco volvvver de golpe el golpe.
Sus dos hojas anchas, su válvula
que se abre en suculenta recepción
de multiplicando a multiplicador,
su condición excelente para el placer,
todo avía verdad.

Busco volvver de golpe el golpe.
A su halago, enveto bolivarianas fragosidades
a treintidós cables y sus múltiples,
se arrequintan pelo por pelo
soberanos belfos, los dos tomos de la Obra,
y no vivo entonces ausencia,
ni al tacto.

Fallo bolver de golpe el golpe.
No ensillaremos jamás el toroso Vaveo
de egoísmo y de aquel ludir mortal
de sábana,
desque la mujer esta
¡cuánto pesa de general!

Y hembra es el alma de la ausente.
Y hembra es el alma mía.

X

Prístina y última piedra de infundada
ventura, acaba de morir
con alma y todo, octubre habitación y encinta.
De tres meses de ausente y diez de dulce.
Cómo el destino,
mitrado monodáctilo, ríe.

Cómo detrás desahucian juntas
de contrarios. Cómo siempre asoma el guarismo
bajo la línea de todo avatar.

Cómo escotan las ballenas a palomas.
Cómo a su vez éstas dejan el pico
cubicado en tercera ala.
Cómo arzonamos, cara a monótonas ancas.

Se remolca diez meses hacia la decena,
hacia otro más allá.
Dos quedan por lo menos todavía en pañales.
Y los tres meses de ausencia.
Y los nueve de gestación.

No hay ni una violencia.
El paciente incorpórase,
y sentado empavona tranquilas misturas.

XVIII

Oh las cuatro paredes de la celda.
Ah las cuatro paredes albicantes
que sin remedio dan al mismo número.

Criadero de nervios, mala brecha,
por sus cuatro rincones cómo arranca
las diarias aherrojadas extremidades.

Amorosa llavera de innumerables llaves,
si estuvieras aquí, si vieras hasta
qué hora son cuatro estas paredes.
Contra ellas seríamos contigo, los dos,
más dos que nunca. Y ni lloraras,
di, libertadora!

Ah las paredes de la celda.
De ellas me duele entretanto, más
las dos largas que tienen esta noche
algo de madres que ya muertas
llevan por bromurados declives,
a un niño de la mano cada una.

Y sólo yo me voy quedando,
con la diestra, que hace por ambas manos,
en alto, en busca de terciario brazo
que ha de pupilar, entre mi dónde y mi cuándo,
esta mayoría inválida de hombre.

XXVIII

He almorzado solo ahora, y no he tenido
madre, ni súplica, ni sírvete, ni agua,
ni padre que, en el facundo ofertorio
de los choclos, pregunte para su tardanza
de imagen, por los broches mayores del sonido.

Cómo iba yo a almorzar. Cómo me iba a servir
de tales platos distantes esas cosas,
cuando habráse quebrado el propio hogar,
cuando no asoma ni madre a los labios.
Cómo iba yo a almorzar nonada.

A la mesa de un buen amigo he almorzado
con su padre recién llegado del mundo,
con sus canas tías que hablan
en tordillo retinte de porcelana,
bisbiseando por todos sus viudos alvéolos;
y con cubiertos francos de alegres tiroriros,
porque estánse en su casa. Así, ¡qué gracia!
Y me han dolido los cuchillos
de esta mesa en todo el paladar.

El yantar de estas mesas así, en que se prueba
amor ajeno en vez del propio amor,
torna tierra el brocado que no brinda la
MADRE,
hace golpe la dura deglución; el dulce,
hiel; aceite funéreo, el café.

Cuando ya se ha quebrado el propio hogar,
y el sírvete materno no sale de la
tumba,
la cocina a oscuras, la miseria de amor.

LXV

Madre, me voy mañana a Santiago,
a mojarme en tu bendición y en tu llanto.
Acomodando estoy mis desengaños y el rosado
de llaga de mis falsos trajines.

Me esperará tu arco de asombro,
las tonsuradas columnas de tus ansias
que se acaban la vida. Me esperará el patio,
el corredor de abajo con sus tondos y repulgos
de fiesta. Me esperará mi sillón ayo,
aquel buen quijarudo trasto de dinástico
cuero, que para no más rezongando a las nalgas
tataranietas, de correa a correhuela.

Estoy cribando mis cariños más puros.
Estoy ejeando ¿no oyes jadear la sonda?
¿no oyes tascar dianas?
estoy plasmando tu fórmula de amor
para todos los huecos de este suelo.
Oh si se dispusieran los tácitos volantes
para todas las cintas más distantes,
para todas las citas más distintas.

Así, muerta inmortal. Así.
Bajo los dobles arcos de tu sangre, por donde
hay que pasar tan de puntillas, que hasta mi padre
para ir por allí,
humildóse hasta menos de la mitad del hombre,
hasta ser el primer pequeño que tuviste.

Así, muerta inmortal.
Entre la columnata de tus huesos
que no puede caer ni a lloros,
y a cuyo lado ni el destino pudo entrometer
ni un solo dedo suyo.

Así, muerta inmortal.
Así.

Y SI DESPUÉS DE TANTAS PALABRAS…

¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!

¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!
¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da…!

¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!

Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena…
Entonces… ¡Claro!… Entonces… ¡ni palabra!

LOS MINEROS SALIERON DE LA MINA

Los mineros salieron de la mina
remontando sus ruinas venideras,
fajaron su salud con estampidos
y, elaborando su función mental
cerraron con sus voces
el socavón, en forma de síntoma profundo.

¡Era de ver sus polvos corrosivos!
¡Era de oír sus óxidos de altura!
Cuñas de boca, yunques de boca, aparatos de boca (¡Es formidable!)

El orden de sus túmulos,
sus inducciones plásticas, sus respuestas corales,
agolpáronse al pie de ígneos percances
y airente amarillura conocieron los trístidos y tristes,
imbuidos
del metal que se acaba, del metaloide pálido y pequeño.

Craneados de labor,
y calzados de cuero de vizcacha,
calzados de senderos infinitos,
y los ojos de físico llorar,
creadores de la profundidad,
saben, a cielo intermitente de escalera,
bajar mirando para arriba,
saben subir mirando para abajo.

¡Loor al antiguo juego de su naturaleza,
a sus insomnes órganos, a su saliva rústica!
¡Temple, filo y punta, a sus pestañas!
¡Crezcan la yerba, el liquen y la rana en sus adverbios!
¡Felpa de hierro a sus nupciales sábanas!
¡Mujeres hasta abajo, sus mujeres!
¡Mucha felicidad para los suyos!
¡Son algo portentoso, los mineros
remontando sus ruinas venideras,
elaborando su función mental
y abriendo con sus voces
el socavón, en forma de síntoma profundo!
¡Loor a su naturaleza amarillenta,
a su linterna mágica,
a sus cubos y rombos, a sus percances plásticos,
a sus ojazos de seis nervios ópticos
y a sus hijos que juegan en la iglesia
y a sus tácitos padres infantiles!
¡Salud, oh creadores de la profundidad…! (Es formidable.)

ABSOLUTA

Color de ropa antigua. Un julio a sombra,
y un agosto recién segado. Y una
mano de agua que injertó en el pino
resinoso de un tedio malas frutas.

Ahora que has anclado, oscura ropa,
tornas rociada de un suntuoso olor
a tiempo, a abreviación… Y he cantado
el proclive festín que se volcó.

Mas ¿no puedes, Señor, contra la muerte,
contra el límite, contra lo que acaba?
¡Ay, la llaga en color de ropa antigua,
cómo se entreabre y huele a miel quemada!

¡Oh unidad excelsa! ¡Oh lo que es uno por todos!
¡Amor contra el espacio y contra el tiempo!
Un latido único de corazón;
un solo ritmo: ¡Dios!

Y al encogerse de hombros los linderos
en un bronco desdén irreductible,
hay un riego de sierpes
en la doncella plenitud del 1.
¡Una arruga, una sombra!


LOS PASOS LEJANOS

Mi padre duerme. Su semblante augusto
figura un apacible corazón;
está ahora tan dulce…
si hay algo en él de amargo, seré yo.

Hay soledad en el hogar; se reza;
y no hay noticias de los hijos hoy.
Mi padre se despierta, ausculta
la huida a Egipto, el restañante adiós.

Está ahora tan cerca;
si hay algo en él de lejos, seré yo.
Y mi madre pasea allá en los huertos,
saboreando un sabor ya sin sabor.
Está ahora tan suave,
tan ala, tan salida, tan amor.

Hay soledad en el hogar sin bulla,
sin noticias, sin verde, sin niñez.
Y si hay algo quebrado en esta tarde,
y que baja y que cruje,
son dos viejos caminos blancos, curvos.
Por ellos va mi corazón a pie.

ENTRE EL DOLOR Y EL PLACER MEDIAN TRES CRIATURAS…

Entre el dolor y el placer median tres criaturas,
de las cuales la una mira a un muro,
la segunda usa de ánimo triste
y la tercera avanza de puntillas;
pero, entre tú y yo,
sólo existen segundas criaturas.
Apoyándose en mi frente, el día
conviene en que, de veras,
hay mucho de exacto en el espacio;
pero, si la dicha, que, al fin, tiene un tamaño,
principia ¡ay! por mi boca,
¿quién me preguntará por mi palabra?

Al sentido instantáneo de la eternidad
corresponde
este encuentro investido de hilo negro,
pero a tu despedida temporal,
tan sólo corresponde lo inmutable,
tu criatura, el alma, mi palabra.
(Poemas humanos, París, 1939)

LOS DADOS ETERNOS

Para Manuel González Prada, esta
emoción bravía y selecta, una de las
que, con más entusiasmo, me ha aplau-
dido el gran maestro.

Dios mío, estoy llorando el ser que vivo;
me pesa haber tomádote tu pan;
pero este pobre barro pensativo
no es costra fermentada en tu costado:
¡tú no tienes Marías que se van!

Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
¡Y el hombre sí te sufre: el Dios es él!

Hoy que en mis ojos brujos hay candelas,
como en un condenado,
Dios mío, prenderás todas tus velas,
y jugaremos con el viejo dado.
Tal vez ¡oh jugador! al dar la suerte
del universo todo,
surgirán las ojeras de la Muerte,
como dos ases fúnebres de lodo.

Dios míos, y esta noche sorda, obscura,
ya no podrás jugar, porque la Tierra
es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
en el hueco de inmensa sepultura.

DESHOJACION SAGRADA

Luna! Corona de una testa inmensa,
que te vas deshojando en sombras gualdas!
Roja corona de un Jesús que piensa
trágicamente dulce de esmeraldas!

Luna! Alocado corazón celeste
¿por qué bogas así, dentro de copa
llena de vino azul, hacia el oeste,
cual derrotada y dolorida popa?

Luna! Y a fuerza de volar en vano,
te holocaustas en ópalos dispersos:
tú eres talvez mi corazón gitano
que vaga en el azul llorando versos!…

PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…

EPISTOLA A LOS TRANSEUNTES

REANUDO mi día de conejo
mi noche de elefante en descanso.

Y, entre mi, digo:
ésta es mi inmensidad en bruto, a cántaros
éste es mi grato peso,
que me buscará abajo para pájaro
éste es mi brazo
que por su cuenta rehusó ser ala,
éstas son mis sagradas escrituras,
éstos mis alarmados campeñones.

Lúgubre isla me alumbrará continental,
mientras el capitolio se apoye en mi íntimo derrumbe
y la asamblea en lanzas clausure mi desfile.

Pero cuando yo muera
de vida y no de tiempo,
cuando lleguen a dos mis dos maletas,
éste ha de ser mi estómago en que cupo mi lámpara en pedazos,
ésta aquella cabeza que expió los tormentos del círculo en mis pasos,
éstos esos gusanos que el corazón contó por unidades,
éste ha de ser mi cuerpo solidario
por el que vela el alma individual; éste ha de ser
mi ombligo en que maté mis piojos natos,
ésta mi cosa cosa, mi cosa tremebunda.

En tanto, convulsiva, ásperamente
convalece mi freno,
sufriendo como sufro del lenguaje directo del león;
y, puesto que he existido entre dos potestades de ladrillo,
convalezco yo mismo, sonriendo de mis labios.

LA RUEDA DEL HAMBRIENTO

POR entre mis propios dientes salgo humeando,
dando voces, pujando,
bajándome los pantalones…
Váca mi estómago, váca mi yeyuno,
la miseria me saca por entre mis propios dientes,
cogido con un palito por el puño de la camisa.

Una piedra en que sentarme
¿no habrá ahora para mí?
Aún aquella piedra en que tropieza la mujer que ha dado a luz,
la madre del cordero, la causa, la raíz,
¿ésa no habrá ahora para mí?
¡Siquiera aquella otra,
que ha pasado agachándose por mi alma!
Siquiera
la calcárida o la mala (humilde océano)
o la que ya no sirve ni para ser tirada contra el hombre
ésa dádmela ahora para mí!

Siquiera la que hallaren atravesada y sola en un insulto,
ésa dádmela ahora para mí!
Siquiera la torcida y coronada, en que resuena
solamente una vez el andar de las rectas conciencias,
o, al menos, esa otra, que arrojada en digna curva,
va a caer por sí misma,
en profesión de entraña verdadera,
¡ésa dádmela ahora para mí!

Un pedazo de pan, tampoco habrá para mí?
Ya no más he de ser lo que siempre he de ser,
pero dadme
una piedra en que sentarme,
pero dadme,
por favor, un pedazo de pan en que sentarme,
pero dadme
en español
algo, en fin, de beber, de comer, de vivir, de reposarse
y después me iré…
Halló una extraña forma, está muy rota
y sucia mi camisa
y ya no tengo nada, esto es horrendo.

¡CUÍDATE, ESPAÑA…!

¡Cuídate, España, de tu propia España!
¡Cuídate de la hoz sin el martillo,
cuídate del martillo sin la hoz!
¡Cuídate de la víctima a pesar suyo,
del verdugo a pesar suyo
y del indiferente a pesar suyo!
¡Cuídate del que, antes de que cante el gallo,
negárate tres veces,
y del que te negó, después, tres veces!
¡Cuídate de las calaveras sin las tibias,
y de las tibias sin las calaveras!
¡Cuídate de los nuevos poderosos!
¡Cuídate del que come tus cadáveres,
del que devora muertos a tus vivos!
¡Cuídate del leal ciento por ciento!
¡Cuídate del cielo más acá del aire
y cuídate del aire más allá del cielo!
¡Cuídate de los que te aman!
¡Cuídate de tus héroes!
¡Cuídate de tus muertos!
¡Cuídate de la República!
¡Cuídate del futuro!…

ESPAÑA, APARTA DE MI ESTE CALIZ

Niños del mundo,
si cae España -digo, es un decir-
si cae
del cielo abajo su antebrazo que asen,
en cabestro, dos láminas terrestres;
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!
¡qué temprano en el sol lo que os decía!
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!

¡Niños del mundo, está
la madre España con su vientre a cuestas;
está nuestra maestra con sus férulas,
está madre y maestra,
cruz y madera, porque os dio la altura,
vértigo y división y suma, niños;
está con ella, padres procesales!

Si cae -digo, es un decir- si cae
España, de la tierra para abajo,
niños, ¡cómo vais a cesar de crecer!
¡cómo va a castigar el año al mes!
¡cómo van a quedarse en diez los dientes,
en palote el diptongo, la medalla en llanto!
¡Cómo va el corderillo a continuar
atado por la pata al gran tintero!
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto
hasta la letra en que nació la pena!

Niños,
hijos de los guerreros, entre tanto,
bajad la voz, que España está ahora mismo repartiendo
la energía entre el reino animal,
las florecillas, los cometas y los hombres.
¡Bajad la voz, que esta
con su rigor, que es grande, sin saber
qué hacer, y está en su mano
la calavera hablando y habla y habla,
la calavera, aquélla de la trenza,
la calavera, aquélla de la vida!

¡Bajad la voz, os digo;
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto
de la materia y el rumor menor de las pirámides, y aún
el de las sienes que andan con dos piedras!
¡Bajad el aliento, y si
el antebrazo baja,
si las férulas suenan, si es la noche,
si el cielo cabe en dos limbos terrestres,
si hay ruido en el sonido de las puertas,
si tardo,
si no veis a nadie, si os asustan
los lápices sin punta, si la madre
España cae -digo, es un decir-
salid, niños del mundo; id a buscarla!…

HIMNO A LOS VOLUNTARIOS DE LA REPUBLICA

Voluntario de España, miliciano
de huesos fidedignos, cuando marcha a morir tu corazón,
cuando marcha a matar con su agonía
mundial, no sé verdaderamente
qué hacer, dónde ponerme; corro, escribo, aplaudo,
lloro, atisbo, destrozo, apagan, digo
a mi pecho que acabe, al que bien, que venga,
y quiero desgraciarme;
descúbrome la frente impersonal hasta tocar
el vaso de la sangre, me detengo,
detienen mi tamaño esas famosas caídas de arquitecto
con las que se honra el animal que me honra;
refluyen mis instintos a sus sogas,
humea ante mi tumba la alegría
y, otra vez, sin saber qué hacer, sin nada, déjame,
desde mi piedra en blanco, déjame,
solo,
cuadrumano, más acá, mucho más lejos,
al no caber entre mis manos tu largo rato extático,
quiebro con tu rapidez de doble filo
mi pequeñez en traje de grandeza!

Un día diurno, claro, atento, fértil
¡oh bienio, el de los lóbregos semestres suplicantes,
por el que iba la pólvora mordiéndose los codos!
¡oh dura pena y más duros pedernales!
!oh frenos los tascados por el pueblo!
Un día prendió el pueblo su fósforo cautivo, oró de cólera
y soberanamente pleno, circular,
cerró su natalicio con manos electivas;
arrastraban candado ya los déspotas
y en el candado, sus bacterias muertas…

¿Batallas? ¡No! Pasiones. Y pasiones precedidas
de dolores con rejas de esperanzas,
de dolores de pueblos con esperanzas de hombres!
¡Muerte y pasión de paz, las populares!

¡Muerte y pasión guerreras entre olivos, entendámonos!
Tal en tu aliento cambian de agujas atmosféricas los vientos
y de llave las tumbas en tu pecho,
tu frontal elevándose a primera potencia de martirio.

El mundo exclama: “¡Cosas de españoles!” Y es verdad.
Consideremos,
durante una balanza, a quemarropa,
a Calderón, dormido sobre la cola de un anfibio muerto
o a Cervantes, diciendo: “Mi reino es de este mundo, pero
también del otro”: ¡punta y filo en dos papeles!
Contemplemos a Goya, de hinojos y rezando ante un espejo,
a Coll, el paladín en cuyo asalto cartesiano
tuvo un sudor de nube el paso llano
o a Quevedo, ese abuelo instantáneo de los dinamiteros
o a Cajal, devorado por su pequeño infinito, o todavía
a Teresa, mujer que muere porque no muere
o a Lina Odena, en pugna en más de un punto con Teresa…
(Todo acto o voz genial viene del pueblo
y va hacia él, de frente o transmitidos
por incesantes briznas, por el humo rosado
de amargas contraseñas sin fortuna)
Así tu criatura, miliciano, así tu exangüe criatura,
agitada por una piedra inmóvil,
se sacrifica, apártase,
decae para arriba y por su llama incombustible sube,
sube hasta los débiles,
distribuyendo españas a los toros,
toros a las palomas…

Proletario que mueres de universo, ¡en qué frenética armonía
acabará tu grandeza, tu miseria, tu vorágine impelente,
tu violencia metódica, tu caos teórico y práctico, tu gana
dantesca, españolísima, de amar, aunque sea a traición,
a tu enemigo!

¡Liberador ceñido de grilletes,
sin cuyo esfuerzo hasta hoy continuaría sin asas la extensión,
vagarían acéfalos los clavos,
antiguo, lento, colorado, el día,
nuestros amados cascos, insepultos!
¡Campesino caído con tu verde follaje por el hombre,
con la inflexión social de tu meñique,
con tu buey que se queda, con tu física,
también con tu palabra atada a un palo
y tu cielo arrendado
y con la arcilla inserta en tu cansancio
y la que estaba en tu uña, caminando!
¡Constructores
agrícolas, civiles y guerreros,
de la activa, hormigueante eternidad: estaba escrito
que vosotros haríais la luz, entornando
con la muerte vuestros ojos;
que, a la caída cruel de vuestras bocas,
vendrá en siete bandejas la abundancia, todo
en el mundo será de oro súbito
y el oro,
fabulosos mendigos de vuestra propia secreción de sangre,
y el oro mismo será entonces de oro!

¡Se amarán todos los hombres
y comerán tomados de las puntas de vuestros pañuelos tristes
y beberán en nombre
de vuestras gargantas infaustas!
Descansarán andando al pie de esta carrera,
sollozarán pensando en vuestras órbitas, venturosos
serán y al son
de vuestro atroz retorno, florecido, innato,
ajustarán mañana sus quehaceres, sus figuras soñadas y cantadas!

¡Unos mismos zapatos irán bien al que asciende
sin vías a su cuerpo
y al que baja hasta la forma de su alma!
¡Entrelazándose hablarán los mudos, los tullidos andarán!
¡Verán, ya de regreso, los ciegos
y palpitando escucharán los sordos!
¡Sabrán los ignorantes, ignorarán los sabios!
¡Serán dados los besos que no pudisteis dar!
¡Sólo la muerte morirá! ¡La hormiga
traerá pedacitos de pan al elefante encadenado
a su brutal delicadeza; volverán
los niños abortados a nacer perfectos, espaciales
y trabajarán todos los hombres,
engendrarán todos los hombres,
comprenderán todos los hombres!

¡Obrero, salvador, redentor nuestro,
perdónanos, hermano, nuestras deudas!
Como dice un tambor al redoblar, en sus adagios:
qué jamás tan efímero, tu espalda!
qué siempre tan cambiante, tu perfil!

¡Voluntario italiano, entre cuyos animales de batalla
un león abisinio va cojeando!
¡Voluntario soviético, marchando a la cabeza de tu pecho universal!
¡Voluntarios del sur, del norte, del oriente
y tú, el occidental, cerrando el canto fúnebre del alba!
¡Soldado conocido, cuyo nombre
desfila en el sonido de un abrazo!
¡Combatiente que la tierra criara, armándote
de polvo,
calzándote de imanes positivos,
vigentes tus creencias personales,
distinto de carácter, íntima tu férula,
el cutis inmediato,
andándote tu idioma por los hombros
y el alma coronada de guijarros!
¡Voluntario fajado de tu zona fría,
templada o tórrida,
héroes a la redonda,
víctima en columna de vencedores:
en España, en Madrid, están llamando
a matar, voluntarios de la vida!

¡Porque en España matan, otros matan
al niño, a su juguete que se para,
a la madre Rosenda esplendorosa,
al viejo Adán que hablaba en alta voz con su caballo
y al perro que dormía en la escalera.
Matan al libro, tiran a sus verbos auxiliares,
a su indefensa página primera!
Matan el caso exacto de la estatua,
al sabio, a su bastón, a su colega,
al barbero de al lado -me cortó posiblemente,
pero buen hombre y, luego, infortunado;
al mendigo que ayer cantaba enfrente,
a la enfermera que hoy pasó llorando,
al sacerdote a cuestas con la altura tenaz de sus rodillas…

¡Voluntarios,
por la vida, por los buenos, matad
a la muerte, matad a los malos!
¡Hacedlo por la libertad de todos,
del explotado, del explotador,
por la paz indolora -la sospecho
cuando duermo al pie de mi frente
y más cuando circulo dando voces-
y hacedlo, voy diciendo,
por el analfabeto a quien escribo,
por el genio descalzo y su cordero,
por los camaradas caídos,
sus cenizas abrazadas al cadáver de un camino!

Para que vosotros,
voluntarios de España y del mundo, vinierais,
soñé que era yo bueno, y era para ver
vuestra sangre, voluntarios…
De esto hace mucho pecho, muchas ansias,
muchos camellos en edad de orar.
Marcha hoy de vuestra parte el bien ardiendo,
os siguen con cariño los reptiles de pestaña inmanente
y, a dos pasos, a uno,
la dirección del agua que corre a ver su límite antes que arda.


DONDE NUNCA LLEGAREMOS

Donde, aún sin nuestro pie
llegase a dar por un instante
será, en verdad, como no estarse.

Es ese un sitio que se ve
a cada rato en esta vida,
andando, andando de uno en fila.

Más acá de mí mismo y de
mi par de yemas, lo he entrevisto
siempre lejos de los destinos.

Ya podéis iros a pie
o a puro sentimiento en pelo,
que a él no arriban ni los sellos.

El horizonte color té
se muere por colonizarle
para su gran Cualquieraparte.

Mas el lugar que yo me sé,
en este mundo, nada menos,
hombreado va con los reversos.

-Cerrad aquella puerta que
está entreabierta en las entrañas
de ese espejo. -¿Esta? – No; su hermana.

-No se puede cerrar. No se
puede llegar nunca a aquel sitio
-do van en rama los pestillos.

Tal es el lugar que yo me sé.

¿QUIÉN HACE TANTA BULLA?

I

Quién hace tanta bulla, y ni deja
testar las islas que van quedando.

Un poco más de consideración
en cuanto será tarde, temprano
y se aquilatará mejor
el guano, la simple calabrina tesórea
que brinda sin querer,
en el insular corazón,
salobre alcatraz, a cada hialóidea
grupada.

Un poco más de consideración,
y el mantillo líquido, seis de la tarde
DE LOS MÁS SOBERBIOS BEMOLES

Y la península párase
por la espalda, abozalada, impertérrita
en la línea mortal del equilibrio.

TIEMPO, TIEMPO

II

Tiempo Tiempo.

Mediodía estancado entre relentes.
Bomba aburrida del cuartel achica
tiempo tiempo tiempo tiempo.

Era Era.

Gallos cancionan escarbando en vano.
Boca del claro día que conjuga
era era era era.

Mañana Mañana.

El reposo caliente aun de ser.
Piensa el presente guárdame para
mañana mañana mañana mañana.

Nombre Nombre.

¿Qué se llama cuanto heriza nos?
Se llama Lomismo que padece
nombre nombre nombre nombre.

LOS NUEVE MONSTRUOS

I, desgraciadamente,
el dolor crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces
y la condición del martirio, carnívora voraz,
es el dolor dos veces
y la función de la yerba purísima, el dolor
dos veces
y el bien de ser, dolernos doblemente.

Jamás, hombres humanos,
hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,
en el vaso, en la carnicería, en la aritmética!
Jamás tanto cariño doloroso,
jamás tan cerca arremetió lo lejos,
jamás el fuego nunca
jugó mejor su rol de frío muerto!
Jamás, señor ministro de salud, fue la salud
más mortal
y la migraña extrajo tanta frente de la frente!
Y el mueble tuvo en su cajón, dolor,
el corazón, en su cajón, dolor,
la lagartija, en su cajón, dolor.

Crece la desdicha, hermanos hombres,
más pronto que la máquina, a diez máquinas, y crece
con la res de Rousseau, con nuestras barbas;
crece el mal por razones que ignoramos
y es una inundación con propios líquidos,
con propio barro y propia nube sólida!
Invierte el sufrimiento posiciones, da función
en que el humor acuoso es vertical
al pavimento,
el ojo es visto y esta oreja oída,
y esta oreja da nueve campanadas a la hora
del rayo, y nueve carcajadas
a la hora del trigo, y nueve sones hembras
a la hora del llanto, y nueve cánticos
a la hora del hambre y nueve truenos
y nueve látigos, menos un grito.

El dolor nos agarra, hermanos hombres,
por detrás de perfil,
y nos aloca en los cinemas,
nos clava en los gramófonos,
nos desclava en los lechos, cae perpendicularmente
a nuestros boletos, a nuestras cartas;
y es muy grave sufrir, puede uno orar…
Pues de resultas
del dolor, hay algunos
que nacen, otros crecen, otros mueren,
y otros que nacen y no mueren, otros
que sin haber nacido, mueren, y otros
que no nacen ni mueren (son los más)
Y también de resultas
del sufrimiento, estoy triste
hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo,
de ver al pan, crucificado, al nabo,
ensangrentado,
llorando, a la cebolla,
al cereal, en general, harina,
a la sal, hecha polvo, al agua, huyendo,
al vino, un ecce-homo,
tan pálida a la nieve, al sol tan ardio!
¡Cómo, hermanos humanos,
no deciros que ya no puedo y
ya no puedo con tanto cajón,
tanto minuto, tanta
lagartija y tanta
inversión, tanto lejos y tanta sed de sed!
Señor Ministro de Salud; ¿qué hacer?
!Ah! desgraciadamente, hombres humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer.

MASA

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.

Espergesia

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Díos estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha…
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.

Pues yo nací un día
que Díos estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico… Y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de féretro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.
Todos saben… Y no saben
que la luz es tísica,
y la Sombra gorda…
Y no saben que el Misterio sintetiza…
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.

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MI AMIGO CVG ESCRIBIÓ :DEL HIJO PRÓDIGO

MI AMIGO CVG ESCRIBIÓ :DEL HIJO PRÓDIGO


Poema enviado por: cvg

MI AMIGO CVG ESCRIBIÓ :DEL HIJO PRÓDIGO

Del envés de sus manos me enamora
el cáliz permanente y oferente
de la luz del costado y de su frente
que su haz traspasó por redentora.

Y enclavar mi destino toca ahora,
o que mi alma revierta en afluente
su caudal, de infeliz contracorriente,
desde un pilar de fe, sin más demora.

Muchos años viví en rebeldía
al acomodo de una fácil duda,
sin coraje, vencido día a día.

No es temor a la muerte, ni me acosa
la espesura de amor, que me demuda,
ni pretendo en mi lápida una rosa.

CARLOS VALDÉS
POETA ESPAÑOL

domingo, 23 de septiembre de 2007

 

 

 

 

MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ: Aquí te llevo

Wednesday, September 26, 2007

 

MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ: Aquí te llevo

Aquí, en la tarde proscripta
del fúnebre invierno,
en la herida del signo
que interroga al silencio.

En la noche pequeña
de latidos siniestros,
En la risa de uva.
En la boca sin beso.

Aquí estás, aquí te llevo.
Sin un paso que marque
los caminos que debo.

En la carne maldita
de miel y veneno.
En tus senos de sombras.
En la cal de tu cuerpo.

Así te llevo,
No sé aun si te extraño,
O te cuelgas al alma
del cándido légamo.

¿Tu me llevas, acaso,
en tus días serenos?

¿Tu me buscas en líneas
de guiones perversos?
mas allá de la piel,
de mis labios y dedos?

Aquí estás, aquí te llevo.
En mi río sin agua
En mi campo sin tiempo.

¿Tu me llevas, acaso?
¿En tu día sereno?
¿En tu espacio finito
de relojes perfectos?

¿Tu me llevas,
vacilante de excusas,
en la esfinge sagrada
de mi lírico sueño?

¿En la brisa y el aire
que alimenta tu ego?
¿ en tus muslos de dalias,
en tu vientre de fuego?

¿Tu , acaso me llevas,
en tu olvido artero?

¿En la pérgola mística
del cruel pensamiento?
¿O en el alma que esconde,
tu nieve de amor,
tu guerra de paz,
tu tímido miedo?

WALTER FAILA
SOCIEDAD DE POETAS ARGENTINOS


 

Vibraciones por Fanny Jem Wong

 http://es.youtube.com/cp/vjVQa1PpcFM3qi3d99n_l922uC97bD6lt9xbhOsjVVA=

 

Vibraciones

“La vibración se propaga repentinamente
tocando con sus veloces alas al universo entero,
y al germen que mora en las tinieblas:
Tinieblas que alientan sobre las adormiladas aguas de la vida”.
A .P. Blavatsky.
Ritmo multicolor en las palabras
Ritmo y qué ritmo en las azules aguas
Ritmo en las esmeraldas campiñas
Ritmo en las doradas montañas
En el canto de las aves enamoradas
En el grácil batir de las alas de los pájaros
En el diestro vuelo de enormes mariposas.
Ritmo y qué ritmo tienen las hadas,
Los duendes, las sirenas, ondinas y ninfas
Ritmo en lo más pequeño y en lo más grande,
Ritmo en el aire, en la tierra, en los mares.
En la roja flama de una vela que no quiere apagarse
En los árboles que se balancean lentamente
En las hojas que se le agitan en un tiempo más rápido.

 

Ritmo sobre la verde hierba
Ritmo bajo la copa del rosado árbol
Ritmos desnudos, de fieros amantes
Ritmo salvaje, lujuriosa danza de caderas en llamas
Ritmo complejo de estrepitosas ondas marinas
Ritmo en lo oscuro y en lo claro.
Ritmo en el destino de mi real naturaleza.

Ritmo de las estaciones que mueren cada año
Ritmo y qué ritmo de décadas, siglos y milenios
En donde eres tú ritual, fuego descomunal y sagrado
Eres y serás siempre tú eterna, deslumbrante, mi mágica hechicera
El tronco de bambú que no se quiebra, la extrema tristeza del dolor
Las jubilosas risas que siempre huyen de prisa
en los armoniosos ecos de mi discordante vida.

Si eres tú, la poderosa e inmortal cuerda perdida
en donde enlazó por toda la eternidad miles de versos
en perfecta paz con todos sus perplejos significados.
Si eres tú, el temblor allá lejos en el silencio que se rompe
Mi amada música, melodía celestial de millones de esferas
destinada a nunca cesar recreando en luz dorada de éter
la manifestación magnificente de todo mi versar.

FANNY JEM WONG
LIMA-PERÚ
02.05 AM DEL 17.03.2006

“El hombre debería de tomar conciencia de que no solo se forman buenos seres humanos en las escuelas, sino también en las salas de concierto en donde se les da la oportunidad de edificarse por medio de la música, cuando esto suceda quizás se rendirá culto a la música, como la cosa más grande que existe en la vida.”

JEM WONG

RECUERDO DE MIS ALUMNAS DE USIL EN TIPÓN CUSCO

Sunday, September 23, 2007

 

  

Dime y lo olvido,

enséñame y lo recuerdo,

involúcrame y lo aprendo.

Benjamin Franklin
(1706-1790)

 

RECUERDO DE MIS ALUMNAS DE USIL EN TIPÓN CUSCO

Los acueductos de Tipón

Este hermoso conjunto de terrazas agrícolas, largas escalinatas y canales labrados en piedra se sitúa a unos 20 km al sur de la ciudad del Cusco.

Al parecer, el sitio de Tipón fue parte de la hacienda real del inca Yáwar Huaca y al mismo tiempo un lugar dedicado al culto religioso y a la experimentación agrícola. En el lugar destaca sobremanera la armonía funcional y estética, típica de los arquitectos quechuas, alcanzada en la conducción del agua a través de finas estructuras de piedra, ya sea en forma de acueductos, algunos de ellos subterráneos o de canales, caídas y torrenteras.

Así como los mencionados, existen otros de igual o mayor belleza arquitectónica y funcional que lo único que hacen es despertar más interrogantes sobre cómo estos antiguos pobladores alcanzaron este nivel de desarrollo, qué los incentivó a dedicarse a crear y cómo registraron sus avances, interrogantes que quizás algún día podamos descifrar; mientras, solo nos queda extasiarnos con su belleza inigualable.

FUENTE:http://www.enjoyperu.com/lo-nuevo-en-enjoy-peru/sacsaywaman-y-otras-proezas-incaicas.htm

TIPÓN

Fue un lugar importante y un adoratorio mayor, donde se rendía culto al agua con el cuidado y la veneración con que los incas trataban a dicho elemento. Aunque todavía quedan misterios por desentrañar, la calma del sitio, el sonido del agua y la sensación de estar cerca de los dioses, subyugan al visitante. Ubicación El desvío a Tipón (Km. 21) se ubica dos kilómetros antes de la ciudad de Oropesa. A partir de allí, una carretera afirmada de cuatro kilómetros conduce al lugar. El nombre antiguo de Tipón, o por lo menos de la zona donde se encontraba el Santuario, es Quispicanchis. Todavía se conserva y fue la denominación de un extenso y denso poblado que ocupa 40 hectáreas de la ladera al oeste del complejo de andenes de Tipón. La traza irregular de ese asentamiento indica que no fue construido por los incas, sino por alguno de los pueblos conquistados. Tierra de peregrinaje La importancia del lugar está señalada en la descripción que hace el padre Cristóbal de Molina del notable peregrinaje místico que los tarpuntaes -sacerdotes incas-, realizaban antes del solsticio de invierno para llegar cerca al lugar de salida del Sol. Se trataba de un peregrinaje de 100 kilómetros hasta Sicuani visitando adoratorios dispuestos en línea recta. Luego se recorrían otros 100 kilómetros de regreso al Cusco, siguiendo una línea que llegaba a Mantocalla, el sitio donde los astrónomos imperiales observaban en las sucancas del este las salidas del Sol, para definir la duración del año y verificar las fechas de solsticios y equinoccios. Aguas sagradas El adoratorio de Tipón resulta pequeño en comparación con el tamaño del centro poblado vecino pero, la calidad de la edificación y la excelencia de la técnica hidráulica allí utilizada, hacen del sitio un lugar excepcional. Las aguas que riegan los andenes todavía circulan por los estrechos y profundos canales, forma poco común en el incario. Las aguas quizá merecían ese cuidado porque se originan de un puquio, una fuente natural cerca a las cumbres del Patachusán, el poderoso apu que cierra el valle por el este y ante el que todavía los cusqueños inclinan su cabeza, antes de sorber sus chichas. Eran aguas sagradas y para alguna gente del lugar todavía lo son. Canales subterráneos y privilegiados andenes Un canal de casi un kilómetro y medio, trae las aguas de la altura y se hace subterráneo al pasar bajo lo que pudo ser un intihuatana, en el extremo noroeste del complejo. De allí se reparten las aguas por canales habilitados con compuertas para riego controlado de la serie de andenes que bajan por el pequeño valle que contiene al monumento. Los andenes son de excelente factura en el encaje de las piedras y en la calidad del trazo. Pudieron servir para cultivos especiales e investigación agrícola. Siendo Moray un lugar para experimentación en microclimas y riego por secano, Tipón pudo cumplir un papel semejante para explorar técnicas agrícolas basadas en el riego artificial

http://guiadelcusco.perucultural.org.pe/todocus10a.htm

 

 

Premio para un poeta santiagueño Walter Faila

 Walter Faila 1

Año XIV – Numero 721 – 20 de Septiembre del 2007 – Revista de edición semanal – Impresa en talleres propios Fundada en septiembre de 1993 – Santiago del Estero – Republica Argentina –

http://www.lacolumnadigital.com.ar/nota%2041.htm

 

 

Premio para un poeta santiagueño

Walter Faila

Walter Faila recibió una distinción en un ciertamente literario a nivel nacional. Las poesías ganadoras pasaran a formar parte de una antología que será presentada próximamente.

El poeta Walter Faila obtuvo recientemente la “Mención de honor” en el Sexto Concurso Internacional de Poesía «Ediciones Mis Escritos», Lanús, Buenos Aires.

El acto de premiación se realizará el próximo 14 de octubre en los salones de la Sociedad Argentina de Escritores de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, y los dos poemas galardonados formarán parte de una antología que se presentará en la misma fecha. Las poesías premiadas se titulan “A qué vuelves” y “Las cosas de la vida”

Faila es considerado uno de los mejores escritores santiagueños. Ya tiene publicados cuatro libros y sus poemas también se encuentran en numerosas antologías. Además, gracias a la Internet y a las comunidades virtuales de poetas, la obra de Faila ha podido trascender las fronteras de la provincia y del país.

LA CRÍTICA

Su último libro publicado se titula “Entre Bohemias. (El escenario de los espejos)”. La crítica ha ponderado notablemente la obra de Faila. El escritor Cesar Cisneros de la Hozha dicho al respecto: “no resulta fácil interpretar la poesía ´failica´, cambia del grito al silencio y viceversa, impactando en el espíritu con agonías crucificadas, contenidas en un bálsamo renovador que sólo en el estro de Walter Faila es posible encontrar”.

 

Amapolas Sangrientas

Sunday, September 16, 2007

 

Amapolas Sangrientas

Amapolas Sangrientas

Rotas las pieles en jirones,
un saco de huesos quebrados,
deformes falanges dislocadas,
incapacitadas gimotean…
les gana la muerte.

Sobre níveas y estériles hojas
entumecidas por el dolor, aturdidas
fracturadas por olvidos,
mueren las manos del poeta.

Secas yacen las inspiradoras fuentes
Inválidas, entre rondas de locuras,
Sin razones, sin motivos, ciegas
Sin silencios, sin sonidos
Aturdidas por el crepitar de ecos sordos
Marchitándoseles la musa y los himnos.

Jeroglíficos de negras sales
invisibles acentos, puntos ausentes,
queman al parirse, uno a uno, amorfos, los versos,
enrojeciendo, de linfa espesa, los invisibles lienzos
frente a los espejos de su trágica mascara.

Débilmente, se tuercen y retuercen,
Dibujándose por miles las amapolas sangrientas
con la certeza irrefutable
de que el momento de muerte ha llegado.

FANNY JEM WONG
16 09 07

“Danza de amapolas sangrientas
sobre los sueños que sordos y ciegos se alejan”
JEM

 

 

 

MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ :”VAIVENES” DEL LIBRO “GUERRILLAS DEL ALMA”

Friday, September 14, 2007

MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ :”VAIVENES”

DEL LIBRO “GUERRILLAS DEL ALMA”

MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ :”VAIVENES”

DEL LIBRO “GUERRILLAS DEL ALMA”

Cómo hacer para romper
ésa fría arquitectura del entorno.
Yo que supe habitar su geografía
y caminar sobre el ángulo
señorial de su contorno.

Cómo unir las paralelas
de este mundo ciego y sordo,
si el hablar solo limita
las formas de los unos y los otros.

Cómo desterrar estos caprichos,
cuando el tiempo, confundido,
en plena primavera
te impone un corto otoño.
Yo que supe ambientar mis mediodía
y escribir en soledad
sobre nosotros.

Cómo hacer para que entiendas,
que te amé de todos modos;
con ésa locura de los cuerdos,
y ése toque de cordura de los locos.

Cómo hacer para eclipsar
los caprichos paralelos de tu entorno.
Destruir el egoísmo de los celos,
cuando tu vida no es la mía,
y la mía, ya no es la de nosotros.

Cómo hacer para cortar
las cadenas de nostalgias
que te brotan por los poros.
¡Habitante del hospicio de la vida!
yo que supe medir
la densidad de tus heridas,
nunca pude imaginar
los vaivenes de tu amor… y de tus odios.

WALTER FAILA

Del libro “Guerrillas del Alma”

 

 

CVG ESCRIBIÓ CONFESIÓN

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CONFESIÓN

 
Anteayer, solo sueños de futuro
anidando en sus pechos incipientes
y cayendo de algunos florecientes
al querer traspasar el propio muro.
 
Del ayer, aún contemplo mi inmaduro
proceder, agostando tantas fuentes
que en cascada vertieron sus ingentes
claridades de amor en claroscuro.
 
Y aunque ahora persistan los ensueños
inclemente me he vuelto ante el legado
de amarte con locura y sin medida.
 
Que podrá pensar Dios que de pecado
le entregué toda el alma redimida…
mas no tu corazón, junto a mis sueños.
 
 
AUTOR
CARLOS VALDÉS
ESPAÑA