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 Fanny Jem Wong

 Mi poesia soy yo

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(gmt-0500Hora de lima)


Sunday, December 30, 2007

 

SEMBLANZA

 

Nací la ciudad de Lima, Perú un 29 de julio a las 3.45 pm. Tengo 40 años de edad. Magister en Psicología Educativa de la Universidad Nacional Mayor de San marcos.

Empece a escribir poesías y algunos cuentos desde muy niña. Siempre me sentí muy atraída por las letras pero

solo hace  cosa de un par de años  que descubrí la forma de poder darla a conocerla a través de la red .

Antes  de esto solo las dejaba en cualquier cajón olvidadas,las rompía  o se perdían …cosa que ahora lamento porque cada poema es único he irremplazable por las connotaciones emocionales que encierra como una expresión del alma y del arte.

Otras de las actividades a la que me dedico con profunda vocación  y que disfruto es la enseñanza universitaria.La experiencia en las aulas es algo maravilloso .

Espero que quienes lean mi poesía se sientan complacidos de acompañar mis letras

besos

FANNY JEM WONG MIÑÁN

MI POESÍA SOY YO

 

Estoy Buscándome…..Yo Soy

 

Rostro de luna de plata en fases violentas

Leona salvaje acosando la entrada de la cueva

Naturaleza emocional destrozando oscuras rocas

La que derrama leche sobre el pan  y despierta la gula

Sangre caliente pintando los muros más altos

 

Mirada altiva de un alma rebelde que nunca se esconde

Emoción y palabras que saltan y protestan con tinta de linfa

Descomunal bisonte corriendo por los verdes prados

Movimiento que todo quiebra bajo el pellejo desgarrado

Fuerza que destroza  dulcemente cartílagos y huesos.

 

Explosión que arrasa bosques y  enciende la paja

Manos  inquietas  que arrancan máscaras a su paso

Crepitar de hojas golpeadas por terribles vientos

Uñas desgarrando la piel de una espalda desnuda

Estrella juguetona saltando entre las grises nubes

 

Coche de fuego que rueda entre las llamas

Rumor del parpadeo de mis largas pestañas

Sangre que golpea el cofre de los sesos

Lealtad que nunca debiera ponerse a prueba

Canto  solitario errante entre oscuros bosques

 

Impulso que revienta las grandes olas encrespadas

Instante y eternidad en cada  furiosa embestida

Garras de una fiera que recorre el leño ardiente

Caminante entre las redes en donde agonizan cadáveres

Mar incandescente que despierta deseos escondidos

 

Placer,  llanto, euforia, dolor, angustia y grito

Rumor del río, tormenta, huracán y tornado

Danza de unas caderas desesperadas

Mano certera e implacable que retumba y muele

Fuego que engulle, devora, arrasa y calcina

 

Palabras y cuerpo  que se muestran  desnudos

Cabezas de meteoros que nunca  da tregua

Cantos de calma a  las tormentas de la muerte

Niña caprichosa, mujer de fuego que doblega

Acopio de cantos y risas del cisne que envuelve

 

Dama de laberintos, espejos y eclipses

Desnudes de auroras, fornicar de estrellas

Verdades y llamados que nunca se tragan

Crepúsculos ardientes, amaneceres calientes

Trino de alboradas, mujer siempre amada

 

Bostezo….sueño de Dios, al  viento elevando las alas

Sonrisas y carcajadas del demonio quemando las sienes.

Vendaval de valles de misterios infinitos

Laguna sagrada en donde se bañan  los huesos

Bestia que amamanta con leche caliente

 

Alas de orquídeas clavándose en el pecho sangrante

Verdades que se gritan aunque la garganta queme

Locura que arrastra, domina y posee toda vereda

Mirada de frente, sin caretas, ni poses

Claridad en la mente, en las letras y en el vientre

 

Verdad que se enfrenta a pesar de condenársele a muerte

Identidad real que siempre marcha de frente

Defensa de utopías, de sueños y quimeras

Suicida en potencia que lucha contra fantasmas

Realidad vestida de piel y huesos que sangran

 

Ave herida y mutilada  al pie de poderosas columnas

Confusión de sentimientos batiéndose entre escombros

Laberintos oscuros por donde se me corre la vida

Un Rey, un duende, mil príncipes poetas cerca del puente

en donde contemplo como van muriendo todas las estrellas

 

Certeza de que he de llegar al final del abismo

Verdad, siempre verdad que late, quema y arde

Intolerancia ante  la hipocresía y las falsedades

Vómitos de dolor frente los falsos prejuicios

Asco de ver  voluntades quebradas o dominadas.

 

Impalpables Humanos a los que se aman

Sentimientos ocultos afloran desde lo más profundo

Recuerdos que se alejan, te quieros que se pierden

Alondra herida, gorrión cantando versos mientras se muere

Herencia de poemas que se releen y el eco de una voz ausente

 

Otoños que llegan y siempre se van sin verme

Lucha desesperada por conservar  la identidad

en un mundo lleno de cadáveres intermitentes

Letras que lloran sobre el blanco infinito

En donde perduraran mis versos como actos

de valor, templanza, señorío y dolor de muerte

 

¡Yo soy Fanny Jem Wong!

 

JEM WONG

09.03.20005

 

Solo puedo creer en quien cree en mí…

La gente se arregla todos los días el cabello,

¿Por qué no el corazón?

Proverbio chino

 

 

 

El Tablero De Mi Vida

Golpearé incansablemente el tablero de mi vida,
Levantaré nuevas murallas de piedras,
más oscuras y fuertes.
Cubriré de altas yerbas
todos los linderos que lleguen hacia mi puerta.
Romperé todo paisaje para que no se acerquen,
colocaré miles de rejas de hierro fuerte
y cadenas de fuego ardiente
porque el tiempo se me agota;
entre la nada se pierde.

Golpearé incansablemente el tablero de mi vida,
vida que tan sólo es un accidente,
mientras que de mi alma se escapa en un sollozo
y el corazón , desfallecido, muere.
Ahogaré todas mis ansias,
apagaré todos mis fuegos,
olvidaré todos mis sueños,
enterraré todo recuerdo,
muriéndome en mis pesadillas,
vistiéndome de tus ausencias,
cubriéndome el rostro con tinta negra y espesa.

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.
Desataré mil tempestades…
Destrozaré mi pecho
para arrancarme un estúpido corazón.
¿Por qué me traicionas y sientes?
Seré cadáver insepulcro
porque lo único que siempre invoqué fue la muerte
la cual sólo llega y se burla
gira, gira lenta , se sonríe, lanza su gran carcajada
dejándome en un lago de silencios…
sumergida en la profundidad
de un enorme espejo que me muestra
marchitas flores.

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.
Soy una fiera herida,
estoy sangrando de muerte.
Gimo, aúllo , grito…
Me muestras que mi mente está ausente.
No es coherente
cuando es el alma la que grita
por el dolor de no tenerte…
¡Maldita necesidad de amar!
¡Maldito cadáver insepulcro!
Deja, déjate de una vez morir completo
para perderte en la eternidad de los olvidos.
¿O es acaso que no entiendes?

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.
No quiero más deslumbramientos
ni cadenas que me aten a tus besos.
No quiero que crezcan los recuerdos.
Cómanme, mil pájaros negros de extramuros,
los ojos… para enceguecerme y no poder recorrerle.
Que reviente el tiempo en todos los relojes
entregada al frío de la muerte,
orillada ante los muros de la soledad.
Taparé, fuertemente, mis oídos.
Corazón, cállate, cállate.
No formes remolinos de plumas de oro.
El más alto silencio se eleva entre los muros.
Nunca escucharé un “nosotros”.

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.
No pediré migajas de pan.
No buscaré ninguna esperanza.
De sueños no se vive…
Apagaré de mi corazón, sus cantares de fuego.
Secaré sus ríos de palabras para que no fluya de mí… la pasión
que me calcina …el alma.
Vanamente sueñas, corazón de cristal.
Regresa a tu arquilla de sombras.
Aquí no hay pétalos ni flor.
Cúbrete, con blanca arena y si es con nieve… mejor.
Él… no existe; es sólo una efímera figura,
un espejismo, una sombra, una alucinación.
¡Despiértate, despiértate,
corazón longevo, no sueñes más!
¿Con qué derecho te atreves a soñar?

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.
Hoy escribiré a mi corazón su epitafio
sobre la loza fresca
de memorias palpitantes,
de recuerdos e imprevistos resplandores.
Colmaré todas mis inquietudes
entre oscuros fantasmas,
entre malditas y perversas violetas
cuyo aroma me regaló… un sueño.
¡Despierta ,despierta;
ya no sueñes con quimeras!

JEM WONG
15.01.2005

Si has construido un castillo en el aire, no has perdido el tiempo, es allí donde debería estar. Ahora debes construir los cimientos debajo de él.
George Bernard Shaw


 

REQUIEM A MI PADRE II

 

Desearía engullirme las lunas

y contar todas las estrellas.
Recorriendo tantos senderos

juntos como algún día soñamos.

Caminamos la alameda

entre árboles  olvidados
hoy sin ti los veo sucios

y a mí como una rana oscura, vacía

 

Que contiene solo osamentas

carne verde y sangres secas

Soy células sarnas, solitarias

ante las inhóspitas circunferencias

 

Desearía abrir mi corazón

a la puerta de oro del cielo

o bajando al río del infierno

quemarme esta voz desesperada

 

Y presa en este seco mundo

ante las esferas sin finales
los recuerdos de amor eterno

ahora son mis más ardientes puñales

 

Pulen las frescas carnes,

pero también son padre

pétalos de rosas humanas

cayendo suaves tiernas con el aire.

En tus ojos hay amor

desde una lejana mirada

una leve y pálida sonrisa

que no logro su ausencia explicar.

Y en mi mente retumban

 

las preguntas embriagadas
¿Quién maldito se atreve a robarme el alma?
¿Por qué mi dorado ruiseñor ya no me canta?

 

Desconsuelo es tu muerte

la desesperación me atrapa
el dolor me atraviesa y roe

Me destroza, me desgarra y pide sangre

Vuelvo a caminar la vida

 

entre círculos inhóspitos,

entre las espesas  brumas,

entre la oscura  tumba del alma helada

 

Hablamos tantas veces

tantas de la muerte osada
¿Cómo podría entonces no quedar petrificada?
¿Cómo podría llorar? Si debía limpiar tu cuerpo.

 

Pero todavía siento

que eres mi amado tibio

y muerto pienso con frenesí

¡Como hacer para poder apartarme de ti!

Una tormenta de furia

azota mis cansinos huesos,

venzo el dolor y los miedos ,

Voy ya te sigo en la alameda padre mío.

 

Avanzo sollozando

ante los círculos sin fin
Y las gotas que me dicen,

las orbitas se te quiebran  yo las oigo .

 

Al aire entre brumas,

mi voz entre  tumbas.
sola escucho a un ruiseñor

que me canta triste muy despacio amor.

 

Hela el canto mis oídos,

sola te oigo a ti Señor
en las noches de penumbras,

con la voz lastimera del terrible pesar.

 

Una oscura y raída mano

levanto su afilada hacha

cortando tu verde hoja

Y tu padre amor no me cantas al oído.

 

Los ruidos cesaron

cerraron sus  puertas
me dirijo hacia los círculos,

y las lágrimas escondo en este rincón.

 

Más lejano de mi alma

en nuestra casa  papá

y me hundo en el silencio

Sola ya no puedo detener más el tiempo.

El tiempo no es arena

 

son rayos de luz que pasan

y orquestan nuestra marcha
pronto mis huesos secos ya te alcanzan.

 

Son los últimos caminos.
voy tras tu blanco ataúd

los pies en silencio y cansados
y con los ojos ya áridos cual desiertos.

Entre brumas y un silbido,
canta mi cisne herido
en caravana de hadas doradas,

 alrededor de mil pequeños duendecillos.

Rodean tu frío lecho,

lleno de pétalos de flores

ojos negros que no lloran,
ya no sufren solo a ti y a Dios esperan.

 

Como dos enormes bolas

de acero que no brillan.
ante las brasas ardientes

en mil fuegos yo te doy el último beso
para después dejarte en la loza fría…Padre Mío.

 

Jem Wong.

26.04.2005

 

  “DE MIS MANOS BROTARAN AMAPOLAS TAN ROJAS COMO LA SANGRE QUIZAS ASÍ CONSIGA QUE MIS VERSOS SEAN ETERNOS”

Fanny Jem Wong

 

 

 

Mis Poemas

    1. FANNY JEM WONG -pensamientos  frases , citas  ilustradas face  (11)

      PERCEPCIONES DE UN POETA
      Hoy termino un viaje infinito,
      entre ríos de palabras,
      entre ruinas circulares,
      entre enigmas descifrados.

      Hoy comprendo de aquel hombre
      cuya filosofía escepticista
      y empírica conoció grandes verdades.
      Que los monstruos, laberintos, ríos, soles,
      tigres, sombras y colores le acompañaron en vigilia
      y entre sueños,
      en su vida ilimitada, en el círculo sin fin…

      Hoy entiendo que su constante tormento
      fue negar su propio yo y el tiempo.
      No tuvo pasado, tampoco presente
      y el futuro siempre incierto
      nunca logró inquietarle.

      Vivió enfrentado a sus espejos,
      a la idea de ser otro,
      a creer que todo era solo un sueño,
      en donde el hombre era una pieza movida por una mano divina
      y ésta a su vez, quizás por otra divinidad.
      Hoy conozco por lo menos,
      de un gran cúmulo de arena,
      uno de esos granos…
      Hoy conozco a Borges.
      JEM WONG

      A MI GUERRERO VALIENTE

      “Y me hundo en el mar de mis recuerdos mientras…
      Desaparece mi anciano gradualmente
      entre las tinieblas
      y esta terrible oscuridad.
      Busco una gran piedra
      deseándola marcar con una señal
      que siempre me lleve hacia ti.
      Una señal que me diga que estas aquí.

      Hoy miro con tus ojos
      y solo escucho las voces de tus pensamientos.
      Tú escribías sobre tu propia muerte
      mientras tus ojos lloraban.
      Yo enjugaba tus lágrimas de perlas
      y entre mis dedos esas perlas se escapaban.

      ¡Encontramos al enemigo pensamos!
      y por más batallas que libramos
      no pudimos vencerlo.
      Y tu amado Guerrero luchaste hasta el final
      sin quebrantarte.
      Y tu voz amada me decía
      -¡Gracias, hiciste siempre lo correcto!
      -¡Te amo!
      Solo acompáñame, es el último trecho.
      -¡Te amo!
      -¡No te iras!, te dije
      ¡Aquí te espero, regresa a mi valiente, siempre a mi guerrero!
      No me canse nunca de repetírtelo…
      Así lo hacías.

      Te vi venir como regresan las olas,
      una y otra vez,
      pero no te pude retenerte
      en su inmensidad te perdiste.
      Entre coqueteos y correrías llegó la muerte.
      Cerraste los ojos para no despertar.
      Y en la profundidad de tus ojos me sumerjo,
      me pierdo y no consigo extraviarme.

      Y la muerte te apartó de mí,
      en sus profundas aguas partiste para no volver más.
      Como una gran águila volaste hacia ella,
      ya nada te podía detener y…
      En un frío abrazo me entregué a ti
      para no perdernos más

      JEM WONG
      PARA
      TÚ, MI AGONÍA

      Soy como un pez despojado de su espacio,
      arrojado al piso sin piedad ni compasión.
      Un miserable pez que se agita y se convulsiona.
      Entre difusos pensamientos,
      vagos,
      solitarios ,
      incorpóreos.
      Cada pliegue de mi cuerpo parece marchitarse
      sediento del elemento ya perdido.

      Soy un pez nadando en las arenas del desierto
      Quisiera poder atravesarlo para llegar a ti.
      Pero… ¡Yo no veo los azules de los que tantos poetas hablan!
      Solo veo oscuridad.

      Ahora desearía beber de tu fuente,
      ahogarme en ti,
      Pero solo está el desierto y sus arenas.
      No hay azules,
      ni verdes,
      solo hay oscuridad.
      Soy un pobre pez que agoniza.

      Ignoro cuanto tiempo en mis memorias podré mirar tu faz.
      Ardo en mis deseos,
      sobre las arenas del desierto…
      Alejada de ti,
      mi elemento.
      ¿Es acaso que no notas que ya no quedan fuerzas?
      ¡Cúbreme de ti!

      Yo no veo los azules de los que tantos poetas hablan…
      Solo veo mientras muero
      tus penetrantes y profundos ojos negros
      como rayos inquisidores,
      sin límites y tan hondos.

      JEM WONG

      ÁGUILA Y NO-GOLONDRINA

      Quise volar…
      Volar hacia ti
      y pensé que lo podía hacer
      pero desperté…
      Desperté herida,
      inerte,
      extraviada,
      loca,
      perdida.

      Quise volar…
      Y mis alas no podían.
      Quise volar…
      y a nadie encontraría.
      Sólo tú, muerte…
      ¡Amada mía!

      Y te pregunto:
      -¿Por qué a mi no llevarías?
      Es, acaso que no me querías.
      Quise volar…
      Y en mi intento perdería,
      entre brumas y lamentos…
      nadie
      por mí lloraría”.

      JEM WONG

      CAMPOSANTO
      “Nadie nos vio juntos aquella mañana
      y entre el verde del camposanto,
      unimos nuestras manos,
      juntamos nuestros cuerpos.

      Quise detener el tiempo.
      Es extraño me dijiste
      Nunca había sentido tan deliciosa sensación de Libertad.
      Alejados del mundo,
      como si aquel hermoso camposanto
      no le perteneciera.

      Alejados de las miradas
      de las gentes deslenguadas.
      ¿Detener el tiempo?
      ¡Imposible!

      Así como alejarme de las nieves que cubren tus cabellos,
      de los surcos de tu rostro,
      de tu cuerpo ya gastado,
      de tus ojos tan oscuros,
      de tus memorias,
      de tus ausencias,
      de una vida ya vivida,
      de caminos sin retorno.

      ¡Qué extraño!
      Que entre verdes y colores,
      que entre tumbas silenciosas,
      excitara tus sentidos,
      despertara tus pasiones
      Entre tumbas,
      tumbas frías.
      ¡Qué deliciosa sensación de Libertad!

      Podríamos danzar entre sombras,
      entre las sombras de testigos ya ausentes
      de testigos silenciosos,
      de testigos ya olvidados,
      entre sombras,
      entre tumbas,
      entre verdes y colores
      de un hermoso camposanto.

      ¡Que deliciosa sensación de Libertad!,
      que si la señora Muerte llegara,
      los amantes felices se abrazarían
      para nunca más perderse,
      para hallar su libertad”.

      JEM WONG