CORREDORES SECRETOS POR FANNY JEM WONG

 CORREDORES SECRETOS POR FANNY JEM WONG

I

Mi desnudez avergüenzas la sala.

Indefensa, vomitando espuma,

con el dolor en la entraña

y los sesos crujiendo,

me revuelco entre sábanas

con lo último que queda

de lo que fui  y no vuelve.

II

Enfrentada al reflejo del espejo,

una estructura de arena,

¡Maldito frasco!

Por primera vez me contienes,

prisionera de nada, de todo…  

condenándome a no tocar

ni el cielo, ni el averno. 

III

A quién engaño con mis rezos,

si se quebraron mis hojas,

si se incendiaron mis ojos,

si se extraviaron mis ninfas,

si me hundo en el silencio.

IV

Por qué parte la barca,

sin colocar las monedas

sobre el desteñido ébano

de mis enormes pupilas.

V

Cansada voy de mí andar ciego

entre las hojas de un  tiempo

que hace mucho dejo de ser mío.

VI

Corre otra estación

es el frio invierno

de mis espejos gastados,

de mis manos quebradas

de  mis relojes rotos.

VII

¡Maldito arco iris!

Eres solo vetusta paleta,

sin el negro de mi sangre

sin el verde de mis cantos

sin el azul de mis sueños

sin el rojo de mi fuego

sin el amarillo de mi intelecto.

No queda nada, aquí me quedo.

FANNY JEM WONG

22-02-2017

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AGUA ROJA POR MARCO MARTOS

AGUA ROJA POR MARCO MARTOS.jpg

AGUA ROJA

POR MARCO MARTOS

Tomo el agua roja de electrolitos, tomo ese menjunje,

para aliviar la sequedad de mis grandes cavernas,

esa tempestad de náuseas que casi acaba con mi vida.

Mi voluntad de escribir me sostiene,

para sacar de adentro con alguna gracia,

aquello que me deja la lengua con su abrazo,

y ganar algo del afecto que me das,

sin merecerlo, cada día.

Cómo se curaba Homero, dime si lo sabes, cómo se curaba,

si era ciego, cómo llegaba con paso vacilante a la casa del médico,

y duró tanto que pudo escribir todo lo que soñaba,

cómo vivió Virgilio con sus dolores estomacales,

cómo pudo escribir en medio de tantos reiterados sufrimientos.

Y Dante, qué hizo Dante, que hierbas tomaba a salto de mata,

en medio de las batallas y el rencor y la envidia de tantos florentinos,

y Juan de la Cruz, cuando estaba recluido,

qué aguas medicinales bebía, antes de deslizarse por una pared

con una blanca sábana en la noche de luna,

y Leopardi, encerrado en su casa, mirando el mundo

a través de los ojos de la hija del cochero,

la más delicada imaginable, tanto cómo el lucero de la mañana,

qué esperanza de curación tuvo, mientras tristísimo escribía,

y César Vallejo qué sintió cuando salió del hospital,

hecho un guiñapo, un malestar permanente,       

desconocido, que luego acabaría con su vida.

Tuvieron siempre una pluma en su corazón y en su mano,

un ramo de olivo y una sonrisa para toda la gente

y sus nombres se mezclan con la hermosura del día.

 

ORQUÍDEA DE LI PO POR POR MARCO MARTOS

ORQUÍDEA DE LI PO POR MARCO MARTOS

ORQUÍDEA DE LI PO
POR Marco Martos
Observo en el jardín
la orquídea que traje de Chang
y que cuelga en el aire
en ese poco de tierra
apeñuscada en un cazo.
Es la belleza iluminando
la eternidad, aunque dure un instante,
una pureza de color morado
que semeja a un quieto pájaro.
Vivo para esta flor,
siento que respiro
y entro en la perfección de la mañana.

 

POEMAS ILUSTRADOS DEL DR. MARCO MARTOS

ALEJANDRO PAJARO DE ALTO VUELO POR MARCO MARTOS

ALEJANDRO, PÁJARO DE ALTO VUELO
POR Marco Martos
Pájaro plateado vuela y vuela
a confines del mundo conocido,
un día es New York, otro Madrid,
o Santiago de Chile en el sur,
o Colonia, el centro de Alemania,
o los Campos Elíseos, París,
ciudad luz de las grandes maravillas.
No cesa de viajar, nunca descansa,
no bebe agua dos veces en Londres,
ni en Cusco que motiva el corazón.
¿Aplacará alguna vez sus ganas?
¿Tendrá deseo de permanecer?
¿Querrá fundar su familia de pájaros?
Vuela y vuela Alejandro en los aires,
quiere llegar, partir, llegar, partir,
despliega sus dos alas por los cielos,
dialoga con las nubes, con el sol.

AVA GARDNER EN EL HOTEL BOLÍVAR POR MARCO MARTOSMÚSICOS EN PISAC POR Marco Martos

En la puerta de la iglesia de Pisac,
cerrada con tres candados,
acuclillado el artista forastero,
tocaba para sí mismo en un tambor de metal.
Nos acercamos con prudencia
y al final de la interpretación
pudimos hablarle y saber algo de su vida trashumante
que lo había traído a este hermoso rincón del Perú.
Caminamos luego entre los puestos de los vendedores
de ropa u objetos de cuero o madera,
en la mañana de agosto, con un sol imperial,
mientras unos músicos callejeros, con acento argentino,
ofrecían canciones del Brasil en una armonía total.
Eran jóvenes del Conservatorio de Buenos Aires
en viaje de buena voluntad.
¡Cosas veredes Sancho que no podrás entender jamás¡

 

DAFNE, EL ÁGUILA VIAJERA POR Marco MartosDAFNE, EL ÁGUILA VIAJERA
POR
Marco Martos
Tú eres el águila viajera,
vas por el mundo dando luces,
sobre el derecho de la gente,
derecho de los animales,
a vivir en los lomos de la tierra,
con la tranquilidad pasmosa
de los dueños de lo que existe
en todos los lugares bellos.
Un día estás en Cartagena,
otro en Estambul, la muy hermosa,
aterrizas riendo en Ginebra,
o cruzas oronda el Mar Rojo.
Skri Lanka te es muy propicia
pues te encantan los elefantes,
paseas en sus grandes lomos,
mueves las alas, lentas, rápidas.
Te gusta el café en Nueva York,
té con canela en La Paz,
olor de copihue en Santiago.
Calma, anuncias lo conocido,
te internas en lo nuevo siempre.
Eres águila encantadora,
nubes y cielos son tu patria.

 

ESTHER VALLEJO EN JERUSALEN POR MARCO MARTOSESTHER VALLEJO EN JERUSALÉN
POR Marco Martos
Ya Jerusalén se ofrece a sus ojos
deslumbrante en el centro de lo estéril:
las once tribus y aquella de Levi
pululan en callejuelas de abrojos
y piedras y zafiros y rubíes
con su rara belleza. Atardeceres
viven en sus pupilas y ahí crecen
lirios con su blancura impecable.
Sabatt. Revolotean los rabinos
en la multitud. Leen la Torah,
incitan a cerrar todas las puertas.
Meditan las colinas de Judea,
los lamentos del muro están vacíos.
Esther Vallejo piensa en Dios a solas.
*******************
Esther Vallejo, incansable viajera,
llegó a los más apartados lugares del mundo.
Buena como un pan, quienes la conocimos
la recordamos con profundo afecto.

RECLAMO DE DINO CAMPANA POR MARCO MARTOS

RECLAMO DE DINO CAMPANA
POR Marco Martos
Me has traído, Sibilla Alermo, con engaños,
con tus múltiples juegos de manos y pañuelos
a este páramo de los desesperados.
Es una verde clínica con árboles y con un río,
pero el frío de la soledad es la oscura niebla que reina.
A nadie puedo hablarle, lo has ordenado,
en especial a las jóvenes enfermeras de cofias blancas,
soy el tenebroso, el viudo, el inconsolable,
como aquel Gerard de Nerval de la hermosa Francia.
Y tú ¿eres feliz encerrándome en la nada?
Ya no tienes quien te haga los festejos,
el que te escribía en sus noches blancas
los versos más sentidos de la tierra
que tu dejabas en la mesa como al descuido
para que los leyesen los visitantes,
aunque luego me decías, para ti es fácil escribir, qué gracia.
Dejé que manejaras mi vida,
hasta el contenido de mis bolsillos lo sabías,
mis citas, lo que iba a hacer cada día.
Te acostumbraste demasiado a mí,
me tratabas mal, pero qué mal, y no lo sabías.
Un día me diste de tu propia mano, la pócima de la locura.
Vivo y yago en este manicomio y tengo por distracciones
sentir los amaneceres y el canto dichoso de los pájaros,
oír en mi fúnebre cabeza el rumor del mar de la infancia cada día.

 

SCARLETT JOHANSSON POR MARCO MARTOS

SCARLETT JOHANSSON
POR MARCO MARTOS·

Tú concentras la belleza del norte del mundo,
tus ojos semejan dos lagos turquesas,
tus cabellos son de miel, tus pechos poderosos.
Una suave tranquilidad emana de tu rostro
y cuando ríes conmueves a todos.
Mirándote, no sé dónde van mis ojos.
Ahora se detienen en la hermosura de tus pies
metidos en unos curiosos zapatos que cubren el dorso
y dejan observar cada uno de tus dedos
y la diez uñas, pintadas de blanco riguroso.
Tú traes los hielos de Dinamarca
a las calles bulliciosas de Nueva York
y el fuego central de la tierra que combate nuestros fríos.
Conmueves a quien te ve en los festejos
y a millones que te admiran
en la oscuridad soledad de los cines.
Tú mejoras la vida de todos.

 

 

TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO POR MARCO MARTOS·TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO
POR MARCO MARTOS·
Cuando se van humeando los tigres de la noche,
una luz vestida de primavera
aparece dibujando en los cristales tu figura:
una diosa con sus dos alas,
de extremada bondad, de roja llama,
roja y azul en la alborada.
Voy con mi sombra protegido
por tu luz que me alimenta.
Parece que deambulo, pero camino
muy firme por las calles de Roma,
para que sombra y luz sean una sola
y el suave abrazo que te doy al mediodía
junte tu destino conmigo para siempre,
y si voy entre fieras en el légamo de la noche
llevo la luz y la sombra de tus ojos de pantera
y doy zarpazos y te defiendo y me defiendo
hasta que desciendo de mis andamios
y en mi reposo te sueño entre mis sombras
como diosa radiante y luminosa.

Este poema forma parte de mi libro “Máscaras de Roma”, actualmente en librerías, editado por “Caja Negra”.

TRISTÁN A ISOLDA POR MARCO MARTOS

TRISTÁN A ISOLDA POR MARCO MARTOS-

TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS 2

TRISTÁN PARA ISOLDA
Por MARCO MARTOS
Muy lento y descuidado llegue tarde
a tu homenaje, distraído busqué
el incienso, la mirra, los regalos
que debía poner en propias manos
para ganar piedad de tus dos ojos
y complacencia de tu alma conmigo
que te amo tanto, tanto, soberana.
Solo dolor se ensaña con mi cuerpo,
solo días muy duros, tormentosos,
las horas largas me acompañan siempre,
merezco tu castigo, no lo ignoro,
quiero ser digno de misericordia.
En mi horóscopo no está olvidarte,
vivo queriéndote, halagándote.
Marco Martos escribió
Traté de imaginar esta escena: Tristán llega tarde a una cita con Isolda, ella se ha marchado, él queda desolado, entonces escribe ese texto con el corazón en la mano.

TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS 3

UN GATO NEGRO POR MARCO MARTOS

UN GATO NEGRO
POR MARCO MARTOS
Un gato negro sobre el blanco de las nubes,
atraviesa los cielos con candelas verdes,
esconde sus uñas, feroces en las contiendas,
parece que ofrece su mano en los salones.
Es la viva tranquilidad en la tarde del verano,
el palpitar de la vida sosegada a sorbos,
el lenguaje felino de los días frescos,
silencioso, si cabe, como una montaña,
se mueve un bigote, el maullido calla,
espera una caricia de la dama arrebatada.

 

 
 

 

 

 

 

 

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA  ESCRIBE HORACIOPOR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO
POR MARCO MARTOS
Te percibí días antes de la batalla de Filipos,
desgraciada para la república de Roma,
luz del amanecer para el imperio de Augusto.
Recogías nenúfares a orillas del río
y tu sonrisa condensaba la alegría del universo.
Quedé cautivado por tu belleza
y por tu nombre mítico, Andrómeda.
Chocaron las armas, escapé por milagro de la muerte,
y no volví a verte Andrómeda, salvo en sueños.
¡Qué triste mi vida en Roma como Cuestor del imperio!
No es un bálsamo la amistad de Mecenas, conseguida luego,
ni conocer a Virgilio, ni al mismo Octavio coronado,
ni alternar con las patricias romanas.
¡ Quiero arrojarme en tus brazos
y tú me has arrojado al olvido para siempre!

“MÁSCARAS DE ROMA” POR MARCO MARTOS

“MÁSCARAS DE ROMA” POR MARCO MARTOS

Carlos Sotomayor tiene una agradable charla con el maestro Marco Martos acerca de su último poemario Máscaras de Roma (Caja Negra 2015).

JARDÍN DE LIBROS

Carlos Sotomayor tiene una agradable charla con el maestro Marco Martos acerca de su último poemario Máscaras de Roma (Caja Negra 2015).

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EPITAFIO POR FANNY JEM WONG

DETRAS DEL MURO OSCURIDAD-DOLOR (470)

EPITAFIO POR  FANNY JEM WONG

Suenan tétricas las notas
de la vieja arpa
La luna muestra lo que encierra
en su lado más oscuro
Visto de negro
y el Dios de los vientos
mece enfurecido mis cabellos
Se escuchan “In crescendo”
desazón y penas
notas oscuras,
sangran miserias,
cierro los dedos,
no tienen fuerzas
Velas negras encendidas
alrededor de mi lecho
un cirio rojo quemándome
las entrañas y los sesos.
Sensaciones funestas,
pecho abierto
dagas de fuego
apretadas contra el alma
Ritual necrofílico en el que invoco
destrozar carnes y huesos,
todas las estrellas de mi universo ,
maldita noche dantesca.
El corazón amordazado
grita silencioso, desangrándose
partiéndose en miles de fragmentos
acosado, sin remedio.
Muera esta noche
el absurdo símbolo del amor
Adormecida la mente
se ofusca, se estrecha.
El dolor denso avanza
hacia la conciencia
se desbarata toda luz ,
el cuerpo se hace pesado.
No hay calidez en tus brazos,
no quieres existir.
Ni intimidad para lágrimas y sollozos,
nada se respeta,
todo es profanado ,
burlado …
Mis lunas desorbitadas
saltan de sus orbitas, inflamadas
Un bello ángel cree tener las respuestas
o quizás la llave de oro que abra la jaula
No puede ver que el colibrí
agoniza entre sus manos.
Pobre y tierno ángel
solo puede mirar al ave destrozarse
o abrir la ventana
e imaginar que la libero.
Enredada estoy
maleza putrefacta y oscura
ni siquiera asfixias ,ni asqueas
El antiguo concierto
sigue su ancestral partitura.
El cuerpo se va separando
en pedazos de carnes y huesos
Concierto espeluznante,
noche de muerte
sin resurrección
La preciosa copa yace colmada
sangre coagulada,
cenizas cubriéndome
de los pies a la cabeza,
fría habitación oscura ,
vacía en actitud de olvido.
Cuerdas de tripa humana
gritan su desventura
Hermosas melodías
de marchas fúnebres
Parecieran decir
-No digas amor más nada
Todo debe acabar de prisa
no es tiempo de trinos
¡Duerme, duerme que ya nada existe!
Me tienes muerta atada a un tiempo
que dejo de ser mío.
Hoy solo sé que a pesar
de mil grilletes
me alejaré hacia la cortinas de flores
que a lo lejos llaman.
La caja negra retumba,
escucho y veo gentes
Rostros que ni conozco , dicen
-Ven de prisa
-No escuches más conciertos de mentiras
El pánico pugna por brotar
en grandes borbotones
Estoy vacía
de tanto haberte amado
príncipe oscuro
Ni siquiera tu rostro
he visto en mis sueños,
Ni tu voz me es familiar
cuando el sol se apaga
Solo imágenes amorfas
dicen que fuiste mi amor
Tú , sueño oscuro
me empujas hacia precipicios
Tú , me abandonas
en medio de la oscuridad
sin comprender nada,
como si fuese yo un feto.
No pretendo ser tu dueña,
tampoco tu esclava
Sueños de amaneceres,
inquietantes imágenes
recree en tu mente
hasta incendiar tus cimientes,
hasta reventar de placeres descontrolados
en donde las prácticas sexuales
resultaban consuelos
Días de risas y otros de angustias desmedidas,
de esperas inútiles
en donde se marchitaban
las yemas de los dedos
mientras mi alma se esconde
La maleza ensucia de mentiras lo que oculta
y me hunde cual pantano
en fango ponzoñoso.
Mi alma canta moribunda
sin que me crean
Hoy es noche de concierto
– Vida mía, no luzco de gala
Ni los rizos que tanto amaste
están dorados,
se vuelven blancos
y mi piel morada, muy morada
Me ahogo en mis penas,
desolado veneno amargo
que crece y me mata de a pocos
El concierto de lamentos
rompe los cristales,
mis azules pensamientos
golpean tu puerta
y las ventanas se empañan
sudando sangre negra
Tengo amores por miles,
caricias todas
pero nada me alcanza ,
solo tu amor nefasto,
odiosa fealdad que me hace
prisionera de mis verdades.
La sangre fluye rabiosa
sobre la estola de las ausencias
Llevo los zapatos gastados
por las rocas del viejo camino
Ni siquiera tengo el consuelo
de mis antiguos laberintos,
una fuerte roca partió hace mucho
todos mis espejos,
solo una manta repleta
de azules penas cubren del frío
¡Oh, malditos dioses duermen sobre sus glorias!
Mis huesos crispan,
se destrozan hasta el mismo tuétano
Malditos dioses que retozan
sobre sus nubes y no miran
Mírenme beber mi propia sangre
y morderme las entrañas
Rían jubilosos ante mi degradación,
miren mis ojos perdidos
miren mi fealdad, tembloroso mi pecho,
muerte tangible acercándose al cuerpo.
No necesito la protección
de quienes nunca me amaron
Ni proyectar mi rabia contra nadie,
que no sea yo misma
Hasta que pueda descansar
sobre la tierra húmeda
Hoy solo quiero dejar de ser cobarde
y partir amor
porque solo se muere una vez
y no será contigo.
Jem Wong
26.07.05
(Jemwong)
Reeditado en el 2010

PRIMERO LA VIDA POR ANDRÉ BRETON

 

PRIMERO LA VIDA  POR ANDRÉ BRETON
A Philippe Soupault

Primero la vida a esos prismas sin espesor así los colores sean más puros
Primero a esta hora siempre gris a esos terribles automóviles de frías llamas
A estas piedras reblandecidas
Primero este corazón trabado
A esta ciénaga de murmullos
Y a este blanco tejido cantando a la vez en el aire y en la tierra
A esta bendición nupcial que une mi frente a la de la vanidad total
Primero la vida

Primero la vida con sus sábanas conjuratorias
Sus cicatrices de evasión
Primero la vida primero esta roseta sobre mi tumba
La vida de la presencia nada más que la presencia
Donde una voz dice ¿Estás ahí? y otra responde ¿Estás ahí?
Ay casi no estoy
Y aun cuando favoreciéramos a aquéllos que damos muerte
Primero la vida

Primero la vida primero la vida Infancia venerable
La cinta que sale de un faquir
Se parece a la barrera del mundo
Pese a que el sol sea un deshecho
Por muy poco que el cuerpo de una mujer se le parezca
Sueñas contemplando detenidamente la trayectoria
O sólo cerrando los ojos sobre la tormenta adorable llamada tu mano
Primero la vida

Primero la vida con sus salas de espera
Cuando uno sabe que nunca será admitido
Primero la vida a estas fuentes termales
Donde el servicio está hecho por collares
Primero la vida desfavorable y larga
Cuando aquí los libros se volvieran a cerrar sobre anaqueles menos suaves
Y cuando allí se estuviera más a gusto que nunca se estuviera libre
Primero la vida

Primero la vida como fondo de desdén
A este rostro suficientemente bello
Como el antídoto de esta perfección que ella pide y teme
La vida ese embuste de Dios
La vida tal un pasaporte virgen
Una pequeña ciudad tal Pont-á-Mousson
Y como todo ya se dijo
Primero la vida