ESTACIONES POR FANNY JEM WONG

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ESTACIONES
I
Balanceándome en mis extremos
Intentando no perder mi centro
Integrando los ciclos cumplidos,
regresan en fila a la hora precisa
uno a uno los recibo con intenso placer.
II
Es difícil mirar entre tantas imágenes,
invaden mi cráneo sin compasión.
En libertad total, resuena su cálida voz,
su desnudez me arropa entera
y se hace aroma y se hace canto,
presa de sus grandes manos,
invoco a ese sol , a ese mar.
III
Escribo lento, como si fuese un rito.
El universo entero en largo cortejo,
va abriéndose paso entre los bosques
y las hojas palpitantes de las rosas.
Clara actitud de entrega reflejan
sus cansados y tristes ojos.
IV
Siglos de historia recorren veredas,
remecen cimientos, incendian ciudades.
Ante su vigorosa presencia
trémulas se abren las puertas,
en un tiempo sin tiempos,
reluce triunfal, portentoso corcel.
V
Convierte la noche en día y viceversa
Que los muertos se sonrojen en sus tumbas.
Mordisquea, lame, examina muros,
en prolongado vaivén desgárrame la piel
En libertad total el agua mane sobre los campos.
FANNY JEM WONG
15-01-2017

ORQUÍDEA DE LI PO POR POR MARCO MARTOS

ORQUÍDEA DE LI PO POR MARCO MARTOS

ORQUÍDEA DE LI PO
POR Marco Martos
Observo en el jardín
la orquídea que traje de Chang
y que cuelga en el aire
en ese poco de tierra
apeñuscada en un cazo.
Es la belleza iluminando
la eternidad, aunque dure un instante,
una pureza de color morado
que semeja a un quieto pájaro.
Vivo para esta flor,
siento que respiro
y entro en la perfección de la mañana.

 

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO
POR Marco Martos

Te percibí días antes de la batalla de Filipos,
desgraciada para la república de Roma,
luz del amanecer para el imperio de Augusto.
Recogías nenúfares a orillas del río
y tu sonrisa condensaba la alegría del universo.
Quedé cautivado por tu belleza
y por tu nombre mítico, Andrómeda.
Chocaron las armas, escapé por milagro de la muerte,
y no volví a verte Andrómeda, salvo en sueños.
¡Qué triste mi vida en Roma como Cuestor del imperio!
No es un bálsamo la amistad de Mecenas, conseguida luego,
ni conocer a Virgilio, ni al mismo Octavio coronado,
ni alternar con las patricias romanas.
¡Quiero arrojarme en tus brazos
y tú me has arrojado al olvido para siempre!

 

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ POR MARCO MARTOS

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ  POR MARCO MARTOS CARRERA 2

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ
POR MARCO MARTOS

Verte solamente un minuto
enciende la llama de mi corazón.
Vives en mi mente mientras vives
en tus asuntos, abstraída de mí.
Con una paloma mensajera
sostenida en el aire por el amor,
te digo que estás en lo que escribo,
todo el tiempo, aunque no siempre
escriba de ti.
En “Biblioteca del mar” Lima, ediciones Vicio perpetuo. 2013.

VALERIA, LA GENTIL, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

VALERIA  LA GENTIL  ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS_副本VALERIA, LA GENTIL, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

Tú eres Valeria, la gentil,
que con delicados modales
cuidas los dineros del imperio.
Por tus manos pasan los talentos, los sestercios y los ases
que se pagan a los veteranos de Cayo Julio César y de Pompeyo
y los caudales que sirven al emperador Augusto
para convertir a Roma en la ciudad más hermosa
de todo el mundo conocido.
Cada uno de los que dependemos de tus gracias,
te adoramos y nos gustaría que fueses nuestra esposa.
Pero no es por tus habilidades crematísticas que te amo.
Mientras vivía Craso supo acumular dinero
y solo con sus arcas tuvo en vilo a todos los ciudadanos romanos,
y Cayo Julio César, quien debía tanto, acumuló tan ingente fortuna
que murió rico, merced a sus negocios con el trigo
y a los innumerables saqueos que realizó con sus huestes
en Hispania, Lusitania, y en las tierras de la Galia.
Verdad que donó numerosas propiedades al pueblo de Roma,
pero fue un pícaro encumbrado, todos lo sabemos.
Tú manejas con probidad los dineros de Roma,
y por eso, como tantos, también te alabo.
Por la finura de tus altivos gestos,
por el encanto de tu voz en las noches del invierno,
por la belleza de tus pequeños senos, firmes bajo las gasas,
por tus andares de reina, es que te deseo
y quiero permanecer contigo todos los días
que me asignen los dioses.
Mecenas está ensimismado, demasiado ocupado
en sus negocios propios y en darnos comodidad a sus protegidos,
Virgilio apenas mira a las muchachas,
no distingue esa suprema alegría de vivir,
salvo si se trata de Dido, a quien sin conocer,
idolatra con su pluma prodigiosa,
Ovidio, pobre Ovidio tan enamorado, lejos de Roma para siempre.
En este mundo de poetas y de gobernantes,
soy el único que te ha visto
como la suprema belleza de Roma.

EL VERANO DE CINTIA, ESCRIBE PROPERCIO POR MARCO MARTOS

EL VERANO DE CINTIA  ESCRIBE PROPERCIO POR MARCO MARTOS

EL VERANO DE CINTIA, ESCRIBE PROPERCIO
POR MARCO MARTOS

Es la tarde de Roma de un verano despiadado.
Hace muchísimo calor y el cielo es caliginoso.
Detrás de las nubes está el festín de fuego,
el sol con sus odios. Cintia, es verdad que te ahogas
y buscas el agua fresca bajo las sombras.
Pero llega la noche con sus misteriosos olores,
los jazmines se preparan y la lavanda, y tú sonríes.

GOZNES ESCRIBE TU FU A LA DAMA PING POR MARCO MARTOS

GOZNES ESCRIBE TU FU A LA DAMA PING POR MARCO MARTOS

GOZNES ESCRIBE TU FU A LA DAMA PING
POR MARCO MARTOS

Busco aquello que escapa por las rendijas,
Tus manos en mis manos por instantes,
Ternura que recibo cuando miras,
las luces de tus ojos, fuegos rápidos.

Tú eres dueña serena de los cielos,
Espuma de la mar de los deseos,
azulada deidad de lo querido,
aire para la boca de verano,
siseo del amor cuando caminas,
Belleza de tu cuerpo y su pelambre,
Imagen de la vida cada día,
La rosa del perfume de mañana,
paraíso de la música e n la tierra,
El centro de los sueños del poeta.

CINTIA ES LA VIDA (ESCRIBE PROPERCIO) POR MARCO MARTOS

POEMAS DE MARCO MARTOS UNMSM   (18)

CINTIA ES LA VIDA
(ESCRIBE PROPERCIO)

POR MARCO MARTOS

Vas y vienes por las callejuelas de Roma.
Las bibliotecas son tu reino, los pergaminos,
la caligrafía, los largos dictados de los juristas,
de los empleados del Foro
y de los ujieres de toda laya.
Paseas tu belleza incólume
entre el polvo de los siglos.
En el otro extremo de la ciudad,
mientras crecen las sombras
cuando el sol declina,
alcanzo a escribir las líneas que te envío.
Solo, no soy de este mundo,
semejo a un fantasma extraviado
entre los humanos de carne y hueso.
Tiemblo cuando no estoy a tu lado,
pero si te veo soy el agua que fluye gozosa
bajo el sol de la primavera,
una nieve en lo alto de la montaña,
un pájaro errante que llega a su nido.

PROPERCIO DIALOGA CON CINTIA POR MARCO MARTOS

POEMAS DE MARCO MARTOS UNMSM   (15)

PROPERCIO DIALOGA CON CINTIA
POR Marco Martos
-Cintia, milagro de la mañana,
te pregunto, eres de este mundo
o has venido de un planeta gemelo,
más sano y verdadero.
-He nacido aquí en estas tierras violentas,
entre personas que conoces
y que ves cada mañana.
-Te imagino entonces como una caña
cimbreante a orillas del río de la locura
que arrastra a innumerables hombres.
-Así es, los veo pulular cerca
y luego perderse en la ría, camino al mar
y luego desaparecer,
junto al rosado del sol bañando
las aguas del atardecer.
-¿Y tú, cómo te conservas?
-Manteniendo una central serenidad
en mi corazón, mis piernas y mis manos,
de día y de noche, en el sueño y la vigilia.
-¿Y la locura no te alcanza?
-Solo en las proporciones necesarias
para emprender acciones audaces.
-¿Y cuál es tu propósito conmigo? –
Transformarte en un poeta eficiente,
incansable, descontento consigo mismo,
profundo si cabe, de dicción exacta,
con numerosos vocablos.
-Gracias, recibe mi gratitud.
-No hay nada que agradeceder
, cumplo mi misión en la tierra.

RECADO DE LI PO, REFUGIADO EN LAS MONTAÑAS, A MA TI, DAMA DE LA CIUDAD DE KOUANG TCHEOU POR MARCO MARTOS

POEMAS DE MARCO MARTOS UNMSM
Recado de Li Po, refugiado en las montañas,
A Ma Ti, dama de la ciudad de Kouang Tcheou
Por Marco Martos
Es lo más alto de la montaña.
Hay nubes debajo, un río serpenteante
y diferentes tonos de verde entre las matas.
Estoy sentado en una roca meditando
con una copa de vino que bebo lentamente
y te imagino bajando las escalinatas
del parque de Kouang Tcheou
con tu sonrisa repartiendo sombra
en ese mediodía espléndido.
Que vislumbras a tu madre cuchichean
algunos demorados caminantes
que van cruzando la plaza
y que solo te semejas a ti misma
dicen otros entendidos
anonadados por el chorro de luz
de tu figura.
Miro el río abajo, tan pequeño
y con tanta fuerza, y te sueño,
apacible en una roca, dibujando frente
al mar Meridional que parece
interminable en la lejanía.
Supongo entonces que me extrañas
y que en el ábaco de colores cuentas
los días que demoraré
en bajar de las alturas.
Te imagino ya desnuda
en mis brazos, con placer
que no se esconde,
sabia en el amor,
en el hablar y en los silencios, sabia,
en todas las estaciones.
Cierro los ojos y te envío mis pensamientos
en una mariposa.