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AGUA ROJA POR MARCO MARTOS

AGUA ROJA POR MARCO MARTOS.jpg

AGUA ROJA

POR MARCO MARTOS

Tomo el agua roja de electrolitos, tomo ese menjunje,

para aliviar la sequedad de mis grandes cavernas,

esa tempestad de náuseas que casi acaba con mi vida.

Mi voluntad de escribir me sostiene,

para sacar de adentro con alguna gracia,

aquello que me deja la lengua con su abrazo,

y ganar algo del afecto que me das,

sin merecerlo, cada día.

Cómo se curaba Homero, dime si lo sabes, cómo se curaba,

si era ciego, cómo llegaba con paso vacilante a la casa del médico,

y duró tanto que pudo escribir todo lo que soñaba,

cómo vivió Virgilio con sus dolores estomacales,

cómo pudo escribir en medio de tantos reiterados sufrimientos.

Y Dante, qué hizo Dante, que hierbas tomaba a salto de mata,

en medio de las batallas y el rencor y la envidia de tantos florentinos,

y Juan de la Cruz, cuando estaba recluido,

qué aguas medicinales bebía, antes de deslizarse por una pared

con una blanca sábana en la noche de luna,

y Leopardi, encerrado en su casa, mirando el mundo

a través de los ojos de la hija del cochero,

la más delicada imaginable, tanto cómo el lucero de la mañana,

qué esperanza de curación tuvo, mientras tristísimo escribía,

y César Vallejo qué sintió cuando salió del hospital,

hecho un guiñapo, un malestar permanente,       

desconocido, que luego acabaría con su vida.

Tuvieron siempre una pluma en su corazón y en su mano,

un ramo de olivo y una sonrisa para toda la gente

y sus nombres se mezclan con la hermosura del día.

 

FOTOS DE FANNY JEM WONG 2015 JULIO 28 FERIA LIBRO  (24)

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO
POR Marco Martos

Te percibí días antes de la batalla de Filipos,
desgraciada para la república de Roma,
luz del amanecer para el imperio de Augusto.
Recogías nenúfares a orillas del río
y tu sonrisa condensaba la alegría del universo.
Quedé cautivado por tu belleza
y por tu nombre mítico, Andrómeda.
Chocaron las armas, escapé por milagro de la muerte,
y no volví a verte Andrómeda, salvo en sueños.
¡Qué triste mi vida en Roma como Cuestor del imperio!
No es un bálsamo la amistad de Mecenas, conseguida luego,
ni conocer a Virgilio, ni al mismo Octavio coronado,
ni alternar con las patricias romanas.
¡Quiero arrojarme en tus brazos
y tú me has arrojado al olvido para siempre!

 

ANA MAY WONG   (274)

ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS

ANA MAY WONG   POR MARCO MARTOS CARRERA
?

ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS

Nacida en Los Ángeles, Anna May Wong trajo a la pantalla
al río Amarillo circulando en sus hermosas manos,
el rojo intenso de los hibiscos y las ramas del árbol de la China
en sus delicados brazos y el sabor de la canela misma
espolvoreada en sus deliciosos labios, finos, apacibles, deleitantes.
Traía un tifón contenido de pasiones, una cortesía ancestral
de minucias, reverencias y sonrisas a mujeres y varones.
Saltó de las películas en blanco y negro a aquellas otras
de relumbrantes colores. En la soledad de su camarín,
solo hablando con el espejos y las sombras, añoraba,
si acaso, las tierras desconocidas de las que le hablaban sus mayores.
Pasó como un suspiro por los cines, como un viento amable.
Hay gente que la recuerda en distintos puntos del planeta,
y otros que la aman y llevan con orgullo su sangre.

 

 

POEMAS DE MARCO MARTOS UNMSM (263)

L O S R O S T R O S DE LOS OTROS POR MARCO MARTOS

L O S R O S T R O S DE LOS OTROS POR MARCO MARTOS

L O S R O S T R O S DE LOS OTROS
POR Marco Martos
Afuera están los rostros de los otros,
la lluvia que resbala en las aceras,
la vida que transcurre de a de veras,
muchachas que cabalgan en los potros.
Adentro este universo tan cerrado,
con reglas que parecen inmutables,
damas, reyes, peones tan amables,
furiosos en su ataque endemoniado.
Lo de afuera me atrae y me conmueve,
me hace temblar con alegría cierta,
aunque el dolor parece ser su oferta
más verdadera, lo único que mueve
eso desconocido que se ofrece.
Elijo el ajedrez, sueño que mece.

Poema del libro “Jaque Perpetuo”, editado por la Pontificia Universidad Católica en 2003.

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ POR MARCO MARTOS

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ  POR MARCO MARTOS CARRERA 2

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ
POR MARCO MARTOS

Verte solamente un minuto
enciende la llama de mi corazón.
Vives en mi mente mientras vives
en tus asuntos, abstraída de mí.
Con una paloma mensajera
sostenida en el aire por el amor,
te digo que estás en lo que escribo,
todo el tiempo, aunque no siempre
escriba de ti.
En “Biblioteca del mar” Lima, ediciones Vicio perpetuo. 2013.

Dr. Marco Martos Carrera UNMSM

DANIEL, EL CÓNDOR DE LAS NIEVES POR MARCO MARTOS·

DANIEL EL CÓNDOR DE LAS NIEVES POR MARCO MARTOS

HOMENAJE A DANIEL ALOMÍAS ROBLES
DANIEL, EL CÓNDOR DE LAS NIEVES
POR MARCO MARTOS·

Tú eres Daniel Alomías, el cóndor que baja de las altas nieves,
vienes volando con tus poderosas alas,
recorres todos los valles y climas, los caminos de herradura,
las multitudes de camélidos, llamas, vicuñas, alpacas, huanacos,
y las hermosas vizcachas de las sierras, llegas a orillas del mar
que huele a sal y a hermosura, cielos despejados,
nubes quietas o viajeras, sol del Mar del Sur,
y las estrellas como un manto lechoso en la bóveda celeste,
en las noches del estío y de la caléndula.
Traes música en tus ojos que escudriñan los horizontes,
el acompasado ritmo del paraíso que apenas conocen
los seres humanos, enceguecidos en el día luminoso.
Traes la alegría de la verdad del universo, que no tiene palabras,
ni siquiera las aproximadas, tú eres la indecible, la armonía perfecta,
un batir de alas majestuoso, que desde las altas cumbres del Perú
se esparce por el mundo y anida en todos los corazones.

Dr. Marco Martos Carrera UNMSM

ÁRBOL DE CANELA POR MARCO MARTOS

ÁRBOL DE CANELA  POR MARCO MARTOS -FOTOGRAFÍA FANNY JEM WONG

ÁRBOL DE CANELA
POR MARCO MARTOS

No puedo tolerar que tú, la dama de los crisantemos,
uses los sonidos agudos de tu flauta de plata y de cobre
para perturbar la ceremonia del florecimiento del árbol del mango ciruelo
en la mañana clara del primer día de la primavera.
Esos agudos, tan penetrantes, quedarán para siempre
en las orejas de los viandantes, anunciando la existencia
de un fruto muerto en el vientre rijoso de la eternidad.
Mucho tiempo seguiré caminando por el sendero del sol,
de la mano de la muchacha Ri que luce un gracioso sombrero de paja,
en medio de las palmeras, y los cocos, y el aire fresco.
Llegaremos al árbol de canela, y ahí, en sus concavidades,
en los límites de la tierra feraz con el desierto de los tártaros,
levantaremos nuestro imperio, con mariposas y pájaros y sueños.

POEMAS ILUSTRADOS DEL DR. MARCO MARTOS

ALEJANDRO PAJARO DE ALTO VUELO POR MARCO MARTOS

ALEJANDRO, PÁJARO DE ALTO VUELO
POR Marco Martos
Pájaro plateado vuela y vuela
a confines del mundo conocido,
un día es New York, otro Madrid,
o Santiago de Chile en el sur,
o Colonia, el centro de Alemania,
o los Campos Elíseos, París,
ciudad luz de las grandes maravillas.
No cesa de viajar, nunca descansa,
no bebe agua dos veces en Londres,
ni en Cusco que motiva el corazón.
¿Aplacará alguna vez sus ganas?
¿Tendrá deseo de permanecer?
¿Querrá fundar su familia de pájaros?
Vuela y vuela Alejandro en los aires,
quiere llegar, partir, llegar, partir,
despliega sus dos alas por los cielos,
dialoga con las nubes, con el sol.

AVA GARDNER EN EL HOTEL BOLÍVAR POR MARCO MARTOSMÚSICOS EN PISAC POR Marco Martos

En la puerta de la iglesia de Pisac,
cerrada con tres candados,
acuclillado el artista forastero,
tocaba para sí mismo en un tambor de metal.
Nos acercamos con prudencia
y al final de la interpretación
pudimos hablarle y saber algo de su vida trashumante
que lo había traído a este hermoso rincón del Perú.
Caminamos luego entre los puestos de los vendedores
de ropa u objetos de cuero o madera,
en la mañana de agosto, con un sol imperial,
mientras unos músicos callejeros, con acento argentino,
ofrecían canciones del Brasil en una armonía total.
Eran jóvenes del Conservatorio de Buenos Aires
en viaje de buena voluntad.
¡Cosas veredes Sancho que no podrás entender jamás¡

 

DAFNE, EL ÁGUILA VIAJERA POR Marco MartosDAFNE, EL ÁGUILA VIAJERA
POR
Marco Martos
Tú eres el águila viajera,
vas por el mundo dando luces,
sobre el derecho de la gente,
derecho de los animales,
a vivir en los lomos de la tierra,
con la tranquilidad pasmosa
de los dueños de lo que existe
en todos los lugares bellos.
Un día estás en Cartagena,
otro en Estambul, la muy hermosa,
aterrizas riendo en Ginebra,
o cruzas oronda el Mar Rojo.
Skri Lanka te es muy propicia
pues te encantan los elefantes,
paseas en sus grandes lomos,
mueves las alas, lentas, rápidas.
Te gusta el café en Nueva York,
té con canela en La Paz,
olor de copihue en Santiago.
Calma, anuncias lo conocido,
te internas en lo nuevo siempre.
Eres águila encantadora,
nubes y cielos son tu patria.

 

ESTHER VALLEJO EN JERUSALEN POR MARCO MARTOSESTHER VALLEJO EN JERUSALÉN
POR Marco Martos
Ya Jerusalén se ofrece a sus ojos
deslumbrante en el centro de lo estéril:
las once tribus y aquella de Levi
pululan en callejuelas de abrojos
y piedras y zafiros y rubíes
con su rara belleza. Atardeceres
viven en sus pupilas y ahí crecen
lirios con su blancura impecable.
Sabatt. Revolotean los rabinos
en la multitud. Leen la Torah,
incitan a cerrar todas las puertas.
Meditan las colinas de Judea,
los lamentos del muro están vacíos.
Esther Vallejo piensa en Dios a solas.
*******************
Esther Vallejo, incansable viajera,
llegó a los más apartados lugares del mundo.
Buena como un pan, quienes la conocimos
la recordamos con profundo afecto.

RECLAMO DE DINO CAMPANA POR MARCO MARTOS

RECLAMO DE DINO CAMPANA
POR Marco Martos
Me has traído, Sibilla Alermo, con engaños,
con tus múltiples juegos de manos y pañuelos
a este páramo de los desesperados.
Es una verde clínica con árboles y con un río,
pero el frío de la soledad es la oscura niebla que reina.
A nadie puedo hablarle, lo has ordenado,
en especial a las jóvenes enfermeras de cofias blancas,
soy el tenebroso, el viudo, el inconsolable,
como aquel Gerard de Nerval de la hermosa Francia.
Y tú ¿eres feliz encerrándome en la nada?
Ya no tienes quien te haga los festejos,
el que te escribía en sus noches blancas
los versos más sentidos de la tierra
que tu dejabas en la mesa como al descuido
para que los leyesen los visitantes,
aunque luego me decías, para ti es fácil escribir, qué gracia.
Dejé que manejaras mi vida,
hasta el contenido de mis bolsillos lo sabías,
mis citas, lo que iba a hacer cada día.
Te acostumbraste demasiado a mí,
me tratabas mal, pero qué mal, y no lo sabías.
Un día me diste de tu propia mano, la pócima de la locura.
Vivo y yago en este manicomio y tengo por distracciones
sentir los amaneceres y el canto dichoso de los pájaros,
oír en mi fúnebre cabeza el rumor del mar de la infancia cada día.

 

SCARLETT JOHANSSON POR MARCO MARTOS

SCARLETT JOHANSSON
POR MARCO MARTOS·

Tú concentras la belleza del norte del mundo,
tus ojos semejan dos lagos turquesas,
tus cabellos son de miel, tus pechos poderosos.
Una suave tranquilidad emana de tu rostro
y cuando ríes conmueves a todos.
Mirándote, no sé dónde van mis ojos.
Ahora se detienen en la hermosura de tus pies
metidos en unos curiosos zapatos que cubren el dorso
y dejan observar cada uno de tus dedos
y la diez uñas, pintadas de blanco riguroso.
Tú traes los hielos de Dinamarca
a las calles bulliciosas de Nueva York
y el fuego central de la tierra que combate nuestros fríos.
Conmueves a quien te ve en los festejos
y a millones que te admiran
en la oscuridad soledad de los cines.
Tú mejoras la vida de todos.

 

 

TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO POR MARCO MARTOS·TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO
POR MARCO MARTOS·
Cuando se van humeando los tigres de la noche,
una luz vestida de primavera
aparece dibujando en los cristales tu figura:
una diosa con sus dos alas,
de extremada bondad, de roja llama,
roja y azul en la alborada.
Voy con mi sombra protegido
por tu luz que me alimenta.
Parece que deambulo, pero camino
muy firme por las calles de Roma,
para que sombra y luz sean una sola
y el suave abrazo que te doy al mediodía
junte tu destino conmigo para siempre,
y si voy entre fieras en el légamo de la noche
llevo la luz y la sombra de tus ojos de pantera
y doy zarpazos y te defiendo y me defiendo
hasta que desciendo de mis andamios
y en mi reposo te sueño entre mis sombras
como diosa radiante y luminosa.

Este poema forma parte de mi libro “Máscaras de Roma”, actualmente en librerías, editado por “Caja Negra”.

TRISTÁN A ISOLDA POR MARCO MARTOS

TRISTÁN A ISOLDA POR MARCO MARTOS-

TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS 2

TRISTÁN PARA ISOLDA
Por MARCO MARTOS
Muy lento y descuidado llegue tarde
a tu homenaje, distraído busqué
el incienso, la mirra, los regalos
que debía poner en propias manos
para ganar piedad de tus dos ojos
y complacencia de tu alma conmigo
que te amo tanto, tanto, soberana.
Solo dolor se ensaña con mi cuerpo,
solo días muy duros, tormentosos,
las horas largas me acompañan siempre,
merezco tu castigo, no lo ignoro,
quiero ser digno de misericordia.
En mi horóscopo no está olvidarte,
vivo queriéndote, halagándote.
Marco Martos escribió
Traté de imaginar esta escena: Tristán llega tarde a una cita con Isolda, ella se ha marchado, él queda desolado, entonces escribe ese texto con el corazón en la mano.

TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS 3

UN GATO NEGRO POR MARCO MARTOS

UN GATO NEGRO
POR MARCO MARTOS
Un gato negro sobre el blanco de las nubes,
atraviesa los cielos con candelas verdes,
esconde sus uñas, feroces en las contiendas,
parece que ofrece su mano en los salones.
Es la viva tranquilidad en la tarde del verano,
el palpitar de la vida sosegada a sorbos,
el lenguaje felino de los días frescos,
silencioso, si cabe, como una montaña,
se mueve un bigote, el maullido calla,
espera una caricia de la dama arrebatada.

 

 
 

 

 

 

 

 

POEMAS DE MARCO MARTOS UNMSM (263)

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA  ESCRIBE HORACIOPOR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO
POR MARCO MARTOS
Te percibí días antes de la batalla de Filipos,
desgraciada para la república de Roma,
luz del amanecer para el imperio de Augusto.
Recogías nenúfares a orillas del río
y tu sonrisa condensaba la alegría del universo.
Quedé cautivado por tu belleza
y por tu nombre mítico, Andrómeda.
Chocaron las armas, escapé por milagro de la muerte,
y no volví a verte Andrómeda, salvo en sueños.
¡Qué triste mi vida en Roma como Cuestor del imperio!
No es un bálsamo la amistad de Mecenas, conseguida luego,
ni conocer a Virgilio, ni al mismo Octavio coronado,
ni alternar con las patricias romanas.
¡ Quiero arrojarme en tus brazos
y tú me has arrojado al olvido para siempre!
Dr. Marco Martos Carrera UNMSM

LA NOVIA DEL VIENTO POR MARCO MARTOS

LA NOVIA DEL VIENTO POR MARCO MARTOS

LA NOVIA DEL VIENTO POR MARCO MARTOS
Tú eres, Alma Mahler, la novia del viento,
brisa de la mañana del verano,
la mujer de mis sueños extraviados,
tempestad en la noche de los mares cálidos.
Te pareces al olvido y al silencio,
estás en la puerta del despecho,
o mío o tuyo o de un tercero,
en el oscuro amanecer
de la desesperanza que perdura
y es la esencia del amor
para que sea verdadero.
Mañana serás una estatua de yeso
nacida de mis manos,
algo hermoso, pero inerte y frágil,
como un cristal de Bohemia
en la espalda de los condenados.
Un día caerás en añicos
Y solo quedarán mis letras angustiadas,
que serán un milésimo de un milésimo de segundo
en la historia del mundo contemporáneo.
Esos escritos dirán que Oskar Kokoschka
te amó como un loco en medio de los hielos eternos.
La solitaria flecha de Eros vaga alucinada por el universo.
¿Merecías mi amor o no lo merecías?
Eso nunca se sabe.