POEMAS DE MARCO MARTOS

UN POEMA DE MARCO MARTOS AL PORTUGUÉS

UN POEMA DE MARCO MARTOS AL PORTUGUÉS

MARCO MARTOS·

Propercio compara a Cintia com o mar da tranquilidade

Voce vem das profundidades dos tempos,

lembras as montanhas da lua,

com sua luz ambarina da noite

distribuindo a serenidade.

Voce se move no mundo dos fatos,

levas os pergaminos, os papiros,

a todos os cantos do imperio,

voce é luz, sol, estrela, ouro,

agua do mar da tranquilidade.

 

SOBRE CÉSAR VALLEJO por marco martos

SOBRE CÉSAR VALLEJO

POR MARCO MARTOS

En las primeras décadas del siglo XX en toda América Latina aparecieron movimientos literarios que eran los abanderados de una renovación, especialmente en la poesía. Los más conocidos e influyentes fueron el estridentismo en México con Maples Arce, el creacionismo en Chile que dirigía Vicente Huidobro, el ultraísmo en Argentina, capitaneado por Jorge Luis Borges, los poetas brasileños de la Semana de Arte Moderno en 1922. Y hubo en el el Perú, un poeta que él solo equivale a esos movimientos literarios: César Vallejo con su libro “Trilce”, también de 1922. En 1925 un poeta de Jauja, Clodoaldo Espinoza Bravo escribió “Vallejo hará escuela y será el vallejismo”. Y esas palabras, menos conocidas que las de Antenor Orrego, similares, fueron proféticas. Más allá de las modas, pasajeras como lo dice su propio nombre, Vallejo, con las marcas de esas modernidad que no ponía títulos a los poemas, que los numeraba, que intercalaban neologismos con arcaísmos, que incorporaba a la escritura fragmentos balbuceantes de la oralidad, logra, ya en esos años, una poesía honda, conmovedora, intensa, única que ha pasado casi cien años, durando sin marchitarse gracias al fervor de sucesivas generaciones de lectores y críticos, diseminados en todos los rincones del orbe en muchas lenguas. “Trilce” es un libro que divide en dos a la literatura española, en un antes y un después, como ocurre con “Tierra baldía” de Eliot en la lengua inglesa. Y marca el inicio de la sostenida poesía prodigiosa que escribió Vallejo hasta 1938, año de su muerte.

OFIDIO POR MARCO MARTOS

OFIDIO POR MARCO MARTOS
He soñado con una serpiente que moraba en una gran botella,
una diosa congelada, con dos cabezas y dos lenguas punzantes,
tenía el cuerpo blanco que lucía sus esplendores en esos vidrios trasparentes,
moteada de verde y de negro, cuerpo de aceitunas en los vinagres.
Venía mucha gente y le hacía reverencias a la diosa bicéfala.
Pasaban los oficiantes con bandejas que lucían cirios encendidos
y aceites perfumados. Las sacerdotisas recibían los saludos
y el ofidio movía sus ojos diminutos, inquietantes.
En el silencio de la noche, el brujo fumó sus tabacos,
mezcló en la marmita, con mano diestra, los brebajes,
y la pócima llamada soga de la muerte, ayahuasca,
quedó lista para satisfacer a los cófrades. De nada más me acuerdo.
Cuando desperté, encontré escrito este poema.
La letra era mía y los temblores de cada línea.

marco martos carrera poeta peruano LA BÚSQUEDA

LA BÚSQUEDA

MARCO MARTOS

Parece que busca a una mujer

en todos los municipios de Medellín,

en Caldas, en Envigado, en Sabaneta,

sabe que aquí está la dama de sus sueños,

pero tiene rostro impreciso, entre tantas brumas.

El temor lo invade, tal vez no pueda reconocerla,

tantas bailan cumbia y tienen acento colombiano.

La tarea es inmensa, puede demorar años.

Tal vez sea una científica, bióloga, matemática,

¡Dios sabe! ¡Y nadie puede ayudarlo!

Ahora está en el Parque Berríos,rodeado

de las desconcertantes esculturas de Fernando Botero.

Aparece una muchacha delgada, de insolente belleza.

¿Será ella? ¿Será ella?

 

 

EL MILAGRO DE UN GATO NEGRO POR MARCO MARTOS CARRERA

EL MILAGRO DEL GATO NEGRO POR MARCO MARTOS·

Casi habla mientras maúlla

ese gato negro que pulula

por las estancias, cuando me espía,

agazapado, en el orgánico vestíbulo,

una selva de objetos raros,

de sillas de mimbre y de plantas,

en la casa de los principios,

allá lejos, entre mamparas y lámparas.

En la boca trae hojas de eucalipto

y se desliza suavemente

por el piso de madera de cedro

y ¡oh milagro! enciende la chimenea

con sus ojos que son carbones

en la tibia noche lóbrega.

En todos los espacios se difumina

un olor a bosque, a humus de la tierra, a lavanda.

Arquea entonces el lomo oscuro y se frota

con afecto animal en mis largas piernas,

sorprendidas, muy sorprendidas y espantadas.

 

DESPEDIDA DE SERGUEI ESENIN LENINGRADO

DESPEDIDA DE SERGUEI ESENIN LENINGRADO,HOTEL INGLATERRA, NAVIDAD DE 1925

Suena el acordeón. Parte a la fiesta.

Muchachos se deslizan entre pobos.

Campesinas preparan sus arrobos.

En las nubes la luna sube enhiesta.

Lúgubre, con su ropa bien medida,

Esenin siente música lejana

solo con la cabeza que desgana

en encontrar un verso despedida.

Sobrevivir no es importante, dice,

morir tampoco. Sangre, tinta roja,

se quedan en la cenefa que ya puebla

el opimo banquete que desdice

el triunfo de la vida que lo aloja

mientras lo roe el humo de la niebla.

CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS

CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS

Te pedimos que seas un cartujo,

muy moderado potro de la pampa,

tu palabra nos llueve, nunca escampa,

no hay materia ni dioses sin tu influjo.

Ser tan amigos tuyos es un lujo,

buscamos escaleras y la rampa

para llegar tan alto sin la trampa:

ganar tu voluntad con un orujo.

Te pedimos que seas lo que quieras:

prior de los monjes fuertes de cantina,

esos de pinta fina de gomina

que van a la biblioteca o a las eras.

Solo los días lunes los cartujos

mucho hablan y nos dicen sus embrujos.

 

CARTA MORAL A LUCILIO. ESCRIBE SÉNECA

 

CARTA MORAL A LUCILIO. ESCRIBE SÉNECA. (40 D C.)POR MARCO MARTOS

Solitario y débil

el buey viejo

quiere pasto tierno

y los hombres,

no muy diferentes,

somos alimento

diario de la muerte.

Nuestros cocineros

circulando entre los fuegos

preparan manjares para muchos

y los labriegos en Sicilia

y en África, y acaso más allá

del mar de las tinieblas, siembran

hierbas aromáticas, hortalizas y frutales

para alimentar a Roma y a las ciudades

de los cuatro confines

en cada uno de los imperios.

Cada quien defiende con los dientes

su verdad en el foro.

Con discursos y denuestos

los antagonistas se acompañan.

La mujer discute con el marido.

Ambos escuchan el eco

de dos voces y como eso no les basta,

engendran al hijo entre sollozos.

Condición del hombre es estar solo,

vivir lo breve en la incertidumbre.

En cualquier cosa que hagas,

Lucilio, pon tus ojos en la muerte.

Consérvate bueno.

calles de Schorndorf_EL ABISMO POR MARCO MARTOS

EL ABISMO POR MARCO MARTOS
Si caminas por las calles de Schorndorf con los cabellos mojados,
corres el inmenso peligro de quedarte congelado en los principios de año,
cuando celebras con tu uniforme de cosaco la llegada de la nieve
en medio de la algarabía de los niños que hacen sus muñecos de hielo.
Y si te descuidas un poco más y sales sin abrigo, con tus alardes,
puedes terminar en una clínica respirando con un balón de oxígeno,
pasando de lo sano a lo enfermo en un abrir y cerrar de ojos.
Caminas hacia el abismo y el abismo te desea, eres su alimento,
el más anhelado, si tú no hubieras nacido, el abismo nada fuera,
existe porque lo han creado los seres humanos con su conciencia de ser
lo casi perfecto y acabado. Pero el abismo te abraza
mejor que una novia feliz el día de su boda.
De nada te sirve protegerte, guardar tus cuidados.
Cada día que pasa te vas acercando.
Abajo, en lo más profundo, está Martín, el que lo ha dicho y diseñado.

11 EL PUENTE DE LA INFANCIA POR MARCO MARTOS_

EL PUENTE DE LA INFANCIA

POR MARCO MARTOS·

Hubo un puente que se lo llevó el río

en una de las avenidas del verano.

Fue el año del señor de 1894,

cuando se volvieron verdes los candentes arenales.

Ignacio Merino, el pintor famoso, en París

había acumulado muchos francos. Amenguó

su riqueza, sus grandes billetes, su oro en barras,

y mandó a hacer el puente de duro metal rojo.

Ese fue el puente de mi infancia

en el corazón del siglo XX.

Tenía bancas de metal y de madera,

y en las noches del estío despejadas,

la luna espléndida se detenía en lo alto

bendiciendo a los amantes

que iban inventando el amor eterno.

Todo era lento en ese puente, los viandantes,

que iban y venían de Tacalá a San Miguel de Piura,

el paso de las estaciones que se parecían,

los gritos de los niños inacabables,

la tempestad de la noche con sus grillos.

Todavía el Río Bar permanece calladito,

con sus luces verdes en las madrugadas.

 

10 HORMIGAS POR MARCO MARTOS

HORMIGAS

POR MARCO MARTOS·

Las hormigas están siempre de fiesta,

todos los días, en casa de los enemigos

que las quieren matar.

Tienen hambre, mucha hambre,

y roban mantequilla, azúcar, carne,

cómo les gusta el cuerpo de los grillos,

de los negros escarabajos, de las cucarachas.

Levantan sus laberintos, sus despensas,

las cámaras para las reinas que todo lo merecen.

Nunca ceden al cansancio, ni tienen orgullo individual.

Trabajan para el hormiguero, para los zánganos

que esperan el otoño para emprender

junto con las reinas el soñado vuelo nupcial.

Las hormigas disfrutan yendo y viniendo,

las reinas se van poniendo cada día más bellas

y los machos esperan la muerte,

porque esa es su alegría, besar y acabar.

 

4 LÁNGUIDO LICOR POR MARCO MARTOS

LÁNGUIDO LICOR

POR MARCO MARTOS·

Está César Vallejo Mendoza sentado en un recoveco de la biblioteca,

un lánguido licor lo acompaña, oscuro, áspera fuente del saber.

A su lado Omar Jayyam escancia los ríos de la vid. Guardan silencio los amigos

y súbito empiezan a parlotear. Los gobiernos de los emires son iguales

dice Jayyam y Vallejo replica: dudo, con Descartes dudo, es mi profesión.

Pongámonos de acuerdo en algo musita el persa: la vida pasa y luego nada queda,

absolutamente nada, ni un grano de la arena del desierto. Así es, o así

nos parece que es, admite Vallejo, pero la vida continúa y los testigos

de un tiempo preciso no la vemos. Sí, conviene Jayyam, la vida

se contiene en las esencias que duran poco, pero son eternas,

como la belleza sacrosanta de la mujer. Es verdad dice Vallejo

y se queda moviendo la cabeza, resistiéndose a dormir.

3 NAUSÍCAA POR MARCO MARTOS

NAUSÍCAA

POR MARCO MARTOS·

Tu vienes de las arenas de Homero

y trajiste a nuestras vidas la maravilla.

Te soñé entre el agua verde y cana

y las rocas de la playa,

cuando la aurora de rosáceos dedos

empieza a iluminar la vida de los hombres,

y así permaneces en los ojos

como la llama de la esperanza

que no cede al sufrimiento

y que crece y se multiplica

en el amor de los otros.

Verte me alegra tanto

que me quedo mudo

y te bendigo y hay agua y sal

en mi cara y arena de Homero

que se mezcla en mis papeles.

2 LA MUERTE DE NESTOR MARCO MARTOS CARRERA POETA PERUANO -POEMA A SU PADRE

MUERTE DE NÉSTOR

POR MARCO MARTOS·

 

Se ha ido Néstor.

No hace mucho también se fueron Leoncio y Roberto.

A los tres los recuerdo llevándonos a los churres

a correr como locos por el cauce del río seco,

al tiempo que nos decían por vez primera

el sagrado nombre de las cosas:

sapo, lagartija, chilalo, algarrobo.

Más tarde Néstor me enseñó a leer.

Inventaba para mí los más hermosos cuentos.

Por él imagino a Piura, su ciudad, mi ciudad,

viajando en alfombra voladora.

En las tardes del estío, bajo el sol de fuego,

mi rey vencía al suyo, solo porque él quería.

Fue bueno, como el padre de cualquiera.

Fue bueno. La gente lo sentía.

Y tú mi pequeñín,

mañana cuando crezcas,

ojalá pienses de mí

lo que pienso de tu abuelo.

 

2 EL CAMINO DE LA NIEVE POR MARCO MARTOS CARRERA

EL CAMINO DE LA NIEVE

POR MARCO MARTOS

El camino de la nieve

El camino de la nieve ¿adónde me llevará?

Imagino una casa de madera,

un fuego moderado y una taza de café.

Pero sobre todo, me encantaría,

Nausícaa, hablar contigo

como lo hacíamos antaño

bajo el árbol de jacarandá.

 

1 Onza, yaguarundi, gato moro o leoncillo - MARCO MARTOS POEMA DE EL LIBRO DE ANIMALES ZUZÚ LA ONZA

Marco Martos

Poema de “El libro de animales” que, editado por Cátedra Vallejo
Zuzú, la onza
Te vi con tus pasos de terciopelo de onza,
deslizándote silenciosa en el empedrado,
yendo de grupo en grupo, levantando sonrisas
entre todos los animales que no sabían que existen
hembras tan finas, preciosas, delicadas,
que son el extremo de la belleza en el bosque.
En las ciudades es más raro ver onzas de piel moteada,
y observarte, por lo tanto, sonriente entre los hombres.
Pero tú hablas y tu voz es tan precisa
que parece dicha por una actriz en un gran teatro.
Entonces los muchachos te hacen zalemas
y estallan los aplausos a tu paso.
Los más audaces te entregan ramos de rosas rojas
que tu amplia sonrisa agradece.
Tú has nacido para traer alegría a la gente,
estando en algún patio o escenario preciso,
necesitas apenas hablar para llenar los silencios
de la ternura que nace de tu hermosura.
Quien te vio un día a fines de un verano,
te sigue viendo y admirando en todas las estaciones.

1 La bahía de Ilo por MARCO MARTOS CARRERA

LA BAHÍA DE ILO POR MARCO MARTOS

 

Pasaría todos los días de mi vida

contemplando la bahía de Ilo,

en el sur del Perú, descubriendo bondades.

Hay un momento intenso en la mañana:

el cielo se apelmaza con el mar en una divina cópula

y se distinguen dos azules de maravilla debajo

de una montaña de luz que alegra los corazones

y las almas de las mujeres y de los hombres.

Peregrino de tantos mundos bendigo la belleza

de estas aguas tranquilas de ribazos y oquedades.

 

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ORQUÍDEA DE LI PO POR POR MARCO MARTOS

ORQUÍDEA DE LI PO POR MARCO MARTOS

ORQUÍDEA DE LI PO
POR Marco Martos
Observo en el jardín
la orquídea que traje de Chang
y que cuelga en el aire
en ese poco de tierra
apeñuscada en un cazo.
Es la belleza iluminando
la eternidad, aunque dure un instante,
una pureza de color morado
que semeja a un quieto pájaro.
Vivo para esta flor,
siento que respiro
y entro en la perfección de la mañana.

 

POEMAS ILUSTRADOS DEL DR. MARCO MARTOS

ALEJANDRO PAJARO DE ALTO VUELO POR MARCO MARTOS

ALEJANDRO, PÁJARO DE ALTO VUELO
POR Marco Martos
Pájaro plateado vuela y vuela
a confines del mundo conocido,
un día es New York, otro Madrid,
o Santiago de Chile en el sur,
o Colonia, el centro de Alemania,
o los Campos Elíseos, París,
ciudad luz de las grandes maravillas.
No cesa de viajar, nunca descansa,
no bebe agua dos veces en Londres,
ni en Cusco que motiva el corazón.
¿Aplacará alguna vez sus ganas?
¿Tendrá deseo de permanecer?
¿Querrá fundar su familia de pájaros?
Vuela y vuela Alejandro en los aires,
quiere llegar, partir, llegar, partir,
despliega sus dos alas por los cielos,
dialoga con las nubes, con el sol.

AVA GARDNER EN EL HOTEL BOLÍVAR POR MARCO MARTOSMÚSICOS EN PISAC POR Marco Martos

En la puerta de la iglesia de Pisac,
cerrada con tres candados,
acuclillado el artista forastero,
tocaba para sí mismo en un tambor de metal.
Nos acercamos con prudencia
y al final de la interpretación
pudimos hablarle y saber algo de su vida trashumante
que lo había traído a este hermoso rincón del Perú.
Caminamos luego entre los puestos de los vendedores
de ropa u objetos de cuero o madera,
en la mañana de agosto, con un sol imperial,
mientras unos músicos callejeros, con acento argentino,
ofrecían canciones del Brasil en una armonía total.
Eran jóvenes del Conservatorio de Buenos Aires
en viaje de buena voluntad.
¡Cosas veredes Sancho que no podrás entender jamás¡

 

DAFNE, EL ÁGUILA VIAJERA POR Marco MartosDAFNE, EL ÁGUILA VIAJERA
POR
Marco Martos
Tú eres el águila viajera,
vas por el mundo dando luces,
sobre el derecho de la gente,
derecho de los animales,
a vivir en los lomos de la tierra,
con la tranquilidad pasmosa
de los dueños de lo que existe
en todos los lugares bellos.
Un día estás en Cartagena,
otro en Estambul, la muy hermosa,
aterrizas riendo en Ginebra,
o cruzas oronda el Mar Rojo.
Skri Lanka te es muy propicia
pues te encantan los elefantes,
paseas en sus grandes lomos,
mueves las alas, lentas, rápidas.
Te gusta el café en Nueva York,
té con canela en La Paz,
olor de copihue en Santiago.
Calma, anuncias lo conocido,
te internas en lo nuevo siempre.
Eres águila encantadora,
nubes y cielos son tu patria.

 

ESTHER VALLEJO EN JERUSALEN POR MARCO MARTOSESTHER VALLEJO EN JERUSALÉN
POR Marco Martos
Ya Jerusalén se ofrece a sus ojos
deslumbrante en el centro de lo estéril:
las once tribus y aquella de Levi
pululan en callejuelas de abrojos
y piedras y zafiros y rubíes
con su rara belleza. Atardeceres
viven en sus pupilas y ahí crecen
lirios con su blancura impecable.
Sabatt. Revolotean los rabinos
en la multitud. Leen la Torah,
incitan a cerrar todas las puertas.
Meditan las colinas de Judea,
los lamentos del muro están vacíos.
Esther Vallejo piensa en Dios a solas.
*******************
Esther Vallejo, incansable viajera,
llegó a los más apartados lugares del mundo.
Buena como un pan, quienes la conocimos
la recordamos con profundo afecto.

RECLAMO DE DINO CAMPANA POR MARCO MARTOS

RECLAMO DE DINO CAMPANA
POR Marco Martos
Me has traído, Sibilla Alermo, con engaños,
con tus múltiples juegos de manos y pañuelos
a este páramo de los desesperados.
Es una verde clínica con árboles y con un río,
pero el frío de la soledad es la oscura niebla que reina.
A nadie puedo hablarle, lo has ordenado,
en especial a las jóvenes enfermeras de cofias blancas,
soy el tenebroso, el viudo, el inconsolable,
como aquel Gerard de Nerval de la hermosa Francia.
Y tú ¿eres feliz encerrándome en la nada?
Ya no tienes quien te haga los festejos,
el que te escribía en sus noches blancas
los versos más sentidos de la tierra
que tu dejabas en la mesa como al descuido
para que los leyesen los visitantes,
aunque luego me decías, para ti es fácil escribir, qué gracia.
Dejé que manejaras mi vida,
hasta el contenido de mis bolsillos lo sabías,
mis citas, lo que iba a hacer cada día.
Te acostumbraste demasiado a mí,
me tratabas mal, pero qué mal, y no lo sabías.
Un día me diste de tu propia mano, la pócima de la locura.
Vivo y yago en este manicomio y tengo por distracciones
sentir los amaneceres y el canto dichoso de los pájaros,
oír en mi fúnebre cabeza el rumor del mar de la infancia cada día.

 

SCARLETT JOHANSSON POR MARCO MARTOS

SCARLETT JOHANSSON
POR MARCO MARTOS·

Tú concentras la belleza del norte del mundo,
tus ojos semejan dos lagos turquesas,
tus cabellos son de miel, tus pechos poderosos.
Una suave tranquilidad emana de tu rostro
y cuando ríes conmueves a todos.
Mirándote, no sé dónde van mis ojos.
Ahora se detienen en la hermosura de tus pies
metidos en unos curiosos zapatos que cubren el dorso
y dejan observar cada uno de tus dedos
y la diez uñas, pintadas de blanco riguroso.
Tú traes los hielos de Dinamarca
a las calles bulliciosas de Nueva York
y el fuego central de la tierra que combate nuestros fríos.
Conmueves a quien te ve en los festejos
y a millones que te admiran
en la oscuridad soledad de los cines.
Tú mejoras la vida de todos.

 

 

TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO POR MARCO MARTOS·TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO
POR MARCO MARTOS·
Cuando se van humeando los tigres de la noche,
una luz vestida de primavera
aparece dibujando en los cristales tu figura:
una diosa con sus dos alas,
de extremada bondad, de roja llama,
roja y azul en la alborada.
Voy con mi sombra protegido
por tu luz que me alimenta.
Parece que deambulo, pero camino
muy firme por las calles de Roma,
para que sombra y luz sean una sola
y el suave abrazo que te doy al mediodía
junte tu destino conmigo para siempre,
y si voy entre fieras en el légamo de la noche
llevo la luz y la sombra de tus ojos de pantera
y doy zarpazos y te defiendo y me defiendo
hasta que desciendo de mis andamios
y en mi reposo te sueño entre mis sombras
como diosa radiante y luminosa.

Este poema forma parte de mi libro “Máscaras de Roma”, actualmente en librerías, editado por “Caja Negra”.

TRISTÁN A ISOLDA POR MARCO MARTOS

TRISTÁN A ISOLDA POR MARCO MARTOS-

TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS 2

TRISTÁN PARA ISOLDA
Por MARCO MARTOS
Muy lento y descuidado llegue tarde
a tu homenaje, distraído busqué
el incienso, la mirra, los regalos
que debía poner en propias manos
para ganar piedad de tus dos ojos
y complacencia de tu alma conmigo
que te amo tanto, tanto, soberana.
Solo dolor se ensaña con mi cuerpo,
solo días muy duros, tormentosos,
las horas largas me acompañan siempre,
merezco tu castigo, no lo ignoro,
quiero ser digno de misericordia.
En mi horóscopo no está olvidarte,
vivo queriéndote, halagándote.
Marco Martos escribió
Traté de imaginar esta escena: Tristán llega tarde a una cita con Isolda, ella se ha marchado, él queda desolado, entonces escribe ese texto con el corazón en la mano.

TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS 3

UN GATO NEGRO POR MARCO MARTOS

UN GATO NEGRO
POR MARCO MARTOS
Un gato negro sobre el blanco de las nubes,
atraviesa los cielos con candelas verdes,
esconde sus uñas, feroces en las contiendas,
parece que ofrece su mano en los salones.
Es la viva tranquilidad en la tarde del verano,
el palpitar de la vida sosegada a sorbos,
el lenguaje felino de los días frescos,
silencioso, si cabe, como una montaña,
se mueve un bigote, el maullido calla,
espera una caricia de la dama arrebatada.

 

 
 
 
 

 

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA  ESCRIBE HORACIOPOR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

Te percibí días antes de la batalla de Filipos,
desgraciada para la república de Roma,
luz del amanecer para el imperio de Augusto.
Recogías nenúfares a orillas del río
y tu sonrisa condensaba la alegría del universo.
Quedé cautivado por tu belleza
y por tu nombre mítico, Andrómeda.
Chocaron las armas, escapé por milagro de la muerte,
y no volví a verte Andrómeda, salvo en sueños.
¡Qué triste mi vida en Roma como Cuestor del imperio!
No es un bálsamo la amistad de Mecenas, conseguida luego,
ni conocer a Virgilio, ni al mismo Octavio coronado,
ni alternar con las patricias romanas.
¡ Quiero arrojarme en tus brazos
y tú me has arrojado al olvido para siempre!

LA NOVIA DEL VIENTO POR MARCO MARTOS Y OTROS POEMAS

Te pareces al olvido y al silencio,
estás en la puerta del despecho,
o mío o tuyo o de un tercero,
en el oscuro amanecer
de la desesperanza que perdura
y es la esencia del amor
para que sea verdadero.

LA NOVIA DEL VIENTO POR MARCO MARTOS

LA NOVIA DEL VIENTO POR MARCO MARTOS

Tú eres, Alma Mahler, la novia del viento,
brisa de la mañana del verano,
la mujer de mis sueños extraviados,
tempestad en la noche de los mares cálidos.
Te pareces al olvido y al silencio,
estás en la puerta del despecho,
o mío o tuyo o de un tercero,
en el oscuro amanecer
de la desesperanza que perdura
y es la esencia del amor
para que sea verdadero.
Mañana serás una estatua de yeso
nacida de mis manos,
algo hermoso, pero inerte y frágil,
como un cristal de Bohemia
en la espalda de los condenados.
Un día caerás en añicos
Y solo quedarán mis letras angustiadas,
que serán un milésimo de un milésimo de segundo
en la historia del mundo contemporáneo.
Esos escritos dirán que Oskar Kokoschka
te amó como un loco en medio de los hielos eternos.
La solitaria flecha de Eros vaga alucinada por el universo.
¿Merecías mi amor o no lo merecías?
Eso nunca se sabe.

LA ENTRAÑA DEL LENGUAJE, ESCRIBE MARCO VALERIO PROBO POR MARCO MARTOS

Todo acaba, salvo las palabras que se quedan solas danzando en las estrellas, lejos de los hombres y las mujeres, en sus amores tiernos y sus cóleras sagradas. Nadie las dice y ellas hablan, el universo entero está hecho de palabras

LA ENTRAÑA DEL LENGUAJE ESCRIBE MARCO VALERIO PROBO POR MARCO MARTOS
LA ENTRAÑA DEL LENGUAJE,
ESCRIBE MARCO VALERIO PROBO
POR MARCO MARTOS
¡Balumba de luces! eso son las palabras.
Escribo mis poemas sobre la entraña del lenguaje,
el misterio del vocablo rosa
que no contiene aquello que evoca.
Danzan las palabras solas en el aire,
en los planetas lejanos, en las constelaciones,
lejos de la tierra, y escribo un texto
de significados neutros, zarabanda de lástimas,
quejidos de la aurora, debajo, en los fondos del mar,
se mueven los peces, y el ojo en la superficie
ve fantasmas que pululan y el sol arriba,
como una bola de luz, se hunde
en las cálidas aguas de la noche.
Todo acaba, salvo las palabras
que se quedan solas danzando en las estrellas,
lejos de los hombres y las mujeres,
en sus amores tiernos y sus cóleras sagradas.
Nadie las dice y ellas hablan,
el universo entero está hecho de palabras.
1 EL LENGUAJE, ESCRIBE MARCO VALERIO PROBO por MARCO MARTOS CARRERA

TELÉSFORO LEÓN BAJO LA LUZ DE UNA VELA POR MARCO MARTOS

Todavía estoy yendo a buscarlo, todavía partimos para Yacila en una noche encantada, encendemos las lámparas, todavía acomodamos las fichas y todavía siento, en la habitación de al lado, el respirar del mar como un murmullo que me ilumina toda la vida.

TELÉSFORO LEÓN BAJO LA LUZ DE UNA VELA  POR MARCO MARTOS
TELÉSFORO LEÓN BAJO LA LUZ DE UNA VELA POR MARCO MARTOS
TELÉSFORO LEÓN BAJO LA LUZ DE UNA VELA
POR MARCO MARTOS
En lo más alto del acantilado,
en medio de la noche tan serena,
bajo la luz de una vela jugué
ajedrez con Telésforo León,
en Yacila. Hasta el tablero llegaban
rumorosos mensajes del mar con su garra.
A veces era una lámpara
como una estrella marina
la que ardía sobre nuestras cabezas
y el zumbido del moscardón que apenas
escuchábamos y el acompasado respirar
del mar lamiendo las rocas, abajo.
Pero este era el mundo de afuera,
adentro las fichas cobraban vida propia
y libraban ancestrales batallas,
indiferentes a la luz de la luna,
a la suave quietud del aire marino,
al propio corazón con sus reclamos.
Ese combate no termina, ni acabará
nunca, cristalizado como está
en la memoria. Lo que ha crecido
con el paso del tiempo es mi afecto
por Telésforo León Vilela,
el notario de Piura, con su estudio
repleto de trofeos, de tableros de madera
y de fichas de toda laya.
Todavía estoy yendo a buscarlo,
todavía partimos para Yacila
en una noche encantada,
encendemos las lámparas, todavía
acomodamos las fichas
y todavía siento, en la habitación de al lado,
el respirar del mar como un murmullo
que me ilumina
toda la vida.