JOSÉ BELTRÁN PEÑA: ENTRE LA POESÍA Y EL LIBRO.

Todos conocemos la profunda crisis de lectores del libro impreso, sobre todo en niños, adolescentes y jóvenes. Me refiero a los libros que se leen fuera de las aulas, no a los cuadernos en forma de libros que han copado los “nidos”, las escuelas primarias, los colegios secundarios y las academias pre universitarias, tampoco aludo a los libros con lomos dorados que nadie consulta, y que se exhiben por metros lineales y cuadrados para impresionar a las visitas, tanto en oficinas, casas museos, mansiones, etc.

JOSÉ BELTRÁN PEÑA: ENTRE LA POESÍA Y EL LIBRO.

(Armando Alvarado Balarezo)

“Abre con ternura un libro

“Abre con ternura un libro,y sentirás la respiración del Creador”.

Aralba

Todos conocemos la profunda crisis de lectores del libro impreso, sobre todo en niños, adolescentes y jóvenes. Me refiero a los libros que se leen fuera de las aulas, no a los cuadernos en forma de libros que han copado los “nidos”, las escuelas primarias, los colegios secundarios y las academias pre universitarias, tampoco aludo a los libros con lomos dorados que nadie consulta, y que se exhiben por metros lineales y cuadrados para impresionar a las visitas, tanto en oficinas, casas museos, mansiones, etc.

Son muchas las causas que originan esta crisis, por lo que enumerarlas sería muy prolijo, razón de más para citar sólo una de ellas: Internet, “red de redes” con una capacidad de convocatoria que desborda cualquier cálculo a escala mundial. Los lectores acuden por millones, segundo a segundo, para experimentar una serie de vivencias enriquecedoras a través de obras digitales, que están al alcance de todos, las 8,760 horas del año. Pero esta situación, en vez de desalentar a los autores y empresas editoras, los ha impulsado a trabajar más duro, para que el libro impreso siga cumpliendo su noble misión en la formación del Hombre y del conocimiento universal. En este afán, dobles trabajos están desarrollando las editoras de revistas, periódicos y suplementos para mantenerse vigentes en el mercado, produciendo al mismo tiempo ediciones impresas y digitales, con creciente participación de escritores y especialistas en diversos temas. Lástima que, en esta hazaña sin precedentes, en extremo onerosa y sacrificada, el Ministerio de Educación esté tardando demasiado en apostar por el diálogo franco con los autores, para oxigenar los libros de consulta escolar y superar las carencias mediante tendencias de avanzada, siguiendo el ejemplo de la Naturaleza que se renueva permanentemente.

Uno de los antólogos que está luchando a pulso y cerebro para mantener indemne el acervo impreso, es el poeta, investigador literario, gestor cultural e historiador JOSÉ BELTRÁN PEÑA. Sus antologías son manantiales de agua fresca que fluyen sin cesar, donde versos de diferentes tonos y registros se funden en uno, no como muestra representativa del momento, sino como canto de vida que busca el alba en un coro de confraternidad literaria. Sus antologías no aparecen de vez en cuando como los cometas, sino de manera sostenida, marcando una línea divisora entre el aislamiento que diseca y la difusión colectiva que multiplica, gracias a su amplia nómina de creadores que acoge con los brazos abiertos y el corazón henchido de gozo. Sin lugar a dudas una muestra latente de la importancia de su trabajo en la forja diaria de la literatura, que la cultura y la educación de los pueblos, reclaman. Se suman sus libros de investigación literaria y revistas, entre las que predominan: Evangelio de la poesía, Mario Vargas Llosa en la historia del Perú, Literatura Peruana del fin del mundo, Estación Com-Partida, Haikus peruanos, Poesía concreta del Perú: vanguardia plena : estudio y antología, Estas 13 del 90, La poeta peruana y el erotismo: estudio y antología, Poesía peruana infantil, Escritores del colegio Nuestra Señora de Guadalupe, Poetas peruanas, Luis Hernán Ramírez: poeta y académico peruano: estudio y selección, Poesía peruana a la madre: poemas selectos, Poesía peruana al padre. Antología, Poesía peruana para niñas y niños: poemas selectos para el colegio y la casa, Serpiente de Eva y Palabra en Libertad, en esta última se siente el palpitar de la palabra LIBERTAD en cada edición, no de aquella libertad que levanta su voz sólo en días de feria. Esa bendita libertad, cuyo crisol purificador anida en este pensamiento del poeta cubano José martí, escrito en Nueva York durante su destierro: “Hay hombres que son peores que las bestias, porque las bestias necesitan ser libres para ser dichosas: el elefante no quiere tener hijos cuando vive preso: la llama del Perú se echa en la tierra y se muere, cuando el indio le habla con rudeza, o le pone más carga de la que puede soportar. El hombre debe ser, por lo menos, tan decoroso como el elefante y como la llama. En América se vivía antes de la libertad como la llama que tiene mucha carga encima. Era necesario quitarse la carga, o morir”. José Julián Martí Pérez, murió luchando “de cara al sol” por la libertad de su patria amada, como fue su deseo supremo, el 19 de mayo de 1895 en la zona de Dos Ríos (Cuba).

Del mismo modo, José Beltrán, presenta libros de diferentes autores y editoras, y realiza recitales poéticos, haciendo escuela de solidaridad en cada jornada, atizando permanentemente el fuego cultural al ritmo de las palabras, tonificando la vida y endulzando los latidos cardiacos de sus compañeros de peregrinaje. Un digno ejemplo de enseñanza viva, siempre con el motor en marcha. Luz perenne en el camino literario.

José Beltrán Peña ama los libros, al libro: amigo, hermano, padre, abuelito… sobre todo cuando contienen diversas formas expresivas como testimonios de vida. Poeta inmune al brillo ajeno, presenta libros individuales o antologías, con la misma alegría e intensidad comunicativa con la que presenta sus propias creaciones, porque sabe, como todo poeta benefactor, que es mejor dar a raudales que hacerlo a cuenta gotas, superando su propia marca mes a mes. Él convoca a todos los aedas sin distinción alguna: grandes, medianos y en vías de desarrollo creador, buscando en todo momento la hermandad, como avizora la profecía de Isaías en el siguiente texto bíblico: “El lobo convivirá con el cordero; el leopardo se acostará junto al cabrito; el becerro, el león y el animal engordado andarán juntos, y un chiquillo los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas…”.

Seres humanos como José Beltrán, son bellos ejemplos de desprendimiento y amor por los semejantes. Seres que prefieren contar con saludables batallones poéticos en vez de aquellos sórdidos batallones que destruyen vidas y contaminan conciencias. Única herramienta de afecto, perseverancia y talento, capaz de acabar con la ignorancia y la indiferencia. Son seres humanos de espíritu precursor, dispuestos a dar la vida por sus ideales. Seres humanos que dejan a un lado el individualismo en aras de la dimensión colectiva. Seres que ceden el paso a propios y extraños para ensanchar el camino del verso, en aras de un mundo más humano, unido y pacífico.

José Beltrán Peña, “voz templada en la fragua ardiente de la sensibilidad creadora”, como diría el cicerone chiquiano Manuel Ñato Allauca, es un poeta nato, de reconocido prestigio en el país y en el extranjero, con muchos premios y galardones bien merecidos que acepta con humildad franciscana, pero con el alma plena de gratitud. Poeta de corazón generoso y reciedumbre mayúscula para el verbo, e inteligencia luminosa que abre sendas en torrencial abundancia, buscando que la poesía alcance carácter universal, escribe así:

REQUIEM POEMA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA
REQUIEM POR JOSÉ BELTRÁN PEÑA

REQUIEM

I

¿SI UN NIÑO NAVEGA EN SU BARCO DE PAPEL, ENTONCES,

¿POR QUÉ, UN POETA NO PUEDE CAMBIAR EL MUNDO CON SU POEMA?

II

LA VIDA DEL POETA

ES UNA OBRA DE ARTE

QUE SE ESCULPE

CON PUÑALADAS QUE DA EL TIEMPO.

III

10:12:00 p.m. MORDIÉNDOME EL OÍDO IZQUIERDO, ME PREGUNTÓ:

¿la poesía o yo?

10:13:08 p.m. LE RESPONDÍ CON VOZ LATINA:

la poesía

10:13:56 p.m. SACUDIÉNDOSE LA ARENA Y MIS CARICIAS

SE VISTIÓ EN SILENCIO

10:18:00 p.m. ME DEJÓ SOLO

10:20:00 p.m. ME SENTÍ SOLO

10:32:02 p.m. ME CREÍ INCAPAZ PARA MONTAR EL LOMO DEL MAR

10:34:34 p.m. AL GUIAR MIS OJOS AL CORAZÓN DE LA LUNA

VOLVÍ A SER EL MISMO DE LAS 10:19:59 p.m.

AL CONTARME ENTRE LAS ESTRELLAS

MIENTRAS LA BRISA ME PEINABA

La trascendencia internacional de su obra viene siendo abordada desde diversas perspectivas por eminentes intelectuales peruanos y extranjeros. Por motivos históricos cuya nutrida exposición rebosan estas sucintas líneas, cito solamente los nombres de 40: Ricardo González Vigil, Juan Benavente Díaz, Danilo Sánchez Lihón, Luis Hernán Ramírez, César Toro Montalvo, Marco Martos Carrera, Jorge Cornejo Polar, Manuel Velásquez Rojas, Yolanda Westphalen Rodríguez, Manuel Pantigoso Pecero, Martha Crosby Crosby, Norma Maquilón Vera, Benjamín Blass Rivarola, Max Silva Tuesta, Ronald Haladyna, Norka Bríos Ramos, Juan Rodríguez Jara, Rosella Di Paolo, Rosario Valdivia Paz Soldán, Rene Carhuanhuanca Buller, Ana María García, Marcial Moro, Ismael Pinto, George Cromwell, Teodoro Hampe Martínez, Vicente Azar, Maynor Freyre, Salomón Lerner Febres, Ana Varela Tafur, Winston Orrillo, Enrique Verástegui, Carlos Zúñiga Segura, Heriberto Tejo, Luis Antonio Meza, Raúl Jurado Párraga, Jorge Coaguila, Desiderio Blanco, Rafael Lara Rivas, Giovanna Minardi y Carlos Parra Morzán.

En el mes de la poesía y del libro, brindo mi tributo de fe y esperanza, al laudable trabajo literario y la ejemplar calidad humana de uno de los más prolíficos hacedores y pensadores peruanos: poeta José Beltrán Peña, augurándole éxitos personales y realizaciones colectivas en su empeño de forjar comunidades de lectura y de promoción poética, como buen apóstol de las letras peruanas y universales.

FUENTE:

http://redaccionpopular.com/articulo/jose-beltran-pena-entre-la-poesia-y-el-libro

FILOSOFÍA DEL CERO JOSÉ BELTRÁN PEÑA
LA FILOSOFÍA DEL CERO PESÍA DE JOSÉ BELTRÁN PEÑA

HABLAR, ESCUCHAR, ESCRIBIR, LEER POR MARCO MARTOS

HABLAR, ESCUCHAR, ESCRIBIR, LEER. POR MARCO MARTOS

HABLAR, ESCUCHAR, ESCRIBIR, LEER POR MARCO MARTOS

A menudo oímos que alguna persona pondera alguna de estas actividades como muy importante. Y no se equivoca quien así opina. Lo que se dice menos es que cada una de estas acciones forma parte de algo más complejo: la comunicación y todas tienen el mismo nivel de importancia, son a su manera indispensables. Cada ser humano aprende el lenguaje oyendo a las personas mayores, imitando los gestos y palabras y relacionándolos con la realidad que conocen. La noción de “verde” por ejemplo, necesita de modo perentorio relacionarse con el mundo exterior. Es muy difícil explicar ese “verde” a un niño, sin mostrárselo. Hablar, organizar palabras de forma oral es indispensable en la comunicación, está antes que la escritura. Hay grandes hombres en la historia que no escribieron, lo hicieron sus discípulos por ellos: Sócrates, Buda, Jesús, pero sabríamos muy poco o casi nada de ellos, si no se hubiera escrito sobre ellos. He allí la importancia de la escritura. Hay una sabiduría oral que trasmiten los pueblos, la oralidad permite conversar, ir afinando las opiniones en una comunidad, una familia, un salón de clases, un grupo de amigos, pero gracias a la escritura se pueden fijar conocimientos y trasmitirlos a quienes no están con nosotros. La literatura, esa belleza de la forma de las palabras, en palabras de Aristóteles, se tramite de forma oral en muchos pueblos, pero en la escritura logra importantes logros. Hablar, oír, escribir y leer, son actividades que nos hacen seres humanos en toda su potencia. Quien sepa hablar bien, escuchar con atención, escribir con propiedad y leer con atención, con toda seguridad, sabrá abrirse paso en la vida con mucha habilidad.

HOMENAJE POR LOS 25 AÑOS DE CRÍTICO LITERARIO DEL DR. CAMILO FERNÁNDEZ COZMAN

En emotiva ceremonia el Director del Instituto De Investigación Humanística de La Facultad De Letras Y Ciencias Humanas De La Universidad Nacional Mayor De San Marcos, Dr. Marco Martos Carrera, homenajeo al Dr. Camilo Fernández Cozman, por su destacada labor intelectual. El acto contó con el auspicio de la Academia Peruana de la Lengua.

HOMENAJE POR LOS 25 AÑOS DE CRÍTICO LITERARIO DEL DR. CAMILO FERNÁNDEZ COZMAN (1)
HOMENAJE POR LOS 25 AÑOS DE CRÍTICO LITERARIO DEL DR CAMILO FERNÁNDEZ COZMAN
Leer más “HOMENAJE POR LOS 25 AÑOS DE CRÍTICO LITERARIO DEL DR. CAMILO FERNÁNDEZ COZMAN”

DESCRIPCIÓN DE HORACIO POR MARCO MARTOS

Las ramas verdecidas de los olmos,
belleza de la rosa en primavera,
el pasar de los días tan hermosos,
la sensación de vida que es eterna,
las dejó en las líneas más perfectas
del latín pronunciado por romanos.

DESCRIPCIÓN DE HORACIO POR MARCO MARTOS
DESCRIPCIÓN DE HORACIO POR MARCO MARTOS

DESCRIPCIÓN DE HORACIO POR MARCO MARTOS

Don Quinto Horacio Flaco era pequeño, obeso,
tenía la frente comba, amplia, despejada,
sus cabellos eran cortos, con remolinos en el centro.
Gustaba como loco de las mujeres,
tenaz gozador de su soltería,
solía colocar espejos en la alcoba
para verse besando a las muchachas
en los amaneceres de su Roma.
Las ramas verdecidas de los olmos,
belleza de la rosa en primavera,
el pasar de los días tan hermosos,
la sensación de vida que es eterna,
las dejó en las líneas más perfectas
del latín pronunciado por romanos.

GOZNES ESCRIBE TU FU A LA DAMA PING POR MARCO MARTOS

Belleza de tu cuerpo y su pelambre,
Imagen de la vida cada día,
La rosa del perfume de mañana,
paraíso de la música e n la tierra,
El centro de los sueños del poeta.

GOZNES ESCRIBE TU FU A LA DAMA PING POR MARCO MARTOS
GOZNES ESCRIBE TU FU A LA DAMA PING POR MARCO MARTOS

GOZNES ESCRIBE TU FU A LA DAMA PING POR MARCO MARTOS

Busco aquello que escapa por las rendijas,
Tus manos en mis manos por instantes,
Ternura que recibo cuando miras,
las luces de tus ojos, fuegos rápidos.

Tú eres dueña serena de los cielos,
Espuma de la mar de los deseos,
azulada deidad de lo querido,
aire para la boca de verano,
siseo del amor cuando caminas,
Belleza de tu cuerpo y su pelambre,
Imagen de la vida cada día,
La rosa del perfume de mañana,
paraíso de la música e n la tierra,
El centro de los sueños del poeta.

Marco Martos: calígrafo chino Por Winston Orrillo

El libro es un prodigio de lírica, una meditación filosófica sobre la brevedad –y plenitud- de la aventura humana, en torno a la sabiduría de nuestra especie y hasta –celebramos su atrevimiento- en el último poema, “Viringo” donde hace una rectificación de la historia ad usum y nos dice, meridianamente, que los perros llamados “chinos”, cuya onomástica verdadera es “Viringos”, fueron dejados, en 1422 –bastante antes que el arribo de Colón- en la zona de Piura, pues el almirante Zheng He y sus compañeros Zhou Man, Hung Bao, Zhou Wen y Yan Quing, “llegaron –en el año anotado- a la bahía de Paita, a Colán, a Sechura…”

WINSTON ORRILLO LEDESMA. Lima, 1941 (Perú). Poeta, investigador, crítico literario, catedrático principal de San Marcos y periodista. Actualmente escribe en el diario UNO. Es  Premio El Poeta Joven del Perú. Premio Nacional de Cultura y Premio “Palabra en Libertad” de la Sociedad Literaria Amantes del País. Autor de 25 poemarios, 3 libros de cuentos y 10 de ensayos literarios. Obra traducida parcialmente al inglés, alemán, francés, ruso y búlgaro.
WINSTON ORRILLO LEDESMA. Lima, 1941 (Perú). Poeta, investigador, crítico literario, catedrático principal de San Marcos y periodista. Actualmente escribe en el diario UNO. Es  Premio El Poeta Joven del Perú. Premio Nacional de Cultura y Premio “Palabra en Libertad” de la Sociedad Literaria Amantes del País. Autor de 25 poemarios, 3 libros de cuentos y 10 de ensayos literarios. Obra traducida parcialmente al inglés, alemán, francés, ruso y búlgaro.
MARCO MARTOS CARRERA : Caligrafía China (Editorial Peisa, 2014)
Caligrafía China (Editorial Peisa, 2014)

De libro en libro, Marco Martos (Piura, 1942) Premio Nacional de Poesía, ex Decano de la Facultad de Letras de San Marcos y Presidente de la Academia Peruana de la Lengua, con varios poemarios, ensayos y un libro de cuentos, nos llena de asombro.

Al parecer, como dice la cita del clásico, “nada de lo que es humano, le es extraño”.

Y en esta Caligrafía China (Editorial Peisa, 2014) aprovecha para metamorfosearse en varios de los grandes vates de ese país: Li Po, Wang Wei, Tu Fu, y, desde su óptica, nos llegan delicadas piezas en jade y con un permanente olor a lavanda, plena del reino del amor y el desamor, de la crítica social, debidamente encubierta en las figuras mayestáticas de los emperadores y de sus obsecuentes mandarines.

El libro es un prodigio de lírica, una meditación filosófica sobre la brevedad –y plenitud- de la aventura humana, en torno a la sabiduría de nuestra especie y hasta –celebramos su atrevimiento- en el último poema, “Viringo” donde hace una rectificación de la historia ad usum y nos dice, meridianamente, que los perros llamados “chinos”, cuya onomástica verdadera es “Viringos”, fueron dejados, en 1422 –bastante antes que el arribo de Colón- en la zona de Piura, pues el almirante Zheng He y sus compañeros Zhou Man, Hung Bao, Zhou Wen y Yan Quing, “llegaron –en el año anotado- a la bahía de Paita, a Colán, a Sechura…”

Ellos viajaban por orden del emperador Zhu Di “con numerosa comitiva de concubinas y marineros” Y, además, “Venían con la orden expresa de tratar bien/ a las gentes de los países distantes/ y establecer relaciones de concordia con los gobiernos”.  Y aunque pensaron volver “nunca lo hicieron”, mas “dejaron sus perros pelados que dan calor/ a los ancianos en las noches del invierno,/ algunas gallinas orientales de cuellos sin plumas/ y vuelo muy pequeño, dejaron ungüentos,/ hierbas medicinales, algunas palabras que repetimos”.

No obstante que “La nostalgia de lo extraño los acompañó en su regreso/. Tuvieron tiempo para hacer cartas geográficas, mapas/ de todos los mundos que fueron conociendo”. Y todos estos “conocimientos privados llegaron a los cartógrafos italianos, / a los estudiosos portugueses, a los geógrafos de España, /  llegaron a Vasco de Gama, a Cristóbal Colón, a Magallanes…”

 Como leemos, la audacia del planteamiento es digna de encomio, porque éste es un texto aislado, ya que, la mayor parte de los poemas nos conducen a estancias de sabiduría, de lirismo puro que se pergeñan –en especial- en ese trío de poetas con sus respectivas musas.

Li Po con la dama Lu; Wang Wei con la dama Tu San, y el inefable Tu Fu, con su no menos poliédrica, polisémica, dama Ping.

El volumen es, por momentos, me animo a afirmarlo, un himno ecuménico al amor, leitmotiv de gran parte de la cada vez más entrañable obra poética de Marco Martos, como cuando escribe Li Po en los sótanos del Palacio de Verano, un  texto realmente sublevante, contra los “caprichos de los mandarines/ que aprenden la caligrafía de los negocios”, mientras que “los ilustrados piensan como caballos” (y) ”no son mejores que los soldados con sus lanzas de plata”; en tanto él le dice a su amada “Déjame, muchacha, tocar tu piel sagrada, /navegar por tu cuerpo de aguas de mar de jade verde” y la incita a que se una a él en lo prohibido, al mismo tiempo que se burla “de los mandarines y de sus precarios saberes”, y acaba sugiriéndole que se ría “también del emperador y de sus tesoros”.

Y no resistimos citar otra presea: “Escarcha”, poema que Wan g Wei dedica a su amada, la Dama Tu San: “Sufriendo,  sin lágrimas, nos hemos separado/ en la encrucijada de los caminos./ A lo lejos veo la montaña Chu, solitaria.// En su cumbre hay nieves/ y en mi corazón de jade, escarcha”. ¡Soberbio, sin ninguna duda!

Mientras tanto, Tu Fu trata sobre la belleza de Wan Zhao Jun, que “no tiene límites” y a la que el emperador ha “designado como esposa de Hu Han Shie,/el antagonista insólito que gobierna el reino vecino”. Y aquí viene la explicación de todo: “Aquellos que dicen que la belleza solo sirve para contemplarla/ o para solaz de uno solo, se equivocan y mucho.// Es cierto que provoca guerras en ocasiones,/ pero en otras trae la paz duradera.// Viaja Wan Zhao Jun para desposarse,/ detrás de ella van mis ojos y mi pena”.

Y este rubro del amor (todo el libro, lo repito, en definitiva, es un gran libro de amor), imposible no transcribir “Estrecho”: “Desde los acantilados/ amarillas tortugas y peces azules/ se ven tan cerca que parece que te tocaran./ Hay rojos cangrejos en las hendijas de las rocas.// Pálido pero sereno, guiando mi barca/ en las tinieblas de la noche,/ cruzo los rápidos torbellinos/ para llegar ante tus ojos.”

Colores, sonidos (como en otro poema, “Tañido”), orgía de la naturaleza: todo cabe en este poetizar totalizador, que revela la madurez de un vate en la plenitud de sus facultades.

El poema “Los que hicieron el palacio” (con su metalenguaje social) tiene cierta reminiscencia de una conocida composición brechtiana, en tanto en cuanto el tema –bien que el tratamiento sea distinto- que versa sobre los anónimos y humildes que edifican el palacio: “¿Cómo son…?/ ¿De qué hablan? ¿Qué potajes comen?// ¿Cuáles son sus sueños? ¿Cómo son sus aposentos?/.Todas estas multitudes “cruzan los campos sembrados de nieve, lentos en los meses/ del invierno/ y parecen incansables en su labor, pero caen rendidos y /su sueño es pesado/ hasta el amanecer. Se abrazan en silencio, tienen sus hijos, / viven en cabañas, / en una sola habitación. Hacen demasiadas cosas de sol a sol. //En el palacio hermoso, en medio de sonrisas, cortesanos, /doncellas, mandarines, / vive el emperador”.

Finalmente, en la “Palabra de Lao Tse” hallamos una de las más significativas poéticas del bardo, máxime cuando anota: “La palabra es el acto, crea cosas./ Basta decirla, nacen las figuras./ Las figuras son sombras en las noches, / hombres que dicen mágicas palabras.// A los hombres nos crea la palabra/ que otro hombre nos dice cuando sueña.// Hay una mujer en ese sueño fino/ que crea con palabras toda tierra.// El universo es todo lo soñado/ por la diosa que es madre de los hombres.// Donde hay agua están todos los dioses/ que se meten en sueños de la vida.//Donde hay una mujer hay orden:// alínea planetas con sus dedos.”

¿El génesis, verdad: la mujer y el agua?

En fin, podríamos pasarnos de cita en cita, de poema en poema, porque Martos ha logrado una obra compacta que deslumbra y que nos dice bien –como repetimos- que se halla en la cima de su tarea creadora.

(La Memoria del aire)

Composición fotográfica RCBáez

 Caligrafía China (Editorial Peisa, 2014)
Caligrafía China (Editorial Peisa, 2014)

VIRINGO POR MARCO MARTOS

Hay un perro sin pelo en la costa norte de Perú
que llaman viringo, perro chimo, perro chino.
Abunda en Sechura y los científicos lo han bautizado
como sechura canis. Todos esos nombres son verdaderos
y encierran cada uno sus secretos.
En 1422 el almirante Zheng He y sus compañeros
Zhou Man, Hong Bao, Zhou Wen y Yang Qing,
llegaron a la bahía de Paita, a Colán, a Sechura.
Viajaba por orden del emperador Zhu Di
con numerosa comitiva de concubinas y marineros.

1 VIRINGO POR MARCO MARTOS
VIRINGO POR MARCO MARTOS
2 VIRINGO POR MARCO MARTOS
VIRINGO POR MARCO MARTOS
3  VIRINGO POR MARCO MARTOS
VIRINGO POR MARCO MARTOS
4 VIRINGO POR MARCO MARTOS
VIRINGO POR MARCO MARTOS

VIRINGO POR MARCO MARTOS

Hay un perro sin pelo en la costa norte de Perú
que llaman viringo, perro chimo, perro chino.
Abunda en Sechura y los científicos lo han bautizado
como sechura canis. Todos esos nombres son verdaderos
y encierran cada uno sus secretos.
En 1422 el almirante Zheng He y sus compañeros
Zhou Man, Hong Bao, Zhou Wen y Yang Qing,
llegaron a la bahía de Paita, a Colán, a Sechura.
Viajaba por orden del emperador Zhu Di
con numerosa comitiva de concubinas y marineros.
Venían con la orden expresa de tratar bien
a las gentes de los países distantes
y establecer relaciones de concordia con los gobiernos.
Pensaron volver pero nunca lo hicieron,
dejaron sus perros pelados que dan calor
a los ancianos en las noches del invierno,
algunas gallinas orientales de cuellos sin plumas
y vuelo muy pequeño, dejaron ungüentos,
hierbas medicinales, algunas palabras que repetimos.
La nostalgia de lo extraño los acompañó en su regreso.
Tuvieron tiempo para hacer cartas geográficas, mapas
de todos los mundos que fueron conociendo.
Esos conocimientos privados llegaron a los cartógrafos italianos,
a los estudiosos portugueses, a los geógrafos de España,
llegaron a Vasco de Gama, a Cristóbal Colón, a Magallanes.
Todavía permanece, gracias a la magia de la historia,
el emperador Zhu Di, en la ciudad prohibida que mandó construir
dentro de Beijin, en sus aposentos de invierno,
acariciando a su perro viringo, en medio de la nostalgia del tiempo