FANNY JEM WONG 2014-NOV 06- POETA PERUANA  (10)

ESTACIONES POR FANNY JEM WONG

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ESTACIONES
I
Balanceándome en mis extremos
Intentando no perder mi centro
Integrando los ciclos cumplidos,
regresan en fila a la hora precisa
uno a uno los recibo con intenso placer.
II
Es difícil mirar entre tantas imágenes,
invaden mi cráneo sin compasión.
En libertad total, resuena su cálida voz,
su desnudez me arropa entera
y se hace aroma y se hace canto,
presa de sus grandes manos,
invoco a ese sol , a ese mar.
III
Escribo lento, como si fuese un rito.
El universo entero en largo cortejo,
va abriéndose paso entre los bosques
y las hojas palpitantes de las rosas.
Clara actitud de entrega reflejan
sus cansados y tristes ojos.
IV
Siglos de historia recorren veredas,
remecen cimientos, incendian ciudades.
Ante su vigorosa presencia
trémulas se abren las puertas,
en un tiempo sin tiempos,
reluce triunfal, portentoso corcel.
V
Convierte la noche en día y viceversa
Que los muertos se sonrojen en sus tumbas.
Mordisquea, lame, examina muros,
en prolongado vaivén desgárrame la piel
En libertad total el agua mane sobre los campos.
FANNY JEM WONG
15-01-2017

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AGUA ROJA POR MARCO MARTOS

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AGUA ROJA

POR MARCO MARTOS

Tomo el agua roja de electrolitos, tomo ese menjunje,

para aliviar la sequedad de mis grandes cavernas,

esa tempestad de náuseas que casi acaba con mi vida.

Mi voluntad de escribir me sostiene,

para sacar de adentro con alguna gracia,

aquello que me deja la lengua con su abrazo,

y ganar algo del afecto que me das,

sin merecerlo, cada día.

Cómo se curaba Homero, dime si lo sabes, cómo se curaba,

si era ciego, cómo llegaba con paso vacilante a la casa del médico,

y duró tanto que pudo escribir todo lo que soñaba,

cómo vivió Virgilio con sus dolores estomacales,

cómo pudo escribir en medio de tantos reiterados sufrimientos.

Y Dante, qué hizo Dante, que hierbas tomaba a salto de mata,

en medio de las batallas y el rencor y la envidia de tantos florentinos,

y Juan de la Cruz, cuando estaba recluido,

qué aguas medicinales bebía, antes de deslizarse por una pared

con una blanca sábana en la noche de luna,

y Leopardi, encerrado en su casa, mirando el mundo

a través de los ojos de la hija del cochero,

la más delicada imaginable, tanto cómo el lucero de la mañana,

qué esperanza de curación tuvo, mientras tristísimo escribía,

y César Vallejo qué sintió cuando salió del hospital,

hecho un guiñapo, un malestar permanente,       

desconocido, que luego acabaría con su vida.

Tuvieron siempre una pluma en su corazón y en su mano,

un ramo de olivo y una sonrisa para toda la gente

y sus nombres se mezclan con la hermosura del día.

 

FANNY JEM WONG (47)

CANCIÓN PARA FANNY – AUTOR: DANIEL ALTAMIRANO -LOS DE SIEMPRE

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CANCIÓN PARA FANNY – Autor: Daniel Altamirano -Los de Siempre / Idea de: Domingo Quiroga .Mayo. 2015.

Publicado el 8 may. 2015

“Canción de nostalgia, nombre de poesía donde se conjuga el encuentro y la distancia, cosas del alma que solo se alcanzan cuando se puede amar. Poema que forma con lágrimas la palabra tatuada de besos en madrugadas de un vino azul. Donde estará la espuma y el mar que baña tu penumbra oscura sin mi sol sin par? – Buscare en la niebla tu silueta como una pluma desprendida de mi pensamiento suave y tenaz y sabrás entonces que tu nombre me llama como el fuego en la flama y como la espuma en el mar”.

FANNY JEM WONG (43)

Fanny Jem Wong como invitada de Poe3ía y Opinión

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Poe3ía y Opinión

Editorial Cielo Gris

VIENTOS DE OTOÑO POR FANNY JEM WONG

Link de Poe3ía y Opinión: www.editorialcielogris.blogspot.com 

VIENTOS DE OTOÑO POR FANNY JEM WONG

Cuando los vientos otoñales,
soplen sobre los sueños
y las ideas vibren
en los planos más profundos,
más allá de lo vivido,
en la simplicidad de la muerte,
podré rehacer los cielos rotos
y las hojas amarillas.

Cuando mi alma flote,
más allá de mis huesos,
y mis muertes den origen
a nuevos nacimientos,
más allá de donde se inicia
la sinfonía de las esferas,
desnudaré todos mis rostros,
y finalmente seré libre…

Cuando los rojos soles,
se oculten por siempre
y avancen todos los muros
sobre las noches que se hunden,
más allá de mis lechos de jade,
del musgo que vistió mis espejos,
lograré aceptar la fortuna
de haber sido la Hija del Fuego.

Cuando mi cuerpo
se consuma entre llamas
y de mis letras solo queden
lúgubres cenizas,
más allá de mis casas en ruinas,
del murmullo de las aguas,
renaceré salvaje
de entre mis flores mustias.

FANNY JEM WONG
07.03.08
He aquí, el comienzo de mi imperfecta perfección.
(Jemwong)

POEMAS DE JOSÉ SARAMAGO

JOSÉ SARAMAGO “En el silencio más hondo de esta pausa, Donde la vida se hizo eternidad, Busco tu mano ”
INTEGRAL

Por un segundo, sólo, no ser yo:
Ser bicho, piedra, sol, u otro hombre,
Dejar de ver el mundo desde esta altura,
Pesar el más y el menos de otra vida.

Por un segundo, sólo, otros ojos,
Otra forma de ser y de pensar,
Olvidar cuanto sé, de la memoria
Nada dejar, ni el saberla perdida.

Por un segundo, sólo, otra sombra,
Otro perfil en el muro que separa,
Gritar con otra voz otra amargura,
Cambiar por muerte la muerte prometida.

Por un segundo, sólo, encontrar
En tu cuerpo mudado el cuerpo mío,
Por un segundo, sólo, y no más:
Por desearte más, ya conocida.

DI TU POR MI, SILENCIO

No era hoy un día de palabras,
Intentos de poemas o discursos,
Ni ningún camino era nuestro,
Para decirnos bastaba un acto sólo,
Y ya que en las palabras no me salvo,
Di tú por mi, silencio, lo que no puedo.

PUES EL TIEMPO NO PARA

Pues el tiempo no para, poco importa
Que los días vividos nos acerquen
El vaso de agua amarga colocado
Donde la sed de vida se exaspera.

No contemos los días que pasaron:
Fue hoy cuando nacimos, Sólo ahora
La vida ha comenzado, y, lejos aún,
La muerte ha de cansarse en nuestra espera.

ALEGRIA

Ya oigo gritos a lo lejos
Ya dice la voz del amor
La alegría del cuerpo
El olvido del dolor

Los vientos se han recogido
Y el verano se nos ofrece
Cuántos frutos cuántas fuentes
Y el sol que nos calienta

Ya cojo jazmines y nardos
Ya tengo collares de rosas
Y bailo en medio del camino
Las lanzas prodigiosas

Ya se ofrecen las sonrisas
Ya se dan las vueltas todas
Oh certeza de las certezas
Oh alegría de las bodas.

BALADA

Di la vuelta al continente
Sin salir de este lugar
Interrogué a toda la gente
Como el ciego o el demente
Cuyo sino es preguntar

Nadie me pudo decir
Dónde estabas o vivías
(Ya cansado de olvidar
Para morir sólo vivos
Perdían la cuenta a los días)

Tomé mi guitarra
En el lumbral me senté
Con el cuenco de limosna
Con pan duro en la alforja
Desengañado canté

Quizá dijese romanzas
O cantigas de encantar
Aprendidas en las andanzas
De las escabas venturas
De quien no supo esperar

ARTE DE AMAR

Metidos en esta piel que nos reniega,
Somos dos, lo mismo que enemigos.
Gran cosa, finalmente, es el sudor
(Así ya lo decían los antiguos):
Sin él, la vida no sería lucha,
Ni el amor amor.

INTIMIDAD

En el corazón de la mina más secreta,
En el interior del fruto más distante,
En la vibración de la nota más discreta,
En la caracola espiral y resonante,

En la capa más densa de pintura,
En la vena que en el cuerpo más nos sonde,
En la palabra que diga más blandura,
En la raíz que más baje, más esconda,

En el silencio más hondo de esta pausa,
Donde la vida se hizo eternidad,
Busco tu mano y descifro la causa
De querer y no creer, final, intimidad.

PESDADILLA

Hay un terror de manos en el alba,
Un rechinar de puerta, una sospecha,
Un grito que horada como una espada,
Un ojo desorbitado que me espía.
Hay un fragor de fin y de derrumbe,
Un enfermo que rompe una receta,
Un niño que llora medio ahogado,
Un juramento que nadie acepta,
Una esquina que salta de emboscada,
Un trazo negro, un brazo que repele,
Un resto de comida masticada,
Una mujer golpeada que se acuesta.

Nueve círculos de infierno tuvo el sueño,
Doce pruebas mortales que vencer,
Pero nace el día, y el día recompongo:
Tenía que ser, amor, tenía que ser.

ENIGMA

Un nuevo ser me nace a cada hora.
El que fui, ya lo he olvidado. El que seré
No guardará del que soy ahora
Sino el cumplimiento de cuanto sé.

REGLA

Tan poco damos cuando sólo mucho
En la cama o la mesa ponemos de nosotros:
Hay que dar sin medida, como el sol,
Imagen rigurosa de lo que somos.

RECETA

Tómese un poeta no cansado,
Una nube de sueño y una flor,
Tres gotas de tristeza, un tono dorado,
Una vena sangrando de pavor.
Cuando la masa ya hierve y se retuerce
Se hecha la luz de un cuerpo de mujer,
Una pizca de muerte que refuerce,
Que un amor de poeta así lo quiere.

NO ME PIDAN RAZONES

No me pidan razones, no las tengo,
O daré cuantas quieran: bien sabemos
Que razones son palabras, todas nacen
De las mansas falsedades que aprendemos.

No me pidan razones para entender
La marea rebelde que me llena el pecho.
Mal en este mundo, mal con esta ley:
No hice yo la ley ni el mundo acepto.

No me pidan razones, o que las disculpe,
De este modo de amar y destruir:
En la más oscura noche es donde amanece
El color de primavera el porvenir.

EN LA ESQUINA DEL TIEMPO

En esta esquina del tiempo es donde te encuentro
Oh nocturna ribera de aguas vivas
Donde los lirios abiertos adormecen
El dolor de las horas corrosivas.

Bogando entre los márgenes de tus brazos,
Los ojos e las estrellas de tu pecho,
Doblo la esquina del tiempo que resurge
Del móvil del cuerpo de agua en que me echo.

En la secreta matriz que te modela,
Un pez de cristal suelta delirios,
Y como otro sol se cierne, brillando,
Sobre el agua, los márgenes y los lirios.

INVENTARIO

De qué sedas están hechos tus dedos,
De qué marfil tus muslos lisos,
De qué alturas llegó a tu andar
La gracia de gamuza con que pisas.

De qué moras maduras se extrajo
El sabor acidulado de tu seno,
De qué Indias del bambú de tu cintura.
El oro de tus ojos, de dónde vino.

A qué mecer de ola vas a buscar
La línea serpentina de tus caderas,
De dónde nace la frescura de esa fuente
Que sale de tu boca cuando ríes.

De qué bosques marinos se soltó
La hoja de coral de tus puertas,
Qué perfume te anuncia cuando vienes
A rodearme de deseo las horas muertas.

CUERPO-MUNDO

¿Qué caminos de tu cuerpo no conozco,
A la sombra de qué valles no dormí,
Qué montañas no escalé, qué lejanías
No abarqué con mis ojos dilatados,
Qué torrentes no pasé, qué ríos profundos
La desnudez de mi cuerpo no cruzó,
Qué playas perfumadas no pisé,
Qué selvas y jardines, qué descampados?

RE-INICIACIÓN

Es porque todo huye que yo no huyo
Y vuelvo a conjugar desde el principio
El verbo conocido y sospechado.
En una era de brasas me sentaron,
Más digo que son brumas, Negador,
El cuerpo me regresa, iniciado.

FINAL Y NUEVO COMIENZO

No puede ser luar esta blancura,
Ni aves aletean sobre el lecho,
Donde caen los cuerpos fatigados:
Será, de mí, la sangre que murmura,
Serán de ti, las lunas de tu pecho:
Donde va el cansancio, renovados.

APRENDAMOS AMOR

Aprendamos, amor, de estos montes
Que, tan lejos del mar, saben el modo
De bañar en el azul los horizontes.

Hagamos lo que es justo y razonable:
De deseos ocultos otras fuentes
Y bajemos al mar de nuestro lecho.

MAÑANA

Altos los troncos, y en lo alto los cantos:
La hora de la mañana, en nosotros nacida,
Cubre de azul y verde el gesto simple
Con que me das, serena, tu vida.

Confianza de manos, de ojos calmos,
Donde la sombra de la pena y el llanto
Como la noche del bosque se retira:
Altos los troncos, y en lo alto los cantos.

Saramago José, Poesía completa, Ed. Alfaguara, México, 2005, 637 pp.

FANNY JEM WONG 2013 JULIO   (16)

VIOLONCHELO POR FANNY JEM WONG

VIOLONCHELO POR FANNY JEM WONGVIOLONCHELO
Antes que sople la brisa del día,
¡Suena! ¡Resuena! ¡Rompe sus cuerdas!
Desliza como solo tú sabes hacerlo,
el arco crispado sobre las cuerdas frotadas.

Intensamente, ¡Púlelo entre tus piernas!
Arráncale la piel en notas graves y agudas.
Sin compasión, arremete concavidades
y por debajo del puente sean sus espigas
y su mástil, estructuras temblorosas.

Convierte su armonía en grito humano
¡Desgárralo, mientras lo afinas con destreza!
Y los siglos giren locos sobre el pentagrama
Entre llaves y clavijas ¡Encájalo, con fuerza!
FANNY JEM WONG
12-06-2014

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TE DESNUDAS IGUAL POR JAIME SABINES

TE DESNUDAS IGUAL
Te desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!
Te pones a flirtearme como a un desconocido
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.

¡Y como nos queremos entonces en la risa
de hallarnos solos en el amor prohibido!

(Después, cuando pasó, te tengo miedo
y siento un escalofrío.)

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Mario Benedetti. Los espejos, las sombras

Mario Benedetti.
Los espejos, las sombras

Y las sombras que cruzan los espejos.
Vicente Huidobro

Es tan fácil nacer en sitios que no existen
Y sin embargo fueron brumosos y reales
Por ejemplo mi sitio, mi marmita de vida
Mi suelta de palomas conservaba
Una niebla capaz de confundir las brújulas
Y atravesar de tarde los postigos
Todo en el territorio de aquella infancia breve
Con la casa en la loma cuyo dueño
Cara un tal Valentín del Escobar
Y el nombre era sonoro me atraían
Las paredes tan blancas y rugosas
Ahí descubrí el lápiz como Colón su América
Sin saber que era lápiz y mientras lo empuñaba
Alguien hacía muecas al costado de un biombo
Para que yo comiera pero yo no comía.

Después es la estación y es el ferrocarril
Me envuelven en la manta de viaje y de calor
Y había unas mangueras largas ágiles
Que lavaban la noche en los andenes.

Las imágenes quedan como en un incunable
Que sólo yo podría descifrar
Puesto que soy el único especialista en mí
Y sin embargo cuando regresé
Apenas treinta y dos años más tarde
No había andén ni manta ni paredes rugosas
Ya nadie recordaba la casa en la lomita
Tampoco a Valentín del Escobar
Quizá sea por eso que no puedo creer
En pueblo tan ceñido tan variable
Sin bruma que atraviese los postigos
Y confunda las brújulas
Un paso de los toros enmendado
Que no tiene ni biombo ni mangueras.

El espejo tampoco sabe nada
Con torpeza y herrumbre ese necio repite
Mi pescuezo mi nuez y mis arrugas
Debe haber pocas cosas en el mundo
Con menos osadía que un espejo.

En mis ojos amén de cataratas
Y lentes de contacto con su neblina propia
Hay rehenes y brujas
Espesas telarañas sin arañas
Hay fiscales y jueces
Disculpen me quedé sin defensores
Hay fiscales que tiemblan frente a los acusados
Y jueces majaderos como tías
O deshumanizados como atentos verdugos
Hay rostros arduos y fugaces
Otros triviales pero permanentes
Hay criaturas y perros y gorriones
Que van garúa arriba ensimismados
Y un sosías de dios que pone cielos
Sobre nuestra mejor abolladura
Y tampoco el espejo sabe nada
De por qué lo contemplo sin rencor y aburrido.

Y así de noche en noche
Así de nacimiento en nacimiento
De espanto en espantajo
Van o vamos o voy con las uñas partidas
De arañar y arañar la infinita corteza.

Más allá del orgullo los árboles quedaron
Quedaron los presagios las fogatas
Allá atrás allá atrás
Quién es tan memorioso
Ah pero la inocencia ese búfalo herido
Interrumpe o reanuda
La fuga o cacería
De oscuro desenlace.

Todos mis domicilios me abandonan
Y el botín que he ganado con esas deserciones
Es un largo monólogo en hiladas
Turbado peregrino garrafal
Contrito y al final desmesurado
Para mi humilde aguante

Me desquito clavándole mi agüero
Me vengo espolvoreándolo de culpas
Pero la soledad
Esa guitarra
Esa botella al mar
Esa pancarta sin muchedumbrita
Esa efemérides para el olvido
Oasis que ha perdido su desierto
Flojo tormento en espiral
Cúpula rota y que se llueve
Ese engendro del prójimo que soy
Tierno rebuzno de la angustia
Farola miope.

Tímpano
Ceniza
Nido de águila para torcazas
Escobajo sin uvas
Borde de algo importante que se ignora
Esa insignificante libertad de gemir
Ese carnal vacío
Ese naipe sin mazo
Ese adiós a ninguna
Esa espiga de suerte
Ese hueco en la almohada
Esa impericia
Ese sabor grisáceo
Esa tapa sin libro
Ese ombligo inservible
La soledad en fm
Esa guitarra
De pronto un día suena repentina y llamante
Inventa prójimas de mi costilla
Y hasta asombra la sombra
Que me cuentan.

En verdad en verdad os digo que
Nada existe en el mundo como la soledad
Para buscarnos tierna compañía
Cohorte escolta gente caravana

Y el espejo ese apático supone
Que uno está solo sólo porque rumia
En cambio una mujer cuando nos mira sabe
Que uno nunca está solo aunque lo crea
Ah por eso hijos míos si debéis elegir
Entre una muchacha y un espejo
Elegid la muchacha.

Cómo cambian los tiempos y el azogue
Los espejos ahora vienen antinarcisos
Hace cuarenta años la gente los compraba
Para sentirse hermosa para saberse joven
Eran lindos testigos ovalados
Hoy en cambio son duros enemigos
Cuadrados de rencor bruñidos por la inquina
Nos agravian mortifican zahieren
Y como si tal cosa pronuncian su chispazo
Mencionan lustros y colesterol
Pero no las silvestres bondades de estraperlo
La lenta madurez esa sabiduría
La colección completa de delirios
Nada de eso solamente exhuman
Las averías del pellejo añejo
El desconsuelo y sus ojeras verde
La calvicie que empieza o que concluye
Los párpados vencidos siniestrados
Las orejas mollejas la chatura nasal
Las vacantes molares las islas del eczema.

Pero no hay que huir despavorido
Ni llevarle el apunte a ese reflejo
Nadie mejor que yo
Para saber que miente.

No caben en su estanque vertical
Los que fui los que soy los que seré
Siempre soy varios en parejos rumbos
El que quiere asomarse al precipicio
El que quiere vibrar inmóvil como un trompo
El que quiere respirar simplemente.

Será que nada de eso está en mis ojos
Nadie sale a pedir el vistobueno
De los otros que acaso y sin acaso
También son otros y en diversos rumbos
El que aspira a encontrarse con su euforia
El que intenta ser flecha sin el arco
El que quiere respirar simplemente
Será que nada de eso está en mi ceño
En mis hombros mi boca mis orejas
Será que ya no exporto dudas ni minerales
No genera divisas mi conducta
Tiene desequilibrios mi balanza de pagos
La caridad me cobra intereses leoninos
Y acaparo dolor para el mercado interno.

Será que nada de eso llega al prójimo
Pero yo estoy hablando del y con el espejo
Y en su luna no hay prójima y si hay
Será tina entrometida que mira sobre mi hombro.

Los prójimos y prójimas no están el el luciente
Sencillamente son habitantes de mí
Y bueno se establecen en mí como pamperos
Como arroyos o como burbujas.

Por ejemplo las dudas no están en el espejo
Las dudas que son meras preconfianzas
Por ejemplo los miércoles no están
Ya que el espejo es un profesional
De noches sabatinas y tardes domingueras
Los miércoles de miércoles quien se le va a arrimar
Pedestre o jadeante
Inhumano y cansado
Con la semana a medio resolver
Las tardes gordas de preocupaciones
El ómnibus oliendo a axila de campeón.

Los insomnios no caben por ejemplo
No son frecuentes pero sí poblados
De canciones a trozos
De miradas que no eran para uno
Y alguna que otra bronco no del todo prevista
De ésas que consumen la bilis del trimestre.

Tampoco aquellos tangos en los que uno sujeta
En suave diagonal la humanidad contigua
Y un magnetismo cálido y a la vez transitorio
Consterna los gametos sus ene cromosomas
Y entre corte y cortina se esparcen monosílabos
Y tanto las pavadas aleluya
Como las intuiciones aleluya aleluya
Derriban las fronteras ideológicas.

Verbigracia qué puede rescatar el espejo
De una ausencia tajante
Una de esas ausencias que concurren
Que numeran sus cartas
Y escriben besos, ay, de amor remoto.

Qué puede qué podría reconocer carajo
De las vidas y vidas que ya se me murieron
Esos acribillados esos acriborrados
Del abrazo y el mapa y los boliches
O los que obedecieron a su corazonada
Hasta que el corazón les explotó en la mano
Sea en el supermarket de la mala noticia
O en algún pobre rancho de un paisaje sin chau.

Poco puede conocer de los rostros
Que no fueron mi rostro y sin embargo
Siguen estando en mí
Y menos todavía
De los desesperantes terraplenes
Que traté de subir o de bajar
Esos riesgos minúsculos que parecen montañas
Y los otros los graves que salvé como un sordo
Así hasta que la vida quedó sin intervalos
Y la muerte quedó sin vacaciones
Y mi piel se quedó sin otras pieles
Y mis brazos vacíos como mangas
Declamaron socorro para el mundo.

En la esquina del triste no hay espejo
Y lo que es
Más austero
No hay auxilio
Por qué será que cunden las alarmas
Y no hay manera ya de descundirlas.

El país tiene heridas grandes como provincias
Y hay que aprender a andar sobre sus bordes
Sin vomitar en ellas ni caer como bolos
Ni volverse suicida o miserable
Ni decir no va más
Porque está yendo
Y exportamos los huérfanos y viudas
Como antes la lana o el tasajo.

En el muelle del pobre no hay espejo
Y lo que es
Más sencillo
No hay adioses.

Los tratemos que estaban en el límite
Las muchachas que estaban en los poemas
Asaltaron de pronto el minuto perdido
Y se desparramaron como tinta escarlata
Sobre las ínfulas y los sobornos
Metieron sus urgencias que eran gatos
En bolsas de arpillera
Y cuando las abrieron aquello fue un escándalo
La fiesta prematura
Igual que si se abre una alcancía.

Hacía tanto que éramos comedidos y cuerdos
Que no nos vino mal este asedio a la suerte.

Los obreros en cambio no estaban en los poemas
Estaban en sus manos nada más
Que animan estructuras telas fibras
Y cuidan de su máquina oh madre inoxidable
Y velan su garganta buje a buje
Y le toman el pulso
Y le vigilan la temperatura
Y le controlan la respiración
Y aquí atornillan y desatornillan
Y allí mitigan ayes y chirridos y ecos
O escuchar sus maltrechas confidencias
Y por fin cuando suena el pito de las cinco
La atienden la consuelan y la apagan.

Los obreros no estaban en los poemas
Pero a menudo estaban en las calles
Con su rojo proyecto y con su puño
Sus alpargatas y su humor de lija
Y su beligerancia su paz y su paciencia
Sus cojones de clase
Qué clase de cojones
Sus olas populares
Su modestia y su orgullo
Que son casi lo mismo.

Las muchachas que estaban en los poemas
Los obreros que estaban en las mulos
Hoy están duros en la cárcel, firmes
Como las cuatro barras que interrumpen el cielo.

Pero habrá otro tiempo
Es claro que habrá otro
Habrá otro tiempo porque el tiempo vuela
No importa que ellas y ellos no estén en el espejo
El tiempo volará
No como el cóndor
Ni como el buitre ni como el albatros
Ni como el churrinche ni como el venteveo
El tiempo volará como la historia
Esa ave migratoria de atlas fuertes
Que cuando Ilega es para quedarse.

Y por fin las muchachas estarán en las mulos
Y por fin los obreros estarán en los poemas
Ay espejo ignorás tanta vida posible
Tenés mi soledad
Vaya conquista
En qué mago atolón te obligaste a varar
Hay un mundo de amor que te es ajeno
Así no te quedes mirando más mirada
La modorra no escucha campanas ni promesas
Tras de mí sigue habiendo un pedazo de historia
Y yo tengo la llave de ese cobre barato
Pero atrás, más atrás
O adelante, mucho más adelante
Hay una historia plena
Una patria en andamios con banderas posibles
Y todo sin oráculo y sin ritos
Y sin cofre y sin llave
Simplemente una patria.

Ay espejo las sombras que te cruzan
Son mucho más corpóreas que mi cuerpo depósito
El tiempo inagotable hace sus propios cálculos
Y yo tengo pulmones y recuerdos y nuca
Y otras abreviaturas de lo frágil
Quizá una vez te quiebres
Dicen que es mala suerte
Pero ningún espejo pudo con el destino
O yo mismo me rompa sin que vos te destruyas
Y sea así otra sombra que te cruce.

Pero espejo, ya tuve como dieciocho camas
En los tres años últimos de este gran desparramo
Como todas las sombras pasadas o futuras
Soy nómada y testigo y mirasol
Dentro de tres semanas tal vez me vaya y duerma
En mi cama vacía número diecinueve
No estarás para verlo
No estaré para verte,

En otro cuarto neutro mengano y transitorio
También habrá un espejo que empezará a
Escrutarme
Tan desprolijamente como vos
Y aquí en este rincón duramente tranquilo
Se instalará otro huésped temporal como yo
O acaso dos amantes recién homologados
Absortos en su canje de vergüenzas
Con fragores de anule e isócronos vaivenes.

No podrás ignorarlos
Egos le ignorarán
No lograrás desprestigiar su piel
Porque será de estreno y maravilla
Ni siquiera podrá vituperar mi rostro
Porque ya estaré fuera de tu alcance
Diciéndole a otra luna de impersonal herrumbre
Lo que una vez te dije con jactancia y recelo.

He venido con todos mis enigmas
He venido con todos mis fantasmas
He venido con todos mis amores.

Y antes de que me mire
Como vos me miraste
Con ojos que eran sello parodia de mis ojos
Soltaré de una vez el desafío.

Ay espejo cuadrado
Nuevo espejo de hotel y lejanía
Aquí estoy
Ya podés
Empezar a ignorarme.