JAIME SABINES -ALGO SOBRE LA MUERTE DEL MAYOR SABINES

Algo sobre la muerte del mayor Jaime Sabines

PRIMERA PARTE

I

Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder hablar,
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.

Convalecemos de la angustia apenas
y estamos débiles, asustadizos,
despertando dos o tres veces de nuestro escaso sueño
para verte en la noche y saber que respiras.
Necesitamos despertar para estar más despiertos
en esta pesadilla llena de gentes y de ruidos.

Tú eres el tronco invulnerable y nosotros las ramas,
por eso es que este hachazo nos sacude.
Nunca frente a tu muerte nos paramos
a pensar en la muerte,
ni te hemos visto nunca sino como la fuerza y la
alegría.
No lo sabemos bien, pero de pronto llega
un incesante aviso,
una escapada espada de la boca de Dios
que cae y cae y cae lentamente.
Y he aquí que temblamos de miedo,
que nos ahoga el llanto contenido,
que nos aprieta la garganta el miedo.

Nos echamos a andar y no paramos
de andar jamás, después de medianoche,
en ese pasillo del sanatorio silencioso
donde hay una enfermera despierta de ángel.
Esperar que murieras era morir despacio,
estar goteando del tubo de la muerte,
morir poco, a pedazos.

No ha habido hora más larga que cuando no
dormías,
ni túnel más espeso de horror y de miseria
que el que llenaban tus lamentos,
tu pobre cuerpo herido.

II

Del mar, también del mar,
de la tela del mar que nos envuelve,
de los golpes del mar y de su boca,
de su vagina obscura,
de su vómito,
de su pureza tétrica y profunda,
vienen la muerte, Dios, el aguacero
golpeando las persianas,
la noche, el viento.

De la tierra también,
de las raíces agudas de las casas,
del pie desnudo y sangrante de los árboles,
de algunas rocas viejas que no pueden moverse,
de lamentables charcos, ataúdes del agua,
de troncos derribados en que ahora duerme el rayo,
y de la yerba, que es la sombra de las ramas del cielo,
viene Dios, el manco de cien manos,
ciego de tantos ojos,
dulcísimo, impotente.
(Omniausente, lleno de amor,
el viejo sordo, sin hijos,
derrama su corazón en la copa de su vientre.)

De los huesos también,
de la sal más entera de la sangre,
del ácido más fiel,
del alma más profunda y verdadera,
del alimento más entusiasmado,
del hígado y del llanto,
viene el oleaje tenso de la muerte,
el frío sudor de la esperanza,
y viene Dios riendo.

Caminan los libros a la hoguera.
Se levanta el telón: aparece el mar.

(Yo no soy el autor del mar.)

III

Siete caídas sufrió el elote de mi mano
antes de que mi hambre lo encontrara,
siete veces mil veces he muerto
y estoy risueño como en el primer día.
Nadie dirá: no supo de la vida
más que los bueyes, ni menos que las golondrinas.
Yo siempre he sido el hombre, amigo fiel del perro,
hijo de Dios desmemoriado,
hermano del viento.
¡A la chingada las lágrimas!,dije,
y me puse a llorar
como se ponen a parir.
Estoy descalzo, me gusta pisar el agua y las piedras,
las mujeres, el tiempo,
me gusta pisar la yerba que crecerá sobre mi tumba
(si es que tengo una tumba algún día).
Me gusta mi rosal de cera
en el jardín que la noche visita.
Me gustan mis abuelos de Totomoste
y me gustan mis zapatos vacíos
esperándome como el día de mañana.
¡A la chingada la muerte!, dije,
sombra de mi sueño,
perversión de los ángeles,
y me entregué a morir
como una piedra al río,
como un disparo al vuelo de los pájaros.

IV

Vamos a hablar del Príncipe Cáncer,
Señor de los Pulmones, Varón de la Próstata,
que se divierte arrojando dardos
a los ovarios tersos, a las vaginas mustias,
a las ingles multitudinarias.

Mi padre tiene el ganglio más hermoso del cáncer
en la raíz del cuello, sobre la subclavia,
tubérculo del bueno de Dios,
ampolleta de la buena muerte,
y yo mando a la chingada a todos los soles del mundo.
El Señor Cáncer, El Señor Pendejo,
es sólo un instrumento en las manos obscuras
de los dulces personajes que hacen la vida.

En las cuatro gavetas del archivero de madera
guardo los nombres queridos,
la ropa de los fantasmas familiares,
las palabras que rondan
y mis pieles sucesivas.

También están los rostros de algunas mujeres
los ojos amados y solos
y el beso casto del coito.
Y de las gavetas salen mis hijos.
¡Bien haya la sombra del árbol
llegando a la tierra,
porque es la luz que llega!

V

De las nueve de la noche en adelante,
viendo televisión y conversando
estoy esperando la muerte de mi padre.
Desde hace tres meses, esperando.
En el trabajo y en la borrachera,
en la cama sin nadie y en el cuarto de niños,
en su dolor tan lleno y derramado,
su no dormir, su queja y su protesta,
en el tanque de oxígeno y las muelas
del día que amanece, buscando la esperanza.

Mirando su cadáver en los huesos
que es ahora mi padre,
e introduciendo agujas en las escasas venas,
tratando de meterle la vida, de soplarle
en la boca el aire…

(Me avergüenzo de mí hasta los pelos
por tratar de escribir estas cosas.
¡Maldito el que crea que esto es un poema!)

Quiero decir que no soy enfermero,
padrote de la muerte,
orador de panteones, alcahuete,
pinche de Dios, sacerdote de penas.
Quiero decir que a mí me sobre el aire…

VI

Te enterramos ayer.
Ayer te enterramos.
Te echamos tierra ayer.
Quedaste en la tierra ayer.
Estás rodeado de tierra
desde ayer.
Arriba y abajo y a los lados
por tus pies y por tu cabeza
está la tierra desde ayer.
Te metimos en la tierra,
te tapamos con tierra ayer.
Perteneces a la tierra
desde ayer.
Ayer te enterramos
en la tierra, ayer.

VII

Madre generosa
de todos los muertos,
madre tierra, madre,
vagina del frío,
brazos de intemperie,
regazo del viento,
nido de la noche,
madre de la muerte,
recógelo, abrígalo,
desnúdalo, tómalo,
guárdalo, acábalo.

VIII

No podrás morir.
Debajo de la tierra
no podrás morir.
Sin agua y sin aire
no podrás morir.
Sin azúcar, sin leche,
sin frijoles, sin carne,
sin harina, sin higos,
no podrás morir.
Sin mujer y sin hijos
no podrás morir.
Debajo de la vida
no podrás morir.
En tu tanque de tierra
no podrás morir.
En tu caja de muerto
no podrás morir.
En tus venas sin sangre
no podrás morir.
En tu pecho vacío
no podrás morir.
En tu boca sin fuego
no podrás morir.
En tus ojos sin nadie
no podrás morir.
En tu carne sin llanto
no podrás morir.
No podrás morir.
No podrás morir.
No podrás morir.
Enterramos tu traje,
tus zapatos, el cáncer;
no podrás morir.
Tu silencio enterramos.
Tu cuerpo con candados.
Tus canas finas,
tu dolor clausurado.
No podrás morir.

IX

Te fuiste no sé a dónde.
Te espera tu cuarto.
Mi mamá, Juan y Jorge
te estamos esperando.
Nos han dado abrazos
de condolencia, y recibimos
cartas, telegramas, noticias
de que te enterramos,
pero tu nieta más pequeña
te busca en el cuarto,
y todos, sin decirlo,
te estamos esperando.

X

Es un mal sueño largo,
una tonta película de espanto,
un túnel que no acaba
lleno de piedras y de charcos.
¡Qué tiempo éste, maldito,
que revuelve las horas y los años,
el sueño y la conciencia,
el ojo abierto y el morir despacio!

XI

Recién parido en el lecho de la muerte,
criatura de la paz, inmóvil, tierno,
recién niño del sol de rostro negro,
arrullado en la cuna del silencio,
mamando obscuridad, boca vacía,
ojo apagado, corazón desierto.

Pulmón sin aire, niño mío, viejo,
cielo enterrado y manantial aéreo
voy a volverme un llanto subterráneo
para echarte mis ojos en tu pecho.

XII

Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.

Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.

Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.

Apagarse es morir, lento y aprisa
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.

XIII

Padre mío, señor mío, hermano mío,
amigo de mi alma, tierno y fuerte,
saca tu cuerpo viejo, viejo mío,
saca tu cuerpo de la muerte.

Saca tu corazón igual que un río,
tu frente limpia en que aprendí a quererte,
tu brazo como un árbol en el frío
saca todo tu cuerpo de la muerte.

Amo tus canas, tu mentón austero,
tu boca firme y tu mirada abierta,
tu pecho vasto y sólido y certero.

Estoy llamando, tirándote la puerta.
Parece que yo soy el que me muero:
¡padre mío, despierta!

XIV

No se ha roto ese vaso en que bebiste,
ni la taza, ni el tubo, ni tu plato.
Ni se quemó la cama en que moriste,
ni sacrificamos un gato.

Te sobrevive todo. Todo existe
a pesar de tu muerte y de mi flato.
Parece que la vida nos embiste
igual que el cáncer sobre tu omóplato.

Te enterramos, te lloramos, te morimos,
te estás bien muerto y bien jodido y yermo
mientras pensamos en lo que no hicimos

y queremos tenerte aunque sea enfermo.
Nada de lo que fuiste, fuiste y fuimos
a no ser habitantes de tu infierno.

XV

Papá por treinta o por cuarenta años,
amigo de mi vida todo el tiempo,
protector de mi miedo, brazo mío,
palabra clara, corazón resuelto,

te has muerto cuando menos falta hacías,
cuando más falta me haces, padre, abuelo,
hijo y hermano mío, esponja de mi sangre,
pañuelo de mis ojos, almohada de mi sueño.

Te has muerto y me has matado un poco.
Porque no estás, ya no estaremos nunca
completos, en un sitio, de algún modo.

Algo le falta al mundo, y tú te has puesto
a empobrecerlo más, y a hacer a solas
tus gentes tristes y tu Dios contento.

XVI

(Noviembre 27)

¿Será posible que abras los ojos y nos veas
ahora?
¿Podrás oírnos?
¿Podrás sacar tus manos un momento?

Estamos a tu lado. Es nuestra fiesta,
tu cumpleaños, viejo.
Tu mujer y tus hijos, tus nueras y tus nietos
venimos a abrazarte, todos, viejo.
¡Tienes que estar oyendo!
No vayas a llorar como nosotros
porque tu muerte no es sino un pretexto
para llorar por todos,
por los que están viviendo.
Una pared caída nos separa,
sólo el cuerpo de Dios, sólo su cuerpo.

XVII

Me acostumbré a guardarte, a llevarte lo mismo
que lleva uno su brazo, su cuerpo, su cabeza.
No eras distinto a mí, ni eras lo mismo.
Eras, cuando estoy triste, mi tristeza.

Eras, cuando caía, eras mi abismo,
cuando me levantaba, mi fortaleza.
Eras brisa y sudor y cataclismo,
y eras el pan caliente sobre la mesa.

Amputado de ti, a medias hecho
hombre o sombra de ti, sólo tu hijo,
desmantelada el alma, abierto el pecho,

Ofrezco a tu dolor un crucifijo:
te doy un palo, una piedra, un helecho,
mis hijos y mis días, y me aflijo.

SEGUNDA PARTE

I

Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos,
poco a poco te acabas.
Yo te he ido mirando a través de las noches
por encima del mármol, en tu pequeña casa.
Un día ya sin ojos, sin nariz, sin orejas,
otro día sin garganta,
la piel sobre tu frente agrietándose, hundiéndose,
tronchando obscuramente el trigal de tus canas.
Todo tú sumergido en humedad y gases
haciendo tus desechos, tu desorden, tu alma,
cada vez más igual tu carne que tu traje,
más madera tus huesos y más huesos las tablas.
Tierra mojada donde había tu boca,
aire podrido, luz aniquilada,
el silencio tendido a todo tu tamaño
germinando burbujas bajo las hojas de agua.
(Flores dominicales a dos metros arriba
te quieren pasar besos y no te pasan nada.)

II

Mientras los niños crecen y las horas nos hablan
tú, subterráneamente, lentamente, te apagas.
Lumbre enterrada y sola, pabilo de la sombra,
veta de horror para el que te escarba.

¡Es tan fácil decirte “padre mío”
y es tan difícil encontrarte, larva
de Dios, semilla de esperanza!

Quiero llorar a veces, y no quiero
llorar porque me pasas
como un derrumbe, porque pasas
como un viento tremendo, como un escalofrío
debajo de las sábanas,
como un gusano lento a lo largo del alma.

¡Si sólo se pudiera decir: “papá, cebolla,
polvo, cansancio, nada, nada, nada”
!Si con un trago te tragara!
¡Si con este dolor te apuñalara!
¡Si con este desvelo de memorias
-herida abierta, vómito de sangre-
te agarrara la cara!

Yo sé que tú ni yo,
ni un par de valvas,
ni un becerro de cobre, ni unas alas

sosteniendo la muerte, ni la espuma
en que naufraga el mar, ni -no- las playas,
la arena, la sumisa piedra con viento y agua,
ni el árbol que es abuelo de su sombra,
ni nuestro sol, hijastro de sus ramas,
ni la fruta madura, incandescente,
ni la raíz de perlas y de escamas,
ni tío, ni tu chozno, ni tu hipo,
ni mi locura, y ni tus espaldas,
sabrán del tiempo obscuro que nos corre
desde las venas tibias a las canas.

(Tiempo vacío, ampolla de vinagre,
caracol recordando la resaca.)

He aquí que todo viene, todo pasa,
todo, todo se acaba.
¿Pero tú? ¿pero yo? ¿pero nosotros?
¿para qué levantamos la palabra?
¿de qué sirvió el amor?
¿cuál era la muralla
que detenía la muerte? ¿dónde estaba
el niño negro de tu guarda?

Ángeles degollados puse al pie de tu caja,
y te eché encima tierra, piedras, lágrimas,
para que ya no salgas, para que no salgas.

III

Sigue el mundo su paso, rueda el tiempo
y van y vienen máscaras.
Amanece el dolor un día tras otro,
nos rodeamos de amigos y fantasmas,
parece a veces que un alambre estira
la sangre, que una flor estalla,
que el corazón da frutas, y el cansancio
canta.

Embrocados, bebiendo en la mujer y el trago,
apostando a crecer como las plantas,
fijos, inmóviles, girando
en la invisible llama.
Y mientras tú, el fuerte, el generoso,
el limpio de mentiras y de infamias,
guerrero de la paz, juez de victorias
-cedro del Líbano, robledal de Chiapas-
te ocultas en la tierra, te remontas
a tu raíz obscura y desolada.

IV

Un año o dos o tres,
te da lo mismo.
¿Cuál reloj en la muerte?, ¿qué campana
incesante, silenciosa, llama y llama?
¿qué subterránea voz no pronunciada?
¿qué grito hundido, hundiéndose, infinito
de los dientes atrás, en la garganta
aérea, flotante, pare escamas?

¿Para esto vivir? ¿para sentir prestados
los brazos y las piernas y la cara,
arrendados al hoyo, entretenidos
los jugos en la cáscara?
¿para exprimir los ojos noche
a noche en el temblor obscuro de la cama,
remolino de quietas transparencias,
descendimiento de la náusea?

¿Para esto morir?
¿para inventar el alma,
el vestido de Dios, la eternidad, el agua
del aguacero de la muerte, la esperanza?
¿morir para pescar?
¿para atrapar con su red a la araña?

Estás sobre la playa de algodones
y tu marca de sombras sube y baja.

V

Mi madre sola, en su vejez hundida,
sin dolor y sin lástima,
herida de tu muerte y de tu vida.

Esto dejaste. Su pasión enhiesta,
su celo firme, su labor sombría.
Árbol frutal a un paso de la leña,
su curvo sueño que te resucita.
Esto dejaste. Esto dejaste y no querías.

Pasó el viento. Quedaron de la casa
el pozo abierto y la raíz en ruinas.
Y es en vano llorar. Y si golpeas
las paredes de Dios, y si te arrancas
el pelo o la camisa,
nadie te oye jamás, nadie te mira.
No vuelve nadie, nada. No retorna
el polvo de oro de la vida.

Déjame reposar JAIME SABINES

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Canal N – 28.09.12 – Keiko anunció que harán pedido de indulto para su padre Alberto Fujimori

Hay muchas cosas que son injustas y sería utópico pensar que podemos cambiar todo lo malo, pero si creo que si cada uno de nosotros apoyara lo que es mejor para todos las cosas serían diferente.
Tampoco soy Humalista pero he venido observando discretamente el esfuerzo del Presidente por hacer las cosas lo mejor posible , de política sé muy poco y quizás mis apreciaciones no sean importantes . Pero hasta el momento confío en que él tomará la decisión correcta, sin miedos y movido por lo que su conciencia le dicte, porque la experiencia ya le debe haber demostrado lo difícil que es manejar un país con sabiduría.

Callao 28 de setiembre del 2012
Era necesario, sin ese pedido  el Presidente Humala  no podía otorgar el indulto.  Ya no habrá más excusas  es  un acto de humanidad. No puedo evitar conmoverme.
 El señor Fujimori  estará por fin,  al lado de sus hijos hasta el día en que le toque partir, eso no se le niega a nadie. Solo sé  que la imagen de mi padre  muriendo entre mis brazos  viene a mi mente.  Aquí  no se trata de banderas políticas, ni de egoísmos, ni de odios,  nuestro país tiene demasiado de eso  y si por expresar lo que siento soy criticada poco me importa.
Eso es lo que enseño a mis alumnos, que no deben dejar que nadie les robe su  humanidad, ni sus sueños, que no deben alimentar odios  y sobre todo  que deben  buscar ser  grandes y mejores cada día. Que las cosas no son fáciles para nadie, pero que hay que luchar y  hay  que creer  en  que podemos en verdad ser  una  mejor nación.
No soy Fujimorista  y siempre lo dije, solo soy un poco más humana que muchos  de los grandes personajes con ambiciones de poder y la gente común   que se oponen a  dicha gracia cegada por sus propias motivaciones.
Hay muchas cosas que son injustas  y sería utópico pensar que  podemos cambiar todo lo malo,  pero si creo que si cada uno de nosotros apoyara lo que es mejor para todos   las cosas serían diferente.
Tampoco soy Humalista  pero  he venido observando  discretamente  el esfuerzo del Presidente por  hacer las cosas lo mejor posible , de política  sé muy poco y  quizás mis  apreciaciones  no sean importantes . Pero hasta el momento confío  en que él  tomará  la decisión correcta,  sin miedos y movido por lo que su conciencia  le dicte, porque  la experiencia  ya le debe haber  demostrado  lo difícil que es  manejar un país con sabiduría.
No quiero dejar de mencionar que no es momento de  críticas y de ataques  a la esposa del presidente, es lógico que  él la escuche, bien dice el refrán “Detrás de un   gran hombre, hay una gran mujer”  pero  en un país machista  parece ser  pecado estar acompañado de  alguien  así .
A la familia Fujimori solo decirles  pronto papá  volverá a casa  y eso es lo único que importa.
 ¡ASÍ SEA! ¡ASÍ SEA! ¡ASÍ SEA!
Fanny Jem Wong

ES POTESTAD SOLO DE UD. SEÑOR PRESIDENTE HUMALA “LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS “Mayoría de la población pide indultar a Fujimori, según Ipsos Apoyo”

* No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón. SS. – Juan Pablo II
La mañana del 25 de diciembre de ese año salió de casa conmigo para una clínica y no regreso. Falleció catorce días después.

(Jemwong)

ES POTESTAD SOLO DE UD. SEÑOR PRESIDENTE HUMALA “LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS “Mayoría de la población pide indultar a Fujimori, según Ipsos Apoyo”

ES POTESTAD SOLO DE UD. SEÑOR PRESIDENTE HUMALA “LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS “Mayoría de la población pide indultar a Fujimori, según Ipsos Apoyo”

Publicado en CARTAS DE AMOR, DIARIO, DOLOR, dolor, angustia , tristezas , penas, ESPERANZA, ESPERANZA , FORTALEZA , AMOR, HOMENAJES Y DEDICATORIAS, NOTICIAS, Noticias y política, RECUERDOS, SENTIMIENTOS, SENTIMIENTOS , PENSAMIENTOS , REFLEXIONES , DIARIO, TEMAS DE INTERÉS, VIDEOS INTERESANTES con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el diciembre 19, 2011 por fannyjemwong

“La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?” Proverbio chino


Mayoría de la población pide indultar a Fujimori, según Ipsos Apoyo

Domingo, 18 de Diciembre 2011  |  9:25 am

Mayoría de la población pide indultar a Fujimori, según Ipsos Apoyo

 La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?

EFE

Si el presidente Ollanta Humala decide indultar al exmandatario por razones humanitarias el 66% de los encuestados estaría de acuerdo, y solo el 30% no lo estaría.

La última encuesta de Ipsos Apoyo Opinión y Mercados revela que un 42% de la población peruana está a favor de indultar al expresidente Alberto Fujimori, considerando su actual estado de salud.

Solo el 27% opina que el exmandatario debe continuar preso en la cárcel de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes), en Ate Vitarte, donde cumple carcelería desde el 2007, agrega la encuesta realizada entre el 14 y 16 de diciembre último.

El 26% considera que debe concedérsele arresto domiciliario, mientras que al 5% o no le interesa el tema o no precisa.

En ese sentido, si el presidente Ollanta Humala decide indultar al exmandatario por razones humanitarias el 66% de los encuestados estaría de acuerdo, y solo el 30% no lo estaría.

Cabe señalar que la familia Fujimori ha anunciado su deseo de solicitar el indulto para el expresidente.

Sin embargo, el gobierno ha manifestado que no está en agenda otorgar este beneficio a Fujimori, quien padece de cáncer en la cavidad bucal, además de diversas enfermedades propias de su edad.

Ficha técnica
Encuesta nacional urbana fue realizada a pedido del diario El Comercio a 1200 personas. Tiene un nivel de representatividad de 75.2%, un margen de error de +/- 2.8% y un nivel de confianza de 95%.

SOLO UNA CARTA DE NAVIDAD… HOLA PAPA NOEL POR FANNY JEM WONG

Hoy no quiero escribir un poema… Hoy solo quiero escribir una carta. Una carta real como cada letra que he escrito a lo largo de este tiempo, en sentimiento y emoción. Una carta, que aunque resulte extraña para algunos y para otra absurda, quiero compartir con quién la desee leer, una carta de Navidad.

Callao, 08 de Diciembre del 2005
09.45 PM. Lima –Perú

Hola Papá Noel
Soy Fanny Jem Wong, supongo que me recuerdas… Aunque hace tannnnnnnnnnto tiempo que no te escribo…

¿Sabes?

-Las Navidades hace mucho que dejaron de ser bonitas para mí. Ya no tengo a mi papá cerca. Debes conocerlo, se llama Julio Víctor Wong Espinoza más conocido como Wong Wu Yong “El Guerrero Valiente”.

-¿Ahora te acuerdas?
-Dime que siiiiiiiiii.
Supongo que mi padre estará en uno de tus enormes talleres del Polo Norte, preparando juguetes para otros niños.

A él, le encantaba la carpintería y hacer muñecos de trapo. Debe ser, uno de los mejores trabajadores en tus talleres y debe también llevarse bien con los duendes que allí laboran, ya que es muy cordial y gran amigo porque, conoce el valor de la lealtad.

Aunque pienso que, podría quizás estar cuidando a los venados, porque adoraaaaaaa a los animales y es muy cariñoso con ellos.

Danzador, Saltador, Donero, Blitzeno, Cometa y Cupido estarían felices en compañía de mi padre.

Te cuento Santa una vez papá me dijo:
-Si yo fuese millonario, quisiera tener una casa en un terreno enormeeeeee para tener un par de perros de cada rasa, que exista en el mundo.

Luego rectifico y dijo:
-Mejor una granja, así también tendría conejos, pollitos, patos……… Muchas flores y árboles frutales de todos los tipos y un pequeño lago, con miles de peces.

– Entre nos Santa…No sé si eso era tan cierto porque, siempre me dejo tener perros. Es másssssssss hubo un tiempo que tuve once.
– ¡Siiiiiiiii! once aunque no lo creas.
-También periquitos australianos, una pareja hámster llamados Napoleón y Josefina y a todos sus hijos que fueron catorce.

-Ardillas, una rata blanca enorme, llamada Lulú.

-Vayaaaa me olvidaba de Priscilo, mi pequeño ratón blanco. Comía chocolates y comida china, tenía una casa en forma de circo de techo colorado.

-Pero cuando una vez aparecí con July un mono, papá casi me vota de casa jaaaaaaaaa.

La historia de esa mona fue tristeeeee y conmovida le ofrecí todooooooo el dinero que tenía a un organillero, para que me lo vendiera y lo hizo.

Fue una hazaña llevarlo a mi casa, encima la mona se me trepo en la cabeza y me hizo puffffffff sobre ella.

Llegué a casa hecha un asco pero, contenta.

Papá dijo:
-¿Estas loca?
-¿Un mono?
-¡Noooooooooooo!
-Te lo llevas al zoológico
-Mañana mismo.

-En fin con el dolor de mi corazón, doné el mono al Parque de las Leyendas, pero la verdad es que en un solo día que paso en mi casa, rompió muchas cosas.

-Una desgracia total.

-Arturo mi esposo que en ese tiempo era mi novio me acompaño en mi dolor de regalar a July la mona.

-Bueno Santa te sigo contando

-Recuerdo que papá un año cuando salió de vacaciones, se paso un mes completo recortando moldes y fabricó a mano muchos muñecos para mí.

.Todavía tengo varios

-¡Era increíble!

Me hizo una pareja de patilargos con zapatos de fieltro negro, cabellos de motas y trajes muy coloridos con muchas blondas.

-Todavía los tengo y están como nuevos, los cuide por años.

También tengo un burro de paño lenci muy negro, con alforjas tejidas en lamas coloradas.

-Un canguro rosado y un pequeño pirata de gamuza que ya esta tuerto. Los demás se perdieron en el tiempo pero, se quedaron en mis memorias.

-Como colecciono muñecas y muchas otros cachivaches, fue mi padre quién preparó todas las repisas en donde se exhiben.

El decía:

-No te haré ni una más

-Ya está tu cuarto está muy lleno de cachivaches

-¿Dónde vas a meter más?

-Esto no parece un dormitorio

-Parece una tienda

Pero al ver mi cara de luna enfadada me decía:

-Buenoooooo
-¿Dónde pongo otra?

-Pero tú compras tus maderas

-¿Y para qué será esta vez?

-Osos, payasos, búhos, bolas de nieves, unicornios, más muñecas
-¿o qué?

Y se reía…….. Es más, cierro los ojos y lo veo sonriéndome

Santa la Navidad en mi casa era mi padre, cuando murió se llevo la Navidad en sus alforjas. Era él quien desde los primeros días de noviembre armaba conmigo el árbol, el nacimiento y todo lo demás.

Planeábamos que se cenaría y yo ponía en la mesa todos los antojos de papá, que eran muchos por cierto porque era muy comelón.

Algo que me enseño desde muy pequeña, fue siempre compartir la cena con alguna persona que no tuviera nada y así se hizo siempre en casa. Alistábamos lugares de más para así hacerlo.

Papá nos enseñó que la navidad no eran los regalos, porque estos en sí mismos carecen de valor. Me enseñó que un regalo valía por significado y no por su precio. Y que si no se podía regalar algo, un abrazo y un beso eran mucho más valiosos

Siempre quise tocar piano, mi padre no podía comprarme uno de verdad. Pero si me pudo dar mi primer piano de cajita musical y años más tarde un pequeño órgano.

-Para nosotros la Navidad era la unión de la familia y la simbología del nacimiento del Niño Jesús. Aunque no te niego que siempre tuve todo, a diferencia de tantos niños que no tienen nada, ni siquiera algo que comer.

-Tuve muchas, muchas navidades hermosas las cuales agradezco porque fui afortunada.

-Perdóname Santa, te debo haber mareado con todo mi rollo, ahora si te diré que es lo que te pediré para esta Navidad.

-Lo primero, que en cada hogar del mundo se encienda una luz para cada familia que exista.

-Para mí si puedes, deseo que te lleves parte de la tristeza que tengo dentro, porque me pesa demasiado.

-Arrójala muy lejos en un abismo, para que nunca más regrese.

-Permíteme soñar que estoy allá ti, que me encuentro con mi padre y lo ayudo como siempre en la fabricación de los juguetes o preparando los dulces para los niños del mundo.

-Pero si no puede ser, lo único que te pido y no es para mí es que le digas a Dios que no se lleve un día de Navidad, al papito de ningún niño del mundo como se llevo al mío.

-Eso es todo lo que deseo, si puedes concedérmelo.

Adiós Santa, gracias por leer mi carta.

Un besoteeeeeeeeeee

FANNY JEM WONG

PD.

A quienes la lean resultará quizás infantil lo que acabo de escribir pero es lo que siento, después de casi ocho años de la muerte de mi padre. Él me prometió no morirse en Navidad y cumplió su promesa.

El 24 de Diciembre, se sentó por última vez a la mesa. No pudo cenar, tenía mucho dolor. Ya no podía comer, solo pesaba 32 kilos pero nos acompaño.

La mañana del 25 de diciembre de ese año salió de casa conmigo para una clínica y no regreso. Falleció catorce días después.

(Jemwong)

http://www.youtube.com/watch?v=XoCXNTvHUFg

 

* No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón. SS. – Juan Pablo II

Mario H. Russo – ÁRBOL SAGRADO: A MI PADRE

Muchos pozos oscuros encontraré en el camino,
pero a cada paso que mis pies avancen estos se secarán

¡Así sea!
JEM

ÁRBOL SAGRADO: A MI PADRE

Cobija amor bajo el influjo de la magia de tu reino
purpúreas penas y amargas soledades
Abraza entre tus raíces mi mundo de cristales rojos
y bajo tu copa celestial ,cúbreme de las tempestades
Dale a este corazón los símbolos de tu fortaleza y de tu aliento

Que tu tronco sea el eterno vínculo entre nuestras almas
Viste, con tus himnos sagrados de primavera, el campo santo
Cubre de oro y de sangre los cabellos de tu triste princesa
Borda de prisa el edredón de flores que le dé abrigo
Aleja los peligros y la funesta oscuridad que amenaza

Acaricia, entre melancólicos susurros, el entendimiento
Y sea tu veneno y fuego procesión de espantasombras
En cada piedra ordena que sea grabada una hoja con nuestros nombres
¡Guerrero! Levanta la espada en honor a la justicia
¡Protégeme!

Oculta las frambuesas que me alimentan con tus hojas amarillas
y, bajo tu copa mullida, dame tranquilidad entre tus ramas
No pierdas jamás el grueso abrigo en invierno,
No dejes que me vean, cúbreme de encajes verdes
Sean tus tiernos brotes inspiración sabia de estas manos

Aleja, con tu aroma,a los demonios, serpientes y vacíos
Limpia, con la sabiduría de tus cantos, los estanques de fango
Neutraliza el olor de azufre que enferma el alma y la mente
Sé fuente eterna, sabio protector y espejo de mis letras
Mística plegaria, oración divina, cazador de demonios

Multiplica, entre tus bosques, fuentes de aguas límpidas
Enriquece las crecientes flores de loto. ¡Multiplícalas!
Revela, en cada escritura que inspiras, todas mis estaciones
Y, cuando la comprensión se aleje,
déjame dormir para siempre a los pies de tu sombra

Te amo, papá

Fanny Jem Wong
27.05.07

Muchos pozos oscuros encontraré en el camino,
pero a cada paso que mis pies avancen estos se secarán

¡Así sea!
JEM

 

HOMENAJE AL PADRE -HISTORIA DE SABIOS POR FANNY JEM WONG.wmv

“Envejecen los carros diversamente adornados de los reyes, envejece también el cuerpo del hombre; solo la virtud de los hombres justos no envejece”.

“Envejecen los carros diversamente adornados de los reyes, envejece también el cuerpo del hombre; solo la virtud de los hombres justos no envejece”.

Dejo constancia que esta historia, está inspirada en un cuento de mitología China que mi padre alguna vez me leyó
A la memoria de mi amado abuelo Ricardo Wong León (Wong Lyón Angán) y a mí padre Julio Víctor Wong Espinoza (Wong Wu Yong)

FANNY JEM WONG
LIMA PERÜ
(Sin Fecha)

(Jemwong)

CONTADORWAP

REQUIEM A MI PADRE POR FANNY JEM WONG

Al aire entre brumas, mi voz entre tumbas,
un ruiseñor canta triste muy despacio amor.
Hela su adolorido canto mis oídos,
y solo te oigo a ti señor
en las noches de penumbras,
con voz lastimera y terrible pesar.

REQUIEM A MI PADRE

Desearía engullirme
la luna y las estrellas,
recorrer tantos senderos
como algún día soñamos,
caminar por la alameda
entre árboles olvidados…

Hoy sin ti los veo sucios
y a mí como una rana oscura
que contiene osamenta,
carne verde, sangre seca,
células de sarnas, solitarias,
inhóspitas circunferencias.

Desearía abrirme el corazón
en la puerta de oro del cielo
o bajar al río del infierno
y quemar esta voz desesperada
presa en este frio mundo
ante esferas sin finales…

Recuerdos de amor eterno,
ardientes puñales
pulen las frescas carnes,
pero también son padre mío,
pétalos de rosas humanas
cayendo suaves con el aire.

En tus ojos hay amor una lejana mirada
en tu faz una leve y pálida sonrisa
no logro explicar tu ausencia
y en la mente retumban ríos
de preguntas embriagadas.
¿Quién se atreve a robarme el alma?
¿Por qué ruiseñor no cantas?

Desconsuelo es tu muerte,
desesperación, dolor que atraviesa,
roe, destroza, desgarra y pide sangre.
Vuelvo a caminar entre círculos inhóspitos,
entre espesas brumas, entre sombras oscuras
que son tumbas del alma helada.

Hablamos padre tantas veces de la muerte osada
¿Cómo podría no quedar petrificada?
¿Cómo podría no llorar?
Si debía limpiar tu cuerpo amado… aún tibio…
Estás muerto…. Muerto…pienso con frenesí
¿Cómo hacer para poder apartarme de ti?

Una tormenta de furia
azota mis cansinos huesos,
venzo el dolor, los miedos, voy…
te sigo en la alameda.

Avanzo sollozando ante círculos sin fin,
gotas ácidas de piedra me dicen
que las órbitas se me quiebran
yo las oigo…. yo las oigo…. yo las oigo….

Al aire entre brumas, mi voz entre tumbas,
un ruiseñor canta triste muy despacio amor.
Hela su adolorido canto mis oídos,
y solo te oigo a ti señor
en las noches de penumbras,
con voz lastimera y terrible pesar.

Una oscura y raída mano
levántese su afilada hacha
cortando las verdes hojas,
tu padre detuviste tu canto
los ruidos cesan, cerraron las puertas.

Me dirijo ciega hacia los círculos,
y las lágrimas escondo
en el rincón más lejano de mi alma
en nuestra casa, papá…papá
para hundirme en el silencio
¡Sola! ya no puedo detener el tiempo…

Ese tiempo que no es arena,
ese rayo de luz que pasa
y orquesta nuestra marcha…
pronto mis huesos secos te alcanzan.

Son los últimos caminos,
voy tras tu blanco ataúd…
con los pies en silencio, cansados,
con los ojos áridos cual desiertos.
entre brumas, un silbido
canta un cisne herido…

En caravana, hadas doradas,
alrededor mil pequeños duendecillos
rodean el frío lecho,
entre pétalos de flores
ojos negros ¡Ya no lloras! ¡Ya no sufres!
solo a Dios espera….

Dos enormes bolas de acero
son tus ojos que no brillan…
Ante las brasas ardientes en mil fuegos,
mi último beso padre mío
para después dejarte
bajo la loza fría…

A LA MEMORIA DE WONG WU YONG MI PADRE

JEM WONG
26.04.2005
REEDITADO Agosto 2011

 

CONTADORWAP

RECORDANDO A PAPÁ “Solo Es Una Carta De Navidad… Hola Papa Noel “

LA ESCRIBÍ CON EL CORAZÓN DE UNA NIÑA , POR ESO NUNCA ME PREOCUPE DE HACERLE CORRECCIÓN ALGUNA.
FELIZ NAVIDAD PAPITO …. FELIZ NAVIDAD MI PEQUEÑO GIORGIO GIUSEPPE…VIVEN EN MÍ POR SIEMPRE

RECORDANDO A PAPÁ “Solo Es Una Carta De Navidad… Hola Papa Noel “

 Solo Es Una Carta De Navidad… Hola Papa Noel

Hoy no quiero escribir un poema… hoy solo quiero escribir una carta. Una carta tan real como cada letra que he escrito a lo largo de todo este tiempo, en sentimiento y emoción. Una carta que aunque resulte extraña para algunos y para otros absurda , quiero compartir con quién la quiera leer, una carta de Navidad.

 Callao, 08 de Diciembre del 2005

09.45 PM. Lima –Perú

 Hola Papá Noel

Soy Fanny Jem Wong  supongo que me recuerdas… aunque hace tannnnnnnnnnto tiempo que no te escribo

-¿Sabes?

Las Navidades hace mucho que dejaron de ser bonitas para mí Ya no tengo  a mi papá cerca. Debes conocerlo, se llama Julio Víctor Wong Espinoza, más conocido como  Wong Wu Yong el “Guerrero Valiente”.

-¿Ahora te acuerdas?

-Dime que siiiiiiiiii

Supongo que mi padre  estará en uno de tus enormes  talleres del Polo Norte, preparando juguetes para otros niños.

A él le encantaba la carpintería y hacer muñecos de trapo. Debe ser uno de los mejores trabajadores  en tus talleres y debe también  llevarse bien con los duendes que allí laboran, ya que es muy cordial y gran amigo, porque conoce el valor de la lealtad.

Aunque pienso que  podría quizás  estar, cuidando a los venados porque adoraaaaaaa a los animales y es muy cariñoso con ellos.

Danzador, Saltador, Donero, Blitzeno, Cometa y Cupido estarían felices en compañía de mi padre.

Te cuento Santa  una vez papá me dijo:

-Si yo fuese millonario  quisiera tener una casa en un terreno enormeeeeee, para tener  un par de perros de cada rasa que exista en el mundo.

Luego rectifico y dijo:

-Mejor una granja, así también tendría conejos, pollitos, patos……… muchas flores y arboles frutales de todos los tipos  y un pequeño lago con miles de peces.

– Entre nos Santa…no sé  si eso era tan cierto porque  siempre me dejo tener perros. Es másssssssss hubo un tiempo que tuve once.

– ¡Siiiiiiiii! Once aunque no lo creas.

-También periquitos australianos, una pareja hansters llamados Napoleón y Josefina y a todos sus hijos que fueron catorce.

-Ardillas, una rata blanca  enorme llamada Lulú

-¡Vayaaaa!  olvidaba de Priscilo, mi pequeño ratón blanco que comía chocolates y comida china, tenía una casa en forma de circo con  techo colorado.

-Pero cuando una vez aparecí con July  un mono…  papá  casi me vota de casa   jaaaaaaaaa.

La historia de ese mona  fue tristeeeee y  conmovida le ofrecí todo el dinero que tenía a un organillero para que me lo vendiera  y lo hizo.

Fue toda una hazaña llevarlo a  mi casa ,encima la mona  se me trepo en la cabeza y  me hizo puffffffff  sobre ella.

Llegué a casa hecha un asco  pero contenta

Papá dijo:

-¿Estas loca?

-¿Un mono?

-¡Noooooooooooo!

-Te lo llevas  al zoológico

-Mañana mismo .

-En fin con el dolor de mi corazón doné el mono al Parque de las Leyendas, pero la verdad es que en un solo día que paso en mi casa rompió muchas cosas.

-Una desgracia total

-Arturo mi esposo  que en ese tiempo era mi novio ,me acompaño en mi dolor de regalar a July la mona.

-Bueno Santa te sigo contando

-Recuerdo que papá un año cuando salio de vacaciones, se pasó un mes completo recortando moldes y fabricó a mano  muchos muñecos para mí .

.Todavía tengo varios

-¡Era increíble!

-Me hizo una pareja de patilargos  con zapatos de fieltro negro, con cabellos de motas y trajes muy coloridos con muchas blondas.

-Todavía los tengo y están como nuevos  los cuide por años.

-También tengo un burro de paño lenci  muy negro y con alforjas tejidas en lamas  coloradas.

-Un canguro rosado   y un pequeño pirata de gamuza que ya esta tuerto. Los demás se perdieron en el tiempo pero se quedaron en mis memorias.

Como colecciono muñecas  y muchas otros cachivaches, fue mi padre quién  preparó todas las repisas en donde se exhiben.

El decía:

-No te haré ni  una más

-Ya esta tu cuarto esta muy lleno de cachivaches

-¿Dónde vas a meter más?

-Esto no parece un dormitorio.

-Parece una tienda.

Pero al ver mi cara de luna enfadada me decía:

-Buenoooooo.

-¿Dónde  pongo otra? Pero tú compras tus maderas.

-¿Y para qué  será esta vez?

-Osos, payasos, búhos, bolas de nieves, unicornios, más muñecas o qué?

-Y   reía…….. Es más cierro los ojos y lo veo sonriéndome.

Santa la Navidad en mi casa era mi padre, cuando murió  se llevo la Navidad en sus alforjas. Era él quién desde los primeros días de noviembre armaba conmigo  el árbol, el nacimiento y todo lo demás.

Planeábamos  que se cenaría y yo  ponía  en la mesa todos los antojos de papá, que eran muchos por cierto porque era muy comelón.

Algo que me enseño desde muy pequeña, fue siempre compartir la cena con alguna persona que no tuviera nada y así se hizo siempre en casa. Alistábamos lugares de más para así hacerlo.

Papá nos enseñó que la navidad no eran los regalos porque estos en si mismos carecen de valor. Me enseñó que un regalo valía por significado y no por su precio. Y que si no se podía regalar algo, un abrazo y un beso eran mucho más valioso.

Yo siempre quise tocar piano pero, mi padre no podía comprarme uno  de verdad. Pero si me pudo dar mi primer piano  de cajita musical  y años más tarde un pequeño órgano.

-Para nosotros la Navidad era la unión de la familia y la simbología del nacimiento del Niño Jesús. Aunque no te niego que siempre tuve todo a diferencia de tantos niños que no tienen nada, ni siquiera algo que comer.

-Tuve muchas, muchas navidades hermosas las cuales agradezco porque fui afortunada.

-Perdóname Santa ya  te debo haber mareado con todo mi rollo, ahora si te diré que es lo que te pediré para esta Navidad.

-Lo primero, que en cada hogar del mundo se encienda una luz para cada familia que exista.

-Para mí si puedes, deseo  que te lleves parte de la tristeza que tengo dentro, porque me pesa demasiado.

-Arrójala  muy lejos en un abismo para que nunca más regrese.

-Permíteme soñar que estoy allá contigo y que me encuentro con mi padre y lo ayudo  como siempre en la fabricación de los juguetes o preparando  los dulces para los niños del mundo.

-Pero si no puede ser, lo único que te pido y no es para mí ,es que le digas a Dios que no  se lleve un día de Navidad al papito de ningún niño del mundo como se llevo al mío.

Eso es todo lo que  deseo, si puedes concedérmelo.

Adiós Santa gracias por leer mi carta

Un besoteeeeeeeeeee

 FANNY JEM WONG

PD.

A quienes la lean  resultará quizás infantil  lo que acabo de escribir pero, es lo que siento después de casi  ocho años de la muerte de mi padre.

Él  me prometió no morirse en Navidad y cumplió su promesa. El 24 de Diciembre  se sentó por última vez a la mesa. No pudo cenar tenía mucho dolor. Ya no podía comer solo pesaba 32 kilos    pero  nos acompaño.

La mañana del 25 de diciembre de ese año ,salió de casa  conmigo para una clínica y no regreso. Falleció catorce días después.

 

LA ESCRIBÍ CON EL CORAZÓN DE UNA NIÑA ,  POR ESO NUNCA ME PREOCUPE DE HACERLE CORRECCIÓN ALGUNA.
FELIZ NAVIDAD PAPITO …. FELIZ NAVIDAD MI PEQUEÑO GIORGIO GIUSEPPE…VIVEN EN MÍ POR SIEMPRE