Pepe Hevia Dance Company celebra 25 años de trayectoria con MELANCOLÍA / Huella Digital De Sombra

Melancolía/Huella digital de sombra es una propuesta escénica original, en la que la literatura y la danza se dan cita para reflexionar sobre el sentido de la vida a través del acto de la creación. La música, siempre sorprendente en los montajes del coreógrafo cubano, incluye selecciones de artistas como Ryuichi Sakamoto y Alva Noto, Philip Glass, Ólafur Arnals y J.S. Bach, entre otros.

Anuncios

Pepe Hevia Dance Company celebra 25 años de Trayectoria con MELANCOLÍA Huella Digital De Sombra (1)
“La vida es un sueño, el despertar es lo que nos mata.”
Virginia Woolf
Pepe Hevia Dance Company celebra 25 años de Trayectoria con MELANCOLÍA Huella Digital De Sombra (4)
“No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.”
Virginia Woolf

Inspirado en la vida y obra de la escritora británica Virginia Woolf, este ambicioso montaje de danza contemporánea se presentará del 15 AL 25 DE FEBRERO EN EL TEATRO BRITÁNICO, DE JUEVES A DOMINGO, A LAS 8:00 P.M.

Pepe Hevia Dance Company celebra 25 años de Trayectoria con MELANCOLÍA Huella Digital De Sombra (3)
“Sólo el cielo sabe por qué lo amamos tanto.”
Virginia Woolf

Elenco: Ariam Leon, Naysha Meneses, Dionarah Herrera, Brenda Ortega, Giorgio Ramos Wong y José Carlos Estrada Pérez.
Producción. Daniel Eizaga.
Confección de vestuario: Nelly Pereira Riva.
Diseño gráfico. Marcia Eizaga y Daniel Eizaga.
Arte. Ariam Leon y Pepe Hevia.
Dirección y Coreografía. Pepe Hevia.

Pepe Hevia Dance Company celebra 25 años de Trayectoria con MELANCOLÍA Huella Digital De Sombra (5)
“Todo es efímero como el arcoíris.” 
Virginia Woolf

SOBRE PEPE HEVIA.

Considerado uno de los coreógrafos jóvenes más importantes de la vanguardia de la danza cubana de los ochenta, Pepe Hevia (La Habana, 1971) ha presentado sus creaciones en escenarios de Estados Unidos, México, Costa Rica, España, Ecuador, entre otros países. Después de cinco años de exitosas colaboraciones con las principales instituciones del mundo de la danza en el Perú –entre ellas el Ballet Nacional, el Ballet San Marcos y la Escuela Nacional Superior de Ballet–, Hevia decidió afincarse de modo definitivo en nuestro país y convertir el gran proyecto de su vida, Pepe Hevia Dance Company, formación fundada en Barcelona en 1993, en una compañía peruana de danza contemporánea.

Melancolía/Huella digital de sombra, su más reciente creación al frente de este elenco, se inspira en la vida de la fascinante artista Virginia Woolf, una de las escritoras más controversiales de su época, así como en la esencia de su obra. La acción tiene como punto de partida el seminal ensayo feminista Una habitación propia, pero hurga también en las almas de personajes ficticios como Orlando, Mrs. Dalloway, Vita y Leonard. Es una pieza que habla de la identidad, del sexo y de la libertad, a pesar de que Virginia, en su búsqueda de paz en la vida, encontró la muerte. Es un poema de arquitectura compleja, con un despliegue técnico siempre en función de la comunicación y la belleza de los contrastes coreográficos, que viven entre los sutiles gestos y las secuencias exquisitamente elaboradas.

Con un elenco conformado por los bailarines Naysha Meneses, Dionarah Herrera, Brenda Ortega, Ariam León, Giorgio Ramos Wong, José Carlos Estrada y Pepe Hevia, Melancolía/Huella digital de sombra es una propuesta escénica original, en la que la literatura y la danza se dan cita para reflexionar sobre el sentido de la vida a través del acto de la creación. La música, siempre sorprendente en los montajes del coreógrafo cubano, incluye selecciones de artistas como Ryuichi Sakamoto y Alva Noto, Philip Glass, Ólafur Arnals y J.S. Bach, entre otros.

Pepe Hevia Dance Company celebra 25 años de Trayectoria con MELANCOLÍA Huella Digital De Sombra (2)
“Empiezo a desear un lenguaje parco como el que usan los amantes, palabras rotas, palabras quebradas, como el roce de las pisadas en la acera, palabras de una sílaba como las que usan los niños cuando entran en un cuarto donde su madre está cosiendo y cogen del suelo una hebra de lana blanca, una pluma, o un retal de chintz. Necesito un aullido, un grito.” Virginia Woolf

AGRADECIMIENTOS

Jeanette Moreno Silva,Susana Pous Anadon, Danay Hevia,Marta Roig, Inma Rubio Luna, Roberto Olivan, Mireia torres, Marta Pardos, Viviana Boronat,Silvia Paricio, Julie Berroneau, Nicolas Ricchini, Eva MB,Elena Dausá, Jesús Cobos, Sandra Sales Reid, Sònia Romà Querol, Laia Santanach, Gloria Zapater,Eva Vilamitjana, Ona Marimon, Àngels Casadó, Manuel fernández, Victor Manuel Solano, Ester Vendrell, Cristina Beltran, Rodrigo Garbarino, Alexander Lopez Guerra, Nelly Pereira Riva, Vanessa Floress, Derek Castañeda, Isabel Llanos Pinto, Ivette Zuazo, Morella Petrozzi, José Avilés, Fany Rodríguez, Javier Gamboa, Yitzhak Fowks Z., Michele della Volpe, Pamela Alderson, Luzmila Chang, Yoiné del Vedado,David Ruiz López-Prisuelos, Carolina Vigil, Gabriela Paliza, Inés Hernández, Jordi Vilarta, Sergio Meneses, Mariela Castillo, Jane Lise H’Ormaycht, Janio López, Elena Guerra, Ginna Gina Natteri Mármol, Pachi Valle Riestra, Dennis Ferguson Acosta, Juan Salas Ariza, Alonso Almenara,Fernando Torres,Karina Moy,Oscar Zavala, Maria Elena Herrera, ICPNA, Ballet San Marcos, ENSB, Centro Cultural el Olivar y Teatro Británico.

A todos los bailarines y amigos que me han acompañado a lo largo de estos 25 años. Siempre presentes en mí.

Pepe Hevia Dance Company celebra 25 años de Trayectoria con MELANCOLÍA Huella Digital De Sombra (6)
“Si se atuvieran a la propia experiencia, sentirían siempre que eso no es lo que quieren, que no hay nada más aburrido y pueril e inhumano que el amor, pero, que al mismo tiempo, es bello y necesario. ” Virginia Woolf

 

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Melancolía Huella Digital De Sombra- Ariam León -Pepe Hevia- Giorgio Ramos Wong –Arturo Víctor Marco Mariano Ramos Wong Y Fanny Jem Wong- Teatro Británico
Lo que pienso de tí Pepe Hevia :
“El que venga después de él no seguirá, deberá empezar de nuevo, puesto que este precursor ha terminado su obra donde están los límites del Arte”. Poema de Franz Grillparzer

 

MELANCOLÍA TEATROBRITÁNICO PRODUCCIÓN DE PEPE HEVIA
Melancolía Huella Digital De Sombra en el Teatro Británico Carmen Rigail; Giorgio Ramos Wong; Arturo Víctor Ramos Wong, Pepe Hevia, Fanny Jem Wong ,Ariam León  y Laura Cuadros Rigail.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Pepe Hevia Dance Company celebra 25 años de Trayectoria con MELANCOLÍA Huella Digital De Sombra (1)
“El sol no había nacido todavía. Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo, excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas que le hacían semejarse a una tela arrugada.”
Virginia Woolf

PIETRO BEMBO A LUCRECIA BORGIA.

Y si a tus manos de marfil le place tocar el arpa o la cítara, resucitan con un arte delicado las notas tebaínas. Si te place evocar las olas vecinas del Po haciendo estremecer la corriente, merced al encanto de tus notas suaves; si te place abandonarte a las danzas y saltar con pie ligero al son de la música ¡oh!, cuanto temo que de darse cuenta por ventura algún dios, no te arranque furtivamente de tu castillo y te lleve, sublimemente, con un vuelo ligero por el aire, para hacer de ti la diosa de un astro nuevo.

 PIETRO BEMBO A LUCRECIA BORGIA.

Pietro Bembo a Lucrecia Borgia.
PIETRO BEMBO A LUCRECIA BORGIA.

“A pesar de la belleza por la que en vano rivalizan contigo la hija de Agenor y Helena de Esparta, secuestrada por el troyano Paris, sabes consagrarte a los estudios y a las artes delicadas y no dejas que tu genio quede ahogado por el esplendor de tu belleza. Si declamas versos en lengua vulgar, semejas una muchacha nacida en Italia. Si tomas la pluma, escribes versos y poemas que son versos y poemas dignos de las musas. Y si a tus manos de marfil le place tocar el arpa o la cítara, resucitan con un arte delicado las notas tebaínas. Si te place evocar las olas vecinas del Po haciendo estremecer la corriente, merced al encanto de tus notas suaves; si te place abandonarte a las danzas y saltar con pie ligero al son de la música ¡oh!, cuanto temo que de darse cuenta por ventura algún dios, no te arranque furtivamente de tu castillo y te lleve, sublimemente, con un vuelo ligero por el aire, para hacer de ti la diosa de un astro nuevo.”

AUTOR : PIETRO BEMBO SIGLO XVI

¿Por qué el cerebro humano necesita el arte?

Excelente

Escuela con cerebro

El arte en todas sus manifestaciones constituye una característica esencial que identifica al ser humano, ha permitido transmitir la cultura en toda su extensión y  ha sido y es básico para su supervivencia. Nuestro cerebro plástico necesita el arte. Ya en los primeros años y de forma natural el niño juega, canta, baila, dibuja y todas estas actividades son imprescindibles para su correcto desarrollo sensorial, motor, cognitivo, emocional y en definitiva cerebral que le van a permitir aprender a aprender. Y realizando todas estas actividades el niño se divierte, muestra orgulloso sus resultados a los demás, intenta mejorar y ésta es una forma efectiva de entrenar una de las grandes virtudes del ser humano: el autocontrol. La educación artística es una necesidad no porque nos haga más inteligentes sino porque nos permite adquirir toda una serie de competencias y rutinas mentales que están en plena consonancia con la naturaleza…

Ver la entrada original 2.719 palabras más

NOS HABÍAMOS AMADO TANTO

“Yo aun no entiendo” repite Antonio en la voz de Laurence Harvey.

“No entendí nada” y “…aun no entiendo”, podría continuar Antonio: “no hay un motivo serio, no te he sido infiel, no te he faltado el respeto, solo actué como un hombre enamorado, solo estuve loco de amor por ti, pero ya volví.

Es la ciclotimia del corazón que aqueja a todo hombre enamorado, pero ya está sano, volvió, y con esta palabra le está diciendo: ahora puedo amarte y hacerte feliz. En la voz de Antonio podrían reconocerse los amantes cuando dice: “Luciana, tú me dijiste que te he amado como nadie te ha amado en la vida”…

NOS HABÍAMOS AMADO TANTO

Ettore Scola y la vida misma

PARA SCOLA TODOS SOMOS DIRECTORES

Y el espectador no tiene que dejar la butaca para producir una “nueva cinta”. Así lo quiso Ettore Scola en “Nos habíamos amado tanto” (1974). Una obra de arte en 120 minutos de celuloide…y de eterna vigencia.

El filme está abierto a múltiples lecturas: la social, la histórica, la política, la humana… una obra de arte siempre es polisémica, posee múltiples significados, pero es el espectador quien con su interpretación la completa y al hacerlo aparece una propia, que es nueva, personal y auténtica.

“Una crítica es una cuestión de distancia correcta” dijo Walter Benjamin, sin embargo, la distancia implica un límite entre dos puntos y como sabemos: “un límite no es eso en lo que algo se detiene sino aquello a partir de lo cual algo inicia su presencia” (Heidegger).

Y esta presencia de lo nuevo, nos permite a cada uno contar nuestra propia historia eligiendo los protagonistas y las escenas de la obra. Para Scola todos somos directores de cine.

Con los personajes de Antonio y Luciana, el director hace una película dentro de otra película: la de Kim Novak en el papel de Mildred Rogers en Servidumbre Humana (Ken Hughes, 1964).

Scola, nos muestra el camino y con un guiño nos da a todos la oportunidad de escoger y ordenar la secuencia narrativa de las escenas, y dejar que surja, como una epifanía, una nueva versión, personalísima y única como la vida misma.

Como haría Scola, apago todas las luces del escenario y sólo dejo encendido el spot que ilumina directamente a los protagonistas.

En la primera escena Antonio está enamorado y no puede decírselo a su amada; lo tiene que hacer a través de un juego,” ¿Usted me oye?”, le pregunta, ella le contesta: “No”, está claro, solo si ella no escucha el hombre enamorado puede expresar su amor, porque si no, se rompe el encantamiento.

Scola nos muestra el arquetipo del hombre enamorado, de todos los Antonios del mundo, de todos los Antonios que se pierden en la noche de los tiempos, y de todos aquellos que se perderán en el futuro, que no podrán darle muestras de amor a sus Lucianas a riesgo de perderlas, porque como dijo el protagonista en la escena donde se reencuentran los tres amigos: “el futuro ya pasó”.

El estado patológico de Antonio es el de todo hombre enamorado, Luciana lo acerca y aleja. Antonio se desestabiliza, pierde el control y provoca con sus actos la violenta reacción de Luciana que le dice; “Yo hago lo que se me antoja”, “No tengo vínculos, ni quiero tenerlos”. “No te hagas ilusiones”. En otras palabras: “no estoy dispuesta a continuar, no eres el hombre que yo necesito”.

Años después se encuentran y con la mirada ya se han perdonado. Ella le dice: “¿Y tú?”(¿Cómo estás?) Y en ese: “¿Y tú?” de Luciana hay algo más profundo, le está diciendo: estoy aquí, me intereso por ti; y él mientras se sienta en la banca del parque le responde: estuve como un loco enamorado: “últimamente tuve una forma de ciclotimia”, lo dejé todo por ti: “estuve mal, tuve que dejar el hospital”, pero ahora ya estoy bien: “estoy sano ya volví”.

Pero si el bien es aquello hacia lo que todas las cosas tienden y el fin último de la vida humana no es otro que la felicidad (Aristóteles, Ética a Nicómaco), no todos los Antonios y Lucianas del mundo disponen de la juventud que le permitió a Scola volverlos a unir.

Y, esa unión, ese encuentro, para Karl Jung no es una casualidad sino una sincronicidad, algo único en la dimensión del espacio-tiempo, que no tiene ninguna relación causal pero sí una profunda significación en nuestras vidas.

Gibrán lo explica bien cuando le dice a su amada Mary Haskell,
“Cuando dos personas se encuentran, son como dos Calas acuáticas que se abren de lado a lado, cada una mostrando su corazón dorado, y reflejando el remanso, las nubes y los cielos.”
(Khalil Gibrán, 1914)

Al final se produce la escena en la que Scola proyecta los deseos de todos los hombres enamorados del mundo; en ella Kim Novak como Mildred Rogers es Luciana y el actor Laurence Harvey es Antonio, que identifica y reúne a todos los Antonios que quieren escuchar de su amada: “…tú eres el único hombre de mi vida!”.

Kim Novak, ofrece a los hombres la satisfacción de un atávico deseo cuya cimentación cultural fue forjándose a través de la historia de la humanidad.
Este ideal romántico del hombre –que el genio de Scola descubre en su personaje Antonio–, nos permite ahora a todos los Antonios del mundo reconocernos en él.
Y en esto, hasta el mismo Freud en una de sus cartas a su novia –como un hombre sufriendo de amor–, víctima de la patología de todo hombre enamorado, le reclama y exige:

“No quiero sin embargo que mis cartas queden siempre sin respuesta, y dejaría de inmediato de escribirte si no me respondes. Perpetuos monólogos a propósito de un ser amado, que no son ni rectificados ni alimentados por el ser amado, desembocan en ideas erróneas sobre las relaciones mutuas, y nos vuelven extraños uno al otro cuando nos encontramos de nuevo y hallamos cosas diferentes a las que, sin asegurarnos de ello, habíamos imaginado”.
(Freud, Correspondance, 39)

Freud le está diciendo a su amada: el amor alimenta el amor.

“No entendí nada” dice Antonio al inicio de la película que acompaña esta crítica, porque Luciana “se encuentra en un estado de perpetua partida, de viaje, es por vocación migratoria, huidiza” (Barthes), como una gata escurridiza, inasible, como el agua que se escapa entre los dedos.

“Yo aun no entiendo” repite Antonio en la voz de Laurence Harvey.

“No entendí nada” y “…aun no entiendo”, podría continuar Antonio: “no hay un motivo serio, no te he sido infiel, no te he faltado el respeto, solo actué como un hombre enamorado, solo estuve loco de amor por ti, pero ya volví.

Es la ciclotimia del corazón que aqueja a todo hombre enamorado, pero ya está sano, volvió, y con esta palabra le está diciendo: ahora puedo amarte y hacerte feliz. En la voz de Antonio podrían reconocerse los amantes cuando dice: “Luciana, tú me dijiste que te he amado como nadie te ha amado en la vida”…

Luego se produce el blackout de la relación, la pantalla se oscurece, pero el amor como la música sigue girando entre los dos. La película de Scola nos enseña que lo positivo de un error es que puede corregirse.

A pesar de la dureza de las expresiones de Luciana, Antonio en la película de Scola mantiene su amor por ella incólume, protegido y a salvo.

Él estuvo siempre allí, presente para ella, y esa es una virtud, una constante inclinación de la voluntad, un rasgo de carácter de un buen corazón, que conduce finalmente a ambos personajes a la vida buena, a la felicidad, porque el amor de Antonio es tan seguro como el amanecer.

AUTOR: PEDRO TRILLO
FUENTE :https://el-tercer-ojo.lamula.pe/2015/01/24/nos-habiamos-amado-tanto/pedrotrillo/

LAS 5 CAUSAS DE LA FELICIDAD SEGÚN CARL JUNG.

He aquí cinco sencillos puntos que resumen décadas del más agudo trabajo psicológico. Una lista cuidadosamente ordenada. Sin salud, es difícil disfrutar de los otros puntos. El segundo punto es sustento del primero, ya que una vida sin intimidad, sin una sexualidad plena y con relaciones afectivas hace que sea prácticamente imposible no sólo tener salud mental, también salud física (hoy sabemos que la soledad desgasta notablemente la salud física). El tercero es el placer, el regocijo que se acentúa cuando se tienen los dos primeros factores. Se puede tener un entrenamiento artístico pero también es posible solamente tener una disposición para apreciar la belleza de la naturaleza. El arte y la contemplación estética pueden servir también como una conexión similar a la que provee la religión, una comunión. El cuarto punto sustenta en cierta forma los dos primeros pero no es una condición sine qua non para que se pueda conseguir salud y amor.

Las 5 causas de la felicidad según Carl Jung. Aunque son arbitrarias y a veces absurdas nos reconforta leer listas que supuestamente emiten un dictamen definitivo sobre un tema. Poner un número y reducir del infinito de posibilidades a una serie finita que podemos leer en menos de cinco minutos nos sugiere —aunque ilusoriamente— que existen un orden y una realidad en un mundo en el que predomina el caos. De igual manera nos suele gustar que alguien nos diga cuáles son los secretos de la felicidad, como si hubiera un mapa para conseguir esa supuesta meta de la existencia, y pudiéramos vivir en una homeostasis sostenida.Dicho esto, ¿para qué entonces escribir sobre otra lista más que nos dice los secretos de la felicidad? Por dos razones. La primera, el respeto a una de las mentes más brillantes del siglo XX, Carl Jung, un hombre que buscó hacer del estudio del alma una ciencia, en el sentido original de la palabra de conocer a profundidad la psique humana, más allá del dogma. La otra es la paradójica desestimación que hizo Jung de su misma lista después de responder a “¿cuáles cree que sean los principales factores que contribuyen a la felicidad de la mente humana?”. En la tradición de un maestro zen: “Todos los factores que generalmente se asume que pueden contribuir a la felicidad pueden, bajo ciertas circunstancias, producir lo contrario. No importa qué tan ideal sea tu situación, no necesariamente garantiza la felicidad”. Y para rematar: “Entre más se busca deliberadamente la felicidad, más probabilidades hay de no encontrarla”. En otras palabras, buscar la felicidad es estúpido, es una abstracción y una fantasía equivalente a buscar una dotación infinita del queso de la luna. En cambio, con mayor prudencia se pueden buscar algunas de las cosas que Jung marca como causas de la felicidad. Probablemente sea recomendable que esta búsqueda se haga de manera tranquila sin tener que hipotecar nada a cambio.1. Buena salud física y mental.2. Buenas relaciones personales y de intimidad, tales como las de la pareja, la familia y las amistades.

3. La facultad para percibir la belleza en el arte y en la naturaleza.

4. Razonables estándares de vida y trabajo satisfactorio.

5. Una visión filosófica o religiosa que permita lidiar de manera satisfactoria con las vicisitudes de la vida.

He aquí cinco sencillos puntos que resumen décadas del más agudo trabajo psicológico. Una lista cuidadosamente ordenada. Sin salud, es difícil disfrutar de los otros puntos. El segundo punto es sustento del primero, ya que una vida sin intimidad, sin una sexualidad plena y con relaciones afectivas hace que sea prácticamente imposible no sólo tener salud mental, también salud física (hoy sabemos que la soledad desgasta notablemente la salud física). El tercero es el placer, el regocijo que se acentúa cuando se tienen los dos primeros factores. Se puede tener un entrenamiento artístico pero también es posible solamente tener una disposición para apreciar la belleza de la naturaleza. El arte y la contemplación estética pueden servir también como una conexión similar a la que provee la religión, una comunión. El cuarto punto sustenta en cierta forma los dos primeros pero no es una condición sine qua non para que se pueda conseguir salud y amor. El quinto punto es el comodín en el ensamble, ya que a falta de otros factores en la lista, una visión filosófica o religiosa permiten, al menos hipotéticamente, trascender el sufrimiento que causa la enfermedad o la soledad. Especialmente cuando la filosofía va acompañada de una ética o de una congruencia que brinda una estructura justamente para ver más allá de la vicisitudes de la existencia. Mientras que es imposible controlar lo que nos sucede, sí podemos controlar en mayor o menor medida la forma en la que asimilamos aquello que nos sucede. La felicidad del filósofo o la del místico, quizás no sean las más exultantes, pero posiblemente sí las más estables. Aunque bordean siempre con el risco del autoengaño, la delusión y el fanatismo.

POEMAS DE JOSÉ SARAMAGO

 

JOSÉ SARAMAGO “En el silencio más hondo de esta pausa, Donde la vida se hizo eternidad, Busco tu mano ”
INTEGRAL

Por un segundo, sólo, no ser yo:
Ser bicho, piedra, sol, u otro hombre,
Dejar de ver el mundo desde esta altura,
Pesar el más y el menos de otra vida.

Por un segundo, sólo, otros ojos,
Otra forma de ser y de pensar,
Olvidar cuanto sé, de la memoria
Nada dejar, ni el saberla perdida.

Por un segundo, sólo, otra sombra,
Otro perfil en el muro que separa,
Gritar con otra voz otra amargura,
Cambiar por muerte la muerte prometida.

Por un segundo, sólo, encontrar
En tu cuerpo mudado el cuerpo mío,
Por un segundo, sólo, y no más:
Por desearte más, ya conocida.

DI TU POR MI, SILENCIO

No era hoy un día de palabras,
Intentos de poemas o discursos,
Ni ningún camino era nuestro,
Para decirnos bastaba un acto sólo,
Y ya que en las palabras no me salvo,
Di tú por mi, silencio, lo que no puedo.

PUES EL TIEMPO NO PARA

Pues el tiempo no para, poco importa
Que los días vividos nos acerquen
El vaso de agua amarga colocado
Donde la sed de vida se exaspera.

No contemos los días que pasaron:
Fue hoy cuando nacimos, Sólo ahora
La vida ha comenzado, y, lejos aún,
La muerte ha de cansarse en nuestra espera.

ALEGRIA

Ya oigo gritos a lo lejos
Ya dice la voz del amor
La alegría del cuerpo
El olvido del dolor

Los vientos se han recogido
Y el verano se nos ofrece
Cuántos frutos cuántas fuentes
Y el sol que nos calienta

Ya cojo jazmines y nardos
Ya tengo collares de rosas
Y bailo en medio del camino
Las lanzas prodigiosas

Ya se ofrecen las sonrisas
Ya se dan las vueltas todas
Oh certeza de las certezas
Oh alegría de las bodas.

BALADA

Di la vuelta al continente
Sin salir de este lugar
Interrogué a toda la gente
Como el ciego o el demente
Cuyo sino es preguntar

Nadie me pudo decir
Dónde estabas o vivías
(Ya cansado de olvidar
Para morir sólo vivos
Perdían la cuenta a los días)

Tomé mi guitarra
En el lumbral me senté
Con el cuenco de limosna
Con pan duro en la alforja
Desengañado canté

Quizá dijese romanzas
O cantigas de encantar
Aprendidas en las andanzas
De las escabas venturas
De quien no supo esperar

ARTE DE AMAR

Metidos en esta piel que nos reniega,
Somos dos, lo mismo que enemigos.
Gran cosa, finalmente, es el sudor
(Así ya lo decían los antiguos):
Sin él, la vida no sería lucha,
Ni el amor amor.

INTIMIDAD

En el corazón de la mina más secreta,
En el interior del fruto más distante,
En la vibración de la nota más discreta,
En la caracola espiral y resonante,

En la capa más densa de pintura,
En la vena que en el cuerpo más nos sonde,
En la palabra que diga más blandura,
En la raíz que más baje, más esconda,

En el silencio más hondo de esta pausa,
Donde la vida se hizo eternidad,
Busco tu mano y descifro la causa
De querer y no creer, final, intimidad.

PESDADILLA

Hay un terror de manos en el alba,
Un rechinar de puerta, una sospecha,
Un grito que horada como una espada,
Un ojo desorbitado que me espía.
Hay un fragor de fin y de derrumbe,
Un enfermo que rompe una receta,
Un niño que llora medio ahogado,
Un juramento que nadie acepta,
Una esquina que salta de emboscada,
Un trazo negro, un brazo que repele,
Un resto de comida masticada,
Una mujer golpeada que se acuesta.

Nueve círculos de infierno tuvo el sueño,
Doce pruebas mortales que vencer,
Pero nace el día, y el día recompongo:
Tenía que ser, amor, tenía que ser.

ENIGMA

Un nuevo ser me nace a cada hora.
El que fui, ya lo he olvidado. El que seré
No guardará del que soy ahora
Sino el cumplimiento de cuanto sé.

REGLA

Tan poco damos cuando sólo mucho
En la cama o la mesa ponemos de nosotros:
Hay que dar sin medida, como el sol,
Imagen rigurosa de lo que somos.

RECETA

Tómese un poeta no cansado,
Una nube de sueño y una flor,
Tres gotas de tristeza, un tono dorado,
Una vena sangrando de pavor.
Cuando la masa ya hierve y se retuerce
Se hecha la luz de un cuerpo de mujer,
Una pizca de muerte que refuerce,
Que un amor de poeta así lo quiere.

NO ME PIDAN RAZONES

No me pidan razones, no las tengo,
O daré cuantas quieran: bien sabemos
Que razones son palabras, todas nacen
De las mansas falsedades que aprendemos.

No me pidan razones para entender
La marea rebelde que me llena el pecho.
Mal en este mundo, mal con esta ley:
No hice yo la ley ni el mundo acepto.

No me pidan razones, o que las disculpe,
De este modo de amar y destruir:
En la más oscura noche es donde amanece
El color de primavera el porvenir.

EN LA ESQUINA DEL TIEMPO

En esta esquina del tiempo es donde te encuentro
Oh nocturna ribera de aguas vivas
Donde los lirios abiertos adormecen
El dolor de las horas corrosivas.

Bogando entre los márgenes de tus brazos,
Los ojos e las estrellas de tu pecho,
Doblo la esquina del tiempo que resurge
Del móvil del cuerpo de agua en que me echo.

En la secreta matriz que te modela,
Un pez de cristal suelta delirios,
Y como otro sol se cierne, brillando,
Sobre el agua, los márgenes y los lirios.

INVENTARIO

De qué sedas están hechos tus dedos,
De qué marfil tus muslos lisos,
De qué alturas llegó a tu andar
La gracia de gamuza con que pisas.

De qué moras maduras se extrajo
El sabor acidulado de tu seno,
De qué Indias del bambú de tu cintura.
El oro de tus ojos, de dónde vino.

A qué mecer de ola vas a buscar
La línea serpentina de tus caderas,
De dónde nace la frescura de esa fuente
Que sale de tu boca cuando ríes.

De qué bosques marinos se soltó
La hoja de coral de tus puertas,
Qué perfume te anuncia cuando vienes
A rodearme de deseo las horas muertas.

CUERPO-MUNDO

¿Qué caminos de tu cuerpo no conozco,
A la sombra de qué valles no dormí,
Qué montañas no escalé, qué lejanías
No abarqué con mis ojos dilatados,
Qué torrentes no pasé, qué ríos profundos
La desnudez de mi cuerpo no cruzó,
Qué playas perfumadas no pisé,
Qué selvas y jardines, qué descampados?

RE-INICIACIÓN

Es porque todo huye que yo no huyo
Y vuelvo a conjugar desde el principio
El verbo conocido y sospechado.
En una era de brasas me sentaron,
Más digo que son brumas, Negador,
El cuerpo me regresa, iniciado.

FINAL Y NUEVO COMIENZO

No puede ser luar esta blancura,
Ni aves aletean sobre el lecho,
Donde caen los cuerpos fatigados:
Será, de mí, la sangre que murmura,
Serán de ti, las lunas de tu pecho:
Donde va el cansancio, renovados.

APRENDAMOS AMOR

Aprendamos, amor, de estos montes
Que, tan lejos del mar, saben el modo
De bañar en el azul los horizontes.

Hagamos lo que es justo y razonable:
De deseos ocultos otras fuentes
Y bajemos al mar de nuestro lecho.

MAÑANA

Altos los troncos, y en lo alto los cantos:
La hora de la mañana, en nosotros nacida,
Cubre de azul y verde el gesto simple
Con que me das, serena, tu vida.

Confianza de manos, de ojos calmos,
Donde la sombra de la pena y el llanto
Como la noche del bosque se retira:
Altos los troncos, y en lo alto los cantos.

Saramago José, Poesía completa, Ed. Alfaguara, México, 2005, 637 pp.