Frases de Vygotsky

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Mucho podemos encontrar sobre su teoría pero ¿Cómo la podemos aplicar en clase? El ejemplo dado puede servirnos de guía para que nosotros mismos podamos innovar. View this document on Scribd Imagen: es.slideshare.net Imagen: cmapspublic.ihmc.us

Lev Vygotsky es una de las figuras más importantes de la psicología de la educación y el desarrollo

Sus ideas, reflejadas en su “teoría sociocultural”, se centran en cómo las personas somos aprendices activos, los individuos más expertos pueden proporcionarnos una ayuda muy valiosa para que acabemos construyendo nuestro propio aprendizaje y cómo el lenguaje es una herramienta básica que permite la transmisión de conocimiento.

La psicología cae en un callejón sin salida cuando analiza el pensamiento verbal en sus componentes, pensamiento y palabra, y los estudia aislados

Inclusión y calidad educativa

Mucho podemos encontrar sobre su teoría pero ¿Cómo la podemos aplicar en clase? El ejemplo dado puede servirnos de guía para que nosotros mismos podamos innovar.

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LAS 5 CAUSAS DE LA FELICIDAD SEGÚN CARL JUNG.

He aquí cinco sencillos puntos que resumen décadas del más agudo trabajo psicológico. Una lista cuidadosamente ordenada. Sin salud, es difícil disfrutar de los otros puntos. El segundo punto es sustento del primero, ya que una vida sin intimidad, sin una sexualidad plena y con relaciones afectivas hace que sea prácticamente imposible no sólo tener salud mental, también salud física (hoy sabemos que la soledad desgasta notablemente la salud física). El tercero es el placer, el regocijo que se acentúa cuando se tienen los dos primeros factores. Se puede tener un entrenamiento artístico pero también es posible solamente tener una disposición para apreciar la belleza de la naturaleza. El arte y la contemplación estética pueden servir también como una conexión similar a la que provee la religión, una comunión. El cuarto punto sustenta en cierta forma los dos primeros pero no es una condición sine qua non para que se pueda conseguir salud y amor.

Las 5 causas de la felicidad según Carl Jung. Aunque son arbitrarias y a veces absurdas nos reconforta leer listas que supuestamente emiten un dictamen definitivo sobre un tema. Poner un número y reducir del infinito de posibilidades a una serie finita que podemos leer en menos de cinco minutos nos sugiere —aunque ilusoriamente— que existen un orden y una realidad en un mundo en el que predomina el caos.

De igual manera nos suele gustar que alguien nos diga cuáles son los secretos de la felicidad, como si hubiera un mapa para conseguir esa supuesta meta de la existencia, y pudiéramos vivir en una homeostasis sostenida.

Dicho esto, ¿para qué entonces escribir sobre otra lista más que nos dice los secretos de la felicidad? Por dos razones. La primera, el respeto a una de las mentes más brillantes del siglo XX, Carl Jung, un hombre que buscó hacer del estudio del alma una ciencia, en el sentido original de la palabra de conocer a profundidad la psique humana, más allá del dogma. La otra es la paradójica desestimación que hizo Jung de su misma lista después de responder a “¿cuáles cree que sean los principales factores que contribuyen a la felicidad de la mente humana?”.

En la tradición de un maestro zen: “Todos los factores que generalmente se asume que pueden contribuir a la felicidad pueden, bajo ciertas circunstancias, producir lo contrario. No importa qué tan ideal sea tu situación, no necesariamente garantiza la felicidad”.

Y para rematar: “Entre más se busca deliberadamente la felicidad, más probabilidades hay de no encontrarla”. En otras palabras, buscar la felicidad es estúpido, es una abstracción y una fantasía equivalente a buscar una dotación infinita del queso de la luna. En cambio, con mayor prudencia se pueden buscar algunas de las cosas que Jung marca como causas de la felicidad. Probablemente sea recomendable que esta búsqueda se haga de manera tranquila sin tener que hipotecar nada a cambio.

1. Buena salud física y mental.

2. Buenas relaciones personales y de intimidad, tales como las de la pareja, la familia y las amistades.

  1. La facultad para percibir la belleza en el arte y en la naturaleza.
  2. Razonables estándares de vida y trabajo satisfactorio.
  3. Una visión filosófica o religiosa que permita lidiar de manera satisfactoria con las vicisitudes de la vida.

He aquí cinco sencillos puntos que resumen décadas del más agudo trabajo psicológico. Una lista cuidadosamente ordenada.

Sin salud, es difícil disfrutar de los otros puntos.

El segundo punto es sustento del primero, ya que una vida sin intimidad, sin una sexualidad plena y con relaciones afectivas hace que sea prácticamente imposible no sólo tener salud mental, también salud física (hoy sabemos que la soledad desgasta notablemente la salud física).

El tercero es el placer, el regocijo que se acentúa cuando se tienen los dos primeros factores. Se puede tener un entrenamiento artístico pero también es posible solamente tener una disposición para apreciar la belleza de la naturaleza. El arte y la contemplación estética pueden servir también como una conexión similar a la que provee la religión, una comunión.

El cuarto punto sustenta en cierta forma los dos primeros pero no es una condición sine qua non para que se pueda conseguir salud y amor.

El quinto punto es el comodín en el ensamble, ya que a falta de otros factores en la lista, una visión filosófica o religiosa permiten, al menos hipotéticamente, trascender el sufrimiento que causa la enfermedad o la soledad. Especialmente cuando la filosofía va acompañada de una ética o de una congruencia que brinda una estructura justamente para ver más allá de la vicisitudes de la existencia. Mientras que es imposible controlar lo que nos sucede, sí podemos controlar en mayor o menor medida la forma en la que asimilamos aquello que nos sucede. La felicidad del filósofo o la del místico, quizás no sean las más exultantes, pero posiblemente sí las más estables. Aunque bordean siempre con el risco del auto engaño, la desilusión y el fanatismo.

UCV LIMA NORTE INICIOS DE LA PSICOLOGÍA.

Una vez que la Psicología comienza a definirse como ciencia, se puede diferenciar en su evolución histórica dos grandes etapas: la pre-científica y la científica propiamente dicha, cada una de las cuales está conformada por escuelas o corrientes, cuyos postulados varían según el enfoque de sus exponentes. FUENTE: http://ded536-deb-172-36.netsonic.net/interface-web/data/attach/71gl4gy7OsKrZrUsNQW0BSZ1SbLNqGhq

Hubo un momento en la historia de la humanidad, en que los sucesos se explicaban en función de fuerzas externas no observables, como por ejemplo los dioses griegos, lo cual no era nada científico. Posteriormente, algunos filósofos como Tales y Demócrito comenzaron a explicar los sucesos en función de otros que fuesen observables y así comenzó el interés por lo netamente científico, dándole una gran confianza a métodos como la observación.

Es así como surgen pensadores que confiaban en los métodos racionales, tales como Euclides (geometría deductiva) y Pitágoras (eficacia de los números), quienes junto a otros importantes personajes (Aristóteles, Galileo, etc.) fueron haciendo surgir la idea de ciencia.

Por otra parte, cuando se comenzó a considerar el estudio del hombre surgieron diferentes concepciones. En un principio se pensó que el hombre no tenía ningún status especial distinto al resto de la naturaleza. De ahí que, muchos filósofos griegos sostenían que la conducta del hombre estaba sujeta a leyes y podía predecirse al igual que la naturaleza inanimada.

En la Edad Media, sin embargo, se consideró que el hombre era una criatura con alma y voluntad libre y bajo el gobierno de Dios, lo que la ponía fuera del alcance de las leyes naturales y por ende de las ciencias.

Posteriormente, Descartes por una parte y La Metrie por el otro comenzaron a considerar al cuerpo humano como una máquina (concepción mecanicista), por lo tanto sujeto a leyes y susceptible de ser estudiado científicamente.

Otros como Leibniz sostenía, que si bien el cuerpo era regido por leyes mecánicas, los actos del alma sólo deben comprenderse a partir de causas mentales, y ambos (mente-cuerpo) no interactúan, ya que siguen vías paralelas.

Aunque las ideas de estos filósofos estimularon el desarrollo de la Psicología, quizás la influencia más destacada proviene del empirismo inglés y su interés por los sentidos, como instrumento mediante el cual se adquiere el conocimiento; ellos emplearon como método la observación, lo cual resultaba más científico.

Una vez que la Psicología comienza a definirse como ciencia, se puede diferenciar en su evolución histórica dos grandes etapas: la pre-científica y la científica propiamente dicha, cada una de las cuales está conformada por escuelas o corrientes, cuyos postulados varían según el enfoque de sus exponentes.

FUENTE: http://ded536-deb-172-36.netsonic.net/interface-web/data/attach/71gl4gy7OsKrZrUsNQW0BSZ1SbLNqGhq

UCV LIMA NORTE PSICOLOGÍA MODERNA

La neurosis encarna estructuralmente la dinámica de una pregunta, pregunta sin una respuesta definitiva que no posee respuesta psíquica en relación al significante. Al modo de la histeria relacionada con la identidad sexual (¿soy hombre o mujer? o ¿qué es ser una mujer?); al modo obsesivo relacionada con la contingencia de la propia existencia (¿quién soy?, ¿qué soy?, ¿estoy vivo o muerto?, ¿por qué existo? o ¿soy o no soy?).

UCV LIMA NORTE PSICOLOGÍA MODERNA

Histeria

La denominación de histeria es clave para pensar la  psicopatología. Pero cabe aclarar que tanto el manual de diagnostico de los trastornos mentales (DSM-IV), como el manual CIE 10 borran la denominación histeria debido a los diferentes teorías al respecto y la imposibilidad de consensuar una definición común. Pero se refieren a ella bajo otras denominaciones. Este hecho por si solo podría dar lugar a infinidad de disquisiciones y discusiones.

El término histeria proviene de hysteron, del griego útero, esta basado en la antigua medicina griega y desde allí tradicionalmente se la consideraba a la histeria como enfermedad del utero, por lo tanto de las mujeres. En la actualidad ha quedado descartada esta postura, considerandose que no existe relación alguna con el útero ni es una entidad exclusiva de las mujeres.

Para el psicoanálisis el término histeria no puede pasar desapercibido ya que se constituye en un pilar teórico. Para el psicoanálisis la disquisición nosográfica se centra en tres grandes estructuraciones, neurosis, psicosis y perversión. Dentro de la neurosis se concentra la división de histeria, neurosis obsesiva, y para algunas posturas se incluiría también la fobia (para otras no). La histeria como neurosis estructural, puede decirse que es la estructuración típica de la neurosis, se convierte en el paradígma de esta. Remitiendo estructuralmente a la posición sexuada de un sujeto, remitiendo a la posición desente.

Historicamente se la articuló como “Histeria de conversión”, por su estrecha relación con lo corporal. Siguiendo las lecturas de J. Lacan, las estructuras básicas dependen de una relación simbólica en la dialéctica también simbólica del paso edípico del ser al tener. Cobra importancia el significante en relación a la falta y la completud del Otro (significante fálico). Planteado así, se parte de momentos lógicos cruciales y determinantes en la constitución del sujeto, y de diferentes maneras según las cuales un sujeto se relaciona o no con lo simbólico de estas apreciaciones. Así cobra importancia  la posible intervención del significante llamado paterno (no del padre real) y su intervención en la dialéctica. En este sentido los tres grandes caminos posibles:

En la neurosis se reprime la significación primordial, reservándose entonces el término utilizado por Freud característico de la estructuración neurótica Verdrängung (Represión). Esta estructura esta Basada en inscripción de la función significante como punto de origen. La neurosis se describe en relación a la función simbólica relacionada con la instancia de demarcación de una legalidad en relación a la triangulación edípica (significante nombre del padre).

La neurosis encarna estructuralmente la dinámica de una pregunta, pregunta sin una respuesta definitiva que no posee respuesta psíquica en relación al significante. Al modo de la histeria relacionada con la identidad sexual (¿soy hombre o mujer? o ¿qué es ser una mujer?); al modo obsesivo relacionada con la contingencia de la propia existencia (¿quién soy?, ¿qué soy?, ¿estoy vivo o muerto?, ¿por qué existo? o ¿soy o no soy?).  

A continuación se definirán las categorías diagnósticas de los trastonos somatomorfos y disociativos del DSM-IV que involucrarían principalmente a la histeria (fundamentalemte a lo que la psiquiatría clásica denominó histeria de conversión).

Vinculación de la histeria con el deseo, más precisamente con el deseo del Otro.

FUENTE

http://www.clinicapsi.com/histeria.html