TU FU JUEGA AJEDREZ CON LA DAMA PING POR MARCO MARTOS

Frente a las piezas del ajedrez,
escudriño tu rostro de arroz y de nieve
que urde estrategias, estratagemas, tácticas.
Empleo toda mi inteligencia y astucia

POEMA : TU FU JUEGA AJEDREZ CON LA DAMA PING POR MARCO MARTOS
TU FU JUEGA AJEDREZ CON LA DAMA PING POR MARCO MARTOS

Tu Fu juega ajedrez con la dama Ping

por Marco Martos.


Frente a las piezas del ajedrez,
escudriño tu rostro de arroz y de nieve
que urde estrategias, estratagemas, tácticas.
Empleo toda mi inteligencia y astucia
en ganar tus deseos y te voy entregando
una a una mis fichas hasta quedar inerme
en las aguas profundas y amarillas de los desesperados.
Cuando me rindo y me entregas tu sonrisa de jade,
emprendo otra partida y con mis dedos, lentos o veloces,
palpo tus hendiduras, tus altas torres soberbias,
tus hermosos flancos y tus descampados.

VIRINGO POR MARCO MARTOS

Hay un perro sin pelo en la costa norte de Perú
que llaman viringo, perro chimo, perro chino.
Abunda en Sechura y los científicos lo han bautizado
como sechura canis. Todos esos nombres son verdaderos
y encierran cada uno sus secretos.
En 1422 el almirante Zheng He y sus compañeros
Zhou Man, Hong Bao, Zhou Wen y Yang Qing,
llegaron a la bahía de Paita, a Colán, a Sechura.
Viajaba por orden del emperador Zhu Di
con numerosa comitiva de concubinas y marineros.

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VIRINGO POR MARCO MARTOS

Hay un perro sin pelo en la costa norte de Perú
que llaman viringo, perro chimo, perro chino.
Abunda en Sechura y los científicos lo han bautizado
como sechura canis. Todos esos nombres son verdaderos
y encierran cada uno sus secretos.
En 1422 el almirante Zheng He y sus compañeros
Zhou Man, Hong Bao, Zhou Wen y Yang Qing,
llegaron a la bahía de Paita, a Colán, a Sechura.
Viajaba por orden del emperador Zhu Di
con numerosa comitiva de concubinas y marineros.
Venían con la orden expresa de tratar bien
a las gentes de los países distantes
y establecer relaciones de concordia con los gobiernos.
Pensaron volver pero nunca lo hicieron,
dejaron sus perros pelados que dan calor
a los ancianos en las noches del invierno,
algunas gallinas orientales de cuellos sin plumas
y vuelo muy pequeño, dejaron ungüentos,
hierbas medicinales, algunas palabras que repetimos.
La nostalgia de lo extraño los acompañó en su regreso.
Tuvieron tiempo para hacer cartas geográficas, mapas
de todos los mundos que fueron conociendo.
Esos conocimientos privados llegaron a los cartógrafos italianos,
a los estudiosos portugueses, a los geógrafos de España,
llegaron a Vasco de Gama, a Cristóbal Colón, a Magallanes.
Todavía permanece, gracias a la magia de la historia,
el emperador Zhu Di, en la ciudad prohibida que mandó construir
dentro de Beijin, en sus aposentos de invierno,
acariciando a su perro viringo, en medio de la nostalgia del tiempo