¡Tú Eres Mi Hembra! por Fanny Jem Wong

Palabras calientes queman los oídos
Vida y muerte, encuentro perfecto
Locas carreteras, placeres turbulentos
Líneas llorando mieles, almíbar en la boca.

¡Tú Eres Mi Hembra!

por Fanny Jem Wong

Mordiendo los talones voy, los pies se derriten
Busco el anhelado atajo de regreso a los sueños
Excitado y sonoro el viejo latón arde, mata el olvido
Latidos delirantes que ansían sus fuertes brazos.

Releo en las entrañas, las huellas de sus besos
Angustiosa fue la espera dibujando sobre el techo
El amor contenido en las hojas del viejo calendario
Danzan en las habitaciones febriles los opuestos.

Ángeles y demonios observan quietos y atentos
Convulsión desesperada de inflamadas teas
Hierve la linfa, fluye furioso río por las arterias
Por fin en veloz saeta dorada, llegas a mí.
El fuego de sus ojos son brazas de pecado
Sueños que reviven y mueren de amor tiritando
Ladran las soledades, espantando las penas
Y aferrada a su abrazo la loba se hace cordero.

Un vértigo implacable quiebra los pensamientos
Se hace poseedor y dueño del inquieto cerebro
Eres rey de mi sangre, resplandor que arrastra
Eres quien roba en compás lujurioso las sonrisas.

Sueños y ensueños, transpiran las blancas carnes
Calientes, ardorosas se penetran completas
Se hunden los labios en aguas de deseos
Dorsos encontrados, delirios sudorosos.

Manos que se aferranBocas que se tragan
lientos que se queman
Piernas que lascivas se enredan
Lumbre sembrándose, rayo en el centro.

Palabras calientes queman los oídos
Vida y muerte, encuentro perfecto
Locas carreteras, placeres turbulentos
Líneas llorando mieles, almíbar en la boca.

Uñas dibujando sobre la piel surcos perfectos
Pétalos de terciopelo acariciando los labios
Sólido y portentoso roble mirando en centro del cielo
Bóveda que engulle en envolventes contracciones.

Ávida sed que es aplacada, tibias lluvias ahogan las gargantas
Caricias de espuma blanca golpean las orillas
Descubres de tu reino amor enigmas y misterios
Avanzando lentamente haces tuyo el paisaje.

Mientras tu voz repite una y otra vez –
¡Tú eres mi hembra!

FANNY JEM WONG
11.05.2006

“Rojas llamas encendidas vistieron el lecho
Por fin rey de mi sangre regresaste a tu reino”.

León De Oro por Fanny Jem Wong

Si mis versos alcanzaran por fin tu corazón,
No les cierres las puertas
No ahogues los dulces trinos,
En el saco del olvido.

FANNY JEM WONG
FANNY JEM WONG

León De Oro

Solo deseo expresar por voluntad
Y no por caos de la carne
Que eres tú noble amor,
La razón de esta existencia.

Hoy he de escribir sin esperar
Demasiado o quizás nada
A pesar de presentir
Que solo recibiré indiferencia.

Este es un mundo
Que se precia de ser bueno y justo
Cuando bien sabemos amor
Que predomina la sordera.

Si mis versos alcanzaran por fin tu corazón,
No les cierres las puertas
No ahogues los dulces trinos,
En el saco del olvido.

Por libre albedrío
He recorrido todas tus sendas y tú las mías
No manche nunca la blanca espuma
Solo te ame y te vestí de ellas.

Eres tú… el león de oro,
Él que colma de emoción los sueños
Él que por siempre vivirá escondido
En la memoria, esa sí que es eterna.

Eres tú…él que viste todas las paredes
Cuando las esperanzas parecen perdidas
Eres tú…él que penetra hasta la sombra
Cual deslumbrante luz, cuando la risa asoma.

No niegues nunca precioso varón
Ser el bálsamo que acaricia
Ni el vaivén que enciende y quema
Sobre la rosa que palpitante espera.

¡Vive ahora! No entierres este amor
Entre escombros de silencios, de olvidos
No condenes a quien locamente te ama
Al aislamiento confundido.

No temas ser el abrazo que ata a la vida
Ni inspiración extraviada, entre locas carreteras
No dejes que duerma eternamente en el ayer
Y si aún así fiero león decides seguir huyendo
Ayúdame a conciliar el eterno sueño.

FANNY JEM WONG
06.05.2006

“Renací hermosa y salvaje
Entre sus garras miles de veces
Doloroso placer de cristal
Bañando el rostro de ansiedades
Presa eternamente de su amor”.

Al Filo De La Hoja Tu Voz Elegante Jilguero Negro por Fanny Jem Wong

Desde el pescante tienes tu propia visión del mundo
Las riendas de nuestros destinos están fuertemente atadas
No podrás en trote vagabundo condenarme al olvido
Alejarte de mis sendas en actitud indiferente, amado señor.

“Noble señor, despójate del pesado traje y la corona…
Olvida el vetusto reloj…
Vierte calor y fuerza sobre los campos desnudos de tu reino”
JEM WONG
“Noble señor, despójate del pesado traje y la corona…
Olvida el vetusto reloj…
Vierte calor y fuerza sobre los campos desnudos de tu reino”
JEM WONG

Al Filo De La Hoja Tu Voz Elegante Jilguero Negro

Monótona las horas transcurren lentas
Envejecen pesadamente los relojes
La habitación se tiñe de crudos humos
Dispersos los pensamientos vagan en la mente.

Incorpóreos los sueños tímidos duermen
Un sonido rompe la quietud de la noche
Más solo silencios retuercen los oídos
Una extraña calma anuncia noche de tormenta.

Nuevamente un sonido irrumpe, quiebra los sentidos
¡Silencio…silencio! Trotan los cascos de fuego
Mantengo los oídos atentos, pegados al suelo
Majestuosos los corceles corren enfebrecidos.

El alma pende de un hilo, al filo de la hoja
Cientos de años de esperas son solo un instante
Sentado en el pescante del carruaje, va el cochero
Silencio…silencio, repentinamente su voz.

Todas las fibras de la piel se inflaman
Un músculo absorbe los impactos, late de prisa
El pecho se oprime desesperado, desfallece
Estallido de emociones que ahogan, que duelen.

El cuerpo tirita, las palabras se quiebran
Huracán de sensaciones de extremada violencia
Su voz es arcilla líquida quemándome entera
Muero de sed en desvaríos locos sin licencia.

Presuroso emisario de ardientes deseos
Revela de una buena vez, todos tus anhelos
No los frenes restallando el duro látigo
Sacúdelo, exorcízalo sobre el cuerpo que te ansía.

Martillan los fonemas sobre todos los recuerdos
Golpe a golpe curvo filo cortante en celo
– ¡Saca! -¡Mete! – Abriéndome de un solo tajo el pecho
Altera las estructuras de este corazón fiero.

Desde el pescante tienes tu propia visión del mundo
Las riendas de nuestros destinos están fuertemente atadas
No podrás en trote vagabundo condenarme al olvido
Alejarte de mis sendas en actitud indiferente, amado señor.

Conozco la pasión dantesca de tus noches de ensueño
No condenes entre dos correas de cuero nuestros encuentros
No te alejes abandonando este amor en el destierro
No tapies en tu boca el fragor de los besos
Ni amortajes la garganta elegante jilguero negro.

¡Hoy soy feliz, inmensamente feliz!
Espantando las penas, espantando los llantos
Soy la dueña del carruaje, de las bestias, del cochero
Cabalgando va la reina sobre el látigo de fuego.

FANNY JEM WONG
02.05.2006

“Mágicas manos las que dirigen las riendas
de pasiones coloradas
Cabalga cochero sobre la pálida luna”.
JEM WONG