MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ :AIRE (AÑOS IMPIADOSOS)

Tuesday, August 28, 2007

MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ :AIRE (AÑOS IMPIADOSOS)

Este poema resume mi sentir y me lo quiero dedicar ya que el 30 cumplo mis primeros y seguramente últimos 45 años.

 A los que ya lo han leído les pido disculpas.-

AIRE (AÑOS IMPIADOSOS)

De vez en cuando el aire
Me devuelve el olor de las tristezas.
Perfume de rosas muertas
En un jardín de tinieblas.
Ay! …. años que se fueron
Por las grises estepas de los sueños,
Un antiguo resplandor de primaveras
Y una mística ilusión en divino.
De vez en cuando el aire
Me devuelve ese olor de las nostalgias,
Un recodo de sonrisas
En los labios inocentes de los besos.
Para entonces,
No sé que cosas me nacen
En la espesura impenetrable de mi pecho,
Huelen a pisadas viejas
Los caminos alargados de mis pasos,
Y van sangrando las huellas
Que quedaron esperando mi regreso.
De vez en cuando ( ya muy seguido)
Me persigue el dolor del perseguido
En las jaulas libertarias de las horas.
Se dilatan los surcos que conducen a mis ojos
Y el espejo me reprocha
la figura derrumbada de mi rostro.
En el alma se me quema
La inocencia de los labios en el beso
Y un antiguo aletear de guardapolvos.
Ay! … años impiadosos.
¿ no viste en los laberintos de tus sendas
algunos de mis sueños, tan leves y volubles?
Al pasar por las playas de mi río
¿no viste en sus arenas
tatuado el nombre de una niña junto al mio?
Ah! Cuando el aire me envuelve
En ése aroma de nostalgias y tristezas.
Cuando miro sin ojos
Ése yermo terreno de añoranzas.
Cuando áridos, a mis sueños (locos y triviales)
Los veo incorporados como yertos paisajes
En las voluptuosas paredes del pasado.
siento que mi mano no atraviesa ése vallado
Desde éste hoy casi cautivo del tiempo inapelable.
Ay! Aire….aire
Aire que me traes en tu olor
La geografía de mis huecos ancestrales,
El cortejo y la carroza.,Del pasado irreversible.
Haces que se partan, adentro de mi frente
Las respuestas ignoradas…de las cosas imposibles.-

 

 

MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ FALACIAS

MI AMIGO WALTER FAILA ESCRIBIÓ FALACIAS

No se puede separar,
lo que queda… es falacia.
Ni la burla, ni la gracia,
ni el rosal que se desploma,
ni el ruiseñor que canta.

El fastidio de la duda,
la certeza de las canas.
El limón que se hace dulce,
en una boca extraña.

La reja que no se rompe,
la ilusión ensangrentada,
Los pies sobre el abismo
en la noche destemplada.

No se puede separar.
Lo que queda, es nostalgia.
Ni una cuerda que no afloje
ni un yunque en que se forje
un amor comprometido.

Solo queda el torbellino
de la vida que nos pasa.
Algún cuerpo clandestino,
y otra vez….el desatino…la falacia.

Es como el oxígeno en el agua,
como una primavera
donde no florece nada.

Echado sobre la tierra,
como la semilla vana.
Con un escalofrío en la dicha
Y dos dioses incas,
en el templo de las lágrimas.

No se logra separar.
Ya no hay mas ganas.
Solo queda la montura
del corcel que cabalgaba,
en las tardes iracundas
de bohemia enamorada.

Solo queda la manada
deambulando por el mundo,
y esos olores nauseabundos,
de los que creímos…eran almas.

Walter Faila

A propósito del libro “Entre Bohemias”, de Walter Faila

Walter Faila 1
     

WALTER FAILA

 

( a Loreena McKennitt)

 

Canta, Lorenna, canta,

que hay una sirena en tu garganta,

y un dios de perla que adorna,

tu voz de oro y de plata.

 

Gime como la luna,

con tu vestido escarlata,

y deja a mis poemas,

surgir desde la herida,

que a veces duerme y descansa.

 

Que importa lo que digas,

en el idioma en que hablas,

tu voz dicta el enigma,

al libro blanco del alma.

 

Nacen de tu canto,

mis incógnitas metáforas,

y se elevan todas las letras,

como una cobra del ánfora.

 

No calles, dulce canario.

Perforas el espíritu

desde tu mística Irlanda.

Deja fluir mi poesía.

Canta, Lorenna, canta.-

 

Walter Faila

Mayo 2007

05.08

Walter Faila
Sociedad de Poetas Argentinos

A propósito del libro “Entre Bohemias”, de Walter Faila
Versos de visión madura

Por César Cisneros de la Hoz – Poeta y escritor

Esta vez la lectura me hizo encontrar a un hombre luciendo como un poeta, a diferencia de aquellos aedos, incapaces de bajar del olimpo para vadear en el humedal de las banalidades humanas. Y al revelarse, Walter Faila, se reserva el derecho de estar triste, el silencio de su boca, las locuras de su nostalgia, y, sostenido en las horas que le faltan vivir, se atribuye los dolores del tiempo, escapado de las ciencias y de los vicios mundanos.

En el despilfarro de su bienaventuranza, hay un espacio remendado de penumbras, donde, sin asombro, vio caer la luz confundida con una estrella, mientras un ave de rapiña le arrancó los ojos en un vuelo trascendental. Pero, como a Bartimeo, la fe le devolvió la claridad del tiempo, y en el gozo, con mesura, comprendió cabalmente que la luz alumbra pero su exceso puede dejarnos ciegos, cuando la pasión, sin razón, sólo produce lamentos.

Su rapsodia es contestataria de sus cotidianeidades y en esa demencial formación, le teme a los hombres, suicidas a sueldo, describiéndolos como reptiles anónimos, simples aves sin plumas y sin huesos.

Walter Faila, escribe sin reservas. Sus versos son el escalpelo de una madura observación, arrojado esfuerzo con el que avanza por la vida, sin mirar hacia atrás, los desiertos llenos de ausencias que de nada sirven porque carecen de algo para dar. Y se forja en la hoguera de grandes llamas.

Rescato la sutileza de su pasión, aspiración vigente, sin prurito, cuando expresa: “Yo tuve una mujer que aún no ha nacido…!” Hay egoísmo? Tal vez la apetencia sórdida de la posesión carnal o la simple dulzura de una mirada cálida, donde reflejar sus sueños, mantiene vivo el encuentro con la mujer ideal. Es consciente de su finitud por eso avienta su partida y, en el rito de la noche, pide un beso en su guarida donde esconde, en sobre roto, todas las cartas de su vida.

En ese estado se pregunta: “Existes, amor?”, y en la prolongación del anhelo efímero, solicita un corazón de mujer para que, en dualidad, puedan entender qué cosa es el amor. Entonces se sabe surco, se sabe mar, se sabe viento y en el dibujo de sus tristes versos, la fantasía de los desnudos cuerpos, sin razón, expanden por los muslos, el tibio rocío del deseo. Figuras, en cuya esencia, el poeta liba cuanto reza, fulminado e impotente de abandonos humanos.

Entre tanta debilidad, se reconoce humano, sin dioses de cera y vuelve a la casa donde nació. La vuelta ancestral al imaginario de su providencia, eventualmente sea el bálsamo reparador, necesario al hombre para proteger al poeta, o al poeta que, desde el Génesis estaba previsto que ocurriera, dada la excelencia divina del hombre en su proyección histórica, para crecer abrazado a su poesía.

Realmente, sus temas son vibrantes, excitan, la furia e inflamación del autor contagia al lector, concatenando estados de vida de extrema singularidad.

Otra vez la confidencia: “si al menos los fantasmas me dejaran un instante!”. Si tal caciquismo de lémures cesara con el fastidio, encontraría destinos de bocas fusionadas, vetas inalterables de dulzura, senos de mujer… Es ahí cuando el olor de la nostalgia le devuelve un resplandor de primaveras, con un recodo de sonrisas y de besos, como pichones diminutos, ejerciendo sus derechos de vuelos.

En el sosiego, manan todos los nombres, todas las almas y, con ellos, todos sus “yo” que se escapan. Metáforas que adornan aquello que dice y guarda, niños mudos de gloria, víboras llenas de mañas, bocas frías de besos y horizontes infinitos, cuajando viejas miradas. He ahí donde rescato al hombre por su arrojo y voluntad.

Es él cuando reacciona diciendo: “Si el alma del poeta se ha quedado sin su meta, y el amor… es ahora guerra fría”. Hay temor en esas huellas, trazos de dolor y de herejía, impiedad humana, incredulidad etérea que no se compadecen; con cuya observación me permito identificar en Walter Faila a un hombre apasionado que, sin retraimientos vanos, vive, sufre y goza, lo que cualquier poeta señalaría pudorosamente, “nada os puede salvar sino el amor que os hiere”.

Los insondables contrasentidos no lo inhiben, por el contrario son la urdimbre inefable de su divinatura, imprevisible rutina que hizo posible “Entre Bohemias”. Tiene la susceptibilidad de pasar del grito al silencio con la exquisitez de los grandes poetas, colisionando con sus tribulaciones y ofrendas, las que en tiempo real no dudo le consumieron muchas energías. En su morada, es un semidiós ante sus criaturas, las que fluyen concomitantes por influjo de su vocación, semejante al amante mayor de Los Andes, Pablo Neruda. Estimo que la crítica calificará con juicio y objetividad su parecido.

Ver la tapa de su libro, me hizo asociarlo con las tortugas que salen del mar en busca de suelo firme para sembrar su descendencia. En tanto que le arda la carne y sangre de amor en sus recuerdos. Al tiempo que, aún cansado, refleje sus años en la luz de algún espejo, sintiéndose humano en su casa de grillos y de helechos, ante un arco de nubes que proyecta sombras y silencios, en el umbral del monte santiagueño donde, tras el amor, se hizo cuerpo.

Vuela su esencia en las hojas desnudas del alba, dejando huellas de un lúdico tic tac de adiós y de pausas, cual juego perverso de sueños perdidos, en el eterno abrazo de las noches con los días. Quizás se atreva a rezar un padre nuestro olvidado y uno que otra Ave María, antes de que el tiempo termine con su tiempo y otros ojos lloren sus poesías, verdaderos tasajos macerados en silencio.

http://www.elliberal.com.ar/secciones.php?nombre=home&file=verarchivo&id_noticia=070227O51&seccion=Cultura

FAILA ESCRIBIO :

“….los hilos se entrelazan como lo hacen los afectos, cada punto, cada paso,

es como extraer de la naturaleza la fuerza del amor y de las cosas mas

sentidas”, estos cuadros hechos a punto cruz, bordados en un lapso bastante respetable, son replicas de fotografías y obras de arte pictóricas, conllevan porsupuesto todo un proceso previo y trabajo minucioso que dan como resultados la casi perfecta copia y el orgullo de quien lo realiza, para admiración de quienes los observan.-

Walter Faila

EL TABLERO DE MI VIDA POR FANNY JEM WONG

 HOMENAJE AL POETA Y AL AMIGO

A MUJERES ARTE (14)

EL TABLERO DE MI VIDA

 

Golpearé incansablemente el tablero de mi vida,

Levantaré  nuevas murallas de piedras,

Más oscuras y  fuertes.

Cubriré de altas yerbas

Todos los linderos  que lleguen hacia mi puerta.

Romperé todo paisaje para que no se acerquen.

Colocaré miles de rejas de hierro fuerte

Cadenas de fuego ardiente

Porque el tiempo se me agota

Entre la nada se  pierde.

 

Golpearé incansablemente el tablero de mi vida,

Vida que tan sólo es un accidente,

De mi alma se  escapa en un sollozo

El corazón, desfallecido, muere.

Ahogaré todas las ansias,

Apagaré todos los fuegos,

Olvidaré  todos los sueños,

Enterraré todo recuerdo,

Muriéndome entre pesadillas,

Vistiéndome de ausencias,

Cubriéndome el rostro con tinta negra y espesa.

 

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.

Desataré mil tempestades…

Destrozaré mi pecho

Para arrancarme un estúpido corazón.

¿Por qué me traicionas y sientes?

Seré cadáver insepulcro

Porque lo único que siempre invoqué fue la muerte

La cual sólo llega  y se burla

Gira, gira lenta, se sonríe, lanza su gran carcajada

Dejándome en un lago  de silencios…

Sumergida en la profundidad

De un enorme espejo que muestra  marchitas flores.

 

 

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.

Soy una fiera herida, estoy sangrando de muerte.

Gimo, aúllo, grito…

Me  muestras que la mente está ausente.

No es  coherente cuando es el alma la que grita

Por el dolor de no tenerte…

¡Maldita necesidad de amar!

Deja, déjate de una vez morir completo

Para perderte en la eternidad de los olvidos.

¿O es acaso que no entiendes?

 

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.

No quiero más deslumbramientos

Ni  cadenas que me aten a sus  besos.

No  quiero que crezcan los recuerdos.

Cómanme los ojos, mil pájaros negros de extramuros,

Para enceguecerme y no poder recorrerle.

Que reviente el tiempo en todos los relojes

Entregada al frío de la muerte,

Orillada ante los muros de la soledad.

Taparé, fuertemente, mis oídos.

Corazón ¡Cállate! ¡Cállate!

No formes remolinos de plumas de oro.

El más alto silencio se eleva entre  los muros.

Nunca escucharé un “nosotros”.

 

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.

No pediré migajas de pan.

No  buscaré ninguna esperanza.

De sueños no se vive…

Apagaré  del corazón, sus cantares de fuego.

Secaré sus ríos de palabras para que no fluya de mí…

Pasión que calcina…el alma.

Vanamente sueñas, corazón de cristal.

Regresa a tu arquilla de sombras.

Aquí no hay pétalos ni flor.

Cúbrete, con blanca arena y si es con nieve… mejor.

Él… no existe; es sólo una efímera  figura,

Un espejismo, una sombra,  una alucinación.

¡Despiértate, despiértate, corazón longevo, no sueñes más!

¿Con qué derecho te atreves a soñar?

 

Golpearé, incansablemente, el tablero de mi vida.

Hoy escribiré a mi corazón su epitafio

Sobre la loza fresca

De memorias palpitantes,

De recuerdos  e imprevistos resplandores.

Colmaré todas las inquietudes

Entre oscuros fantasmas,

Entre malditas y perversas violetas

Cuyo aroma me regaló… un sueño.

¡Despierta, despierta!

Ya no sueñes con quimeras!

A MUJERES ARTE (8)

 

Necesidad de piel,

Que nunca dice basta,
De miradas discretas
Y las manos inquietas
Debajo de la mesa
Rozándonos el alma.
Necesidad de piel
Que como un tigre se abalanza
Sobre el grito contenido
En la boca, los ojos, la garganta.
Necesidad de labios
Cautivando las palabras
En un silencio sin verbos
En una sed que nunca acaba.
Necesidad de vos… De mi
De prolongar el día al alba,
De huir de los ojos que persiguen
Los secretos
Que nuestros pechos guardan.
Necesidad de unión
De no darle al tiempo ventajas
De no sentir en la ausencia
Ésta agonía que nos gasta.
Necesidad de amor…
Que nunca dice basta.-

WALTER FAILA (ARGENTINA)

Un beso Jem.- Comparto tu sentir.

 

FANNY JEM WONG–WALTER FAILA

PERÚ–ARGENTINA

 

FANNY JEM WONG (43)

 

UNA VIDA SIN VOS

 

En el demoníaco tiempo que obstruye…y que resaltas.
En las cavernas mas altas
Donde duermen los sueños, temerosos y furtivos.
En el umbral de los motivos
Donde los años y papeles coaccionan,
Donde las decisiones las toman
Las sociedades espurias, soberbias y esquemáticas.
En la estrategia matemática
De la vida organizada,
En que las formas del amor
Se van transformando en fórmulas
(status, bienestar, disconformismos)
donde el temblor de ellos mismos
ya no mueven corazones.
En el cristal de las razones
Donde todo parece insoslayable.
En el céfiro loable
De tus ropas con botones
Donde no existen algodones
Que impidan las formas de tu andar impávido.
En los espejismos áridos
De las transgresiones simultaneas
Donde se gastan las ganas
Con actitudes perversas
Donde se quiebran las reglas
A escondidas de los otros.
En éste mundo en que nosotros,
Propietarios de los miedos,
Intelectuales del silencio,
Conocedores de lo concreto
Imaginarios amantes de lo abstracto.
En éste mundo en el que trato
De liar tu corazón a tu cabeza
Siento que como nunca, me pesa
Tener abierta una herida.
Siento como jamás, que me pesa
Tener sin vos… una vida.-

WALTER FAILA

ARGENTINA

 

Poemas publicados el 22.11.2006