EL PUNTO EN QUE EL ALMA Y LA MENTE MUEREN POR FANNY JEM WONG

La pata de la bestia perforó salvaje el pecho
Las ruedas del coche parten endemoniadas
No miras atrás y a pesar de todo te sigo amando

15-07-09_1145(2)

En El Punto En Que El Alma Y La Mente Mueren

Tormentas de fuego trituran, destrozan, agobian
Relámpagos de azufre golpean el cráneo
Al borde del sepulcro la defectuosa cabeza
se desmiembra , abortando así todos los sueños

La atraviesan espinas enormes,
estacas de piedras entre aplausos y gritos
La cruzan, la quiebran
Revientan las emociones conciertos pletóricos,
cubiertos hasta el cogote de miserable aflicción

Un negro y raído telón repentinamente se levanta
Luzbel danza feliz , convulsionado, frenético
Cubriéndose el rostro, escondiendo los ojos de fuego
Arrojando por doquier negras cenizas de inmensas tristezas

Cal y hiel visten mis dedos
y el llanto es espejo quebrado,
Sangriento reflejo de miserables silencios
con los que pretende salvar el cuerpo
condenando el alma y el pensamiento

Garganta ulcerada
Congelante indiferencia
Carcajadas de inflamadas penas
Tétricas hebras de su falso oro
Añicos de porcelana antigua
Nunca hizo de ellos la joya perfecta

Condena atroz, hojas desgastando el tiempo
Giran endemoniadas las esferas
Los sueños son solo paja se incendian
Auto preguntas, horrendas arpías
no permiten ver los sobrios azules
ni la blanca sonrisa

Colisionan los círculos furiosos
Son Remolinos, sueños afligidos
muriéndose de infarto
Haciendo de estas entrañas,
diluvio de rojas viseras

Entre besos, rezos y fantasmas
Vaciándote de todo afecto
Cubriérale de olvidos
convirtiendo a quien le amo en cisne empalado
Canto agónico de eterno sacrificio

Los pensamientos son transgresores
No comprenden de respetar espacios
Como crines de potros desbocados
se alojan y huyen al viento
Y un grito agudo se quiebra a cada instante
Estrellándose una y otra vez contra su pecho acorazado
Triturando los huesos, incendiando las memorias
Maldiciendo la existencia de la hija de la bilis negra

Hoy camina un espectro entre cornisas cimentadas en recuerdos
Es polvo
Es todo
Es nada
Es oración
Es confesión
Es solo el escupitajo de Dios
En el punto en que el alma y la mente mueren.

Jem Wong
15.08.06

La pata de la bestia perforó salvaje el pecho
Las ruedas del coche parten endemoniadas
No miras atrás y a pesar de todo te sigo amando

JEM WONG


De Fría Porcelana POR FANNY JEM WONG

Y me pinte el rostro de blanco, cerré ventanas, puertas, corrí cerrojos
Condené las carnes al fuego del infierno, latigue mis voces internas
Colgué los vestidos tejidos por tus caricias en un alambre ruinoso
Estoy aquí, tras las heladas cortinas de los silencios de una catástrofe celeste
¡Malditas bestias! Que alejaron el portentoso carruaje de fuego
Aún…. Aún…. ¡Te amo!

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De Fría Porcelana

Estoy aquí, buscándote en el centro mismo de la noche
Noche funesta que tanto supo de ansiedades y de esperas
Conciencia iluminada por estrellas que dentro de un gran tazón agonizan
Y el rostro pintado cal y cenizas, oblicuas penas desgarrando la sonrisa

El corazón desnudo, infinito universo, océanos eternos sus espejos
Asfixiantes y neurálgicas noches en las que no sonaron los cascos
¡Malditas bestias! Que alejaron el portentoso carruaje de fuego
Tres estaciones completas, miles de cantos estrellándose sobre la acera

Intermitentes esperas, laberintos de palabras jamás articuladas
Y pinte el rostro de blanco, llanto revestido de fría porcelana
Y dibuje una sonrisa sobre la horrible mueca de una circunferencia de angustia
Y desnude el alma por inquietud, por insania ¿Quién sabe?
Que lo juzguen los puritanos que a escondidas se desnudan y alistan las piedras

Y la música que me vistió con sus besos convirtiérase en espeso humo
Comparsa conocida de pánicos, de esperas en las que faltaron las fuerzas
Revolcándose la mente entre sombras, entre brujas y demonios
Tratando de armar cada pedazo de un jarrón inexistente,
De un océano de sueños mutilados.

Torrentes de linfa salada y ácidos coágulos atracando la garganta
Noches de inquietantes pensamientos en que las manos gritaban
Recuerda ¡Te conozco! Sé de tu sed desesperada, de tus embestidas
De la enfermedad que corre por tu sangre, del confesionario
De tus falsas eucaristías, de tus hazañas, de tus magnificas batallas
Y por sobre todo de tu extraña filosofía

Sé del ave herida que guardas entre tus secretas pertenencias
Mole gloriosa, vas sediento, majestuoso fantasma entre tormentas
Cultivas la virtud en los otros mientras, tu egoísmo es eterna condena
Ráfaga azul de parpados dormidos, te tragaste la miel y hasta la colmena

Y me pinte el rostro de blanco, cerré ventanas, puertas, corrí cerrojos
Condené las carnes al fuego del infierno, latigue mis voces internas
Colgué los vestidos tejidos por tus caricias en un alambre ruinoso
Estoy aquí, tras las heladas cortinas de los silencios de una catástrofe celeste
¡Malditas bestias! Que alejaron el portentoso carruaje de fuego
Aún…. Aún…. ¡Te amo!

FANNY JEM WONG
17.09.06

(Jemwong)