EPITAFIO POR FANNY JEM WONG

DETRAS DEL MURO OSCURIDAD-DOLOR (470)

EPITAFIO POR  FANNY JEM WONG

Suenan tétricas las notas
de la vieja arpa
La luna muestra lo que encierra
en su lado más oscuro.
Visto de negro
y el Dios de los vientos
mece enfurecido mis cabellos.

1 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Se escuchan “In crescendo”
desazón y penas,
notas oscuras,
sangran miserias,
cierro los dedos,
no tienen fuerzas.

2 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Velas negras encendidas
alrededor de mi lecho,
un cirio rojo quemándome
las entrañas y los sesos.
Sensaciones funestas,
pecho abierto,
dagas de fuego
apretadas contra el alma.

3 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Ritual necrofílico en el que invoco
destrozar carnes y huesos,
todas las estrellas de mi universo ,
maldita noche dantesca.
El corazón amordazado
grita silencioso, desangrándose
partiéndose en miles de fragmentos
acosado, sin remedio.

4 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Muera esta noche
el absurdo símbolo del amor
Adormecida la mente
se ofusca, se estrecha.
El dolor denso avanza
hacia la conciencia,
se desbarata toda luz ,
el cuerpo se hace pesado.

5 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

No hay calidez en tus brazos,
no quieres existir.
Ni intimidad para lágrimas y sollozos,
nada se respeta,
todo es profanado ,burlado …

6 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Mis lunas desorbitadas
saltan de sus orbitas  inflamadas.
Un bello ángel cree tener las respuestas
o quizás la llave de oro que abra la jaula.
No puede ver que el colibrí
agoniza entre sus manos.

7 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Pobre y tierno ángel
solo puede mirar al ave destrozarse
o abrir la ventana
e imaginar que la libero.
Enredada estoy,
maleza putrefacta y oscura,
ni siquiera asfixias , ni asqueas.
El antiguo concierto
sigue su ancestral partitura.
El cuerpo se va separando
en pedazos de carnes y huesos.

8 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Concierto espeluznante,
noche de muerte sin resurrección
La preciosa copa yace colmada
de sangre coagulada,
cenizas cubriéndome
de los pies a la cabeza,
fría habitación oscura ,
vacía en actitud de olvido.

9 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Cuerdas de tripa humana
gritan su desventura
Hermosas melodías
de marchas fúnebres
parecieran decir:
-No digas amor más nada
Todo debe acabar de prisa
no es tiempo de trinos.
¡Duerme, duerme que ya nada existe!

10 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Me tienes muerta atada a un tiempo
que dejo de ser mío.
Hoy solo sé que a pesar
de mil grilletes
me alejaré hacia la cortinas de flores
que a lo lejos llaman.
La caja negra retumba,
escucho y veo gentes
Rostros que ni conozco , dicen:
-Ven de prisa
-No escuches más conciertos de mentiras.

11 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

El pánico pugna por brotar
en grandes borbotones
Estoy vacía de tanto haberte amado
príncipe oscuro.
Ni siquiera tu rostro
he visto en mis sueños,
Ni tu voz me es familiar
cuando el sol se apaga.
Solo imágenes amorfas
dicen que fuiste mi amor.

12 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Tú , sueño oscuro
me empujas hacia precipicios.
Tú , me abandonas
en medio de la oscuridad
sin comprender nada,
como si fuese yo un feto.

13 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

No pretendo ser tu dueña,
tampoco tu esclava
Sueños de amaneceres,
inquietantes imágenes
recree en tu mente
hasta incendiar tus cimientes,
hasta reventarte de placeres descontrolados
en donde las prácticas sexuales
resultaban consuelos.

14 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Días de risas y otros de angustias desmedidas,
de esperas inútiles
en donde se marchitaban
las yemas de los dedos
mientras mi alma se escogía.
La maleza ensucia de mentiras lo que oculta
y me hunde cual pantano
en fango ponzoñoso.

15 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Mi alma canta moribunda
sin que me crean
Hoy es noche de concierto
– Vida mía, no luzco de gala
Ni los rizos que tanto amaste
están dorados,
se vuelven blancos
y mi piel morada, muy morada.

16 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Me ahogo en mis penas,
desolado veneno amargo
que crece y me mata de a pocos.
El concierto de lamentos
rompe los cristales,
mis azules pensamientos
golpean tu puerta
y las ventanas se empañan
sudando sangre negra.

17 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong
Tengo amores por miles,
caricias todas
pero nada me alcanza ,
solo tu amor nefasto,
odiosa fealdad que me hace
prisionera de mis verdades.

18 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

La sangre fluye rabiosa
sobre la estola de las ausencias
Llevo los zapatos gastados
por las rocas del viejo camino.
Ni siquiera tengo el consuelo
de mis antiguos laberintos,
una fuerte roca partió hace mucho
todos mis espejos,
solo una manta repleta
de azules penas cubren del frío.

19 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong
¡Oh, malditos dioses duermen sobre sus glorias!
Mis huesos crispan,
se destrozan hasta el mismo tuétano
Malditos dioses que retozan
sobre sus nubes y no miran.
¡Mírenme beber mi propia sangre!
y morderme las entrañas….
Rían jubilosos ante mi degradación,
miren mis ojos perdidos
miren mi fealdad, tembloroso mi pecho,
muerte tangible acercándose al cuerpo.

20 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

No necesito la protección
de quienes nunca me amaron.
Ni proyectar mi rabia contra nadie,
que no sea yo misma.
Hasta que pueda descansar
sobre la tierra húmeda.

21 Fragmento de Epitafio Por Fanny Jem Wong

Hoy solo quiero dejar de ser cobarde
y partir amor
porque solo se muere una vez
y no será contigo…no será contigo…
Jem Wong
26.07.05
(Jemwong)
Reeditado en el 2010

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Blanca Señora (A la memoria de Blanca Varela)

El cordón se ha roto
otro poeta abandona el vestido…
Rebelde, sin ataduras, ni frenos
bate las alas Blanca Señora
conquista el centro de rueda
y mientras escuchas
los nobles cantos
de las apacibles hierbas
colma de letras
el tazón celeste
y escribe el poema
sin pestañear.

¡Así sea!

Blanca Señora (A la memoria de Blanca Varela)




 

Blanca Señora

El cordón se ha roto
otro poeta abandona el vestido…
Rebelde, sin ataduras, ni frenos
bate las alas Blanca Señora
conquista el centro de rueda
y mientras escuchas
los nobles cantos
de las apacibles hierbas
colma de letras
el tazón celeste
y escribe el poema
sin pestañear.

¡Así sea!

Fanny Jem Wong
12/03/2009
A la memoria de Blanca Varela


Blanca Varela
1926-2009
Poeta, traductora, periodista eventual.

Nacida en el seno de una familia de escritores y artistas . En 1943, ingresa a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación. Allí conoce a Sebastián Salazar Bondy, Javier Sologuren, Jorge Eduardo Eielson, Francisco Bendezú y de quien sería su esposo, el pintor Fernando de Szyszlo, al tiempo que comienza a asistir a la tertulia de Peña Pancho Fierro, dirigido por Alicia y Celia Bustamante. En 1949, los esposos parten rumbo a Francia. . Una vez en París conocen a Octavio Paz. En 1954, viajan a Florencia, para volver al Perú un año más tarde. Entre 1957 y 1960 se instalan en Washington, D.C., donde Varela vivirá de hacer traducciones y eventuales trabajos de periodismo. Es también en 1957 cuando Salazar Bondy y Alejandro Romualdo la incluyen en su Antología general de la poesía peruana. De 1977 a 1979 Varela es secretaria general del Centro Peruano del PEN Club Internacional, y en calidad de tal acude a los congresos de Hamburgo (1977), Estocolmo (1978) y Río de Janeiro (1979). De 1974 a 1997 representó en el Perú a la editorial mexicana Fondo de Cultura Económica. Además ha colaborado en numerosas revistas del Perú y el extranjero.

Publicó: Ese puerto existe (1959), Luz de día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978), Camino a Babel – Antología (1986), Canto villano – Poesía reunida (1986), Poesía escogida 1949-1991 (1993), Del orden de las cosas (1993), Ejercicios materiales (1993), El libro de barro (1993), Canto villano (Poesía reunida, 1949-1994) (1986), Como Dios en la nada (Antología 1949-1998) (1999), Concierto animal (1999).

Octavio Paz:
“Blanca Varela es una poetisa que no se complace en sus hallazgos ni se embriaga con su canto. Con el instinto del verdadero poeta sabe callarse a tiempo. Su poesía no explica ni razona. Tampoco es una confidencia. Es un signo, un conjuro frente, contra y hacia el mundo, una piedra negra tatuada por el fuego y la sal, el tiempo, la soledad. Y, también, una exploración de la propia conciencia. En sus primeros poemas, demasiado orgullosa (demasiado tímida) para hablar en nombre propio, el yo del poeta es un yo masculino, abstracto. A medida que se interna en sí misma –y, asimismo, a medida que penetra en el mundo exterior- la mujer se revela y se apodera de su ser. Cierto, nada menos “femenino” que la poesía de Blanca Varela; al mismo tiempo, nada más valeroso y mujeril: “Hay algo que nos obliga a llamar mi casa al cubil y mis hijos a los piojos”. Poesía contenida pero explosiva, poesía de rebelión: “Los números arden. Cada cifra tiene un penacho de humo, cada número chilla como una rata envenenada…”. Y en otro pasaje: “El pueblo está contento porque se le ha prometido que el día durará 25 horas. Esto es la inmortalidad.” La pasión arde y se afila una frase que es, a un tiempo, un cuchillo y una herida: “Amo esta flor roja sin inocencia”.

FUENTE :http://sisbib.unmsm.edu.pe/Exposiciones/Literatura/Autores/Bib_Varela.htm


A LO MEJOR ERES TÚ MISMO

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo
tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te
lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos,
endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz
propietario de una boca escarlata que muge.
Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de
conmoverte, capaz de rechazarte.
Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos.
Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el
saltito, la imagen que te saca la lengua.
No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es
ridículo caerse de trasero with music in your soul.

A MEDIA VOZ

la lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
esta el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada

sola casi
en la muerte
casi en el fuego


A ROSE IS A ROSE

inmóvil devora luz
se abre obscenamente roja
es la detestable perfección
de lo efímero
infesta la poesía
con su arcaico perfume

AQUELLA TORTURADA NUBE…

V
Aquella torturada nube parecía tan firme,
ambulando,
desgarrando,
chocando con masas de ángeles.

Cóncava,
valva de nieve y soledad,
de trajín y música constante,
de arena, de resplandor
y fuga,
desierto etiope
en un tutti de gemidos
y sorpresa.

Tan exacta
sobre el laberinto de la pupila,
color perdido
de vieja misiva,
terrible silencio
de quien ha sacudido el aire
y conoce el vado de los sollozos.
Continuaba,
migradora,
llave del torbellino
como una gota pura
preñada de su propia existencia.

ASÍ SEA

El día queda atrás,
apenas consumido y ya inútil.
Comienza la gran luz,
todas las puertas ceden ante un hombre
dormido,
el tiempo es un árbol que no cesa de crecer.

El tiempo,
la gran puerta entreabierta,
el astro que ciega.

No es con los ojos que se ve nacer
esa gota de luz que será,
que fue un día.

Canta abeja, sin prisa,
recorre el laberinto iluminado,
de fiesta.

Respira y canta.
Donde todo se termina abre las alas.
Eres el sol,
el aguijón del alba,
el mar que besa las montañas,
la claridad total,
el sueño.

AUVERS-SUR -OISE

Nadie te va a abrir la puerta. Sigue golpeando.
Insiste.
Al otro lado se oye música. No.

Es la campanilla del teléfono.
Te equivocas.
Es un ruido de máquinas, un jadeo eléctrico, chirridos, latigazos.
No. Es música.
No. Alguien llora muy despacio.
No. Es un alarido agudo, una enorme,

altísima lengua que lame el cielo pálido y vacío.
No. Es un incendio.

Todas las riquezas, todas las miserias, todos los hombres,
todas las cosas desaparecen en esa melodía ardiente.
T ú estás solo, al otro lado.
No te quieren dejar entrar.
Busca, rebusca, trepa, chilla. Es inútil.
Sé el gusanito transparente, enroscado, insignificante.
Con tus ojillos mortales dale la vuelta a la manzana, mide
con tu vientre turbio y caliente su inexpugnable redondez.
Tú, gusanito, gusaboca, gusaoído, dueño de la muerte y de la vida.
No puedes entrar.
Dicen.

BODAS

Perdidos en la niebla
el colibrí y su amante.
Dos piedras lanzadas por el deseo
se encuentran en el aire.
La retama está viva,
arde en la niebla,
habitada.
( dedicatoria)

CANTO VILLANO

y de pronto la vida
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aquí en mi plato

observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla

hacerla
como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vacío

rubens cebollas lágrimas
más rubens más cebollas
más lágrimas

tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente

emparedada
y el hueso del amor
tan roído y tan duro
brillando en otro plato

este hambre propio
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo

es la rosa de grasa
que envejece
en su cielo de carne

mea culpa ojo turbio
mea culpa negro bocado
mea culpa divina náusea

no hay otro aquí
en este plato vacío
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos


CASA DE CUERVOS

porque te alimenté con esta realidad
mal cocida
por tantas y tan pobres flores del mal
por este absurdo vuelo a ras de pantano
ego te absolvo de mí
laberinto hijo mío

no es tuya la culpa
ni mía
pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel
y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo
tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces
la asfixia
y el color de tus ojos
es también el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen
sombras y tentaciones
y es mía también la huella
de tu talón estrecho
de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra
para siempre
la música extranjera
de los cielos batientes
ahora leoncillo
encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie

aquí me tienes como siempre
dispuesta a la sorpresa
de tus pasos
a todas las primaveras que inventas
y destruyes
a tenderme -nada infinita-
sobre el mundo
hierba ceniza peste fuego
a lo que quieras por una mirada tuya
que ilumine mis restos
porque así es este amor
que nada comprende
y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio
mezclados como se mezclan los sueños
hasta ese torpe gris
que es despertar
en la gran palma de dios
calva vacía sin extremos
y allí te encuentras
sola y perdida en tu alma
sin más obstáculo que tu cuerpo
sin más puerta que tu cuerpo
así este amor
uno solo y el mismo
con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras
marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
a donde no has de volver


CURRICULUM VITAE

digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora.

DESEOS, PIEDRAS, CIELO A JIRONES

IV
Deseos, piedras, cielo a jirones,
ni un ave.
Estoy huyendo.
Una nueva montaña,
un río joven, sin ira.

Éste es el mundo que amo.
Quiero un cielo veloz,
la mañana distinta, sin colores,
para poner mis ángeles,
mis calles donde siempre hay humo y sorpresa.

DESPIERTO

VIII
Despierto.

Primera isla de la conciencia:

un árbol.

El temor inventa el vuelo.

El desierto familiar me acoge.

Alguien me observa con indiferencia.

DESTIEMPO

I
Se fue el día,
las escamas del sueño giran.

Todo desciende,
la noche es el tedio.

En el desierto, a oscuras,
temerosa del amor
la ostra llora a solas.
Caen las lívidas hojas de tu frente,
Te alejas, negra burbuja sin destino.

Se abren súbitamente mil calles,
arrecifes en llamas
retienen tu cuerpo helado como una lágrima,
nada te hiere,
el coral clava su garra en tu sombra,
tu sangre se desliza, inunda praderas,
salta de las ventanas como un rojo sonido
y todo esto no es sino el otoño.

EJERCICIOS

I
Un poema
como una gran batalla
me arroja en esta arena
sin más enemigo que yo

yo
y el gran aire de las palabras

II
miente la nube
la luz miente
los ojos
los engañados de siempre
no se cansan de tanta fábula

III
terco azul
ignorancia de estar en la ajena pupila
como dios en la nada

IV
pienso en alas de fuego en música
pero no
no es eso lo que temo
sino el torvo juicio de la luz

EL AMOR ES COMO LA MÚSICA

IX
El amor es como la música,
me devuelve con las manos vacías,
con el tiempo que se enciende de golpe
fuera del paraíso.
Conozco una isla,
mis recuerdos,
y una música futura,
la promesa.

Y voy hacia la muerte que no existe,
que se llama horizonte en mi pecho.
Siempre la eternidad a destiempo.

EL MAR PLIEGA LAS ALAS AL ATARDECER
VI
El mar pliega las alas al atardecer,
tú no eres sino una pálida burbuja
navegando al golpe del aliento,
un negro trino,
el sol que sale en el centro del pecho
en mitad de la calle,
un silencio en la música dura
de la ciudad sin límites.

Para atravesar ese océano,
ese golpe de luz en la siesta,
no bastaría la eternidad.

EL RAYO HA PERFUMADO FEROZMENTE NUESTRA CASA

II
El rayo ha perfumado ferozmente nuestra casa.
Tenemos sed, tenemos prisa por golpear
con el hueso de una flor en la tiniebla.
Hay un árbol talado en esta historia.
Contemplamos el cielo. No hay señales.
¿Es de día? ¿Es de noche?
Murió la araña que medía el tiempo,
sólo hay un viejo muro y una nueva familia de sombras.

EN LO MÁS NEGRO DEL VERANO

El agua de tu rostro
en un rincón del jardín,
el más oscuro del verano,
canta como la luna.

Fantasma.
Terrible a mediodía.
A la altura de los lirios
la muerte sonríe.
Sobre una pequeñísima charca,
ojo de dios,
un insecto flota bocarriba.
La miel silba en su vientre
abierto al dedo del estío.

Todo canta a la altura de tu rostro
suspendido como una luz eterna
entre la noche y la noche.

Canta el pantano,
arden los árboles,
no hay distancia,
no hay tiempo.

El verano trae lo perdido,
el mundo es esta calle de fuego
donde todas las rosas caen y vuelven a nacer,
donde los cuerpos se consumen
enlazados para siempre
en lo más negro del verano.

En un rincón del jardín
bajo una piedra canta el verano.
En lo más negro,
en lo más ciego y blanco,
donde todas las rosas caen,
allí flota tu rostro,
fantasma,
terrible a mediodía.

ESA FRÍA LUZ DE LA MEMORIA

Es fría la luz de la memoria
lo apenas entrevisto brilla
con insistencia
gira buscando el casco de botella
o el charco de lluvia

tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre papel
endurecido por el tiempo

así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto

crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve
a escribir
hasta el último aliento

sólo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en
la entraña
del animal
que apenas estuvo

ESCENA FINAL

he dejado la puerta entreabierta
soy un animal que no se resigna a morir
a eternidad es la oscura bisagra que cede
un pequeño ruido en la noche de la carne
soy la isla que avanza sostenida por la muerte
o una ciudad ferozmente cercada por la vida
o tal vez no soy nada
sólo el insomnio y la brillante indiferencia de los astros
desierto destino
inexorable el sol de los vivos se levanta
reconozco esa puerta
no hay otra
hielo primaveral
y una espina de sangre
en el ojo de la rosa.


ESTRÉCHAME LAS MANOS

II
Estréchame las manos,
la única luz que nos queda,
no me dejes olvidada
en la cima de una ola.

Aléjate

Aparten ese frío paisaje de cipreses,
escombren esos náufragos que ocultan el horizonte.

La vida es una noticia conmovedora.

Atravieso el desierto,
la terrible fiesta en el centro de un cielo derribado.
Estoy casi olvidando.

FUENTE

Junto al pozo llegué,
mi ojo pequeño y triste
se hizo hondo, interior.

Estuve junto a mí,
llena de mí, ascendente y profunda,
mi alma contra mí,
golpeando mi piel,
hundiéndola en el aire,
hasta el fin.

La oscura charca abierta por la luz.

Éramos una sola criatura,
perfecta, ilimitada,
sin extremos para que el amor pudiera asirse.
Sin nidos y sin tierra para el mando

HISTORIA

puedes contarme cualquier cosa
creer no es importante
lo que importa es que al aire mueva tus labios
o que tus labios muevan el aire
que fabules tu historia tu cuerpo
a toda hora sin tregua
como una llama que a nada se parece
sino a una llama

HOGUERA DE SILENCIOS…

hoguera de silencios
crepitar de lamentos
por el camino de la carne
sangre en vilo
se llega al mundo

así alumbra su blanco la tiniebla
así nace la interminable coda
así la mosca desova en el hilo de luz

la tierra gira
el ojo de dios no se detiene
qué haríamos pregunto
sin esta enorme oscuridad


Posted by FANNY JEM WONG