PINCELES POR MARCO MARTOS

PINCELES POR MARCO MARTOS
Con tinta negra
dibujo mis palabras
y el poema huye delante
y te acompaña.
Me quedan
el bamboleo de tu cuerpo,
el abrir y cerrar de tus ojos
y tu sonrisa de jade.

PINCELES POR MARCO MARTOS-2

PINCELES POR MARCO MARTOS
Con tinta negra
dibujo mis palabras
y el poema huye delante
y te acompaña.
Me quedan
el bamboleo de tu cuerpo,
el abrir y cerrar de tus ojos
y tu sonrisa de jade.

MÚSICA POR MARCO MARTOS

A lo lejos oigo la música,
el extraño orden de tus dientes
que chocan como copas
cegadas por el perfume de la noche,
enigmas enemigos
que evocan el rumor de los eucaliptos
cantando con el viento
en el centro de la plaza,
cielos azules, látigos de hielo
en las lindes de los cerros,
aguas crueles, remolinos
que trituran el deseo
mientras acaban las tinieblas
en roncas ráfagas de luz
y de olvido.

MÚSICA POR MARCO MARTOS
MÚSICA POR MARCO MARTOS

MÚSICA POR Marco Martos

A lo lejos oigo la música,
el extraño orden de tus dientes
que chocan como copas
cegadas por el perfume de la noche,
enigmas enemigos
que evocan el rumor de los eucaliptos
cantando con el viento
en el centro de la plaza,
cielos azules, látigos de hielo
en las lindes de los cerros,
aguas crueles, remolinos
que trituran el deseo
mientras acaban las tinieblas
en roncas ráfagas de luz
y de olvido.

ORQUÍDEA DE LI PO POR POR MARCO MARTOS

ORQUÍDEA DE LI PO
POR Marco Martos
Observo en el jardín
la orquídea que traje de Chang
y que cuelga en el aire
en ese poco de tierra
apeñuscada en un cazo.
Es la belleza iluminando
la eternidad, aunque dure un instante,
una pureza de color morado
que semeja a un quieto pájaro.
Vivo para esta flor,
siento que respiro
y entro en la perfección de la mañana.

ORQUÍDEA DE LI PO POR MARCO MARTOS

ORQUÍDEA DE LI PO
POR Marco Martos
Observo en el jardín
la orquídea que traje de Chang
y que cuelga en el aire
en ese poco de tierra
apeñuscada en un cazo.
Es la belleza iluminando
la eternidad, aunque dure un instante,
una pureza de color morado
que semeja a un quieto pájaro.
Vivo para esta flor,
siento que respiro
y entro en la perfección de la mañana.

 

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

Te percibí días antes de la batalla de Filipos,
desgraciada para la república de Roma,
luz del amanecer para el imperio de Augusto.
Recogías nenúfares a orillas del río
y tu sonrisa condensaba la alegría del universo.
Quedé cautivado por tu belleza
y por tu nombre mítico, Andrómeda.
Chocaron las armas, escapé por milagro de la muerte,
y no volví a verte Andrómeda, salvo en sueños.
¡Qué triste mi vida en Roma como Cuestor del imperio!
No es un bálsamo la amistad de Mecenas, conseguida luego,
ni conocer a Virgilio, ni al mismo Octavio coronado,
ni alternar con las patricias romanas.
¡Quiero arrojarme en tus brazos
y tú me has arrojado al olvido para siempre!

ANDRÓMEDA ESCRIBE HORACIO POR MARCO MARTOS

ANDRÓMEDA, ESCRIBE HORACIO
POR Marco Martos

Te percibí días antes de la batalla de Filipos,
desgraciada para la república de Roma,
luz del amanecer para el imperio de Augusto.
Recogías nenúfares a orillas del río
y tu sonrisa condensaba la alegría del universo.
Quedé cautivado por tu belleza
y por tu nombre mítico, Andrómeda.
Chocaron las armas, escapé por milagro de la muerte,
y no volví a verte Andrómeda, salvo en sueños.
¡Qué triste mi vida en Roma como Cuestor del imperio!
No es un bálsamo la amistad de Mecenas, conseguida luego,
ni conocer a Virgilio, ni al mismo Octavio coronado,
ni alternar con las patricias romanas.
¡Quiero arrojarme en tus brazos
y tú me has arrojado al olvido para siempre!

ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS

ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS : Nacida en Los Ángeles, Anna May Wong trajo a la pantalla
al río Amarillo circulando en sus hermosas manos,
el rojo intenso de los hibiscos y las ramas del árbol de la China…

ANA MAY WONG   POR MARCO MARTOS CARRERA
ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS

ANNA MAY WONG POR MARCO MARTOS

Nacida en Los Ángeles, Anna May Wong trajo a la pantalla
al río Amarillo circulando en sus hermosas manos,
el rojo intenso de los hibiscos y las ramas del árbol de la China
en sus delicados brazos y el sabor de la canela misma
espolvoreada en sus deliciosos labios, finos, apacibles, deleitantes.
Traía un tifón contenido de pasiones, una cortesía ancestral
de minucias, reverencias y sonrisas a mujeres y varones.
Saltó de las películas en blanco y negro a aquellas otras
de relumbrantes colores. En la soledad de su camarín,
solo hablando con el espejos y las sombras, añoraba,
si acaso, las tierras desconocidas de las que le hablaban sus mayores.
Pasó como un suspiro por los cines, como un viento amable.
Hay gente que la recuerda en distintos puntos del planeta,
y otros que la aman y llevan con orgullo su sangre.

EL AMOR ES FUEGO WANG WEI ESCRIBE A LA DAMA TU SAN

El amor que te ofrezco es el de los comienzos,
una flor de ilusión amarilla en el páramo eterno,
durará toda la vida y quedará después escrito en palabras intensas.
Lo acechan ¿cómo no saberlo? Mi muerte o tu muerte
o la pasión de los que hacen de la envidia su centro,
pero ha pasado por muchas primaveras
y numerosos inviernos con sus heladas
y su llama quema al que se acerca,
como una recién encendida alegría, ¡fuego de los inicios!

EL AMOR ES FUEGO WANG WEI ESCRIBE A LA DAMA TU SAN POR MARCO MARTOS

EL AMOR ES FUEGO
WANG WEI ESCRIBE A LA DAMA TU SAN POR Marco Martos

El amor que te ofrezco es el de los comienzos,
una flor de ilusión amarilla en el páramo eterno,
durará toda la vida y quedará después escrito en palabras intensas.
Lo acechan ¿cómo no saberlo? Mi muerte o tu muerte
o la pasión de los que hacen de la envidia su centro,
pero ha pasado por muchas primaveras
y numerosos inviernos con sus heladas
y su llama quema al que se acerca,
como una recién encendida alegría, ¡fuego de los inicios!

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ POR MARCO MARTOS

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ  POR MARCO MARTOS CARRERA 2
DANTE ESCRIBE A BEATRIZ POR MARCO MARTOS

DANTE ESCRIBE A BEATRIZ
POR MARCO MARTOS

Verte solamente un minuto
enciende la llama de mi corazón.
Vives en mi mente mientras vives
en tus asuntos, abstraída de mí.
Con una paloma mensajera
sostenida en el aire por el amor,
te digo que estás en lo que escribo,
todo el tiempo, aunque no siempre
escriba de ti.
En “Biblioteca del mar” Lima, ediciones Vicio perpetuo. 2013.