Los pecados de los dias de la ira

Sorprendida , hace tanto tiempo que lo escribí … Gracias Guillermo por incluir un poema mío en tan interesante nota.

Grano Rojo

No sé si amo u odio la ira, ese amor loco y emocional que nos engancha tantas veces como un ser primordial, esa si es una sensación vital de cosa agridulce y amarga natural, a veces obra duro como una pasión madura experimentada contra el mundo y la vida y nos enfoca a derribar lo incontrolable, en ese caso nuestra ira surge con el valor funcional necesario para sobrevivir.

La ira nos revuelca y hace movilizar recursos psicológicos para una acción correctiva. Y esa ira también es una loca loquísima incontrolada, ella esta ahí aferrada y puede, sin embargo, afectar negativamente personal o socialmente la calidad de vida.

Ser humano es sentir ira, no somos santos. La vida de los santos es una existencia muy inusual y exótica, ser santo es una condena para ser consagrado a los dioses y existir en el más allá entre calores de veladoras y rumores de plegarias desconsoladas. Que eternidad es…

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